{"id":624,"date":"2019-06-19T16:59:11","date_gmt":"2019-06-19T16:59:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=624"},"modified":"2020-04-26T21:41:18","modified_gmt":"2020-04-26T21:41:18","slug":"la-universidad-hoy-un-viaje-a-la-incoherencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2019\/06\/19\/la-universidad-hoy-un-viaje-a-la-incoherencia\/","title":{"rendered":"La universidad hoy: un viaje a la incoherencia"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<figure><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/animaciones\/PensamientoUniversitario_7\/\" width=\"1010%\" height=\"118\"><\/iframe><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n<div class=\"breadcrumbs align  wp-block-bcn-breadcrumb-trail has-text-color has-background\" vocab=\"https:\/\/schema.org\/\" typeof=\"BreadcrumbList\">\n\t<span><\/span>\n\t<span property=\"itemListElement\" typeof=\"ListItem\"><a property=\"item\" typeof=\"WebPage\" title=\"Go to Pensamiento Universitario.\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\" class=\"home\" aria-current=\"page\"><span property=\"name\">Pensamiento Universitario<\/span><\/a><meta property=\"position\" content=\"1\"><\/span><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La universidad hoy: un viaje a la incoherencia<\/h1>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Manuel Gil Ant\u00f3n<\/strong><\/p><cite>Centro de Estudios Sociol\u00f3gicos del Colegio de M\u00e9xico<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em>En recuerdo, vivo, a nuestro colega<\/em><br><em>Pedro Krotsch, maestro.<\/em><br><br><strong>\u00a1Un colega, mi reino por un colega!<\/strong><sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Desde donde escribo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>De una buena vez, pues \u201cel que avisa no enga\u00f1a\u201d, la conjetura que gu\u00eda a este texto es que desde mediados de los a\u00f1os ochenta del siglo XX, hasta el sol de hoy -ya por terminar la segunda d\u00e9cada del XXI- se han producido cambios de gran calado en las universidades latinoamericanas que generaron una paradoja: nunca antes hab\u00edan tenido nuestras casas de estudio tanta <em>calidad <\/em>(en el sentido de cuantiosos rasgos que hacen visible a este adjetivo, elusivo como pocos), al mismo tiempo que, tambi\u00e9n, <em>y por esa misma raz\u00f3n<\/em> y los vericuetos que implic\u00f3 transitar para lograrlo, nunca antes nuestras instituciones de educaci\u00f3n superior han sido tan fr\u00e1giles. Henchidas de signos inequ\u00edvocos que las deber\u00edan hacer potentes, s\u00ed, mas vac\u00edas de vida colegiada: ajadas cual piel de anciano, (en)cubiertas con el maquillaje quebradizo de los indicadores en boga.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de 33 a\u00f1os -a partir, digamos, de 1985- el esfuerzo tenaz por alcanzar los indicios propios de una noci\u00f3n de calidad (que la supone existente y s\u00f3lida si se aglomeran muchos individuos que los ostentan), permite llenar los formatos de evaluaci\u00f3n, nacionales e internacionales, de tal manera que las universidades \u201cson mejores\u201d que anta\u00f1o. Y mucho: ya se parecen, o van por ancho camino real para asemejarse a las que sirvieron de modelo. Los pasos son firmes y, desde hace un poco m\u00e1s de seis lustros, invariantes. La tenacidad en el empe\u00f1o ha sido ejemplar, digna, dir\u00e1n algunos, de mejor causa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cumplimentar los cuestionarios con \u00e9xito hace que, en el papel -que aguanta todo- las \u201ccomunidades\u201d acad\u00e9micas tengan las caracter\u00edsticas pertinentes de acuerdo con un modelo que se muerde la cola, que retorna sobre s\u00ed complacido frente al espejo de su profec\u00eda autocumplida. Los gerentes que han guiado el proceso presumen, ufanos, las metas alcanzadas. Narcisos de la administraci\u00f3n de los guarismos. No saben que no saben. Que ignoran lo que advirti\u00f3 hace a\u00f1os Birnbaum (2000):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cSi no podemos medir lo que es valioso, en educaci\u00f3n superior,<\/p><p>acabaremos por valorar, nada m\u00e1s, lo que es medible&#8221;.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfO saben bien lo que hicieron, guiados por convicciones ajenas a quienes piensan diferente, pero afines a los que adhieren a un proyecto mayor que, al deshilvanar la trama del tejido, por deshilacharlo, genera condiciones de control excepcionales sobre cada uno de los hilos? Qui\u00e9n sabe: los efectos, sin embargo, son los mismos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Con nosotros, el eco incesante<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Escuchemos su voz: la cantidad de acad\u00e9micos con doctorado, o alg\u00fan posgrado; el n\u00famero de proyectos de investigaci\u00f3n y publicaciones; la magnitud de programas de estudio, de pregrado o superiores, certificados por agencias que saben medir la calidad; la multitud de revistas creadas en estas d\u00e9cadas, con alto factor de impacto merced a las citas que pueden recibir, y otros aspectos, no dejan duda: dejamos atr\u00e1s, ya, a la universidad que simulaba serlo, para llegar a la que s\u00ed es como debe ser. Y mire, no miento ni invento, tengo datos duros: los datos, ya endurecidos, son, de nuevo: doctores, proyectos, publicaciones, planes y programas de estudio certificados y miles de vol\u00famenes dados a luz. La prueba de la solidez de las universidades actuales es la concreci\u00f3n -con creces- de las medidas que impulsaron, impusieron y financiaron. Ser\u00eda imposible encontrar, como resultado, otra cosa: la victoria, dec\u00eda Jos\u00e9 Vasconcelos, no es argumento. Y en este caso, probar lo realizado con el efecto de la acci\u00f3n dirigida a lograrlo, es tautol\u00f3gico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estos rasgos son, bien visto, la cristalizaci\u00f3n de la idea de calidad por aglomeraci\u00f3n de individuos con rasgos positivos, que se complace consigo misma. Los guardianes de la calidad no caben en s\u00ed de gusto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La rueda del infortunio<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Vaya un ejemplo del c\u00edrculo vicioso que los se\u00f1ores de traje gris de las instituciones consideran virtuoso: en M\u00e9xico<sup>2<\/sup> -podemos empezar el relato por cualquiera de sus partes, dado que es un perif\u00e9rico perfecto que circunda un agujero- para que, al nivel de los individuos: <\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.<\/strong> un programa de posgrado sea considerado bueno, y sea inscrito en el Padr\u00f3n Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2.<\/strong> requiere que sus docentes tengan posgrado (lo que ser\u00eda esperable, sin duda) pero, adem\u00e1s,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3.<\/strong> que pertenezcan al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4.<\/strong> en proporci\u00f3n considerable, est\u00e9n (o sean) de los que ocupan niveles altos<sup>3<\/sup> de este mecanismo de Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC) que se ha consolidado como un sistema de estratificaci\u00f3n con base en la magnitud de los recursos que se perciben.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5.<\/strong> Una de las condiciones para estar -o ser<sup>4<\/sup>&#8211; SNI consiste en graduar, en un plazo no mayor al establecido por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda (CONACYT), a varios doctores,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>6.<\/strong> cuesti\u00f3n que se engarza con el indicador de \u201ceficiencia terminal\u201d -graduaci\u00f3n en tiempos esperados- so pena de perder, el sujeto, el nombramiento en el SNI,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>7.<\/strong> y por las dos razones (producci\u00f3n a tiempo y el sello de la categor\u00eda en el SNI), el nivel de calidad del posgrado del que se trate,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>8.<\/strong> pues sin suficientes <em>Snis <\/em>se puede descender del nivel de posgrado de Calidad Internacional, al de Calidad Nacional o m\u00e1s abajo en otra pir\u00e1mide.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>9.<\/strong> Sin ser de calidad suficiente, los estudiantes que se inscriben no tienen becas que les permiten sobrevivir mientras estudian, de tal manera que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> esos posgrados no tendr\u00edan aspirantes dada la ley de la necesidad de alimentarse y pagar un alquiler (o ayudar al gasto de la casa familiar) y, por lo tanto,<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>b.<\/strong> los profesores grad\u00faan a tiempo a los estudiantes -sea cual sea la relevancia de las tesis y publicaciones asociadas- con el fin de:<br><ul><li><strong>I.<\/strong> colaborar \u2013solidarios- con su Posgrado,&nbsp;<\/li><li><strong>II.<\/strong> hacer m\u00e9ritos en sus curr\u00edculos para renovar la distinci\u00f3n de ser SNI, y el dinero mensual hasta ahora sin carga fiscal, libre de polvo y paja.<\/li><li><strong>III.<\/strong> Es conveniente aumentar las publicaciones con el trabajo de sus estudiantes, los cuales, a su vez,&nbsp;<\/li><li><strong>IV.<\/strong> ya con el doctorado, pueden aspirar a ser acad\u00e9micos en el extra\u00f1o caso que se abra una plaza, que contendr\u00e1, entre sus requisitos,&nbsp;<\/li><li><strong>V. <\/strong>obra suficiente para ser -m\u00e1ximo en un a\u00f1o- integrante del SNI.<\/li><\/ul><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>En otro nivel de observaci\u00f3n, en la escala institucional, pero ligado al previo,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>10. <\/strong> una universidad conforma su calidad, entre otras cosas, mediante la cantidad de Posgrados de Calidad que contenga, de tal suerte que&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>11.<\/strong> el financiamiento que recibe depende de la cadena:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> docentes en el Sistema,&nbsp;<\/li><li><strong>b.<\/strong> alumnos graduados a tiempo,&nbsp;<\/li><li><strong>c.<\/strong> evaluaciones cuantitativas al respecto y, por ello,&nbsp;<\/li><li><strong>d.<\/strong> si una profesora o un maestro tienen riesgo de no poder renovar su membres\u00eda en el club de los excelsos,<ul><li><strong>I.<\/strong> puede pedir a su Rector(a) o presidente(a) que le conceda un a\u00f1o sin docencia para poder producir la cantidad de \u201c<em>papers<\/em>\u201d (favor de no decir art\u00edculos y pronunciar bien: \u201c<em>peipers en yurnals<\/em>\u201d) y doctorar a varios alumnos.&nbsp;&nbsp;<\/li><\/ul><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>12.<\/strong> M\u00e1s vales por el nivel en el Sistema que consigues, que por la docencia que impartes: eres m\u00e1s valorado por los indicadores que aportas, que por la solvencia con la que llevas a cabo tus actividades.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>13.<\/strong> Ahora bien: si las instituciones logran tener los rasgos de calidad verificables, <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> reciben dinero adicional al que se les otorga como irreductible, y que s\u00f3lo alcanza para pagar sueldos y los gastos elementales.&nbsp;<\/li><li><strong>b.<\/strong> Esos recursos extra, peque\u00f1os en proporci\u00f3n con el total del subsidio, pero libres de ataduras como los gastos ineludibles, son ox\u00edgeno para impulsar\u2026 \u00bfimpulsar qu\u00e9?<\/li><li><strong>c.<\/strong> Pues que se cumplan los indicadores necesarios para reiniciar el eterno retorno de siempre es lo mismo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>14.<\/strong> Como cada universidad realiza algo parecido a un Programa Institucional de Fortalecimiento Institucional (PIFI),&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> que consiste en comprometerse a lograr que sus indicadores de calidad aumenten,&nbsp;<\/li><li><strong>b.<\/strong> de manera incesante tenemos Programas que solicitan recursos para doctorar docentes si no lo han hecho,&nbsp;<\/li><li><strong>c.<\/strong> tener dinero para publicar <em>papers<\/em> y, con ello,&nbsp;<\/li><li><strong>d.<\/strong> estar preparadas para la revisi\u00f3n peri\u00f3dica de los mismos aspectos que los gerentes del sistema impulsan.&nbsp;<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>15.<\/strong> Y se requieren recursos para investigar, que no provienen de la instituci\u00f3n en que se labora, sino\u2026 del CONACYT: \u00bfsu proyecto de investigaci\u00f3n requiere financiamiento? Ponga atenci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> aseg\u00farese que est\u00e1 en una instituci\u00f3n de calidad manifiesta y contable,<\/li><li><strong>b.<\/strong> vaya al CONACYT y pida los recursos que hacen falta.<\/li><li><strong>c.<\/strong> En los formularios para apoyarle en su indagaci\u00f3n -antes de hacerla-se\u00f1ale:&nbsp;<ul><li><strong>I.<\/strong> cu\u00e1ntas publicaciones se derivar\u00e1n del mismo,<\/li><li><strong>II.<\/strong> a cu\u00e1ntos congresos se asistir\u00e1,&nbsp;<\/li><li><strong>III.<\/strong> qu\u00e9 tipo de ponencia llevar\u00e1, de preferencia indicando el t\u00edtulo,<\/li><li><strong>IV.<\/strong> la cantidad de doctores que producir\u00e1 mientras lo lleva a cabo, y<\/li><li><strong>V.<\/strong> cu\u00e1les son las conclusiones de la indagaci\u00f3n.&nbsp;<\/li><\/ul><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>16. <\/strong>Cuidado: no vale decir que, si se pide apoyo para investigar, no es posible anticipar lo que se ignora (por ello quiero recursos para investigar).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>17. <\/strong>No sea necio: por favor, escriba lo que se le pide en todas sus partes,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>a.<\/strong> y un grupo de pares (involucrados en el mismo sistema) valorar\u00e1 si su investigaci\u00f3n merece contar con fondos, y cu\u00e1ntos.<\/li><li><strong>b.<\/strong> Si la evaluaci\u00f3n para ser SNI es cada tres o cinco a\u00f1os, ponga atenci\u00f3n:<ul><li><strong>I.<\/strong> no haga proyectos con riesgo: mejor investigue nimiedades pero que sean publicables, de preferencia fragmentando los hallazgos en distintos textos.&nbsp;<\/li><li><strong>II.<\/strong> \u00bfUna indagaci\u00f3n que requiere estudios longitudinales que llevan m\u00e1s tiempo que el que est\u00e1 establecido para renovar la distinci\u00f3n? Cambie de tema, y pronto.<\/li><li><strong>III.<\/strong> Y, nada m\u00e1s por no dejar de mencionarlo, no publique para que lo lean esos hipot\u00e9ticos lectores con los que antes se so\u00f1aba.&nbsp;<\/li><li><strong>IV. <\/strong>No, h\u00e1galo en el Padr\u00f3n de Revistas de Calidad que hemos confeccionado, pues si no lo hace,&nbsp;<\/li><li><strong>V.<\/strong> el art\u00edculo no ser\u00e1 valorado por lo que dice o aporta: el nivel nacional o internacional de la revista (su factor de impacto) es la clave para su ponderaci\u00f3n,<\/li><li><strong>VI.<\/strong> y puede perder su nivel en la escala de los distinguidos.&nbsp;<\/li><li><strong>VII.<\/strong> No se inquiete: las bodegas de las instituciones a\u00fan tienen espacio para resguardar revistas y libros que se produjeron para que fueran \u201ccontadas\u201d por las Comisiones Evaluadoras del PNPC o del SNI.&nbsp;<\/li><li><strong>VIII.<\/strong> Reiteramos: escriba pensando en Las Comisiones, es decir, para los cinco o siete \u201cpares\u201d o \u201cnones\u201d de los que depende que usted sea parte de:<\/li><\/ul><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p><strong>18.<\/strong> un posgrado de calidad,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>19.<\/strong> que dar\u00e1 recursos a su universidad,<\/p>\n\n\n\n<p><strong>20.<\/strong> y a usted tambi\u00e9n para que pague la hipoteca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a darle de nuevo al carrusel: no se descuide pues no se detiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Se puede advertir, en el relato de este encadenamiento, que <em>cada persona<\/em> establece <em>una relaci\u00f3n laboral<\/em> con las instancias que distribuyen certificados de calidad para poder permanecer y pertenecer a una entidad que emite indicadores. Uno de esos indicadores es uno mismo. Y as\u00ed, individuos yuxtapuestos, repletos de distinciones y abultados curr\u00edculos, conforman, apilados, a las instituciones de educaci\u00f3n superior de \u201ccalidad\u201d comprobable.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es como si se alabara la fortaleza de una pared, mirando la solidez de cada uno de los ladrillos que est\u00e1n amontonados en una esquina: sin formar una hilera, sin argamasa que los una, sin varillas que den sustento a las columnas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El G\u00e9nesis desde el \u00c9xodo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Cuando se estudia el Pentateuco, esos cinco libros atribuidos a Mois\u00e9s en las tradiciones judeocristianas, los que saben afirman que el libro del G\u00e9nesis, de los or\u00edgenes del mundo y la humanidad, primero en el orden de publicaci\u00f3n, no lo fue en el orden de su concepci\u00f3n y escritura. Fue escrito en el desierto, en pleno \u00c9xodo, y desde la ingente pregunta sobre un lugar en el pasado que no debi\u00f3 ser tan rudo, y las razones que hicieron que se perdiese.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la carencia, la pesadumbre por una tierra prometida que se alejaba como el horizonte, alimentados por una especie de ins\u00edpido pan \u2013Man\u00e1- que ca\u00eda del cielo para no desfallecer, sin mirar los mojones de la tierra nueva sino m\u00e1s arena y m\u00e1s arena, adem\u00e1s del peso en la espalda de los Mandamientos ya declarados, los escribanos -a partir de esa precariedad- imaginaron y redactaron c\u00f3mo era antes, un antes previo a la estancia en Egipto, una anterioridad anterior a todos los pret\u00e9ritos: y surge el Jard\u00edn del Ed\u00e9n, un Dios pr\u00f3digo que brinda a los humanos \u00e1rboles frutales, r\u00edos, pastos donde retozar, animales a su merced incluso para ponerles nombre y ser Los Se\u00f1ores. Y, por alg\u00fan pecado muy fuerte, fuimos expulsados de ese para\u00edso: esa inveterada costumbre humana que, en la vida, la ciencia y la relaci\u00f3n que sea pretende negar nuestra condici\u00f3n falible para \u201cser como dioses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El G\u00e9nesis, entendido como contraste del \u00c9xodo, siempre es un buen \u201cdetente\u201d ante las balas de la mitificaci\u00f3n del pasado: en este caso, como se ha descrito la universidad de nuestros tiempos, no basta y hay que estar precavidos con idealizar el pasado, antes de la venida de los gerentes educativos y su af\u00e1n por la calidad medida, la \u201cmejora constante\u201d, la excelencia y suced\u00e1neos. En este caso, es imprescindible recordar a Les Luthiers que, sabios, modificaron el refr\u00e1n: \u201ctodo tiempo pasado fue mejor\u201d, por otro irrefutable: \u201ctodo tiempo pasado\u2026 fue anterior\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que antecede a las universidades en este per\u00edodo, al menos en el pa\u00eds \u201cdonde qued\u00f3 enterrado el ombligo\u201d<sup>5<\/sup> de quien esto escribe, es un decenio en que el poder adquisitivo se derrumb\u00f3 junto con la posibilidad de ejercer autoridad leg\u00edtima en las instituciones, de tal manera que se ganaba cada vez menos, y daba lo mismo trabajar que \u201chacer de cuenta\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La edad de oro<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Los viejos de la tribu, ahora y antes de partir, nos hablan de, y rese\u00f1aron a, una universidad en que los colegas eran el mejor de los patrimonios, en que se estudiaba e investigaba porque hab\u00eda pasi\u00f3n por ello, donde la docencia era la reina y el compromiso con los alumnos el principal motivo de estar ah\u00ed. Comprometida con el pa\u00eds, con las mejores causas, sitio de resistencia al autoritarismo, afanosa instituci\u00f3n que pele\u00f3 por la autonom\u00eda y puso muertos en el empe\u00f1o social por otro modo de conducir a los pa\u00edses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con una estructura salarial que daba suficiente para vivir bien, con modestia, pero sin privaciones, y en que no hab\u00eda prisa por hacer las cosas a la trompa talega. Llena de seminarios para estudiar juntos, con individuos prontos a salir a la calle a marchar unidos porque eran parte de la universidad y de los sindicatos, muchos de los cuales ten\u00edan un proyecto de universidad m\u00e1s, o adem\u00e1s, que una propuesta de defensa gremial, y su identidad hac\u00eda equivalente ser universitario con ser progresista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEran las cosas as\u00ed, o es la reconstrucci\u00f3n de un pasado id\u00edlico desde la precariedad y los entuertos actuales? Sin duda habr\u00e1 matices: ni todo era as\u00ed, ni faltaban espacios en que estas modalidades de relaci\u00f3n realmente regulaban la vida en la academia. En este, como en otros temas, hace falta mucha investigaci\u00f3n hist\u00f3rica bien documentada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ni el cielo, ni el infierno: pero s\u00ed otro modo de regular las cosas de \u00edndole colectivo, con menos indicadores de calidad como los actuales, y m\u00e1s empe\u00f1o en trabajar cuando se decid\u00eda hacerlo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El demiurgo entre las costillas<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del dinero (Gil-Ant\u00f3n, 2000), hemos entrado en el terreno ilimitado del prestigio como valor mayor a las monedas. Estamos pasando de las Trasferencias Monetarias Condicionadas, a las Transferencias de Nobiliarias Condicionadas (TNC), que, igual que las monedas, por cada nivel otorgan distinto quantum de distinci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si de eso se trata, estamos en otra etapa en el desarrollo de las instituciones de educaci\u00f3n superior. Valga otro caso como muestra:<\/p>\n\n\n\n<p>Un acad\u00e9mico, con 34 a\u00f1os de trabajo en las alforjas, hab\u00eda conseguido pertenecer al nivel m\u00e1s alto del Sistema Nacional de Investigadores previo al Nirvana (ser Em\u00e9rito). Estaba -o era- nivel III. Hace 5 a\u00f1os, al presentar sus trabajos para que fuesen evaluados, consider\u00f3 que permanecer\u00eda en ese nivel, dada la \u201cproductividad\u201d que hab\u00eda mantenido. Las constancias de todo, separatas de todo, certificados de todo fueron entregadas en tiempo y forma: cinco a\u00f1os en que constaba la actividad acad\u00e9mica de este colega. Sus papeles y constancias los entreg\u00f3 en marzo. El resultado de las evaluaciones se publicar\u00eda en septiembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se acerca ese mes, el sector de las acad\u00e9micas y los acad\u00e9micos que presentaron sus papeles espera con ansia saber lo que ha pasado. \u00bfPermanec\u00ed en el nivel que ten\u00eda? \u00bfSub\u00ed al escal\u00f3n siguiente? \u00bfMe bajaron de categor\u00eda y por ende de centavos? \u00bfMe sacaron del sistema? A veces de manera conjunta, o en la intimidad del despacho de cada uno, se abre la p\u00e1gina del CONACYT para saber si ya se public\u00f3 lo que ha sucedido.<\/p>\n\n\n\n<p>Una ma\u00f1ana, el acad\u00e9mico al que refiero, encontr\u00f3 en su expediente electr\u00f3nico el dictamen que lo colocaba en el nivel II, esto es, descend\u00eda, pues sus pares hab\u00edan encontrado insuficientes sus productos y actividades en el quinquenio. No solo se enter\u00f3 \u00e9l, sino \u201ctodo mundo\u201d, esto es, los colegas del \u00e1rea donde se trabaja, ya sea por preguntar o al ver las listas de los amigos, enemigos o adversarios.<\/p>\n\n\n\n<p>En el comedor, al medio d\u00eda, al llegar a la mesa de costumbre, ya sab\u00edan sus contertulios el resultado y sus caras y voces fueron de solidaridad, de apoyo y, sobre todo, interesadas en saber c\u00f3mo estaba el profesor luego de saber el resultado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo te sientes? Con aplomo, hasta sonriendo, dijo que estaba bien. Que a \u00e9l lo que le importaba era el avance del conocimiento, hacer su trabajo por convicci\u00f3n y no con miras a permanecer en el SNI. Ya hab\u00eda algo en su voz, si no quebrada, un tanto enf\u00e1tica y sin acusar recibo del descalabro econ\u00f3mico. Pasar de recibir, al mes, cerca de 3 mil d\u00f3lares, a quiz\u00e1 un poquito m\u00e1s de la mitad no es cosa menor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, luego de estacionar el auto, se dirigi\u00f3 a la cafeter\u00eda para pedir su expr\u00e9s doble, que siempre lo acompa\u00f1aba a su despacho en el quinto piso. Salud\u00f3 a varios colegas en el camino.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando un amigo cercano escuch\u00f3 que abr\u00eda la puerta, se acerc\u00f3 y, desde el quicio, le dijo: \u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?, \u00bfc\u00f3mo vas con la noticia? Pasa y si\u00e9ntate. No estoy mal, sigo tranquilo, lo que no me gusta es que, cuando voy por el pasillo o el patio, veo que la gente me mira, y algunos piensan: \u201cpobre, no es justo\u201d; otros me ven con cara de \u201cqu\u00e9 bueno, para que se le quite lo presumido\u201d y no falta quien me ve con piedad o compasi\u00f3n, no acierto a distinguirlo. Eso s\u00ed me molesta, o me saca de onda. Lo de la evaluaci\u00f3n para nada, no me afecta. Eso lo tengo claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre es bueno tener un amigo sabio y que comprenda que la amistad es ser muy franco. Luego de escuchar su aflicci\u00f3n por la manera en que era visto, simplemente le dijo: \u00bfsabes qu\u00e9? No son ellos, ni sus ojos: son tus ojos los que te miran as\u00ed. Eres t\u00fa proyectado en ellos. Es tu mirada. No te confundas: te ves en un espejo y crees que son los otros los que piensan as\u00ed. Le dio un abrazo y se fue a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p>El acad\u00e9mico se qued\u00f3 a solas. Era cierto, se sent\u00eda degradado, como cuando a un militar le quitan las insignias o a un cura le raspan las manos para excomulgarlo. Es m\u00e1s, si de una imagen estaba seguro, es que caminaba con una camisa en la que hab\u00eda un signo que indicaba que hab\u00eda sido \u201creprobado\u201d en el SNI.<\/p>\n\n\n\n<p>El profesor del que relato esta historia es un viejo conocido m\u00edo. Al menos, toda mi vida hemos convivido de cerca: soy yo. Eso me pas\u00f3 a m\u00ed -al que esto escribe- y tuve la fortuna de tener un amigo leal que me hizo ver que yo pon\u00eda, en los ojos de otros, el reproche de mi mirada sobre m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Foucault, a juicio de sus estudiosos, consideraba que cuando fu\u00e9semos el patr\u00f3n de cada uno, habr\u00eda libertad. No habr\u00eda nadie a qui\u00e9n obedecer. Pero no es as\u00ed: Byung-Chul Han reflexiona y muestra que, en \u201cla sociedad del cansancio\u201d, cuando nos convertimos en nuestros propios jefes, lo que en realidad sucede es que nos hemos tragado al Amo y, desde el interior, es m\u00e1s despiadado con nosotros mismos, Esclavos nuestros a la vez, que el antiguo Mandam\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El \u201csujeto de obediencia\u201d ten\u00eda a la vista, a la posibilidad de la mirada, all\u00e1 afuera, al Amo con el que se relacionaba como Esclavo. El tr\u00e1nsito al \u201csujeto de rendimiento\u201d es, quiz\u00e1, es el logro central del neoliberalismo, usando la palabra como un sustantivo (como el nombre de un proyecto pol\u00edtico de control social) y no como un adjetivo hueco, muy manido y poco \u00fatil.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cEl sujeto de rendimiento est\u00e1 libre de un dominio externo que lo obligue a trabajar o incluso lo explote. Es due\u00f1o y soberano de s\u00ed mismo. De esta manera, no est\u00e1 sometido a nadie, mejor dicho, solo a s\u00ed mismo. En este sentido, se diferencia del sujeto de obediencia. La supresi\u00f3n de un dominio externo no conduce hacia la libertad; m\u00e1s bien hace que la libertad y coacci\u00f3n coincidan. As\u00ed, el sujeto de rendimiento se abandona a la <em>libertad obligada <\/em>o a la <em>libre obligaci\u00f3n<\/em> de maximizar el rendimiento. El exceso de trabajo y rendimiento se agudiza y se convierte en auto explotaci\u00f3n. Esta es mucho m\u00e1s eficaz que la explotaci\u00f3n por los otros, pues va acompa\u00f1ada de un sentimiento de libertad. El explotador es al mismo tiempo el explotado. V\u00edctima y verdugo ya no pueden diferenciarse. Esta autorreferencialidad genera una libertad parad\u00f3jica, que, a causa de las estructuras de obligaci\u00f3n inmanentes a ella, se convierte en violencia\u201d. <\/p><cite><em>Byung-Chul Han, 2012<\/em><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el mejor sistema de control de las poblaciones? \u00bfC\u00f3mo asegurar un comportamiento esperado por quien, asim\u00e9tricamente, impone su modo de ver y hacer las cosas? El procedimiento es: pasando de un mecanismo de control exterior, del pan\u00f3ptico donde un Gran Escrutador nunca pesta\u00f1ea y siempre nos est\u00e1 viendo, a una estrategia interior: el dictador est\u00e1 dentro de mi concepci\u00f3n de las cosas y es \u2013soy- mucho m\u00e1s despiadado que el Gerente externo. No solo me tragu\u00e9 las normas, sino a quien sojuzga o somete al que las incumple y, sin parar mientes en su crueldad, acusa, acosa y denigra. Soy yo la v\u00edctima y el victimario. El m\u00e1s despiadado juez de mi trabajo. Y, lo \u201cpeor\u201d del caso, es que el ingreso al SNI es <em>voluntario<\/em><sup>6<\/sup>. \u00bfVoluntario? Doy fe de la severidad del juicio, y el reproche, que enderec\u00e9 contra m\u00ed, con toda libertad.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Si una tarea de la sociolog\u00eda consiste en \u201cdesnaturalizar\u201d lo considerado \u201cnatural\u201d, dado que todo lo social es artificial, producto de relaciones de dominaci\u00f3n que se consideran v\u00e1lidas y leg\u00edtimas pese a su asimetr\u00eda, habr\u00e1 que trabajar con m\u00e1s ah\u00ednco para desanudar una naturalizaci\u00f3n que ya no ofrece otredad en el castigo. \u00bfO s\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El sendero del m\u00e9rito<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Este relato, los anteriores y otros posibles, son ubicables en el contexto del predominio de la meritocracia como eje de las trayectorias de los individuos: a solas, contra o con las reglas. No hay colegas: a veces, para conseguir cumplir con los mandatos que una vez fueron exteriores, se buscan c\u00f3mplices de una simulaci\u00f3n compartida: firmo lo que escribes, y firmas lo que yo redacto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La meritocracia tiene buena prensa y goza de cabal salud. Y su legitimidad atraviesa amplias dimensiones de la vida social. En el terreno de la profesi\u00f3n acad\u00e9mica y su reproducci\u00f3n en los estudios de grado y posgrado, tiene carta de ciudadan\u00eda y sus mecanismos son moneda de curso legal.<\/p>\n\n\n\n<p>Individuos agrupados sin relaciones entre s\u00ed para generar vida colegiada, con sobrepeso, u obesidad, por la carga de indicadores, sometidos por ellos mismos al control del prestigio que uno ha aceptado como v\u00e1lido pese a que, en otro nivel de an\u00e1lisis se le pueda criticar, vamos construyendo una instituci\u00f3n en La Sociedad del Cansancio: la Universidad del Agotamiento, la supresi\u00f3n de los encuentros entre indagadores, el cese del estudio para el crecimiento del escrito que se pueda colocar en una revista que otorgue nuevos indicadores. Se ha naturalizado y cuenta con legitimidad: se la otorgamos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed vamos. Al menos en M\u00e9xico -y quiz\u00e1, con sus variaciones, pase en otros de nuestros pa\u00edses- estas son las condiciones de contorno para el desarrollo de la vida acad\u00e9mica de quienes cuentan con contratos de Tiempo Completo, posgrados y condiciones para acercarse al cumplimiento de lo establecido como natural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mayor\u00eda, personal de tiempo parcial, por asignatura, contratados por horas clase, o que trabajan sin cobrar en espera de una oportunidad, no hay nada m\u00e1s que un salario magro y ning\u00fan reconocimiento. No todos, pero para muchas de ellas y una parte considerable de ellos, el horizonte de la felicidad o del \u00e9xito ser\u00eda ser uno de los engranes de este sistema que no solo se muerde la cola, sino que muerde a todos los que participan en la cadena.<\/p>\n\n\n\n<p>Y quiz\u00e1 lo que cierra y con un candado inmenso el circuito: los estudiantes que llegan a los posgrados donde trabajamos, son habilitados para ser parte de este entuerto estructural: les damos, junto a los cursos, la habilitaci\u00f3n para reproducirse en el sitio donde estamos, esto es, les hacemos pasar por natural lo que es artificial, y a los m\u00e1s avanzados, les damos las mejores oportunidades para hundirse en el fango donde se incrustan los cimientos de un sistema meritocr\u00e1tico que confunde m\u00e9rito con logro (esfuerzo con alcance), y que todo premia, menos perder el tiempo:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>estudiar,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>pensar,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>conversar,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>guardar silencio,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>equivocarse,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>tomar las cosas con calma para poderlas entender\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto consume un tiempo que no hay que tirar: el tiempo es oro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro pr\u00f3ximo <em>peiper<\/em>, con los requisitos revisados para que valgan ante nuestros pares o nones que juzgan lo que hacemos, no puede esperar la maduraci\u00f3n de un proceso intelectual de hondura: todo urge, todo es de prisa en la Universidad del acad\u00e9mico atado al rendimiento. Se rinde al proceder, le rinde cuando cunden los recursos y el reconocimiento, se rinde, en el caso de no ser reconocido, a la m\u00e1s ultrajante manera de estar rendido: aplastado por s\u00ed mismo, creyendo que es otro el que lo hace.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHasta cu\u00e1ndo? \u00bfC\u00f3mo? No s\u00e9: quiz\u00e1 se pueda terminar como al inicio: mi reino por uno, dos, m\u00e1s colegas. A solas no hay remedio.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Notas <\/strong><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><sup>1<\/sup> A diferencia de Ricardo III, que vi\u00e9ndose derrotado, ped\u00eda un caballo para huir y salvarse, con la venia de Shakespeare empleo una frase semejante, pero en sentido inverso: la petici\u00f3n de un colega en el ep\u00edgrafe es para regresar, y seguir peleando, por la universidad que perdimos, imaginaria o realmente, ya sea en la dimensi\u00f3n de la utop\u00eda, o en el retorno y rescate de una tradici\u00f3n derrotada. <\/h6>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> Solicito licencia a los lectores para rese\u00f1ar, con detalle, lo que sucede en el pa\u00eds en el que vivo. La expectativa es que, cambiando ciertos nombres o la l\u00f3gica de antecedente y consecuente de alg\u00fan mecanismo, sea traducible a otras naciones en nuestra regi\u00f3n, y quiz\u00e1 m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> Hay Candidatos a Investigador Nacional, y luego: Investigador Nacional nivel I, II, III y Em\u00e9rito, con emolumentos crecientes, libres de impuestos, conforme se asciende en la escala.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> La maravilla de distinguir, en castellano, a ser y estar, permite apreciar una mutaci\u00f3n en el empleo de este sistema de recuperaci\u00f3n, no salarial, de la capacidad de compra de los ingresos, desmoronada a mediados de los ochenta del siglo XX: al iniciar el empleo del dinero como gu\u00eda de las trayectorias acad\u00e9micas, se <em>estaba<\/em> en el SNI. La forma de expresarlo era que Sutano de Cual <em>pertenec\u00eda<\/em> a este sistema. Con el tiempo, en una presentaci\u00f3n p\u00fablica, se dice: el doctor Fulano de Tal <em>es<\/em> SNI-III. En las mitocondrias del sujeto se ha incrustado esa caracter\u00edstica y, en la percepci\u00f3n individual, ocurre algo semejante: <em>soy<\/em> SNI-III. Y lo soy en la misma dimensi\u00f3n que est\u00e1 mi nombre: en la identidad que nos distingue y ubica socialmente. <\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Esta expresi\u00f3n es traducci\u00f3n literal de la pregunta que, en Tzeltal (una lengua mayense a\u00fan hablada en Chiapas) suena as\u00ed: \u00bfBanti yax laj te a\u00b4muxuc?, y equivale a, \u00bfd\u00f3nde naciste? \u00bfDe d\u00f3nde eres? <\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Cala escribirlo: en buena medida, mi adscripci\u00f3n al SNI procede de trabajos que he llevado a cabo, en los que, anal\u00edticamente, se critica este sistema de Transferencias Monetarias Condicionadas dentro de la reconstrucci\u00f3n sociol\u00f3gica de las condiciones para el desarrollo de la profesi\u00f3n acad\u00e9mica en M\u00e9xico. Este texto es prueba de ello, incluso cuando se propone analizar la mutaci\u00f3n a las Transferencias Nobiliarias Condicionadas. El sistema es complejo: premia con su reconocimiento a quien lo pone en cuesti\u00f3n, y cuando hay un \u201cfracaso\u201d, a\u00fan un cr\u00edtico del sistema \u2013 por no escapar a la l\u00f3gica del sujeto de rendimiento \u2013 termina rindiendo pleites\u00eda a lo que cuestiona, y se rinde, rendido, reprendido, por su propia mirada. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>BIRNBAUM, Robert (2000). <em>Management fads in higher education: where they come from, what they do, why they fail<\/em>, San Francisco, Jossey-Bass. <\/p>\n\n\n\n<p>BYUNG-CHUL, Han. (2012) \u201cLa sociedad del cansancio\u201d, Pensamiento Herder, Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede leerse en esta liga, siempre y cuando no se lleve a cabo un proceso de lucro o mal uso del texto: <\/p>\n\n\n\n<p>BYUNG-CHUL, Han. (2012) \u201cLa sociedad del cansancio\u201d, Pensamiento Herder, Barcelona. Recuperado el 1 de septiembre de 2019 de <a href=\"http:\/\/otrasvoceseneducacion.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/sociedad-del-cansancio.pdf\">http:\/\/otrasvoceseneducacion.org\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/sociedad-del-cansancio.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>GIL-ANT\u00d3N, Manuel. (2010) \u201cEl Oficio Acad\u00e9mico: Los L\u00edmites del Dinero\u201d, en Alberto Arnaut y Silvia Giorguli, (Coordinadores), Los Grandes Problemas de M\u00e9xico Volumen VII: Educaci\u00f3n, Ed. El Colegio de M\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico. Disponible en: <a href=\"https:\/\/2010.colmex.mx\/16tomos\/VII.pdf\">https:\/\/2010.colmex.mx\/16tomos\/VII.pdf<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La universidad hoy: un viaje a la incoherencia Manuel Gil Ant\u00f3n Centro de Estudios Sociol\u00f3gicos del Colegio de M\u00e9xico En recuerdo, vivo, a nuestro colegaPedro Krotsch, maestro. \u00a1Un colega, mi reino por un colega!1 Desde donde escribo De una buena vez, pues \u201cel que avisa no enga\u00f1a\u201d, la conjetura que gu\u00eda a este texto es &#8230; <a title=\"La universidad hoy: un viaje a la incoherencia\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2019\/06\/19\/la-universidad-hoy-un-viaje-a-la-incoherencia\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La universidad hoy: un viaje a la incoherencia\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32,3,121],"tags":[38,35],"class_list":["post-624","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-32","category-ensayos-pensamiento-universitario-revista-numero-18","category-revista","tag-manuel-gil-anton","tag-pensamiento-universitario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/624","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=624"}],"version-history":[{"count":45,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/624\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1497,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/624\/revisions\/1497"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=624"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=624"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=624"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}