{"id":4453,"date":"2025-08-21T15:55:19","date_gmt":"2025-08-21T15:55:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=4453"},"modified":"2025-10-14T20:02:45","modified_gmt":"2025-10-14T20:02:45","slug":"la-expansion-del-acceso-a-la-educacion-superior-y-el-precio-de-estudiar-en-chile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/la-expansion-del-acceso-a-la-educacion-superior-y-el-precio-de-estudiar-en-chile\/","title":{"rendered":"La expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior y el precio de estudiar en Chile"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">La expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior y el precio de estudiar en Chile<\/h1>\n\n\n\n<script>animacionTop=30;animacionW=1024;animacionH=744;maximoAncho=600;alinearDerecha=1<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><iframe src=\"\/animaciones\/biopus\/?code=5\" style=\"width:100%; height:100%; position: relative;\"><\/iframe><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Javier Campos-Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Universidad Austral de Chile <\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo analiza la expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior mediante pol\u00edticas de financiamiento focalizadas, desarrolladas en un contexto de mercado con baja regulaci\u00f3n. En particular se profundiza en las consecuencias de este esquema tanto para las instituciones de educaci\u00f3n superior (IES) como para sus estudiantes, caracterizando sus efectos en la equidad, la inclusi\u00f3n y la sostenibilidad del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>El modelo de expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n superior en Chile hasta la primera d\u00e9cada del siglo XXI utiliz\u00f3 la transferencia de la carga econ\u00f3mica a los estudiantes y sus familias, condicionando el acceso a su capacidad de pago. Este proceso estuvo acompa\u00f1ado del fomento al emprendimiento privado y la proliferaci\u00f3n de instituciones independientes del Estado, pero sostenidas en gran medida por financiamiento p\u00fablico directo e indirecto. Paralelamente, se implementaron mecanismos externos de regulaci\u00f3n de la calidad, como los sistemas de acreditaci\u00f3n, que impusieron exigencias y normativas centralizadas con una baja consideraci\u00f3n de particularidades territoriales o condiciones estructurales espec\u00edficas que mediaron la relaci\u00f3n con el contexto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El financiamiento de la educaci\u00f3n superior en Chile ha descansado principalmente en la matr\u00edcula y en la capacidad de los estudiantes y sus familias para costear los aranceles, establecidos por las universidades en funci\u00f3n de un c\u00e1lculo mercantil. En ese escenario, las instituciones y carreras de mayor prestigio, donde tradicionalmente se forman las \u00e9lites nacionales y regionales, imponen tarifas m\u00e1s altas por sus servicios educativos. Para los estudiantes que no pod\u00edan cubrir estos costos con recursos familiares ni acceder a las becas y ayudas limitadas otorgadas por el Estado, se crearon modelos de financiamiento basados en cr\u00e9ditos otorgados por las universidades y la banca. Uno de los m\u00e1s conocidos es el Cr\u00e9dito con Aval del Estado (CAE), implementado el a\u00f1o 2005 durante el gobierno de Ricardo Lagos bajo la gesti\u00f3n del ministro Sergio Bitar (Romero-Meza &amp; Iba\u00f1ez-Veizaga, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Endeudar para educar: el CAE y su impacto&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este modelo de cr\u00e9dito oper\u00f3 como un mecanismo de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, disfrazado como una pol\u00edtica de equidad, inclusi\u00f3n y justicia (Harvey, 2005; Kremerman &amp; Paez, 2016). En la pr\u00e1ctica, ha producido una generaci\u00f3n de estudiantes que finalizan sus estudios con deudas que duplican o triplican el costo de sus carreras y se extienden durante a\u00f1os. M\u00e1s a\u00fan, seg\u00fan los datos presentados por el Ministerio de Educaci\u00f3n, la Subsecretar\u00eda de Educaci\u00f3n Superior y el Centro de Estudios del Ministerio de Educaci\u00f3n (CEM) (2022), este sistema no solo ha generado un alto nivel de endeudamiento, sino que tambi\u00e9n ha replicado y reforzado desigualdades. El 57% de las personas endeudadas con el Cr\u00e9dito con Aval del Estado (CAE) son mujeres, muchas de ellas con ingresos inferiores a 800 d\u00f3lares mensuales. Esto se debe, en gran parte, a que no lograron completar sus estudios y quedan atrapadas en un severo ciclo de endeudamiento: sin t\u00edtulo profesional, pero con una deuda significativa que limita sus oportunidades laborales y su estabilidad econ\u00f3mica. En muchos casos, estas mujeres tambi\u00e9n son madres, lo que agrava a\u00fan m\u00e1s su situaci\u00f3n y refuerza la idea de que este modelo de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, disfrazado de pol\u00edtica de acceso, termina castigando de manera desproporcionada a los grupos m\u00e1s marginados del sistema educativo.<\/p>\n\n\n\n<p>A largo plazo, estos cr\u00e9ditos asfixian las perspectivas de futuro y la planificaci\u00f3n de proyectos de vida de los egresados, oblig\u00e1ndolos a aceptar condiciones laborales desfavorables y precarizando otros \u00e1mbitos de su existencia. La necesidad urgente de pagar sus deudas restringe su capacidad para exigir mejores condiciones laborales, denunciar la precariedad o acceder a contratos justos, ya que la prioridad de quienes est\u00e1n endeudados es evitar la insolvencia (Kremerman &amp; Paez, 2016). Al mismo tiempo, este modelo genera una relaci\u00f3n de dependencia con la banca, donde la estabilidad financiera no se alcanza mediante el trabajo, sino mediante el acceso a nuevos cr\u00e9ditos. Para subsistir, seguir consumiendo y mantenerse dentro del sistema, los deudores se ven obligados a recurrir a financiamiento adicional, perpetuando un ciclo de endeudamiento que, en alg\u00fan momento, los inserta en sistemas de informaci\u00f3n crediticia como DICOM, parte de la red global de Equifax.<\/p>\n\n\n\n<p>El endeudamiento no solo impacta las condiciones laborales de los egresados, sino que tambi\u00e9n tiene efectos m\u00e1s amplios en la organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica de las generaciones beneficiadas con el CAE. La creciente precarizaci\u00f3n del empleo se acompa\u00f1a de un proceso de desmovilizaci\u00f3n social, en el que el miedo a la inestabilidad econ\u00f3mica se convierte en un mecanismo de control que desincentiva la protesta y la organizaci\u00f3n colectiva (Kremerman &amp; Paez, 2016). Como plantean Arruzza et al. (2019), esta din\u00e1mica se inscribe en una l\u00f3gica m\u00e1s amplia de \u201cguerra contra la reproducci\u00f3n de la vida\u201d, donde las condiciones que garantizan el bienestar de las generaciones presentes y futuras \u2014como el acceso a la educaci\u00f3n, la vivienda y el cuidado\u2014 se ven cada vez m\u00e1s erosionadas por el endeudamiento y la mercantilizaci\u00f3n de derechos fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Las rebeliones estudiantiles y la consolidaci\u00f3n del financiamiento focalizado a trav\u00e9s de la gratuidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El esquema de financiamiento basado en el endeudamiento fue una de las razones que impuls\u00f3 el alzamiento estudiantil de 2011. Si bien este movimiento no logr\u00f3 transformaciones radicales, contribuy\u00f3 a acelerar la expansi\u00f3n del acceso a las instituciones de educaci\u00f3n superior y a instalar en el debate p\u00fablico la necesidad de cambios estructurales en el sistema (Campos-Mart\u00ednez &amp; Olavarr\u00eda, 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado de estas movilizaciones se implement\u00f3 la gratuidad, una pol\u00edtica de financiamiento que no estableci\u00f3 un acceso universal a la educaci\u00f3n superior, sino que se dise\u00f1\u00f3 bajo criterios focalizados. Para acceder a este beneficio, los estudiantes deben pertenecer al 60% de la poblaci\u00f3n con menores ingresos y postular a una instituci\u00f3n adscrita a la gratuidad y acreditada por el Estado. La cobertura se limita a un m\u00e1ximo de cinco a\u00f1os, dejando fuera a quienes extienden sus estudios m\u00e1s all\u00e1 de ese per\u00edodo (Rodr\u00edguez et al., 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de la implementaci\u00f3n de la gratuidad, el financiamiento universitario depend\u00eda de una combinaci\u00f3n de becas internas y externas, junto con cr\u00e9ditos otorgados por las propias universidades (como el fondo solidario) o por la banca privada, con aval del Estado. Las becas se asignaban principalmente en funci\u00f3n del rendimiento acad\u00e9mico, favoreciendo a los estudiantes con mejores puntajes en las pruebas de selecci\u00f3n universitaria. Para quienes no obten\u00edan becas completas, exist\u00edan becas parciales que deb\u00edan complementarse con cr\u00e9ditos universitarios o bancarios, mientras que el resto del financiamiento reca\u00eda sobre las familias o los propios estudiantes. La gratuidad vino a superponerse a este modelo, permitiendo que m\u00e1s estudiantes accedieran a la educaci\u00f3n superior sin endeudarse por concepto de aranceles. Sin embargo, aquellos que no cumplen los requisitos para este beneficio deben seguir recurriendo a la banca, manteniendo vigente el cr\u00e9dito con aval del Estado como una alternativa de financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, a partir de estas reformas, el sistema de educaci\u00f3n superior en Chile opera con tres tipos de aranceles que determinan tanto el financiamiento de las instituciones como la carga econ\u00f3mica de los estudiantes: el arancel de referencia, el arancel regulado en r\u00e9gimen y el arancel real. Cada uno responde a distintos prop\u00f3sitos y metodolog\u00edas de c\u00e1lculo, pero todos est\u00e1n interconectados dentro del sistema de financiamiento universitario&nbsp; (Holz, 2020; MINEDUC, 2024).<\/p>\n\n\n\n<p>El arancel de referencia es un valor determinado por el Estado para establecer el monto m\u00e1ximo que se otorga a los estudiantes mediante becas y cr\u00e9ditos, como el Cr\u00e9dito con Aval del Estado (CAE) y el Fondo Solidario de Cr\u00e9dito Universitario (FSCU). Se calcula agrupando a las universidades en cuatro categor\u00edas seg\u00fan criterios de calidad acad\u00e9mica, como la proporci\u00f3n de docentes con mag\u00edster o doctorado, el nivel de investigaci\u00f3n y publicaciones, y las tasas de retenci\u00f3n y titulaci\u00f3n oportuna. Posteriormente, las carreras dentro de cada grupo se clasifican seg\u00fan las sub-\u00e1reas del conocimiento definidas por la OCDE. Para cada categor\u00eda, el arancel de referencia se establece tomando como base el valor de la carrera impartida en la instituci\u00f3n mejor acreditada dentro del grupo (Holz, 2020; MINEDUC, 2024).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El arancel regulado es el valor que el Estado paga a las instituciones de educaci\u00f3n superior por cada estudiante beneficiario de la gratuidad. Su c\u00e1lculo se basa en una f\u00f3rmula ponderada donde el par\u00e1metro central es el costo por alumno representativo de la carrera, determinado a partir del costo promedio de carreras similares dentro de su categor\u00eda. Este valor se ajusta considerando distintos factores, como la proporci\u00f3n de docentes con doctorado, los a\u00f1os de acreditaci\u00f3n, la acreditaci\u00f3n institucional en distintas \u00e1reas, la regi\u00f3n donde se imparte la carrera y el porcentaje de estudiantes en situaci\u00f3n de vulnerabilidad. En el caso de Centros de Formaci\u00f3n T\u00e9cnica (CFT) e Institutos Profesionales (IP), tambi\u00e9n se incluye la empleabilidad al primer a\u00f1o de egreso. El arancel regulado es el monto m\u00e1ximo que el Estado cubre en el marco de la gratuidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El c\u00e1lculo del arancel regulado considera par\u00e1metros como \u201cel costo de las carreras similares dentro de cada categor\u00eda\u201d, lo que permite inferir que su determinaci\u00f3n estuvo influida por los aranceles hist\u00f3ricos que las universidades hab\u00edan establecido previamente en funci\u00f3n de su posicionamiento en el mercado educativo. En la pr\u00e1ctica, esto signific\u00f3 que las carreras m\u00e1s demandadas, selectivas y con mejores proyecciones salariales al egreso conservaran aranceles m\u00e1s altos, mientras que aquellas con menor atractivo, menor selectividad y un retorno econ\u00f3mico inmediato m\u00e1s bajo mantuvieran aranceles regulados inferiores. Como resultado, estos aranceles no reflejan necesariamente el costo real de la ense\u00f1anza de cada carrera, sino que perpet\u00faan una l\u00f3gica de mercado desregulado en la distribuci\u00f3n de recursos. Esto explica, por ejemplo, que el arancel regulado de la carrera de Derecho sea significativamente mayor que el de Pedagog\u00eda, a pesar de que los costos operativos de ambas carreras no justifican dicha diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el arancel real es el valor que cada instituci\u00f3n fija de manera aut\u00f3noma para sus programas. Este arancel busca reflejar el costo de la ense\u00f1anza seg\u00fan la propia estimaci\u00f3n de la universidad o instituto, lo que significa que puede variar significativamente entre instituciones y carreras. Es el valor que pagan los estudiantes que no reciben gratuidad y que deben financiar su educaci\u00f3n con recursos propios o con cr\u00e9ditos y becas estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>No todas las universidades forman parte de este sistema. La mayor\u00eda de las universidades estatales y algunas privadas se adscribieron a la gratuidad, mientras que otras optaron por mantenerse al margen, dado que financieramente no les resulta conveniente. Esto porque la gratuidad no representa un modelo financieramente sostenible para las universidades. En primer lugar, limita los aranceles que pueden cobrar por cada carrera, estableciendo un arancel regulado determinado por el Ministerio de Educaci\u00f3n en funci\u00f3n de ciertos indicadores, como los a\u00f1os de acreditaci\u00f3n de la universidad, sus tasas de retenci\u00f3n y otros factores internos. Para acceder a la gratuidad, las universidades deben contar con al menos cuatro a\u00f1os de acreditaci\u00f3n y, en funci\u00f3n de este criterio, les son asignados diferentes valores a sus carreras. As\u00ed, por ejemplo, las universidades con acreditaci\u00f3n de excelencia pueden cobrar un arancel mayor que aquellas con menor acreditaci\u00f3n. Para incrementar sus a\u00f1os de acreditaci\u00f3n, las universidades deben someterse a procesos regulados por una agencia estatal que exige, entre otros aspectos, mejoras en infraestructura y mecanismos de rendici\u00f3n de cuentas. Estas exigencias aumentan significativamente sus costos operacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta situaci\u00f3n ha llevado a que algunas carreras, especialmente aquellas orientadas al servicio p\u00fablico y que atienden a estudiantes de primera generaci\u00f3n, operen con d\u00e9ficit. Por ejemplo, las carreras de Pedagog\u00eda que est\u00e1n obligadas a acreditarse permanentemente, suelen tener aranceles de referencia m\u00e1s bajos que no alcanzan para cubrir el costo de impartirlas. Esto obliga a las universidades a buscar soluciones como aumentar la matr\u00edcula para hacer econom\u00edas de escala o, en casos extremos, cerrar programas que resultan financieramente insostenibles. Estas decisiones afectan directamente la oferta educativa y pueden limitar el acceso a ciertas profesiones, especialmente en regiones perif\u00e9ricas donde las carreras son m\u00e1s costosas y la oferta educativa es m\u00e1s limitada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La gratuidad y sus efectos en las Instituciones de Educaci\u00f3n Superior<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la estructura de aranceles explica c\u00f3mo se financian las universidades y los estudiantes, es igualmente relevante examinar la composici\u00f3n del sistema de educaci\u00f3n superior chileno y la relaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado en la provisi\u00f3n de educaci\u00f3n. La expansi\u00f3n del acceso no ha sido acompa\u00f1ada de una consolidaci\u00f3n del sector p\u00fablico, sino que ha estado marcada por un modelo de privatizaci\u00f3n que, lejos de garantizar el derecho a la educaci\u00f3n, ha profundizado la hegemon\u00eda de las universidades privadas. Este fen\u00f3meno ha configurado un sistema donde conviven instituciones con misiones, estructuras de financiamiento y niveles de selectividad muy distintos, lo que hace necesario diferenciar entre los diversos tipos de universidades que hoy operan en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Una clasificaci\u00f3n que se realiza constantemente involucra la diferenciaci\u00f3n entre universidades tradicionales y otras universidades. Las universidades tradicionales son aquellas que exist\u00edan antes de la dictadura y que forman parte del Consejo de Rectores. Incluyen tanto universidades estatales como privadas con \u201cvocaci\u00f3n p\u00fablica\u201d, entre ellas las universidades cat\u00f3licas y otras instituciones con estructuras de gobernanza corporativas. Las \u201cotras\u201d universidades surgen a partir de los a\u00f1os 90, la mayor parte de ellas son privadas y cuentan con una clara orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica conservadora. Un grupo de ellas han concentrado su base entre estudiantes provenientes de familias tradicionalmente acomodadas que sol\u00edan formarse en universidades tradicionales. Estas instituciones cuentan con un alto financiamiento y, aunque no son altamente selectivas, disponen de amplios recursos para apoyar a sus estudiantes. Adem\u00e1s, se benefician de la Ley de Donaciones, que permite a los privados reducir sus impuestos mediante aportes a la educaci\u00f3n, funcionando como un subsidio estatal indirecto para la formaci\u00f3n de cuadros pol\u00edticos conservadores (Badal, 2024). Por otro lado, existen universidades privadas de baja selectividad que captan a estudiantes que no fueron admitidos en universidades tradicionales y cuya \u00fanica opci\u00f3n para acceder a la educaci\u00f3n superior es endeudarse mediante cr\u00e9ditos como el CAE. Generalmente, estas instituciones ofrecen programas vespertinos y atienden a una poblaci\u00f3n estudiantil que trabaja y estudia simult\u00e1neamente, con una fuerte presencia de grupos vulnerables y marginados.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de las \u00faltimas d\u00e9cadas, el crecimiento de la matr\u00edcula ha estado marcado por la expansi\u00f3n de universidades privadas, que hoy concentran la mayor parte de los estudiantes. Sin embargo, lo que actualmente est\u00e1 determinado la forma y extensi\u00f3n que est\u00e1n alcanzando las universidades no depende exclusivamente de su legitimidad hist\u00f3rica u orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica, sino&nbsp; particularmente en torno a su acceso a financiamiento estatal y su dependencia de la gratuidad. Por ello, para los an\u00e1lisis contempor\u00e1neos es \u00fatil adoptar una clasificaci\u00f3n adicional que distinga a las instituciones seg\u00fan su grado de integraci\u00f3n en este sistema de financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Universidades altamente dependientes de la gratuidad:<\/strong> Ubicadas mayoritariamente en regiones perif\u00e9ricas, estas universidades se dedican a la ense\u00f1anza, la investigaci\u00f3n y la vinculaci\u00f3n con el medio, aunque con diferencias en prestigio. Sus estudiantes provienen en su mayor\u00eda de contextos vulnerables y m\u00e1s del 70% recibe gratuidad. Si bien esto ha permitido ampliar el acceso, no ha garantizado mejores condiciones de financiamiento para estas instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Universidades con gratuidad, pero financieramente aut\u00f3nomas:<\/strong> Ubicadas en la zona central del pa\u00eds, particularmente en la Regi\u00f3n Metropolitana, entre ellas es posible encontrar universidades estatales y privadas, que forman parte del consejo de rectores, y que atienden mayoritariamente a estudiantes de clase media y alta. Son universidades de alta complejidad y suelen competir en rankings internacionales como Times Higher Education y Shangh\u00e1i. Solo alrededor del 30% de su matr\u00edcula depende de la gratuidad. Los estudiantes que no obtienen gratuidad pueden costear su educaci\u00f3n mediante cr\u00e9ditos bancarios o aportes familiares.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Universidades fuera de la gratuidad:<\/strong> Son privadas y est\u00e1n distribuidas a lo largo del pa\u00eds. Algunas concentran a estudiantes de \u00e9lite que optan por segregarse, mientras que otras reciben a estudiantes que no calificaron para la gratuidad y que financian sus estudios con cr\u00e9ditos como el CAE. Estas instituciones pueden ofrecer becas internas y cuentan con institutos o centros de investigaci\u00f3n donde concentran su desarrollo acad\u00e9mico. Adem\u00e1s, poseen agendas ideol\u00f3gicas marcadas, con un sesgo conservador. Un ejemplo de esto es una universidad que recientemente pag\u00f3 como sueldo 212.000 d\u00f3lares anuales a una exministra de Educaci\u00f3n del gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era, conocida por su rol en la represi\u00f3n a los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sostenibilidad financiera y crisis universitaria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El financiamiento es un factor determinante en la sostenibilidad de las&nbsp; instituciones, en el sistema Chileno aquellas que mejor se sostienen econ\u00f3micamente son las que tienen mayor flexibilidad en la recaudaci\u00f3n de aranceles. Tanto las universidades privadas fuera de la gratuidad como aquellas que no dependen completamente de ella pueden recibir, adem\u00e1s del arancel de referencia, un monto adicional que ellas mismas establecen como un arancel real, superior al regulado. Esto les permite expandir su oferta acad\u00e9mica, contratar m\u00e1s docentes, fortalecer programas de desarrollo estudiantil y mejorar su infraestructura. En cambio, las universidades estatales y algunas tradicionales con vocaci\u00f3n p\u00fablica enfrentan una crisis de sostenibilidad. La raz\u00f3n principal es que el arancel de referencia no cubre el costo real de muchas carreras, en especial aquellas orientadas al cuidado y la reproducci\u00f3n de la sociedad (Arruzza et al., 2019), como son las pedagog\u00edas, donde se concentran estudiantes que son primera generaci\u00f3n en las universidades y cuyo financiamiento implica medidas de equidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las universidades con alta dependencia de la gratuidad tienen pocas alternativas para revertir esta situaci\u00f3n. Una de las estrategias ha sido aumentar la matr\u00edcula, aplicando econom\u00edas de escala y sobrecargando a los docentes, lo que afecta la calidad de la educaci\u00f3n. Otra opci\u00f3n es cerrar programas acad\u00e9micos no rentables. En el \u00faltimo a\u00f1o, cerca de 30 programas de pedagog\u00eda han cerrado sus matr\u00edculas o han iniciado procesos de cierre en universidades con gratuidad. A esto se suman los despidos masivos en universidades del centro y sur de Chile, que han afectado especialmente a las humanidades y ciencias sociales, y a los profesores con contratos a plazo fijo y a los administrativos (Asociaci\u00f3n Nacional de Investigadores de Postgrado [ANIP], 2025) .<\/p>\n\n\n\n<p>La Universidad Alberto Hurtado, por ejemplo, despidi\u00f3 recientemente a 84 acad\u00e9micos, 20 solo en la Facultad de Educaci\u00f3n (Palma &amp; Ossand\u00f3n, 2024), mientras que la Universidad Austral de Chile enfrenta un recorte a\u00fan mayor, con la inminente desvinculaci\u00f3n de m\u00e1s de 80 docentes (Cooperativa, 2024).&nbsp; Lo mismo ha ocurrido en la Universidad de la Frontera (Betancourt, 2024), en la Universidad de Antofagasta (Campos, 2024), Universidad de Magallanes (Carrillo, 2024), Universidad Cardenal Silva Henr\u00edquez, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Universidad de Ays\u00e9n, Universidad del B\u00edo-B\u00edo, y otras (Asociaci\u00f3n Nacional de Investigadores de Postgrado [ANIP], 2025). La crisis financiera se extiende de norte a sur, y las instituciones m\u00e1s afectadas son precisamente aquellas que han garantizado el acceso a estudiantes de sectores hist\u00f3ricamente marginados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acreditando la desigualdad&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un aspecto determinante en la configuraci\u00f3n actual del sistema de educaci\u00f3n superior en Chile es la acreditaci\u00f3n, un mecanismo de regulaci\u00f3n estatal que busca garantizar est\u00e1ndares m\u00ednimos de calidad en las instituciones y programas acad\u00e9micos. En su origen, este sistema fue impulsado como una medida de transparencia y aseguramiento de la calidad, especialmente tras la expansi\u00f3n desregulada de las universidades privadas en los a\u00f1os 90 y las denuncias sobre deficiencias en la formaci\u00f3n profesional (Cox et al., 2010). Sin embargo, su implementaci\u00f3n ha generado m\u00faltiples tensiones, especialmente en las universidades que dependen de la gratuidad, donde la acreditaci\u00f3n ha pasado de ser una garant\u00eda de calidad a convertirse en un factor que determina la viabilidad financiera de las instituciones y programas.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema de acreditaci\u00f3n en Chile impone requisitos diferenciados seg\u00fan el tipo de instituci\u00f3n y carrera. En el caso de las universidades, el n\u00famero de a\u00f1os de acreditaci\u00f3n condiciona su acceso a financiamiento estatal y la cantidad de estudiantes que pueden recibir gratuidad. En el caso de las carreras de pedagog\u00eda, la acreditaci\u00f3n es obligatoria: sin ella, los programas no pueden matricular estudiantes con becas o gratuidad, lo que en la pr\u00e1ctica los deja fuera del sistema. Esta exigencia, que en un principio buscaba elevar los est\u00e1ndares de la formaci\u00f3n docente, ha terminado por generar efectos contradictorios, al imponer modelos de estandarizaci\u00f3n que no siempre se ajustan a las realidades institucionales ni a las necesidades de los estudiantes (Galaz et al., 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, la acreditaci\u00f3n se ha convertido en un factor determinante para la sostenibilidad de las universidades, especialmente para aquellas que atienden a estudiantes de sectores vulnerables y dependen casi en su totalidad de la gratuidad. En lugar de funcionar como una herramienta de mejora continua, ha operado como un mecanismo de control centralizado que impone altos costos operativos y dificulta la adaptaci\u00f3n de las universidades a realidades locales y contextuales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El impacto de la acreditaci\u00f3n en las carreras de pedagog\u00eda es un ejemplo claro de c\u00f3mo las pol\u00edticas de aseguramiento de la calidad, lejos de garantizar mejores condiciones para la formaci\u00f3n docente, han generado nuevas barreras para la inclusi\u00f3n y la sostenibilidad de estos programas. Al exigir el cumplimiento de est\u00e1ndares r\u00edgidos, se ha promovido un modelo de educaci\u00f3n homog\u00e9neo que limita la diversidad estudiantil y dificulta la adaptaci\u00f3n de las universidades a realidades locales y contextuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Este proceso ha tenido consecuencias concretas en las instituciones y en los propios estudiantes. Por un lado, las universidades con menor capacidad financiera han debido ajustar sus curr\u00edculos y estructuras acad\u00e9micas para cumplir con los criterios de acreditaci\u00f3n, en muchos casos sobrecargando a sus docentes y limitando la flexibilidad de la formaci\u00f3n. Por otro lado, la estandarizaci\u00f3n de los perfiles de egreso lleva a la exclusi\u00f3n de ciertos estudiantes, especialmente aquellos con trayectorias diversas o con condiciones que desaf\u00edan los modelos tradicionales de ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las consecuencias no buscadas de la estandarizaci\u00f3n que exige el proceso de acreditaci\u00f3n, es que impone l\u00edmites a la diversidad dentro de las propias carreras de pedagog\u00eda. Los programas formativos est\u00e1n obligados a alinear sus perfiles de egreso con competencias predefinidas que, en la pr\u00e1ctica, excluye a estudiantes cuyas trayectorias o caracter\u00edsticas no se ajustan a estos par\u00e1metros. Esta exclusi\u00f3n puede ser expl\u00edcita, cuando se establecen requisitos de entrada restrictivos, o impl\u00edcita, cuando los est\u00e1ndares de formaci\u00f3n generan barreras para estudiantes con enfoques pedag\u00f3gicos o habilidades diferentes a las tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro efecto de la acreditaci\u00f3n es la creciente exigencia de ajustes curriculares, que obliga a las universidades a reformular constantemente sus mallas para cumplir con los est\u00e1ndares establecidos. En muchas instituciones con menor financiamiento ha significado la creaci\u00f3n de programas paralelos y una mayor sobrecarga para los docentes, que deben responder a estas demandas sin contar con los recursos necesarios. Lo que en principio se concibi\u00f3 como un mecanismo de equidad y mejora en la formaci\u00f3n docente ha terminado, en algunos casos, restringiendo la flexibilidad educativa y generando una mayor precarizaci\u00f3n del trabajo acad\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfA qu\u00e9 educaci\u00f3n superior tenemos derecho?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos lleva a una cuesti\u00f3n central: el derecho a la educaci\u00f3n no se limita solo al acceso, sino que debe incluir una reflexi\u00f3n sobre qu\u00e9 tipo de educaci\u00f3n estamos garantizando. Las condiciones estructurales del sistema universitario han convertido esta pregunta en una preocupaci\u00f3n secundaria, especialmente en un contexto de restricci\u00f3n presupuestaria, donde la prioridad de muchas instituciones es asegurar su sostenibilidad financiera. En la pr\u00e1ctica, ha llevado a una normalizaci\u00f3n de las barreras estructurales y a la profundizaci\u00f3n de sistemas de exclusi\u00f3n que afectan principalmente a los grupos hist\u00f3ricamente marginados dentro del sistema educativo. Este fen\u00f3meno ha sido conceptualizado como \u201cinclusi\u00f3n excluyente\u201d (Aguerrondo, 1993), en la medida en que las pol\u00edticas de acceso ampl\u00edan la matr\u00edcula, pero sin transformar las condiciones que determinan qui\u00e9nes logran completar sus estudios y en qu\u00e9 condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>En Chile, las universidades han incorporado crecientemente en sus discursos y documentos institucionales valores como la diversidad y la inclusi\u00f3n. Han creado y suscrito mecanismos de acceso universal, como cupos de equidad, programas especiales de acceso y sobrecupos para estudiantes de grupos subrepresentados. Sin embargo, una vez que estos estudiantes ingresan, las condiciones a las que se enfrentan var\u00edan dependiendo de la situaci\u00f3n financiera de cada instituci\u00f3n. En muchas universidades, la inclusi\u00f3n sigue siendo un proceso reactivo, dependiente de la iniciativa y la voluntad individual de algunos docentes, m\u00e1s que de una pol\u00edtica estructural que elimine las brechas y barreras que experimentan sus estudiantes y trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario, muchas universidades, especialmente aquellas con menos recursos, han quedado atrapadas en un modelo que no garantiza el ejercicio del derecho a la educaci\u00f3n. Aunque se reconoce que educar a estudiantes provenientes de contextos vulnerables, neurodivergentes o en situaci\u00f3n de discapacidad, implica costos adicionales que no son garantizados por el Estado y queda a discreci\u00f3n de las instituciones su disponibilidad. La fragilidad institucional de los programas de inclusi\u00f3n hace que sus acciones sean principalmente reactivas, respondiendo a crisis puntuales en lugar de desarrollar estrategias sostenibles a largo plazo. Adem\u00e1s, la precarizaci\u00f3n del trabajo acad\u00e9mico, marcada por la reducci\u00f3n de plazas, la intensificaci\u00f3n de la carga docente y la exigencia de indicadores de impacto, ha limitado a\u00fan m\u00e1s la capacidad de los docentes para implementar adaptaciones significativas en sus cursos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque sabemos que existen estrategias efectivas para mejorar la permanencia de estudiantes diversos, como los cursos de alto impacto, las actividades co-curriculares o los programas proped\u00e9uticos, son iniciativas que requieren financiamiento estable, algo que en el contexto actual es cada vez m\u00e1s dif\u00edcil de garantizar. No hay una soluci\u00f3n simple o cercana para revertir esta situaci\u00f3n. Dentro del marco neoliberal en el que operan las universidades, las reformas se han orientado hacia el incremento de subsidios focalizados, siguiendo la l\u00f3gica ya instalada en la educaci\u00f3n escolar. Pero las universidades requieren financiamiento estable que no dependa de la matr\u00edcula espec\u00edfica, para implementar estrategias de largo plazo que aumenten la retenci\u00f3n y permanencia de sus estudiantes, evitando que se endeuden m\u00e1s all\u00e1 del tiempo que cubre la gratuidad. Abordando tambi\u00e9n as\u00ed una de las aristas de la crisis de la deuda estudiantil, otro problema que sigue sin resolverse y que se mantiene pendiente en el debate sobre la privatizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El rechazo a la propuesta constitucional chilena de 2022, cerr\u00f3 varios de los caminos planificados desde el progresismo para transformar el sistema de educaci\u00f3n superior. Alternativas como el financiamiento basal y la gratuidad universal quedaron relegadas a un horizonte lejano, mientras que las universidades deben seguir operando dentro de un marco neoliberal que limita su autonom\u00eda financiera y acad\u00e9mica. En este contexto, el avance de sectores conservadores ha intensificado las presiones sobre la educaci\u00f3n superior, promoviendo agendas que desaf\u00edan principios de diversidad, cooperaci\u00f3n y democracia institucional (Fischer, 2025). Sin embargo, el debate sobre el rol del sistema universitario sigue abierto, y es fundamental sostener la discusi\u00f3n sobre su futuro, convencidos de que es posible avanzar hacia un modelo que garantice la estabilidad de las instituciones y el derecho a la educaci\u00f3n que merecemos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Este trabajo cont\u00f3 con apoyo y financiamiento de la Agencia Nacional de Investigaci\u00f3n, ANID\/FONDECYT\/ INICIACI\u00d3N 11221120<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Asociaci\u00f3n Nacional de Investigadoras\/es en Postgrado (ANIP) (2025, 20 de enero). Sobre los despidos masivos en las universidades. <em>Le Monde Diplomatique &#8211; Edici\u00f3n Chilena<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.lemondediplomatique.cl\/sobre-los-despidos-masivos-en-las-universidades.html\">https:\/\/www.lemondediplomatique.cl\/sobre-los-despidos-masivos-en-las-universidades.html<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aguerrondo, I. (1993).<em> Escuela, fracaso y pobreza: c\u00f3mo salir del c\u00edrculo vicioso<\/em>. Organizaci\u00f3n de Estados Americanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Arruzza, C., Bhattacharya, T. &amp; Fraser, N. (2019). <em>Feminism for the 99% A Manifesto<\/em>. Verso.<\/p>\n\n\n\n<p>Badal, I. (2024, 20 de septiembre). Donaciones a universidades 2013-2023: \u00bfCu\u00e1les son las mayores beneficiadas y qui\u00e9nes son sus mayores aportantes? <em>La Tercera<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.latercera.com\/pulso\/noticia\/donaciones-a-universidades-2013-2023-cuales-son-las-mayores-beneficiadas-y-quienes-son-sus-mayores-aportantes\/CV7RQUJIMBCUJA4C4RENRKPKIM\/\">https:\/\/www.latercera.com\/pulso\/noticia\/donaciones-a-universidades-2013-2023-cuales-son-las-mayores-beneficiadas-y-quienes-son-sus-mayores-aportantes\/CV7RQUJIMBCUJA4C4RENRKPKIM\/<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Betancour, F. (2024, 28 de noviembre). <em>La grave crisis econ\u00f3mica de la UFRO golpea a los funcionarios: cerca de 300 trabajadores desvinculados en un d\u00eda<\/em>. The Clinic. <a href=\"https:\/\/www.theclinic.cl\/2024\/11\/28\/la-masiva-jornada-de-despidos-en-la-ufro-casi-300-trabajadores-fueron-desvinculados-en-medio-de-la-crisis-economica-de-la-institucion\/\">https:\/\/www.theclinic.cl\/2024\/11\/28\/la-masiva-jornada-de-despidos-en-la-ufro-casi-300-trabajadores-fueron-desvinculados-en-medio-de-la-crisis-economica-de-la-institucion\/<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Campos-Mart\u00ednez, J. &amp; Olavarr\u00eda, D. (2020). Chile\u2019s 2006 \u2013 2018 student movement: What can we learn from the youth organizing and the neoliberal reaction that followed. En A. Choudry &amp; S. Vally (Eds.), <em>The University and Social Justice: Struggles across the world<\/em> (pp. 98-115). Pluto Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Campos, S. (2024, 3 de diciembre). Otra casa de estudio en crisis: Desvinculan a 223 docentes de la U. de Antofagasta y alumnos se toman campus. <em>Emol<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.emol.com\/noticias\/Nacional\/2024\/12\/03\/1150251\/universidad-antofagasta-toma-despido-docentes.html\">https:\/\/www.emol.com\/noticias\/Nacional\/2024\/12\/03\/1150251\/universidad-antofagasta-toma-despido-docentes.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Carrillo, C. (2024, 29 de noviembre). Universidad de Magallanes anuncia despido de 36 funcionarios debido a \u201cescenario financiero adverso\u201d. <em>BioBioChile<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.biobiochile.cl\/noticias\/nacional\/region-de-magallanes\/2024\/11\/29\/universidad-de-magallanes-anuncia-despido-de-36-funcionarios-debido-a-escenario-financiero-adverso.shtml\">https:\/\/www.biobiochile.cl\/noticias\/nacional\/region-de-magallanes\/2024\/11\/29\/universidad-de-magallanes-anuncia-despido-de-36-funcionarios-debido-a-escenario-financiero-adverso.shtml<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cooperativa.cl. (2024, 15 de abril). <em>Universidad Austral eval\u00faa el despido de unos 300 docentes<\/em>. <a href=\"https:\/\/cooperativa.cl\/noticias\/pais\/educacion\/universidades\/universidad-austral-evalua-el-despido-de-unos-300-docentes\/2024-04-15\/131029.html\">https:\/\/cooperativa.cl\/noticias\/pais\/educacion\/universidades\/universidad-austral-evalua-el-despido-de-unos-300-docentes\/2024-04-15\/131029.html<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cox, C.,&nbsp;Meckes, L. &amp;&nbsp;Bascop\u00e9, M. (2010).&nbsp;La institucionalidad formadora de profesores en Chile en la d\u00e9cada del 2000: Velocidad del mercado y parsimonia de las pol\u00edticas.&nbsp;<em>Pensamiento Educativo: Revista de Investigaci\u00f3n Educacional Latinoamericana<\/em>,&nbsp;<em>46<\/em>(1), 205-245.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fischer, K. (2025, 15 de enero). Why Hungary Inspired Trump\u2019s Vision for Higher Ed. <em>The Chronicle of Higher Education<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.chronicle.com\/article\/why-hungary-inspired-trumps-vision-for-higher-ed\">https:\/\/www.chronicle.com\/article\/why-hungary-inspired-trumps-vision-for-higher-ed<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Galaz, A., Mu\u00f1oz, G., Vega, J., Campos, J.,<strong> <\/strong>P\u00e9rez, P. &amp; Quintana, C. (2023). El curr\u00edculo Chileno: Configuraci\u00f3n hist\u00f3rica de muros de exclusi\u00f3n. <em>Revista Internacional de Educaci\u00f3n para la Justicia Social, 12<\/em>(2), 63-78. https:\/\/doi.org\/10.15366\/riejs2023.12.2.004<\/p>\n\n\n\n<p>Harvey, D. (2005). <em>A brief history of neoliberalism<\/em>. Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Holz, Mauricio. (2020, noviembre). <em>An\u00e1lisis del financiamiento de aranceles en la educaci\u00f3n superior en Chile<\/em>. Asesor\u00eda T\u00e9cnica Parlamentaria, Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. <a href=\"https:\/\/obtienearchivo.bcn.cl\/obtienearchivo?id=repositorio\/10221\/29531\/1\/BCN_regArancelesEDSUP.pdf\">https:\/\/obtienearchivo.bcn.cl\/obtienearchivo?id=repositorio\/10221\/29531\/1\/BCN_regArancelesEDSUP.pdf<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Kremerman, M. &amp; P\u00e1ez, A. (2016). <em>Endeudar para gobernar y mercantilizar: El Caso del CAE<\/em>. Documentos de Trabajo del \u00c1rea de Institucionalidad y Desarrollo. Fundaci\u00f3n Sol. <a href=\"https:\/\/fundacionsol.cl\/cl_luzit_herramientas\/static\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Estudio-CAE-20163-1.pdf\">https:\/\/fundacionsol.cl\/cl_luzit_herramientas\/static\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Estudio-CAE-20163-1.pdf<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio de Educaci\u00f3n de Chile (2024, 11 de enero). <em>Decreto Exento N\u00b0 59: Fija valor del arancel regulado en el marco del financiamiento institucional para la gratuidad, para el a\u00f1o acad\u00e9mico 2024<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.mineduc.cl\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2024\/03\/DEX-59-2024.pdf\">https:\/\/www.mineduc.cl\/wp-content\/uploads\/sites\/19\/2024\/03\/DEX-59-2024.pdf<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio de Educaci\u00f3n; Subsecretar\u00eda de Educaci\u00f3n Superior; &amp; Centro de Estudios del Ministerio de Educaci\u00f3n (CEM) (2022, julio). <em>Primer Informe Cr\u00e9dito con Aval del Estado: Caracter\u00edsticas de la poblaci\u00f3n deudora e impactos<\/em>.&nbsp; <a href=\"https:\/\/educacionsuperior.mineduc.cl\/wp-content\/uploads\/sites\/49\/2022\/07\/PrimerInformeCAE-1.pdf\">https:\/\/educacionsuperior.mineduc.cl\/wp-content\/uploads\/sites\/49\/2022\/07\/PrimerInformeCAE-1.pdf<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez, M. A., Verdugo, V. &amp; Vidal, M. (2023). Pol\u00edtica de gratuidad en educaci\u00f3n superior en Chile y garant\u00eda del derecho a la educaci\u00f3n: Tensiones y desaf\u00edos. <em>Revista Brasileira de Educa\u00e7\u00e3o<\/em>, <em>28<\/em>, e280059. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1590\/s1413-24782023280061\">https:\/\/doi.org\/10.1590\/s1413-24782023280061<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Romero-Meza, R. &amp; Iba\u00f1ez-Veizaga, F.<em> <\/em>(2024). El CAE, desaf\u00edos y lecciones.&nbsp; <em>Observatorio Econ\u00f3mico<\/em>,&nbsp;<em>1<\/em>(188), 6\u201310.&nbsp; <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.11565\/oe.v1i187.548\">https:\/\/doi.org\/10.11565\/oe.v1i187.548<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Palma, S. &amp; Ossand\u00f3n, C. (2024, 27 de julio). Universidad Alberto Hurtado: la trama del desbalance financiero de 7 millones de d\u00f3lares y el escenario que enfrenta la planta acad\u00e9mica. <em>The Clinic. <\/em><a href=\"https:\/\/www.theclinic.cl\/2024\/07\/27\/universidad-alberto-hurtado-la-trama-del-desbalance-financiero-de-7-millones-de-dolares-y-el-escenario-que-enfrenta-la-planta-academica\/\">https:\/\/www.theclinic.cl\/2024\/07\/27\/universidad-alberto-hurtado-la-trama-del-desbalance-financiero-de-7-millones-de-dolares-y-el-escenario-que-enfrenta-la-planta-academica\/<\/a>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior y el precio de estudiar en Chile (haz click aqui para desplegar la imagen) Javier Campos-Mart\u00ednez Universidad Austral de Chile Introducci\u00f3n1 Este trabajo analiza la expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior mediante pol\u00edticas de financiamiento focalizadas, desarrolladas en un contexto de mercado con baja regulaci\u00f3n. En &#8230; <a title=\"La expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior y el precio de estudiar en Chile\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/la-expansion-del-acceso-a-la-educacion-superior-y-el-precio-de-estudiar-en-chile\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre La expansi\u00f3n del acceso a la educaci\u00f3n superior y el precio de estudiar en Chile\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[400,340,121],"tags":[403],"class_list":["post-4453","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-400","category-dossier-pensamiento-universitario-revista-numero-21","category-revista","tag-javier-campos-martinez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4453"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4453\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4603,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4453\/revisions\/4603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}