{"id":4440,"date":"2025-08-21T15:20:32","date_gmt":"2025-08-21T15:20:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=4440"},"modified":"2025-10-23T18:23:06","modified_gmt":"2025-10-23T18:23:06","slug":"masificacion-diversidad-e-inclusion-en-la-universidad-en-busca-de-claves-que-permitan-reducir-desigualdades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/masificacion-diversidad-e-inclusion-en-la-universidad-en-busca-de-claves-que-permitan-reducir-desigualdades\/","title":{"rendered":"Masificaci\u00f3n, diversidad e inclusi\u00f3n en la universidad: en busca de claves que permitan reducir desigualdades"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Masificaci\u00f3n, diversidad e inclusi\u00f3n en la universidad: en busca de claves que permitan reducir desigualdades<\/h1>\n\n\n\n<script>animacionTop=30;animacionW=1024;animacionH=744;maximoAncho=600;alinearDerecha=1<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><iframe src=\"\/animaciones\/biopus\/?code=2\" style=\"width:100%; height:100%; position: relative;\"><\/iframe><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Adriana Chiroleu<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Universidad Nacional de Rosario (UNR)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Simon Marginson (2018) sostiene que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, tres son las grandes tendencias de los sistemas de educaci\u00f3n superior: la masificaci\u00f3n, la competencia y mercantilizaci\u00f3n de las instituciones y la integraci\u00f3n y convergencia global de los sistemas nacionales. No obstante, de las tres, cuya combinaci\u00f3n se da de manera peculiar seg\u00fan las claves nacionales, la masificaci\u00f3n<sup>1<\/sup> es la m\u00e1s universal y tiene una escala monumental pues se da tanto en pa\u00edses de ingresos medios y altos como en algunos de ingresos bajos<sup>2<\/sup>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El origen de este proceso puede situarse en la segunda mitad del siglo pasado surgiendo \u2013seg\u00fan Trow- de la conjunci\u00f3n de dos factores: las siempre crecientes aspiraciones sociales originadas en una expansi\u00f3n de la graduaci\u00f3n de la escuela secundaria, y la r\u00e1pida evoluci\u00f3n de la econom\u00eda de posguerra que impulsa una demanda de empleos de nivel universitario. Esto es, se combinaron y articularon dos movimientos de sentido inverso pero convergente: un empuje desde abajo y una atracci\u00f3n desde arriba (Scott, 2016; Trow, 1973). Desde el an\u00e1lisis de Trow el primero de estos impulsos ser\u00eda el m\u00e1s poderoso, y generar\u00eda \u201cun apetito insaciable por el acceso a la educaci\u00f3n superior\u201d. De manera coincidente, Scott (2016) sostiene que el principal motor de la educaci\u00f3n superior masiva ha sido el aumento de las expectativas sociales; esta b\u00fasqueda por adquirir mayor capital social y cultural se encontrar\u00eda, sin embargo, muy d\u00e9bilmente relacionada con la demanda de empleos de nivel universitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que, en los \u00faltimos veinte a\u00f1os se genera un proceso de expansi\u00f3n sostenida de la matr\u00edcula en educaci\u00f3n superior en el mundo que, seg\u00fan datos de Unesco, estar\u00eda en el orden del 1% anual, es decir, habr\u00eda crecido 20% en 20 a\u00f1os. As\u00ed, la tasa bruta de matriculaci\u00f3n pas\u00f3 en ese lapso del 19 al 38%. En Am\u00e9rica Latina y el Caribe, que present\u00f3 el segundo mejor resultado del mundo, la tasa bruta de matriculaci\u00f3n en el tercer nivel aument\u00f3 del 23% al 52% (UNESCO, 2020).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto supone que, de acuerdo a la ya cl\u00e1sica tr\u00edada de Martin Trow (1973), muchos de los sistemas de educaci\u00f3n superior de la regi\u00f3n habr\u00edan alcanzado ya un estadio de <em>universalizaci\u00f3n<\/em>, en la medida en que sus par\u00e1metros superan el 50% de cobertura. Marginson (2018) prefiere denominarlos <em>sistemas de alta participaci\u00f3n <\/em>porque, si bien se alcanza un amplio nivel de cobertura, no tiene un verdadero car\u00e1cter universal al marginar a un alto porcentaje de la poblaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina esta expansi\u00f3n se ha dado en sistemas fuertemente diversificados, que presentan una amplia provisi\u00f3n privada del servicio y financiamientos mixtos (Labra\u00f1a y Brunner, 2022), procesos que adquieren caracter\u00edsticas singulares seg\u00fan cada tradici\u00f3n nacional. En pa\u00edses como Argentina, Uruguay, Venezuela y Cuba, priman las instituciones p\u00fablicas y gratuitas, mientras en otros, como Brasil, Chile y Colombia, la mayor parte de la matr\u00edcula se inserta en establecimientos privados.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esta promisoria ampliaci\u00f3n de oportunidades solapa un conjunto de desigualdades y requiere ser matizada a los efectos de poder dar cuenta de sus verdaderos contornos. En primer lugar, supone el acceso a la instituci\u00f3n de una matr\u00edcula heterog\u00e9nea en cuanto a su origen socioecon\u00f3mico, capital cultural y escolar, situaci\u00f3n personal, etc, factores que inciden en sus posibilidades de \u00e9xito en el sistema. De tal manera, el ingreso de los llamados estudiantes no tradicionales<sup>3<\/sup> implica un desaf\u00edo singular para las instituciones por los ajustes que se requieren para generar condiciones que favorezcan la permanencia y el egreso. En segundo lugar, las universidades est\u00e1n atravesadas por un conjunto de desigualdades y sesgos discriminatorios que entorpecen las trayectorias de ciertos grupos, algunos de los cuales se ven especialmente perjudicados por la acumulaci\u00f3n de desventajas. De hecho, m\u00e1s all\u00e1 de los datos cuantitativos que marcan una mayor participaci\u00f3n de los grupos tradicionalmente excluidos, datos provistos por UNESCO (2022) resaltan la subsistencia y a\u00fan la acentuaci\u00f3n de las brechas entre los sectores m\u00e1s y menos favorecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como, aunque en las \u00faltimas d\u00e9cadas se presenta una mayor presencia en los claustros de sectores socioecon\u00f3micos desfavorecidos, la matr\u00edcula se ha concentrado especialmente en sectores medios y altos. En este sentido, la tasa bruta de matriculaci\u00f3n es del 23,2% para la poblaci\u00f3n de menos ingresos y de 136,5% para la poblaci\u00f3n del quintil m\u00e1s alto. Esto es, las oportunidades de acceso de la poblaci\u00f3n de mayores ingresos son muy amplias, mientras que s\u00f3lo alrededor de uno de cada cuatro j\u00f3venes del quintil de menos ingresos accede al nivel. Estas brechas incluso se han ampliado en los \u00faltimos a\u00f1os: si en el 2000 la diferencia en la tasa era de 80 puntos, en 2019 alcanz\u00f3 los 113 puntos (UNESCO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si bien una de las tendencias m\u00e1s celebradas es la fuerte expansi\u00f3n de la presencia femenina, la misma se concentra en ciertas disciplinas y tramos. Se estima que en la regi\u00f3n la participaci\u00f3n femenina en la matr\u00edcula supera a la masculina (hay 128 mujeres por cada 100 varones), pero se halla sobrerrepresentadas en carreras asociadas a los roles de cuidado (salud y bienestar y educaci\u00f3n) y en carreras de Ciencias Sociales donde el 81% de la matr\u00edcula es femenina. En el otro extremo, se presenta una subrepresentaci\u00f3n en carreras vinculadas con la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, y con la ingenier\u00eda, industria y construcci\u00f3n (UNESCO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>La creciente participaci\u00f3n de grupos \u00e9tnico-raciales (tradicionalmente excluidos) tambi\u00e9n constituye un avance a destacar, aunque su presencia a\u00fan no resulta significativa con relaci\u00f3n al volumen que estos grupos suponen en la poblaci\u00f3n total de diversos pa\u00edses. La tasa bruta de matriculaci\u00f3n es del 40% para la poblaci\u00f3n ind\u00edgena, 45% para los afrodescendientes y 72% para el resto de la poblaci\u00f3n. La brecha entre la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y no ind\u00edgena ni afrodescendiente era de 25 puntos en 2015 y se increment\u00f3 a 32 puntos en 2019 (UNESCO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, la desigualdad por causas de complexi\u00f3n f\u00edsica (discapacitados) ha ingresado tambi\u00e9n en las agendas de gobierno y en las institucionales, aunque los resultados concretos en t\u00e9rminos de participaci\u00f3n y graduaci\u00f3n son m\u00e1s bien escasos. Asimismo, otro conjunto de desigualdades paulatinamente se van reconociendo en las instituciones de educaci\u00f3n superior; tal es el caso de las problem\u00e1ticas como la de los refugiados, inmigrantes, personas privadas de libertad, estudiantes con carga de familia, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del mismo registro, la ampliaci\u00f3n del acceso no supone posibilidades genuinas de permanencia y egreso para todos los grupos sociales y las tasas de graduaci\u00f3n presentan un fuerte sesgo social. Al respecto, no hay una relaci\u00f3n lineal entre acceso y graduaci\u00f3n, algunos pa\u00edses de la regi\u00f3n con niveles intermedios de acceso tienen altas tasas de graduaci\u00f3n, mientras que otros con niveles altos de acceso tienen bajos niveles de graduaci\u00f3n, producto del desgranamiento que perjudica especialmente a los grupos m\u00e1s desfavorecidos (UNESCO, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, en el contexto general de una regi\u00f3n en la que la desigualdad social constituye una marca indeleble y persistente, esta expansi\u00f3n \u2013aunque limitada- de la cobertura en el tercer nivel constituye un punto de partida prometedor que merece ser profundizado. Para lograrlo, sin embargo, se hace necesario primero reconocer y luego remover algunos de los principales obst\u00e1culos que tienden a entorpecer este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1 La persistencia de la desigualdad en la educaci\u00f3n superior en Am\u00e9rica Latina&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de los a\u00f1os \u201990, los organismos internacionales incorporan a su agenda la problem\u00e1tica de la expansi\u00f3n de oportunidades en el nivel superior para j\u00f3venes provenientes de grupos socioecon\u00f3micos desfavorecidos. El Banco Mundial, por ejemplo, se\u00f1alando como objetivo la mejora de la equidad del sistema, propone focalizar en una mayor presencia en la matr\u00edcula de estos grupos a trav\u00e9s de una doble v\u00eda: por una parte, aumentando las inversiones en educaci\u00f3n b\u00e1sica y, por la otra, arancelando la educaci\u00f3n superior para financiar con esos recursos la ayuda econ\u00f3mica (becas, cr\u00e9ditos) a estudiantes carenciados.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de fines del siglo pasado y en lo que va del actual, mudan los criterios de abordaje de la problem\u00e1tica y la democratizaci\u00f3n, entendida en t\u00e9rminos de expansi\u00f3n de oportunidades, comienza a focalizarse en la incorporaci\u00f3n de la diversidad a los efectos de operar sobre la discriminaci\u00f3n experimentada por ciertos grupos sociales. En este caso, no s\u00f3lo se pone el eje en la condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, sino en otras dimensiones, como las \u00e9tnicas, de g\u00e9nero, de complexi\u00f3n f\u00edsica, etc. El ingreso de estas tem\u00e1ticas en la agenda social y de gobierno estuvo vinculada a las extendidas presiones de movimientos sociales representantes de estas minor\u00edas que fueron forzando un cierto cambio cultural en la consideraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre lo singular y lo universal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De tal manera, en 2015, la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, propuso impulsar como cuarto Objetivo del Desarrollo Sostenible (ODS4), una \u201cvisi\u00f3n inclusiva, equitativa y de calidad para la educaci\u00f3n\u201d. En el mismo sentido, la Declaraci\u00f3n Final de la II Conferencia Regional de Educaci\u00f3n Superior del Iesalc\/Unesco de 2018 reconoce a la Educaci\u00f3n Superior como un derecho humano y universal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las agendas de los gobiernos de la regi\u00f3n, por su parte, dan cuenta de la paulatina incorporaci\u00f3n de la tem\u00e1tica, aunque en una permanente tensi\u00f3n entre los planos ret\u00f3rico y operativo. Si bien los discursos est\u00e1n dominados por planteos \u201cpol\u00edticamente correctos\u201d, \u00e9stos no alcanzan una internalizaci\u00f3n genuina por parte de los actores ni se traducen operativamente en pol\u00edticas eficaces. Esto es as\u00ed en la medida en que el dictado de normas de reconocimiento de derechos que se generaliz\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas, no siempre fue acompa\u00f1ado por pol\u00edticas p\u00fablicas e institucionales eficaces que permitieran plasmar aquella promesa<sup>4<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>En opini\u00f3n de Slee (2019), este hiato entre ret\u00f3rica y pr\u00e1ctica, habitual en el campo de las pol\u00edticas y la administraci\u00f3n p\u00fablica, se vincula con la estrategia comunicativa de construcci\u00f3n de un relato que maquille los hechos para presentarlos de tal forma que, al menos, resulten aceptables para un mayor n\u00famero de votantes. Esto puede asimilarse a la noci\u00f3n de <em>ficciones colectivas<\/em> que introduce Bourdieu en su texto \u201cSobre el Estado\u201d, para quien las mismas se tornan reales a trav\u00e9s del reconocimiento que opera por medio de la creencia (Slee, 2019), legitimando por esa v\u00eda el accionar del Estado. En las instituciones, por su parte, en un momento hist\u00f3rico y social propicio y en un contexto en que la ret\u00f3rica acompa\u00f1aba la lucha contra la discriminaci\u00f3n y la incorporaci\u00f3n de la diversidad, se reproduce esta separaci\u00f3n disminuyendo las chances de profundizar la inclusi\u00f3n y reducir las desigualdades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la lentitud y discontinuidad que caracterizan a los cambios sociales, puede reconocerse un conjunto de obst\u00e1culos que limitan los avances de las pol\u00edticas de expansi\u00f3n y democratizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior; algunos de los cuales, especialmente los de car\u00e1cter estructural, resultan de dif\u00edcil remoci\u00f3n, mientras otros, en cambio, permiten albergar esperanzas sobre resultados m\u00e1s favorables.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1- Los condicionantes de car\u00e1cter estructural de los pa\u00edses de la regi\u00f3n limitan ostensiblemente la posibilidad de implementar pol\u00edticas expansivas en la educaci\u00f3n superior. El contexto regional se caracteriza por econom\u00edas estancadas o con bajo nivel de crecimiento y vastos segmentos de la poblaci\u00f3n sumergidos en la pobreza: seg\u00fan datos de CEPAL (2022), 200 millones de personas (32% de la poblaci\u00f3n) se encuentran debajo de la L\u00ednea de Pobreza y 82 millones (13%) en situaci\u00f3n de pobreza extrema. En lo que respecta a la desigualdad, rasgo dominante en la regi\u00f3n, el coeficiente de Gini se mantiene en valores altos, ubic\u00e1ndose en 2023 apenas por debajo del 0,50.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la desigualdad en materia de ingresos ocupa un lugar dominante no explica ni agota el espectro de la desigualdad; \u00e9sta se expresa tambi\u00e9n en t\u00e9rminos de g\u00e9nero, aspectos \u00e9tnico-raciales, complexi\u00f3n f\u00edsica, que, junto a los ingresos, son factores que sobredeterminan las oportunidades de acceso a la salud, a la educaci\u00f3n y al empleo.El Informe Red (Red de Econom\u00eda y Desarrollo) (CAF, 2022) se\u00f1ala que la desigualdad tiene ra\u00edces muy profundas que la hacen persistente m\u00e1s all\u00e1 de los progresos que en materia social se han dado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Luego de un per\u00edodo de crecimiento sostenido de la desigualdad, especialmente en las d\u00e9cadas del \u201970 y del \u201990, \u00e9sta disminuy\u00f3 en el siglo XXI en un contexto general de crecimiento econ\u00f3mico por la combinaci\u00f3n entre precios internacionales favorables para los <em>commodities <\/em>que exporta la regi\u00f3n y pol\u00edticas p\u00fablicas de corte progresista. Esta reducci\u00f3n se dio especialmente hasta 2014, momento en se estanca su ritmo descendente; posteriormente, la pandemia de Covid\/19 complejiza a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n. Puede plantearse pues la existencia de una inercia en t\u00e9rminos de inequidades que se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y que genera bajos niveles de movilidad social. Esta situaci\u00f3n hace que el origen social, se constituya en el principal motor de las desigualdades, reduciendo los efectos de otros factores m\u00e1s vinculados con el esfuerzo individual (CAF, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p>Con este tel\u00f3n de fondo, seg\u00fan su orientaci\u00f3n ideol\u00f3gica, los gobiernos han sido m\u00e1s o menos permeables a la incorporaci\u00f3n y jerarquizaci\u00f3n en sus agendas de las demandas por m\u00e1s educaci\u00f3n superior y la consiguiente dotaci\u00f3n de recursos que exige la implementaci\u00f3n de la pol\u00edtica. Sin embargo, la dificultad para construir consensos que se expresen en pol\u00edticas de Estado han derivado en su discontinuidad, en momentos de alternancia entre ciclos pol\u00edticos de signo diverso, y con ello la consiguiente p\u00e9rdida de oportunidades para consolidar pol\u00edticas y operatorias virtuosas.<\/p>\n\n\n\n<p>De tal manera, los procesos de democratizaci\u00f3n del nivel superior, entendidos en t\u00e9rminos de expansi\u00f3n de oportunidades y\/o reconocimiento de derechos, han sido interrumpidos por procesos restrictivos. Esto merece inscribirse en la discusi\u00f3n te\u00f3rica en torno a los alcances de la democratizaci\u00f3n que se caracteriza tanto por su car\u00e1cter din\u00e1mico, y su permanente incompletud (siempre hay nuevos derechos a conquistar y nuevos grupos a incorporar), como por el riesgo de inversi\u00f3n, esto es de desdemocratizaci\u00f3n (Tilly, 2010). La democracia en t\u00e9rminos generales y la democratizaci\u00f3n \u2013en t\u00e9rminos m\u00e1s puntuales- no se conquistan de una vez y para siempre, sino que los logros resultan siempre reversibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconocer esta premisa es especialmente importante para aprovechar el impulso que se da en ciclos progresivos que permitan reducir y limitar los retrocesos que acompa\u00f1an a los ciclos regresivos.<\/p>\n\n\n\n<p>2- En un plano anal\u00edtico m\u00e1s general, la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica planteada entre inclusi\u00f3n educativa e inclusi\u00f3n social disminuye los efectos que estas pol\u00edticas expansivas pueden tener para incidir favorablemente en las desigualdades. En tal sentido, dice Dubet (2020), si bien ning\u00fan cambio social es posible sin la educaci\u00f3n, \u00e9sta no es suficiente para lograr una mayor equidad e inclusi\u00f3n social. En la actualidad, aunque muchos hijos superan el nivel de estudios alcanzado por sus padres, no eluden el sesgo social: mientras los hijos de padres poco educados los superan, pero alcanzando niveles educativos bajos (primaria y, como mucho, secundaria completa), los hijos de los padres m\u00e1s educados son quienes mayormente logran completar la educaci\u00f3n superior (CAF, 2022). Por otra parte, cuando hijos de padres con niveles educativos bajos logran concluir el nivel superior, las inequidades son alimentadas por otros factores, como la instituci\u00f3n y la carrera cursada (segmentaci\u00f3n institucional) y sobre todo el capital social que puede facilitar o entorpecer una inserci\u00f3n laboral en los segmentos altos del mercado de trabajo. Es decir que la baja movilidad educativa y la baja movilidad ocupacional configuran una alta persistencia intergeneracional en los ingresos al punto que la regi\u00f3n es se\u00f1alada como la de mayor <em>inmovilidad<\/em> de los ingresos del mundo (CAF, 2022). No obstante, resulta evidente que la influencia de la educaci\u00f3n en general y la educaci\u00f3n superior en particular, a\u00fan en los casos en que no se completa el nivel, no se reduce a las mejoras que puedan alcanzarse en el plano econ\u00f3mico; se expresa adem\u00e1s en un conjunto de otros planos de la vida social e individual como mayor participaci\u00f3n ciudadana, expansi\u00f3n de los horizontes individuales de vida, construcci\u00f3n de capital social.&nbsp; Por otra parte, la generaci\u00f3n de oportunidades para la incorporaci\u00f3n de la diversidad en todas sus formas, junto a la ampliaci\u00f3n de la cobertura regional constituyen aristas fundamentales para abrir nuevas sendas que permitan operar contra la discriminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>3- El principio de igualdad de oportunidades frecuentemente asociado al m\u00e9rito, que sustenta te\u00f3ricamente la expansi\u00f3n de la cobertura, se da en contextos en que los distintos sectores sociales -en la pr\u00e1ctica-, alcanzan una representaci\u00f3n muy desigual en el nivel. Esta proporci\u00f3n abreva -en general- en las dificultades para completar exitosamente los tramos educativos anteriores m\u00e1s all\u00e1 de la obligatoriedad que se establezca a trav\u00e9s de la normativa. Constituye as\u00ed una negaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la neutralidad de aquellos conceptos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, seg\u00fan datos de SITEAL (2023), la escuela primaria est\u00e1 pr\u00e1cticamente universalizada en la regi\u00f3n, con una tasa de graduaci\u00f3n del 94%; no ocurre lo propio con el nivel medio que, en promedio, tiene una tasa de finalizaci\u00f3n del 66% y presenta mayores diferencias seg\u00fan nivel de ingresos familiares. En este sentido, entre los sectores de ingresos bajos y altos, en algunos pa\u00edses las diferencias superan los 20 puntos porcentuales. Por otra parte, si bien las brechas de desigualdad asociadas con la condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, \u00e9tnica y con el \u00e1rea geogr\u00e1fica de residencia se redujeron, a\u00fan contin\u00faan siendo muy pronunciadas (SITEAL, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se focaliza en la matr\u00edcula del nivel superior seg\u00fan ingresos familiares, se evidencian profundas diferencias en la representaci\u00f3n de los diversos grupos sociales; las probabilidades de acceder son en promedio -a nivel regional- siete veces superiores para los j\u00f3venes de familias de altos ingresos con relaci\u00f3n a los que provienen del quintil inferior, aunque en algunos pa\u00edses centroamericanos, la distancia puede ser de 18 veces (UNESCO, 2022). En la regi\u00f3n, a pesar de que Uruguay, Chile y Argentina, muestran menores brechas en el acceso, a\u00fan en estos casos, la tasa bruta de matriculaci\u00f3n del quintil m\u00e1s pobre de ingresos representa menos de la mitad, e incluso una cuarta parte de la tasa en el quintil de mayores ingresos (UNESCO, 2022). Esto se explica en parte -como se\u00f1alamos anteriormente- por el bajo nivel de graduaci\u00f3n del nivel medio de los sectores de ingresos socioecon\u00f3micos bajos; y en caso de conseguir ingresar al nivel superior, estos sectores sociales tienen dificultades para concluir y, en un porcentaje importante, discontin\u00faan sus estudios (SITEAL, 2023; UNESCO, 2022).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En otro orden de cosas, se presentan tambi\u00e9n importantes brechas socioecon\u00f3micas en la calidad de la educaci\u00f3n recibida que se transmiten de una generaci\u00f3n a otra y que se relacionan a los altos y crecientes niveles de segregaci\u00f3n escolar que presenta la regi\u00f3n (CAF, 2022). Con base en informaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos correspondiente a 2017, Aveleyra (2023) destaca otros tres rasgos singulares: el bajo rendimiento de estudiantes provenientes de sectores pobres, una tendencia mayor al abandono y la elecci\u00f3n de instituciones de menor calidad e incluso, las pertenecientes al sistema no universitario que ofertan carreras m\u00e1s breves y de r\u00e1pida salida laboral. Esta situaci\u00f3n se acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s en ciertos colectivos tradicionalmente excluidos: pueblos originarios, afrodescendientes, poblaci\u00f3n rural.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto supone una continuaci\u00f3n de las tendencias de per\u00edodos anteriores en la medida en que, la expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n superior operada entre 2015 y 2020 encierra un incremento sostenido de la desigualdad y una ampliaci\u00f3n de las brechas (UNESCO, 2023), tendencias que se habr\u00edan profundizado a\u00fan m\u00e1s luego de la pandemia de Covid-19.<\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n femenina en la matr\u00edcula y en la graduaci\u00f3n, en cambio, ha ido en aumento en las \u00faltimas d\u00e9cadas superando a la masculina, aunqnue persiste una segregaci\u00f3n por sexo de car\u00e1cter horizontal y vertical y una reproducci\u00f3n de estereotipos de g\u00e9nero en las carreras elegidas. Asi mismo, el reconocimiento del prejuicio y discriminaci\u00f3n que experimentan las disidencias sexuales es una cuesti\u00f3n que todav\u00eda, apenas se esboza en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n superior.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n que queda plasmada en la informaci\u00f3n emp\u00edrica da cuenta que las pol\u00edticas compensatorias desarrolladas en las \u00faltimas d\u00e9cadas constituyen s\u00f3lo una punta de lanza para incidir en la desigual participaci\u00f3n de grupos sociales vulnerables en la educaci\u00f3n superior. Y, sobre todo, que las mismas requieren ser evaluadas, ampliadas y profundizadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>4- Las restricciones al ingreso a la educaci\u00f3n superior y los costos de la misma constituyen tambi\u00e9n limitantes para avanzar en procesos de democratizaci\u00f3n. En tal sentido, el acceso selectivo a trav\u00e9s de la aplicaci\u00f3n de ex\u00e1menes de ingreso y\/o su combinaci\u00f3n con otras modalidades, reduce las posibilidades de los sectores sociales m\u00e1s desfavorecidos. En este sentido, frecuentemente, la baja calidad de la formaci\u00f3n acad\u00e9mica recibida en el nivel medio se combina con las dificultades para desarrollar por motivos econ\u00f3micos y de tiempo un entrenamiento <em>ad hoc<\/em> previo a las instancias evaluativas. Entretanto, cuando el acceso es abierto, el sesgo social no desaparece y la posibilidad de efectuar tr\u00e1nsitos exitosos en las instituciones tambi\u00e9n se conecta con el origen social y la calidad de la formaci\u00f3n educativa anterior, gener\u00e1ndose procesos de selecci\u00f3n impl\u00edcita en el transcurso de las carreras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, si bien el desarrollo de los estudios supone -a\u00fan en los casos de gratuidad del nivel- un costo econ\u00f3mico, la incidencia del plano material en la prosecuci\u00f3n de la carrera se exacerba en instituciones aranceladas (p\u00fablicas y privadas). Los sistemas de cr\u00e9ditos y becas que se implementan (eximici\u00f3n total o parcial de aranceles, sumas no reembolsables, aportes para cubrir gastos originados por los estudios, transferencias condicionadas de ingresos), constituyen paliativos y ayudas importantes, pero insuficientes para cubrir los costos de oportunidad de continuar los estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>5- Se presentan tambi\u00e9n diferentes posibilidades de \u00e9xito en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n superior y a menudo el acceso se limita a la posibilidad de \u201cprobar pista\u201d (Renaut, 2008), es decir, de acceder a la instituci\u00f3n siendo mucho m\u00e1s dif\u00edcil sostener ese tr\u00e1nsito y obtener el diploma. Esto conlleva frecuentemente a la masificaci\u00f3n de los tramos iniciales y el desgranamiento a lo largo de la carrera.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de los sectores sociales m\u00e1s vulnerables, la baja calidad de la educaci\u00f3n que reciben en los tramos educativos anteriores resulta una traba fundamental para sus aspiraciones. Por otra parte, entre ellos, las dificultades para graduarse se acent\u00faan: se se\u00f1ala que el 27% de los estudiantes entre 25 y 29 a\u00f1os del quintil m\u00e1s rico alcanzaron al menos cinco a\u00f1os de educaci\u00f3n postsecundaria, mientras s\u00f3lo lo logr\u00f3 el 1% de los que pertenecen al quintil m\u00e1s pobre (Aveleyra, 2023; OEI, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p>La informaci\u00f3n de car\u00e1cter nacional muestra que entre la poblaci\u00f3n que pertenece al 30% de los hogares con menores ingresos, en cuatro pa\u00edses (Guatemala, Paraguay, Honduras y Uruguay), el porcentaje de titulados en el nivel superior no supera el 1%; mientras en otros seis pa\u00edses (Panam\u00e1, Colombia, Argentina, Chile, Bolivia y Per\u00fa) fluct\u00faa entre 5 y 9%. Si se pone el foco en la poblaci\u00f3n de mayores ingresos, se observa que en seis pa\u00edses (Brasil, Panam\u00e1, Argentina, Chile, Bolivia y Per\u00fa), entre el 32 y 38% de dicha poblaci\u00f3n logra finalizar los estudios superiores (SITEAL, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>De manera complementaria, informaci\u00f3n estad\u00edstica proveniente de Unesco, se\u00f1ala que en la regi\u00f3n se grad\u00faa s\u00f3lo el 20% de los ind\u00edgenas que acceden al nivel superior, lo que da cuenta del car\u00e1cter incipiente que tiene la ampliaci\u00f3n de oportunidades en el \u00e1mbito superior para grupos hist\u00f3ricamente excluidos (Aveleyra, 2023).<\/p>\n\n\n\n<p>6-La segmentaci\u00f3n de los sistemas de educaci\u00f3n superior y la generaci\u00f3n de circuitos diferenciales en prestigio (y frecuentemente tambi\u00e9n en costos), orienta socialmente la demanda por instituciones y carreras. Para los grupos que ocupan los tramos inferiores de la pir\u00e1mide social, la asistencia a instituciones masivas, de atenci\u00f3n de demanda, gratuitas o de bajo costo seg\u00fan los pa\u00edses, constituye la \u00fanica opci\u00f3n. A pesar de que la menor calidad de los estudios cursados y el escaso reconocimiento de los establecimientos -casi con seguridad- conducir\u00e1n a destinos ocupacionales e ingresos desventajosos. Otra estrategia frecuentemente desarrollada es la elecci\u00f3n de las carreras menos prestigiosas por considerar que resultar\u00e1n m\u00e1s accesibles al ser menos demandadas por los grupos m\u00e1s favorecidos. En ambos casos, opera un proceso de <em>autoexclusi\u00f3n<\/em> fundamentado en la experiencia social. Esta situaci\u00f3n que se profundiza en la medida en que aumenta la jerarquizaci\u00f3n interna de los sistemas, no alcanza en Am\u00e9rica Latina la envergadura que tiene en Estados Unidos o Francia, constituye una forma de acentuaci\u00f3n de las desigualdades. Mientras tanto, subsiste en la regi\u00f3n la incidencia de relaciones particularistas (favoritismo, relaciones de parentesco, influencias pol\u00edticas) como forma de distribuci\u00f3n de los mejores lugares sociales (Tunnermann Bernhein, 1979).<\/p>\n\n\n\n<p>7- Por \u00faltimo, en la actualidad, la multiplicaci\u00f3n del n\u00famero de certificaciones que no guarda relaci\u00f3n con la evoluci\u00f3n del mercado laboral trae aparejada su <em>devaluaci\u00f3n<\/em> en la medida en que se da un desplazamiento de la relaci\u00f3n entre el t\u00edtulo y su poder social. Esto perjudica especialmente a los sectores sociales m\u00e1s vulnerables pues redunda en un mayor peso del capital social en las posibilidades de empleo (Duru-Bellat, 2006; Passeron, 1979).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En tal sentido, los avances en la movilidad educativa logrados no se trasladan al mercado de trabajo. La posibilidad de acceder a ocupaciones que ofrecen buenas remuneraciones y perspectivas de carrera es casi seis veces m\u00e1s alta para hijos de padres que tambi\u00e9n tuvieron ese tipo de ocupaciones respecto a hijos de padres que tuvieron ocupaciones de menor calidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un an\u00e1lisis de largo plazo permite detectar que el desarrollo de los estudios universitarios desde principios del siglo pasado y los efectos inmediatos de los primeros tramos del proceso de masificaci\u00f3n promediando ese siglo, junto a los mayores retornos que el nivel supone, fundamentaron una asociaci\u00f3n lineal entre oportunidades educativas y movilidad social ascendente que justifica las preferencias sociales. Por entonces, la existencia de un bajo n\u00famero de diplomas potenci\u00f3 su valor en el mercado y sectores sociales que hasta entonces hab\u00edan estado excluidos de las instituciones, lograron acceder y graduarse, mejorando de forma consistente su posici\u00f3n social. En el contexto actual, la multiplicaci\u00f3n de las certificaciones en econom\u00edas y mercados de trabajo que han perdido dinamismo, ha mudado los t\u00e9rminos de la relaci\u00f3n y su obtenci\u00f3n: a\u00fan manteniendo ciertas ventajas en t\u00e9rminos de inserci\u00f3n social, ya no garantiza <em>per se<\/em> movilidad social. Esto no se reflej\u00f3 en un cambio significativo de aquella demanda, probablemente porque, como se\u00f1ala Poullaouec (2006), el diploma constituye \u201cel arma de los d\u00e9biles\u201d y sirve para atenuar algunas de las desigualdades y discriminaciones que ellos padecen. Por otra parte, los individuos est\u00e1n convencidos de la utilidad de su inversi\u00f3n educativa porque su situaci\u00f3n sigue siendo mejor que la de los menos educados pues la devaluaci\u00f3n absoluta de las titulaciones va acompa\u00f1ada de la estabilidad de las ventajas relativas que otorgan (Chevaillier &amp; Duru-Bellat, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2 Algunos logros, algunas zonas grises y un futuro incierto.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La democratizaci\u00f3n del nivel superior, entendida en t\u00e9rminos de ampliaci\u00f3n de las oportunidades e incorporaci\u00f3n de la diversidad, constituye un enorme desaf\u00edo para instituciones tradicionalmente elitistas y jer\u00e1rquicas como la universidad. En tal sentido, el reclamo por una reducci\u00f3n de las discriminaciones y las desigualdades sociales que operan en las instituciones, se ha constituido en una pol\u00edtica en ciernes por la movilizaci\u00f3n de colectivos sociales que demandan su reconocimiento y su inclusi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un plano anal\u00edtico m\u00e1s general, la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica planteada entre inclusi\u00f3n educativa e inclusi\u00f3n social disminuye los efectos que estas pol\u00edticas expansivas pueden tener para incidir favorablemente en las desigualdades. En este sentido, el condicionamiento estructural que presenta nuestra regi\u00f3n torna m\u00e1s indispensable la generaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas e institucionales que operen sobre las inequidades. La informaci\u00f3n emp\u00edrica, sin embargo, nos permite dimensionar el hiato que media entre la ret\u00f3rica declarativa y la forma operativa en que se traduce. Esto hace que los logros en materia de incorporaci\u00f3n exitosa de la diversidad y generaci\u00f3n de procesos de inclusi\u00f3n sean muy modestos, al punto que las brechas se est\u00e1n ampliando. Por otra parte, muestran tambi\u00e9n la magnitud de los obst\u00e1culos que a\u00fan falta remover, as\u00ed como los peque\u00f1os-grandes avances que se han dado en las \u00faltimas d\u00e9cadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los avances se destaca la instalaci\u00f3n de la tem\u00e1tica en la agenda de los organismos internacionales y, aunque con discontinuidades, en la de los gobiernos nacionales, as\u00ed como el espacio que la problem\u00e1tica va ganando en la de las instituciones. Para mejorar y ampliar sus efectos ser\u00eda recomendable en t\u00e9rminos de pol\u00edticas p\u00fablicas, evitar su car\u00e1cter fragmentario e integrarla con los otros niveles educativos. Recordemos que, en la regi\u00f3n, la no conclusi\u00f3n del nivel secundario y la expansi\u00f3n de los a\u00f1os de escolaridad en contextos de baja calidad, constituyen un cuello de botella fundamental. Asimismo, el avance hacia la conformaci\u00f3n de pol\u00edticas de Estado requerir\u00e1 la construcci\u00f3n de consensos entre los agentes sociales y partidos pol\u00edticos para construir un espacio com\u00fan de entendimiento. Su jerarquizaci\u00f3n y su correspondiente financiamiento ser\u00e1n tributarios de aquellos acuerdos y permitir\u00e1n superar la discontinuidad asociada con proyectos pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos diversos y aun de signo contrario, morigerando as\u00ed los efectos de los vaivenes entre democratizaci\u00f3n y desdemocratizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, las pol\u00edticas institucionales deben abordar la complejidad que supone la diversidad de docentes y estudiantes con las caracter\u00edsticas puntuales que adquiere en cada realidad nacional y en cada instituci\u00f3n, generando procesos de sensibilizaci\u00f3n de todos los actores y avances en una aprehensi\u00f3n de los alcances que adquiere la discriminaci\u00f3n en la vida institucional. La toma de conciencia sobre su frecuente naturalizaci\u00f3n en los claustros, reflejo de lo que acontece en la propia sociedad, constituye un aspecto central para lograr avances que se sostengan en el tiempo. Por otra parte, a menudo se aborda la diversidad a trav\u00e9s de un discurso desarticulado que focaliza en los rasgos que diferencian a estas minor\u00edas entre s\u00ed; esto tiende a dificultar el reconocimiento del elemento que tienen en com\u00fan, esto es la discriminaci\u00f3n que experimentan en su tr\u00e1nsito institucionales (y social). En tal sentido, una agenda fragmentada de defensa de los derechos de las minor\u00edas no hace sino perjudicarlas y restarles fuerza y apoyo. En la medida en que en el campo acad\u00e9mico se han multiplicado los estudios sobre los resultados de las pol\u00edticas institucionales que exploran sus aristas m\u00e1s controversiales, resultar\u00eda un aporte relevante avanzar en la evaluaci\u00f3n y discusi\u00f3n porque permitir\u00eda corregir su orientaci\u00f3n para optimizar sus efectos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, es importante se\u00f1alar que la puesta en discusi\u00f3n de estas tem\u00e1ticas en el \u00e1mbito acad\u00e9mico para luego intentar perforar ciertos estereotipos sociales cristalizados, es un primer paso en el contexto de una problem\u00e1tica que Slee (2019) caracteriza como una <em>tarea de S\u00edsifo<\/em><sup>5<\/sup>. Y siguiendo la interpretaci\u00f3n que del mito hizo Albert Camus (1994)<sup>6<\/sup>, podr\u00eda decirse que, en clave de inclusi\u00f3n, empujar la roca hacia arriba de la monta\u00f1a sin desconocer que inexorablemente volver\u00e1 a caer, puede adquirir sentido por s\u00ed mismo y, sobre todo, dar sentido al denodado trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del determinismo que parece plantear el mito griego, este eterno circular de la roca ir\u00e1 paulatinamente corriendo las fronteras y aumentando los m\u00e1rgenes de la inclusi\u00f3n en un \u00e1mbito tan refractario como el de la educaci\u00f3n superior. En tal sentido, si bien a\u00fan las pol\u00edticas p\u00fablicas no adquieren una envergadura que permita afrontar el desaf\u00edo, el camino est\u00e1 se\u00f1alado y en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas, este Juego de la Oca con sus muchos retrocesos y sus promisorios avances ir\u00e1 nivelando la cancha para aquellos que nacieron con el partido perdido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Altbach, P. (2017). The necessity and reality of differentiated postsecondary systems. En P. Altbach, L. Reisberg &amp; H. de Wit (Eds.), <em>Responding to massification. Differentiation in postsecondary education worldwide<\/em>. Sense Publications.<\/p>\n\n\n\n<p>Aveleyra, R. (2023). <em>Informe Regional: Educaci\u00f3n Superior en Am\u00e9rica Latina<\/em>. CLACSO.<\/p>\n\n\n\n<p>Banco de Desarrollo de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CAF) (2022). <em>Desigualdades heredadas: Reporte de Econom\u00eda y Desarrollo<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.caf.com\/es\/conocimiento\/visiones\/2022\/12\/desigualdad-y-baja-movilidad-social-en-america-latina-y-el-caribe\/\">https:\/\/www.caf.com\/es\/conocimiento\/visiones\/2022\/12\/desigualdad-y-baja-movilidad-social-en-america-latina-y-el-caribe\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Brunner, J. J. (2012). La idea de Universidad en tiempos de masificaci\u00f3n. <em>Revista Iberoamericana de Educaci\u00f3n Superior (RIES)<\/em>, <em>3<\/em>(7), 130-143. <a href=\"http:\/\/ries.universia.net\/index.php\/ries\/article\/view\/228\">http:\/\/ries.universia.net\/index.php\/ries\/article\/view\/228<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Camus, A. (1994). <em>El mito de S\u00edsifo<\/em>. Altaya.<\/p>\n\n\n\n<p>Chevaillier, T. &amp; Duru-Bellat, M. (2017). Diploma Devaluation, The Ins and Outs. En J. Shin &amp; P. Teixeira (eds.), <em>Encyclopedia of International Higher Education Systems and Institutions.<\/em> Springer, Dordrecht.<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-94-017-9553-1_334-1\"> https:\/\/doi.org\/10.1007\/978-94-017-9553-1_334-1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL). (2022). <em>Panorama social de Am\u00e9rica Latina. La transformaci\u00f3n de la educaci\u00f3n como base del desarrollo sostenible<\/em>. CEPAL. <a href=\"https:\/\/hdl.handle.net\/11362\/48518\">https:\/\/hdl.handle.net\/11362\/48518<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Dubet, F. (2020). <em>La \u00e9poca de las pasiones tristes<\/em>. <em>De c\u00f3mo este mundo desigual lleva a la frustraci\u00f3n y el resentimiento, y desalienta la lucha por una sociedad mejor<\/em>. Siglo Veintiuno.<\/p>\n\n\n\n<p>Duru\u2010Bellat,&nbsp; M. (2006). <em>L\u2019inflation scolaire. Les d\u00e9silusions de la m\u00e9ritocratie<\/em>. La R\u00e9publique des Id\u00e9es et Seuil.<\/p>\n\n\n\n<p>Labra\u00f1a, J. y Brunner, J. J. (2022). Transformaci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior latinoamericana y su impacto en la idea de la universidad. Del acceso de \u00e9lite a la masificaci\u00f3n y universalizaci\u00f3n del acceso. <em>Perfiles Educativos, 44<\/em>(176).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Marginson, S. (2018). High participation systems (HPS) of higher education. En B. Cantwell, S. Marginson &amp; A. Smolentseva (Eds.), <em>High participation systems of Higher Education.<\/em> Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE) (2017). <em>Benchmarking higher education system performance: Conceptual framework and data<\/em>. OCDE.<\/p>\n\n\n\n<p>Organizaci\u00f3n de Estados Iberoamericanos (OEI). (2017). <em>Educaci\u00f3n a distancia<\/em>. <a href=\"https:\/\/oei.int\/oficinas\/mexico\/publicaciones\/la-educacion-a-distancia-en-la-educacion-superior-en-america-latina\">https:\/\/oei.int\/oficinas\/mexico\/publicaciones\/la-educacion-a-distancia-en-la-educacion-superior-en-america-latina<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Passeron, J. C. (1979). La democratizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior en los pa\u00edses europeos: un intento de retrospectiva, <em>Perspectivas. Revista Trimestral de Educaci\u00f3n<\/em>, <em>9<\/em>(1). Unesco.<\/p>\n\n\n\n<p>Poullaouec, T. (2006). Le Dipl\u00f4me, l\u2019arme des plus faibles.&nbsp; <em>Revue du Mauss,<\/em> (28). <a href=\"http:\/\/www.cairn.info\/revue-du-mauss-2006-2-page-85.htm\">http:\/\/www.cairn.info\/revue-du-mauss-2006-2-page-85.htm<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Renaut, A. (2008). La universidad frente a los desaf\u00edos de la democracia. <em>Temas y Debates<\/em>, (16). <a href=\"http:\/\/www.temasydebates.unr.edu.ar\/index.php\/tyd\/article\/view\/77\/76\">http:\/\/www.temasydebates.unr.edu.ar\/index.php\/tyd\/article\/view\/77\/76<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez F. J. (septiembre, 1978). <em>El concepto de masificaci\u00f3n. Su importancia y perspectivas para el an\u00e1lisis de la educaci\u00f3n superior <\/em>[Ponencia]. Seminario \u201cSituaci\u00f3n actual de la universidad en Am\u00e9rica Latina\u201d, Bogot\u00e1, Colombia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttps:\/\/www.cepal.org\/es\/publicaciones\/28562-concepto-masificacion-su-importancia-perspectivas-analisis-la-educacion-superior\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Sistema de Informaci\u00f3n de Tendencias Educativas en Am\u00e9rica Latina (SITEAL). (2023). <em>Inclusi\u00f3n y Equidad en Educaci\u00f3n<\/em>. <a href=\"https:\/\/siteal.iiep.unesco.org\/eje\/inclusion_y_equidad#inclusion-y-equidad-en-educacion-panorama-en-datos\">https:\/\/siteal.iiep.unesco.org\/eje\/inclusion_y_equidad#inclusion-y-equidad-en-educacion-panorama-en-datos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Slee, R. (2019). Belonging in an age of exclusion. <em>International Journal of Inclusive Education, 23<\/em>(9), 909-922. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1080\/13603116.2019.1602366\">https:\/\/doi.org\/10.1080\/13603116.2019.1602366<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Scott, P. (2016). Mass higher education. En P. Texeira, y J. Shin (Eds.), <em>Encyclopedia of International Higher Education Systems and Institutions<\/em>. Springer. <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/313795266_Mass_Higher_Education\">https:\/\/www.researchgate.net\/publication\/313795266_Mass_Higher_Education<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tilly, C. (2010). <em>Democracia<\/em>. Akal.<\/p>\n\n\n\n<p>Trow, M. (1973). <em>Problems in the transition from elite to mass Higher Education.<\/em> Carnegie Commission on Higher Education, Berkeley. <a href=\"https:\/\/eric.ed.gov\/?id=ED091983\">https:\/\/eric.ed.gov\/?id=ED091983<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Tunnermann Bernheim, C. (1979). El problema de la democratizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior en Am\u00e9rica Latina. Perspectivas. <em>Revista Trimestral de Educaci\u00f3n<\/em>, <em>9<\/em>(1), 83-89.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>UNESCO (2020)<em> Hacia el acceso universal a la Educaci\u00f3n Superior: tendencias Internacionales<\/em>, UNESCO-IESALC.&nbsp; <a href=\"https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000375683\">https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000375683<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>UNESCO (2022). <em>La encrucijada de la educaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Informe regional de monitoreo ODS4- Educaci\u00f3n 2030<\/em>. <a href=\"https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000382919_spa\">https:\/\/unesdoc.unesco.org\/ark:\/48223\/pf0000382919_spa<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> La producci\u00f3n acad\u00e9mica en torno a esta tem\u00e1tica es muy amplia y se focaliza en diversos aspectos de la problem\u00e1tica. Scott (2016), por ejemplo, brinda una definici\u00f3n descriptiva de la masificaci\u00f3n como una expansi\u00f3n extraordinaria de la matr\u00edcula. Otros autores, en cambio, privilegian las consecuencias no deseadas de este proceso y la posibilidad por esta v\u00eda de acentuar el conflicto, las tensiones y los desequilibrios sociales por la imposibilidad de cumplir con los objetivos de la expansi\u00f3n en t\u00e9rminos de movilidad social (Rodr\u00edguez, 1978).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> &nbsp;De manera coincidente, Altbach (2017) encuentra que la masificaci\u00f3n de la educaci\u00f3n superior constituye uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s relevantes de las \u00faltimas d\u00e9cadas y esto se acent\u00faa en Am\u00e9rica Latina, donde las olas de democratizaci\u00f3n han sido r\u00e1pidas e intensas. En el mismo sentido se expresa Brunner (2012).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> &nbsp;La categor\u00eda de estudiantes no tradicionales ha merecido m\u00faltiples definiciones. La OCDE (2017) engloba en esta categor\u00eda a aquellos estudiantes que se encuentran en una situaci\u00f3n de desigualdad educativa por la ineficaz respuesta del sistema universitario para atender sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> Slee (2019) se\u00f1ala que la inclusi\u00f3n se ve socavada por una variedad de factores, entre ellos destaca \u201cla apropiaci\u00f3n del discurso de inclusi\u00f3n por parte de fuerzas profundamente conservadoras comprometidas con sostener la exclusi\u00f3n y la \u00e9tica del individualismo competitivo\u201d, motor de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas educativas y de las pr\u00e1cticas a nivel escolar.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> En la mitolog\u00eda griega, S\u00edsifo, rey de Corinto, fue condenado por los dioses a empujar una gran piedra cuesta arriba por una ladera empinada; antes de llegar a la cima, \u00e9sta volv\u00eda a caer y S\u00edsifo deb\u00eda recomenzar nuevamente su tarea. Refiere en tal sentido, a trabajos tan exigentes como in\u00fatiles. En t\u00e9rminos de Camus, \u201cno hay castigo m\u00e1s terrible que el trabajo in\u00fatil y sin esperanza\u201d (Camus, 1994)<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Camus (1994) agrega: \u201cEl esfuerzo mismo para llegar a la cima basta para llenar un coraz\u00f3n de hombre. Hay que imaginarse a S\u00edsifo dichoso\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Masificaci\u00f3n, diversidad e inclusi\u00f3n en la universidad: en busca de claves que permitan reducir desigualdades (haz click aqui para desplegar la imagen) Adriana Chiroleu Universidad Nacional de Rosario (UNR) Simon Marginson (2018) sostiene que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, tres son las grandes tendencias de los sistemas de educaci\u00f3n superior: la masificaci\u00f3n, la competencia y mercantilizaci\u00f3n &#8230; <a title=\"Masificaci\u00f3n, diversidad e inclusi\u00f3n en la universidad: en busca de claves que permitan reducir desigualdades\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/masificacion-diversidad-e-inclusion-en-la-universidad-en-busca-de-claves-que-permitan-reducir-desigualdades\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Masificaci\u00f3n, diversidad e inclusi\u00f3n en la universidad: en busca de claves que permitan reducir desigualdades\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[400,340,121],"tags":[216,401],"class_list":["post-4440","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-400","category-dossier-pensamiento-universitario-revista-numero-21","category-revista","tag-adriana-chiroleu","tag-doss"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4440","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4440"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4440\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4738,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4440\/revisions\/4738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4440"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4440"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4440"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}