Presentación

Lucas Krotsch

Universidad Nacional de Lanús (UNLa)

María Paula Pierella

Universidad Nacional de Rosario (UNR)

“La universidad argentina se halla hoy frente a la misma incertidumbre ante la que se encuentran todas las universidades del mundo”. Estas fueron las primeras palabras de esta revista, la primera frase de la primera Presentación escrita por su fundador, allá por noviembre de 1993. Hoy podemos entender esa frase más como una característica del sistema que como un llamado de atención sobre el comienzo de un periodo que mirado históricamente podría representar una ruptura. Entonces la historia de nuestra Universidad es una historia de incertidumbres constantes que para quienes nos dedicamos a pensarla  como institución nos posiciona siempre a un nuevo desafío. En los noventa el sistema universitario es reestructurando desde tendencias mundiales que establecen una conducción del cambio a distancias de las universidad para orientarlas hacia el mercado, que tensionó los procesos de democratización que desde el sistema político permearon a las instituciones públicas nacionales desde los primeros años de los 80. Hoy podemos decir que la incertidumbre radicalmente se trasladó directamente a la subsistencia de dichas instituciones. En los 90 se redefinen roles institucionales y con esto se los resignifica. 

Hoy el Estado está gobernado por quien prometió la liquidación de gran parte de lo que hoy conocemos como estatal. El sistema de ciencia y técnica y el universitario son prioridad en este momento, pero para su desmantelamiento o reducción a su más mínima expresión. En este sentido, es probable que nos hayamos desplazado dramáticamente del “pensar la institución” al “pensar la subsistencia de lo público”. Esto podría considerarse un retroceso pero nos negamos a aceptarlo. La actual situación es ciertamente crítica pero pertenecemos a una institución cuya naturaleza la posiciona en un lugar crítico. Se trata de una institución milenaria que debe su añejamiento a las bondades pero también a las inclemencias de los tiempos. Esta revista ha subsistido contra viento y marea al tiempo inclusive aferrándose al des-tiempo. Pensar y sistematizar la agenda es ese paso que va más allá tanto del abismo como de la tierra firme. 

Desde aquel noviembre de 1993 y este septiembre de 2025, no sólo han pasado 32 años sino todo lo que en 32 años puede pasar. La Revista es la misma, pero también es distinta. Forjó su identidad a la par del nacimiento del Estado Evaluador e hizo su aporte para la consolidación del campo de estudios sobre la Educación Superior. Así escribió sus primeras palabras en sus primeros números y le puso voz a ese contexto a través de los Encuentros Nacionales sobre La Universidad como Objeto de Investigación.

Entre el año 2017 y el año 2024 se produjo un importante paréntesis en la realización de estos Encuentros, mientras que la Revista comenzaba un profundo y armónico cambio generacional que permitió que su publicación continuara. Madurado ese recambio, el Consejo Editorial de Pensamiento Universitario retoma la iniciativa de volver a impulsar y organizar los Encuentros como una herramienta más no sólo para profundizar y expandir la investigación sobre el campo de la Educación Superior universitaria sino, pandemia mediante, resignificar el valor del “encuentro” de una comunidad que se ha  consolidado.. Así, a 75 años de la declaración de la gratuidad universitaria, a 40 años de la normalización democrática de las universidades nacionales y a 30 años de la consagración constitucional de la autonomía universitaria  llegó en noviembre de 2024 el IX Encuentro nacional y VI latinoamericano “La Universidad como objeto de investigación: reconfiguraciones en la agenda académica, disputas en torno a la dimensión de lo público y debates para construir futuros posibles”. La Universidad Nacional de la Plata (UNLP) fue sede y organizó junto a la Universidad Nacional de Lanús (UNLa), la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), el Instituto Gino Germani (IIGG-UBA), la Universidad Nacional de las Artes (UNA), la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Universidad Nacional del Sur (UNS), el Instituto Rosario de Investigaciones en Ciencias de la Educación (IRICE-CONICET/UNR).

Los miembros del Comité Editorial de la Revista Pensamiento Universitario asumimos así el compromiso de sostener los dos dispositivos  pensados en su momento por Pedro Krotsch con funciones complementarias pero distintas. La Revista constituye un espacio de sistematización de lo que podrían ser las agendas del campo de la Educación Superior mientras que los Encuentros, como lo señala la convocatoria de La Plata,  buscan “(…) contribuir tanto al desarrollo de un campo de estudios sobre la universidad como a la conformación de un espacio para la autorreflexión sobre las instituciones y el sistema de educación superior en su conjunto. Esta nueva edición pretende dar continuidad, actualizar y profundizar las instancias de intercambio, producción y circulación de conocimientos en torno a la educación superior en Argentina y América Latina, a partir de recuperar la experiencia de los encuentros realizados con anterioridad: en la Universidad Nacional del Litoral (2017), la Universidad Nacional de San Luis (2013), la Universidad Nacional de Córdoba (2009), la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (2007), la Universidad Nacional de Tucumán (2004), la Universidad Nacional de La Plata (2002) y la Universidad de Buenos Aires (1995, 1997)”.

En este número 23 el dossier que se titula “La universidad frente a las múltiples desigualdades. Políticas, experiencias, sujetos”, reúne voces de Argentina, Latinoamérica y Europa para abordar la  problemática desde distintas  perspectivas y realidades. El crecimiento de la desigualdad constituye uno de los fenómenos más preocupantes de nuestro tiempo y adquiere particular relevancia en América Latina, región que históricamente se ha caracterizado por profundas desigualdades estructurales que atraviesan todos los ámbitos sociales, incluido el universitario. En este contexto, la agenda de la educación superior ha colocado en el centro del debate las reflexiones sobre las tendencias democratizadoras regionales, pero también sobre sus límites y contradicciones. Se ha puesto especial énfasis en los mecanismos desigualadores que perviven en las instituciones universitarias. Las múltiples dimensiones de estas desigualdades configuran un entramado complejo que requiere análisis diferenciados y complementarios. Los procesos de masificación de la matrícula han revelado nuevas formas de exclusión que operan tanto en el acceso como en la permanencia y el egreso. Como advierte Dubet, los procesos de masificación transforman radicalmente el significado de las credenciales educativas: en un contexto de expansión acelerada, se produce tanto una devaluación de los títulos como una erosión en la correspondencia entre formación académica e inserción ocupacional.

Asimismo, los diferentes aspectos a través de las cuales se expresa la heterogeneidad  estudiantil —género, pertenencia étnico-racial, condición de discapacidad, entre otras— se manifiestan de manera distintiva según las disciplinas y carreras evidenciando cómo las desigualdades estructurales de nuestras sociedades se reproducen y reconfiguran en espacios institucionales cada vez más diversificados y fragmentados. 

En este escenario, las ciencias sociales adquieren un rol fundamental, no solo por su capacidad de análisis crítico de las desigualdades —como demuestran las investigaciones de este dossier— sino también porque se encuentran bajo amenaza. Nussbaum hace unos quince años en su libro “Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades” alertó tempranamente sobre la deslegitimación sistemática de todas las áreas del conocimiento que no ofrecen una correlación mercantil inmediata. La desfinanciación sostenida de las disciplinas humanísticas y sociales representa una agresión directa a las democracias, en tanto se debilita la construcción de herramientas para desnaturalizar las desigualdades sociales y para poder pensar horizontes de transformación.

A continuación, este número cuenta con una sección en la que el eje articulador guarda relación con las trayectorias estudiantiles, tanto desde una dimensión estructural como desde la experiencia subjetiva de quienes las transitan. Los artículos combinan abordajes sobre perspectivas teóricas con estudios empíricos situados en diferentes latitudes, y permiten visibilizar cómo las instituciones universitarias responden a algunas de las transformaciones y desafíos del presente.   

En la sección Entrevista, el diálogo con Scott Peters aborda la embestida de la administración Trump contra las universidades norteamericanas que nos ayuda a pensar el avance de las nuevas derechas que han convertido a las universidades y al sistema científico en uno de sus blancos privilegiados de ataque, cuestionando tanto su función social como su autonomía académica. Además, este número cuenta con ocho reseñas de libros que dan cuenta de la producción de nuestro campo de estudio, así como también de congresos y de redes que sostienen el intercambio plural necesario para el avance de las discusiones. 

Para finalizar, nos es grato confirmar que en  agosto de 2026 la Universidad Nacional de Tres de Febrero será la sede del X Encuentro nacional y VII latinoamericano La Universidad como Objeto de Investigación. Antes de eso, Pensamiento Universitario #24.

Lucas Krotsch y María Paula Pierella

septiembre de 2025