{"id":4435,"date":"2025-08-21T15:15:56","date_gmt":"2025-08-21T15:15:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=4435"},"modified":"2025-10-14T20:03:46","modified_gmt":"2025-10-14T20:03:46","slug":"las-paradojas-de-la-masificacion-escolar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/las-paradojas-de-la-masificacion-escolar\/","title":{"rendered":"Las paradojas de la masificaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Las paradojas de la masificaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior<sup>1<\/sup><\/h1>\n\n\n\n<script>animacionTop=30;animacionW=1024;animacionH=744;maximoAncho=600;alinearDerecha=1<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><iframe src=\"\/animaciones\/biopus\/?code=2\" style=\"width:100%; height:100%; position: relative;\"><\/iframe><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Fran\u00e7ois Dubet<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Paris, Universidad de Bordeaux 2<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La &#8220;tradici\u00f3n republicana&#8221; que todos en Francia, tanto la derecha como la izquierda, reivindican como propia, atribuye a la escuela una misi\u00f3n de salvaci\u00f3n. No solamente debe instruir a los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n formar ciudadanos que se identifiquen con los valores del Iluminismo: la libertad, la solidaridad, la raz\u00f3n y el progreso; y adem\u00e1s,&nbsp; tiene la tarea de acrecentar las competencias de cada uno y favorecer su desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>El sistema educativo se percibe como el crisol de la naci\u00f3n y de la democracia y no hay problema social que no debiera atender frente a la multiplicaci\u00f3n de la educaci\u00f3n: \u201ceducaci\u00f3n para\u201d la tolerancia, para la igualdad de sexos, para la ecolog\u00eda, para la empat\u00eda. Pero hoy en d\u00eda, se enfrenta a numerosas dificultades y a un balance cr\u00edtico o desalentador sobre su estado. Las comparaciones internacionales e incluso las evaluaciones ministeriales muestran obstinadamente que el nivel de los alumnos franceses no est\u00e1 entre los mejores y que el origen social determina en mayor medida la trayectoria de los alumnos, que en el caso de los pa\u00edses comparables. En la educaci\u00f3n nacional es dif\u00edcil conseguir nuevos docentes y gran parte de ellos dicen que su trabajo es cada vez menos reconocido y cada vez m\u00e1s dif\u00edcil, en un contexto donde la educaci\u00f3n se ve desvalorizada.<\/p>\n\n\n\n<p>En todas partes, pero m\u00e1s a\u00fan en Francia, se instala la idea de una crisis educativa. Parad\u00f3jicamente, cuanto m\u00e1s indispensables son los diplomas, m\u00e1s incierta parece ser su utilidad al aumentar la competencia para acceder a las carreras percibidas como las m\u00e1s prestigiosas y rentables. En resumen, sin caer en la nostalgia y en la decadencia, la educaci\u00f3n francesa no anda muy bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo parad\u00f3jico reside en el hecho de que, hoy en d\u00eda, el encuentro entre la fe en la&nbsp; educaci\u00f3n p\u00fablica y las cr\u00edticas negativas o desalentadoras parece no convocar a ning\u00fan debate p\u00fablico ni a ninguna pol\u00edtica a la altura de los desaf\u00edos. No podemos negar que entramos en una \u00e9poca de medidas intrascendentes y de impotencia pol\u00edtica. M\u00e1s all\u00e1 de las habituales declaraciones de principio, los partidos pol\u00edticos apenas se pronuncian, incluso ni siquiera los partidos de izquierda que se sent\u00edan sus garantes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar este vac\u00edo pol\u00edtico cuando la Rep\u00fablica no deja de invocar la pasi\u00f3n por la educaci\u00f3n francesa y cuando lo escolar nos convoca personalmente a cada uno de nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El peso de lo escolar&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El vac\u00edo pol\u00edtico proviene del hecho de que la educaci\u00f3n francesa parece haber llegado al final de un largo periodo durante el cual la masificaci\u00f3n tuvo un lugar pol\u00edtico, ya que cada gobierno aport\u00f3, guste o no, su piedra a la edificaci\u00f3n de un movimiento percibido como el sentido de la historia, como una &#8220;providencia&#8221;, dir\u00eda Tocqueville.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia fines de 1970, el 41 % de los j\u00f3venes dejaban su trayecto educativo sin haber obtenido el diploma; hoy en d\u00eda este \u00edndice es del 10 %. En sesenta a\u00f1os, la tasa de egresados del secundario se quintuplic\u00f3, y la de estudiantes del nivel superior aument\u00f3 casi ocho veces. Con el 50,3 % de egresados de nivel superior de entre 25 y 34 a\u00f1os en 2021, Francia supera ampliamente a sus vecinos europeos e incluso a Estados Unidos. En 1970, el 10 % de los j\u00f3venes segu\u00edan escolarizados a los 21 a\u00f1os; hoy en d\u00eda, son m\u00e1s de la mitad a esa edad.<\/p>\n\n\n\n<p>En gran medida, la masificaci\u00f3n ha sido una pol\u00edtica educativa, una pol\u00edtica ampliamente considerada como un progreso cuando la escuela secundaria y las instituciones de educaci\u00f3n superior se abr\u00edan a quienes hab\u00edan sido masivamente excluidos, cuando el nivel acad\u00e9mico aumentaba de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, cuando la multiplicaci\u00f3n de diplomas parec\u00eda responder a las necesidades de una econom\u00eda basada en el conocimiento, cuando la educaci\u00f3n funcionaba como vector de los valores democr\u00e1ticos, cuando las escolarizaciones m\u00e1s largas ofrec\u00edan m\u00e1s tiempo para vivir la juventud. Los ministros de derecha, dispuestos a denunciar la baja de nivel y la decadencia de la cultura escolar, como Fran\u00e7ois Bayrou y Fran\u00e7ois Fillon, contribuyeron a un movimiento que parec\u00eda irresistible.<\/p>\n\n\n\n<p>La masificaci\u00f3n ocup\u00f3 un lugar pol\u00edtico en la medida en que las pol\u00edticas educativas consistieron no tanto en reformar&nbsp; un sistema que cambiaba de naturaleza, sino en adaptarlo a un flujo continuo de nuevos alumnos. Las carreras en el nivel superior, los tipos y orientaciones del secundario se multiplicaron; y se hizo un esfuerzo para que el <em>coll\u00e8ge <\/em>(ciclo b\u00e1sico secundario) sea \u00fanico, realmente \u00fanico. La selecci\u00f3n se fue postergando cada vez m\u00e1s, ya que cada a\u00f1o se pensaba como un espacio proped\u00e9utico para el a\u00f1o siguiente. Si bien las desigualdades no desaparecieron, especialmente aquellas ligadas al buen desempe\u00f1o en los primeros a\u00f1os de la escuela que marcan toda la escolaridad, se impuls\u00f3 a todos los alumnos a llegar m\u00e1s lejos; y la igualdad de acceso a los estudios superiores aument\u00f3 considerablemente. Sin embargo, esta apertura funcion\u00f3, de hecho, como una contrarreforma.<\/p>\n\n\n\n<p>Al democratizar el acceso a los estudios de larga duraci\u00f3n, la masificaci\u00f3n no pudo impedir que los estudios m\u00e1s selectivos y rentables sigan siendo el privilegio de los estudiantes m\u00e1s favorecidos. No solo porque siguen siendo los primeros de la clase, sino adem\u00e1s porque poseen los medios para detectar las mejores oportunidades en un sistema superior cada vez m\u00e1s complejo. Aparentemente m\u00e1s abierta, la ense\u00f1anza superior se mantuvo extremadamente jerarquizada, con una concentraci\u00f3n de los estudiantes m\u00e1s ricos en las carreras m\u00e1s selectivas y mejor financiadas, lo que gener\u00f3 una redistribuci\u00f3n desigual, sin mencionar el creciente rol del sector privado.<\/p>\n\n\n\n<p>Seis d\u00e9cadas de masificaci\u00f3n no solo han cambiado la naturaleza del sistema educativo, que no hace m\u00e1s que adaptarse lo mejor que puede, sino que instal\u00f3 como una evidencia el reinado del peso de lo escolar sobre la vida de los individuos y el funcionamiento de la sociedad. Dicho peso escolar puede ser definido por m\u00faltiples dimensiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La &nbsp;instituci\u00f3n educativa pasa a tener un peso abrumador en el filtro de los individuos cuando el diploma determina ampliamente las remuneraciones, el prestigio y la naturaleza de los empleos a los que los individuos pueden aspirar. De all\u00ed que gran parte de la suerte de los individuos se define en sus trayectorias acad\u00e9micas. Fuera de una instituci\u00f3n educativa no hay salvaci\u00f3n o no hay muchas alternativas. All\u00ed radica pr\u00e1cticamente el monopolio de la definici\u00f3n del m\u00e9rito de las personas. Todo ocurre como si el valor de un individuo y de un trabajador estuviera establecido por su valor escolar y su \u201cinteligencia acad\u00e9mica\u201d. Lo que antes se aplicaba solo a la parte m\u00e1s privilegiada de la poblaci\u00f3n, ahora se aplica a todos, en detrimento de otras formas de m\u00e9rito, principalmente aquellas relacionadas con el trabajo y su utilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La instituci\u00f3n educativa sacude el orden de las desigualdades sociales y transforma la experiencia de los individuos. Al tener el monopolio del filtro y de la sanci\u00f3n del m\u00e9rito de los individuos, distingue a los ganadores y perdedores de la selecci\u00f3n escolar. Por lo tanto, las desigualdades de clases se esconden detr\u00e1s de esa brecha, vagamente darwiniana, que diferencia a aquellos que merecen su \u00e9xito de aquellos que merecer\u00edan, en mayor o menor medida, su fracaso. Este peso debilita entonces las otras formas de m\u00e9rito, comenzando por los m\u00e9ritos obtenidos por la experiencia acumulada, en las habilidades profesionales, en la propia utilidad del trabajo y en las competencias sociales utilizadas en todos los \u00e1mbitos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el peso de lo escolar est\u00e1 \u00abcolonizando\u00bb la educaci\u00f3n familiar. Cuando todo el mundo sabe que \u00abtodo se define en la instituci\u00f3n educativa \u00bb y cuando la competencia aumenta por el n\u00famero de competidores, los padres se convierten en <em>coaches<\/em>. Quienes pueden, hacen todo lo posible para que sus hijos tengan \u00e9xito y obtengan mejores resultados que los dem\u00e1s, aunque ello suponga aumentar las desigualdades que se denuncian por otro lado. Como el valor de los diplomas es siempre relativo, es dif\u00edcil verlo de otro modo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Promesas incumplidas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente,<strong> <\/strong>el peso de lo escolar va en contra de las virtudes del largo periodo de masificaci\u00f3n. Es evidente que las promesas no se cumplieron. Es por eso que, en la escena pol\u00edtica, algunos sue\u00f1an con volver a los \u201cbuenos viejos tiempos\u201d, mientras que otros quisieran esforzarse a\u00fan m\u00e1s para superar las nuevas pruebas y paradojas generadas. Pero ambos escenarios, en definitiva, son tan solo pruebas de impotencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera promesa de la masificaci\u00f3n es la de la justicia social e igualdad de oportunidades. En t\u00e9rmino de estudios secundarios y superiores, esta promesa se cumpli\u00f3 en parte. Las alumnas fueron las primeras favorecidas y adem\u00e1s los estudiantes provenientes de sectores populares ya no son una rareza estad\u00edstica. Pero a medida que el sistema educativo se masific\u00f3 y que el peso de lo escolar aument\u00f3, el sistema se volvi\u00f3 m\u00e1s complejo, jer\u00e1rquico y diversificado, multiplicando las orientaciones y las carreras, al singularizar los perfiles de los estudiantes con las calificaciones, las cartas de motivaci\u00f3n, los lugares y costos de los estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, al observar a qu\u00e9 se dedican los j\u00f3venes provenientes de diferentes sectores sociales, vemos que la reproducci\u00f3n de las desigualdades se mantiene llamativamente estable. Todos o la mayor\u00eda terminaron el secundario, pero no el mismo, las carreras relegadas apenas han cambiado y ocurre lo mismo con las carreras de \u00e9lite. Mientras que el viejo sistema republicano era un sistema de destinos de clases que separaba tempranamente a los ni\u00f1os del pueblo y los de la burgues\u00eda, el sistema de masas es un sistema de trayectorias educativas con desigualdades muy sutiles que resultan decisivas.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo hay desigualdad: en las condiciones de educaci\u00f3n desde luego, pero tambi\u00e9n en la organizaci\u00f3n de las actividades recreativas, los viajes al exterior, la elecci\u00f3n de los padres, las orientaciones, la composici\u00f3n de las divisiones y de los establecimientos. Cuanto m\u00e1s importante es el peso de lo escolar, m\u00e1s buscan lo padres ubicar a su hijo en el mejor lugar, optando as\u00ed por la desigualdad, y m\u00e1s decepciona el sistema, siendo que adem\u00e1s no se vislumbran casi alternativas. Cuando todo se define all\u00ed, en la trayectoria educativa, \u00bfc\u00f3mo actuar de otra manera? Las nuevas generaciones, con m\u00e1s a\u00f1os de escolarizaci\u00f3n, tienen un nivel de conocimiento superior al de las generaciones anteriores. Por lo tanto, es falso decir que el nivel est\u00e1 bajando, sin embargo, es necesario relativizar esta afirmaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto las encuestas internacionales como las evaluaciones ministeriales muestran que el nivel de los alumnos es extremadamente heterog\u00e9neo y que est\u00e1 estrechamente correlacionado con su origen social. Tambi\u00e9n demuestran que el nivel de los alumnos, a una determinada edad (en particular, al entrar al primer a\u00f1o de la secundaria), no aumenta, sino que incluso disminuye en algunas disciplinas. Por \u00faltimo, se\u00f1alan una p\u00e9rdida de eficacia, ya que para un mismo nivel (\u00faltimo a\u00f1o de la secundaria, por ejemplo), las generaciones anteriores tienen m\u00e1s conocimientos que las nuevas generaciones. En consecuencia, con la masificaci\u00f3n, el nivel global aumenta mientras que los conocimientos certificados por un diploma en particular disminuyen. Lo que resulta comprensible, ya que la masificaci\u00f3n implica dejar pasar m\u00e1s alumnos flojos que antes: el porcentaje de egresados importa m\u00e1s que el nivel alcanzado. Nada indica que esta marcha precipitada aten\u00fae el problema, sobre todo si aceptamos las enormes desigualdades que se manifiestan desde el ingreso a la escuela primaria y luego en el primer tramo de la secundaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda promesa de la masificaci\u00f3n se refiere a la utilidad de los diplomas. Cuanto m\u00e1s importante es el peso de lo escolar, m\u00e1s necesarios son los diplomas. En general, los diplomas tienen peso, especialmente si se comparan las chances de los egresados y las de los no egresados cuya situaci\u00f3n est\u00e1 considerablemente deteriorada. Pero la rentabilidad media de los diplomas no deja ver las enormes disparidades entre los diplomas y las carreras. En la medida en que aumenta la cantidad de diplomas de manera muy superior a la de los empleos calificados que deber\u00edan corresponder, cada vez se necesitan m\u00e1s diplomas para acceder a cargos profesionales equivalentes; por ejemplo, los graduados con un nivel <em>Bac +3<\/em> (tres a\u00f1os de formaci\u00f3n superior) ocupan los empleos que antes eran para egresados del secundario. Esta inflaci\u00f3n de diplomas provoca un sentimiento angustiante de desvalorizaci\u00f3n entre las j\u00f3venes generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, en t\u00e9rminos generales, el peso de los diplomas no redujo la distancia entre las competencias acad\u00e9micas y las competencias profesionales, excepto en las carreras m\u00e1s elitistas y m\u00e1s profesionales. El diploma marca un nivel a partir del cual se organizan las contrataciones de empleo, mucho m\u00e1s que definir las competencias. De hecho, la mitad de los graduados del primer ciclo (tres a\u00f1os de estudios superiores) tienen un empleo no relacionado con su formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo del peso escolar se justific\u00f3 por la teor\u00eda del \u00abcapital humano\u00bb, que afirma que la educaci\u00f3n aumenta las capacidades productivas de los individuos y favorece as\u00ed el crecimiento. En este sentido, ser\u00eda entonces bueno tanto para la sociedad como para los individuos. Si bien es cierto que existe un v\u00ednculo entre la cantidad de educaci\u00f3n y el crecimiento, sobre todo si cotejamos los pa\u00edses ricos con los que no lo son, las comparaciones internacionales muestran tambi\u00e9n que la calidad de los conocimientos adquiridos es m\u00e1s determinante que la cantidad de educaci\u00f3n. En otras palabras, lo que cuenta son las competencias, y en muchos casos la distancia entre las competencias acad\u00e9micas y las competencias profesionales sigue siendo considerable. El peso de lo escolar no es necesariamente eficaz desde el punto de vista del crecimiento econ\u00f3mico. La naturaleza de la formaci\u00f3n es m\u00e1s importante que el n\u00famero de egresados y que la duraci\u00f3n de los estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera promesa tiene que ver con los valores democr\u00e1ticos. En Francia, en particular, la masificaci\u00f3n se pens\u00f3 como una prolongaci\u00f3n del proyecto republicano de formar ciudadanos honestos, como dir\u00eda Montesquieu: tolerantes, cr\u00edticos, abiertos a los dem\u00e1s y solidarios. Si tenemos en cuenta las encuestas de opini\u00f3n, las generaciones con mayor nivel de estudios adhieren m\u00e1s a estos valores que las generaciones anteriores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, la prolongaci\u00f3n de los estudios ser\u00eda favorable a la democracia. Todo funcionar\u00eda a la perfecci\u00f3n si el peso de lo escolar no propiciara mecanismos y experiencias que afectan a esta tranquilidad aparente y estable. En la medida en que este peso define el m\u00e9rito de los individuos y la posici\u00f3n social que van a ocupar, incita a distinguir a los ganadores que justifican su posici\u00f3n por su diploma y merecen el \u00e9xito, adhiriendo a los valores culturales y c\u00edvicos de la instituci\u00f3n educativa. Por su parte, los perdedores son llevados a responsabilizarse de sus fracasos y, para escapar a la consiguiente p\u00e9rdida de autoestima, suelen oponerse a esos valores y a la arrogancia de las \u00e9lites y de los \u00ab sabelotodo \u00bb. En este sentido, tampoco resulta raro que se quemen colegios y bibliotecas cuando se sublevan los j\u00f3venes de los barrios m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En l\u00edneas generales, con el peso de lo escolar, el voto se ve cada vez m\u00e1s afectado por el diploma. En Francia y en pa\u00edses comparables, en contexto de&nbsp; masificaci\u00f3n, los trabajadores con poca formaci\u00f3n superior que antes votaban a la izquierda, se inclinan hacia la abstenci\u00f3n y la extrema derecha. Cuando la escuela tiene el monopolio de la definici\u00f3n del m\u00e9rito individual, \u00bfc\u00f3mo conservar la dignidad si uno no vale gran cosa?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEs posible cambiar de rumbo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Con el aumento del peso de lo escolar, ocurre lo mismo que en los \u00e1mbitos de la tecnolog\u00eda y la industria tradicional, ya que ahora sabemos que estos vectores de progreso, durante mucho tiempo indiscutidos, tambi\u00e9n tienen efectos negativos: empobrecimiento del trabajo, destrucci\u00f3n de la naturaleza, consumo excesivo, etc. Si bien en muchos pa\u00edses se analizan y denuncian las dificultades generadas por el peso de lo escolar, en Francia no ser\u00eda el caso, dado que la creencia en el sistema educativo sigue siendo importante a pesar de lo que se valora y lo que se lamenta. En consecuencia, no surge el debate pol\u00edtico que exigir\u00eda esta situaci\u00f3n, sino que se aborda de manera superficial, sin que se plantee directamente la cuesti\u00f3n del peso de lo escolar.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la derecha, las cosas son relativamente claras, aunque poco explicitadas, a excepci\u00f3n de algunos ensayos abiertamente reaccionarios. En la pr\u00e1ctica, se trata de volver a la selecci\u00f3n temprana, a la disciplina y a los buenos viejos m\u00e9todos, al tiempo que se viene dando lugar al desarrollo de un mercado educativo en el sector p\u00fablico y -m\u00e1s a\u00fan- en el sector privado, y aceptando que las escuelas para ricos y las escuelas para pobres se diferencien cada vez m\u00e1s, aunque eso signifique exaltar el elitismo republicano para \u00absalvar\u00bb a los pocos alumnos que lo merecen. El liberalismo econ\u00f3mico y el conservadurismo social van de la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>La izquierda est\u00e1 mucho m\u00e1s desconcertada. Denuncia, con raz\u00f3n, la falta de recursos, apoya los dispositivos de ayuda a los establecimientos educativos con mayores dificultades y fomenta el acceso de los alumnos con menos recursos a los establecimientos de \u00e9lite. Pero, no aborda la estructura del sistema educativo, ni los manuales de ense\u00f1anza y planes de estudio que favorecen decididamente a los alumnos m\u00e1s favorecidos. Sobre todo, al igual que la derecha, no cuestiona la hegemon\u00eda del m\u00e9rito escolar que, a sus ojos, es mejor que otras figuras del m\u00e9rito siempre asociadas al triunfo del neoliberalismo y de seguir el juego de las empresas. De cara al futuro, su propuesta es la de hacer cada vez m\u00e1s, escolarizar a\u00fan m\u00e1s y por m\u00e1s tiempo, para que los efectos negativos y parad\u00f3jicos del peso escolar desaparezcan milagrosamente cuando todos los alumnos tengan acceso a las carreras m\u00e1s reconocidas. Si bien esta visi\u00f3n es mucho m\u00e1s amigable que la de la derecha, no resulta m\u00e1s convincente.<\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, el debate sobre la educaci\u00f3n est\u00e1 pr\u00e1cticamente excluido del debate pol\u00edtico en la medida en que el peso de lo escolar es evidente. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda ser de otro modo cuando las \u00e9lites pol\u00edticas basan su legitimidad tanto en sus diplomas como en su elecci\u00f3n, y cuando muchos de sus integrantes salen de las mismas <em>Grandes \u00c9coles<\/em>, ya sean p\u00fablicas o privadas?<\/p>\n\n\n\n<p>Se plantean varios problemas. El primero, de tipo rawlsiano, consiste en definir lo que les debemos a los m\u00e1s necesitados en un sistema meritocr\u00e1tico. Se trata de redise\u00f1ar el sistema educativo com\u00fan especificando lo que se espera de todos los j\u00f3venes, incluidos los que no seguir\u00e1n con estudios superiores, y de asignarle los recursos necesarios. Un buen sistema educativo es aquel que trata lo mejor posible a los alumnos m\u00e1s flojos y favorece a las nuevas generaciones con una educaci\u00f3n com\u00fan. Estamos muy lejos de conseguirlo, cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo problema, mucho m\u00e1s dif\u00edcil, es el del monopolio de lo escolar sobre la definici\u00f3n del m\u00e9rito. Aunque cada forma de m\u00e9rito sea discutible, una sociedad que reconoce varias formas de m\u00e9rito es menos injusta que una sociedad que admite un solo tipo de m\u00e9rito. En l\u00ednea con algunas intuiciones de Ivan Illich, el sistema educativo no deber\u00eda tener el monopolio de la formaci\u00f3n de los individuos: los movimientos de educaci\u00f3n popular, las asociaciones, los sindicatos, al igual que las empresas, deber\u00edan poder formar a los j\u00f3venes y a los adultos en funci\u00f3n de sus necesidades y de su historia, sin que sus diplomas, o su ausencia, determinen su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Liberado del peso que lo aplasta, el sistema funcionar\u00eda mejor. Educar\u00eda m\u00e1s y mejor si dej\u00e1ramos de esperar todo de \u00e9l, aunque eso no implique dejar de estar siempre decepcionados.<\/p>\n\n\n\n<p><em>N. de R.: Fran\u00e7ois Dubet y Marie Duru-Bellat publicaron recientemente L\u2019emprise scolaire en Presses de Sciences-Po, publicado en agosto de 2024.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Transcripci\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Fran\u00e7ois DUBET en el Conversatorio <em>La massification scolaire et le r\u00e9gime de production des in\u00e9galit\u00e9s<\/em>, en el marco del IX Encuentro Nacional y VI lationamericano \u201cLa Universidad como objeto de investigaci\u00f3n\u201d, el 13 de noviembre de 2024 en la ciudad de La Plata (Argentina); en base al art\u00edculo publicado en AOC \u00ab&nbsp;<em>Les paradoxes de la massification scolaire<\/em>&nbsp;\u00bb por Fran\u00e7ois Dubet y <a href=\"https:\/\/aoc.media\/auteur\/marie-duru-bellat\/\">Marie Duru-Bellat<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Traducci\u00f3n realizada en las C\u00e1tedras de Traducci\u00f3n Cient\u00edfico-t\u00e9cnica Franc\u00e9s1 y 2 (FaHCE-UNLP) por las alumnas Bibiana Tonnelier, Camila Pate Nu\u00f1ez, Evelin Ya\u00f1ez, Gabriela Neffa Luc\u00eda Castro Berman, Milena Dibene; con la colaboraci\u00f3n de la adscripta Estefan\u00eda C\u00e1lcena y bajo la supervisi\u00f3n de las profesoras Ana Mar\u00eda Gentile y Daniela Spoto Zabala.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las paradojas de la masificaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior1 (haz click aqui para desplegar la imagen) Fran\u00e7ois Dubet Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de Paris, Universidad de Bordeaux 2 La &#8220;tradici\u00f3n republicana&#8221; que todos en Francia, tanto la derecha como la izquierda, reivindican como propia, atribuye a la escuela una misi\u00f3n de salvaci\u00f3n. &#8230; <a title=\"Las paradojas de la masificaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2025\/08\/21\/las-paradojas-de-la-masificacion-escolar\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Las paradojas de la masificaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n Superior\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[400,340,121],"tags":[362],"class_list":["post-4435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-400","category-dossier-pensamiento-universitario-revista-numero-21","category-revista","tag-francois-dubet"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4435"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4733,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions\/4733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}