{"id":3805,"date":"2024-06-29T16:42:29","date_gmt":"2024-06-29T16:42:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=3805"},"modified":"2024-11-11T22:02:13","modified_gmt":"2024-11-11T22:02:13","slug":"tribus-y-territorios-academicos-teorias-propositos-y-poder-analitico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2024\/06\/29\/tribus-y-territorios-academicos-teorias-propositos-y-poder-analitico\/","title":{"rendered":"Tribus y territorios acad\u00e9micos:  teor\u00edas, prop\u00f3sitos y poder anal\u00edtico"},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Tribus y territorios acad\u00e9micos:&nbsp; teor\u00edas, prop\u00f3sitos y poder anal\u00edtico<\/h1>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>Paul Trowler<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Lancaster University<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1400\" height=\"1182\" src=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-1400x1182.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3811\" srcset=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-1400x1182.jpg 1400w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-300x253.jpg 300w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-768x648.jpg 768w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-1536x1297.jpg 1536w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Extremo-Sur-1-2022-2023-oleo-sobre-tela-45x55cm-2048x1729.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1400px) 100vw, 1400px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><sup>Extremo Sur 1-2022-2023-oleo sobre tela-45x55cm<\/sup><\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>No confundir el modelo de la realidad con la realidad del modelo<\/em> (atribuido a Albert Einstein) <em>Dado que todos los modelos son err\u00f3neos, los cient\u00edficos deben ser conscientes de que parte de esta equivocaci\u00f3n importa realmente<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los conceptos de tribus y territorios acad\u00e9micos se relacionan, respectivamente, con las culturas de las disciplinas en la universidad (tribus) y con la naturaleza de las estructuras de producci\u00f3n de conocimiento con las cuales trabajan (sus territorios). Ha habido cuatro fases en la teorizaci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre tribus y territorios, que se distinguen por los diferentes enfoques que han adoptado sobre la teorizaci\u00f3n y la creaci\u00f3n de modelos, por un lado, y sobre la naturaleza de la realidad por otro.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del libro publicado originalmente por Becher en 1989, los conceptos han pasado de un fuerte modelo esencialista construido para la utilidad de los investigadores, primero, a una versi\u00f3n extendida y m\u00e1s matizada de este modelo, construida para la utilidad de investigadores, docentes y gestores, en un segundo momento. Esto qued\u00f3 plasmado en el libro que escrib\u00ed con Becher, publicado en 2001 (Becher &amp; Trowler, 2001). Lamentablemente Tony falleci\u00f3 en 2009 y continu\u00e9 desarrollando su legado a partir de ese momento. La tercera fase de v\u00ednculo lleg\u00f3 con la publicaci\u00f3n en 2012 de un enfoque muy diferente, utilizando la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica social para conceptualizar la relaci\u00f3n entre disciplinas de una manera m\u00e1s realista (Trowler, Saunders &amp; Bamber, 2012). La fase final lleg\u00f3 en 2013, en donde se quiso encontrar una posici\u00f3n moderada entre la original construcci\u00f3n de un modelo fuerte del primer libro de Becher y el enfoque m\u00e1s realista pero menos aplicable de la publicaci\u00f3n de 2012 (Trowler, 2013). Aqu\u00ed se adopt\u00f3 una perspectiva \u201cesencialista moderada\u201d sobre el tema, que pretendi\u00f3 acortar la brecha entre la creaci\u00f3n de modelos \u00fatiles, por un lado, y una descripci\u00f3n matizada de una realidad compleja, por otro. Del mismo modo, las &#8220;culturas tribales&#8221; dependiendo del contexto son muy diferentes incluso en la &#8220;misma&#8221; tribu acad\u00e9mica. Desde este punto de vista, las disciplinas no pueden caracterizarse por una lista de rasgos esenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las diferentes perspectivas que ofrece, por un lado, la mirada a vuelo de p\u00e1jaro u otra vista m\u00e1s terrestre de las tribus y territorios acad\u00e9micos, fue puesta a discusi\u00f3n por Becher en el texto publicado en el primer n\u00famero de Pensamiento Universitario en 1993. Pero estas diferencias van m\u00e1s all\u00e1, se refieren a la naturaleza de la realidad social: si nuestro comportamiento como acad\u00e9micos est\u00e1 compuesto por factores estructurales, como la naturaleza del conocimiento en las diferentes disciplinas, o si creamos nuestra propia realidad a medida que nos relacionamos en nuestras vidas y profesiones. Estas son en esencia cuestiones ontol\u00f3gicas que se relacionan con el debate central en Sociolog\u00eda entre estructura y agencia. La diferencia se relaciona tambi\u00e9n con una cuesti\u00f3n epistemol\u00f3gica: hasta qu\u00e9 punto se puede \u201ccapturar\u201d la realidad social enumerando las caracter\u00edsticas esenciales de los fen\u00f3menos, frente a hasta qu\u00e9 punto estos fen\u00f3menos son esencialmente proteicos. Por \u00faltimo, hay una diferencia entre fases, sobre c\u00f3mo responden a la pregunta: \u00bfpara qu\u00e9 y para qui\u00e9n se ha desarrollado este modelo y la teor\u00eda asociada?<\/p>\n\n\n\n<p>En las siguientes secciones se discuten los diferentes enfoques para comprender las tribus y territorios acad\u00e9micos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fase 1<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Becher (1993) ofrece un excelente resumen de su libro <em>Tribus y Territorios Acad\u00e9micos<\/em> en el primer n\u00famero de <em>Pensamiento Universitario<\/em>. El estudio est\u00e1 basado en 221 entrevistas a mediados de la d\u00e9cada de 1980 a acad\u00e9micos e investigadores de 12 disciplinas de 5 universidades de Estados Unidos y 13 del Reino Unido. El argumento del libro, basado en estas entrevistas y una extensa revisi\u00f3n de la literatura, es que las estructuras de producci\u00f3n de conocimiento de las disciplinas condicionan fuertemente e incluso determinan el comportamiento, los valores y las actitudes de los acad\u00e9micos con respecto a la investigaci\u00f3n. Se plantea que independientemente del contexto existen, debido a estas estructuras de producci\u00f3n del conocimiento, conjuntos comunes de pr\u00e1cticas en las mismas disciplinas en los diferentes lugares donde se llev\u00f3 adelante el estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas estructuras de conocimiento tienen una dimensi\u00f3n cognitiva y otra social. La primera puede ser sintetizada en una matriz que involucra disciplinas duras (por ejemplo, F\u00edsica) y blandas (por ejemplo, Sociolog\u00eda) por un lado, y disciplinas puras (Matem\u00e1ticas) y aplicadas (Ingenier\u00eda), por otro. La dimensi\u00f3n social tambi\u00e9n se organiza en un cuadro de doble entrada, los ejes son disciplinas convergentes y divergentes por un lado, y urbanas y rurales, por otro. Las disciplinas convergentes tienen pr\u00e1cticas y una \u00e9lite de investigadores bien establecidos (por ejemplo, Econom\u00eda); mientras las divergentes son m\u00e1s ca\u00f3ticas, con discusiones sobre los criterios de investigaci\u00f3n (por ejemplo, las ciencias sociales en general). Las urbanas tienen una intensa interacci\u00f3n entre los investigadores, con muchas personas que abordan el mismo problema (por ejemplo, la Astronom\u00eda), mientras que las rurales tienen menos interacci\u00f3n entre los acad\u00e9micos, que suelen abordar problemas diferentes entre s\u00ed (por ejemplo, la investigaci\u00f3n educativa).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como sostiene Becher (1993), estas representaciones tienen sentido cuando se las mira desde el lado equivocado de un telescopio, o cuando se las ve desde vuelo de p\u00e1jaro. Pero estas distinciones se desmoronan un poco cuando se aterriza. La diversidad dentro y entre las disciplinas se vuelve evidente: todas son de naturaleza proteica, cambiantes, fracturadas, plagadas de conflicto. La debilidad de la argumentaci\u00f3n de la mirada de \u201cvuelo de p\u00e1jaro\u201d queda ilustrada en la vaguedad con que el libro de 1989 aborda los l\u00edmites y fortalezas del efecto determinante de las estructuras de producci\u00f3n de conocimiento en las caracter\u00edsticas de las culturas acad\u00e9micas. Por ejemplo, hay una discusi\u00f3n sobre diferencias culturales dada, entre otros factores, por las jerarqu\u00edas que se estructuran dentro de cada una de las disciplinas; esto se puede identificar en las pr\u00e1cticas de control, la naturaleza de la innovaci\u00f3n, los criterios de comunicaci\u00f3n, las trayectorias profesionales o los estilos de vida de los acad\u00e9micos. Pero no est\u00e1 claro hasta qu\u00e9 punto esta interacci\u00f3n se evidencia en las pr\u00e1cticas, ya que otras (como la forma en que se decoran las oficinas) se mencionan de pasada, pero tambi\u00e9n parecen estar moldeadas por estructuras de conocimiento disciplinares. Adem\u00e1s, en este libro no se mencionan en absoluto \u00e1reas enteras de pr\u00e1cticas acad\u00e9micas en las universidades, como la docencia, la administraci\u00f3n o la gesti\u00f3n y generaci\u00f3n de fondos. Adem\u00e1s, los mecanismos causales entre conocimiento y cultura no est\u00e1n claramente delineados: \u00bfc\u00f3mo exactamente influye, determina o condiciona la estructura epistemol\u00f3gica las pr\u00e1cticas culturales? Los estudios de otros autores han desplegado las ideas del texto de 1989 aplic\u00e1ndolas en \u00e1reas como la docencia. Pero la debilidad del an\u00e1lisis de los v\u00ednculos generados hace que estos estudios tambi\u00e9n sean cuestionables. Para m\u00e1s informaci\u00f3n v\u00e9ase Becher &amp; Trowler (2001).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hay tambi\u00e9n otros problemas con este enfoque epistemol\u00f3gico esencialista. Se basa en la teor\u00eda del goteo o derrame, que dice que lo que hacen hoy los acad\u00e9micos de las instituciones de \u00e9lite lo har\u00e1n ma\u00f1ana los de las instituciones de menor estatus. Cualquiera que haya estado en diferentes universidades de diversos pa\u00edses o incluso del mismo pa\u00eds, habr\u00e1 notado diferencias significativas en la misma disciplina. Un segundo problema con la investigaci\u00f3n es la nula consideraci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de g\u00e9nero, que el propio Becher admiti\u00f3: \u201d<em>If I were to start again I would want to build in more systematic allowance for gender differences<\/em>\u201d (Becher, 1989, p. 179). Un tercer aspecto es la naturaleza r\u00e1pidamente cambiante de las disciplinas y sus contextos institucionales, as\u00ed como la explosi\u00f3n de revistas y redes sociales, y la influencia que todo esto tiene en las pr\u00e1cticas culturales asociadas a las disciplinas. En suma, el libro de 1989 est\u00e1 desfasado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fase 2.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La segunda edici\u00f3n del libro fue publicada en el 2001 y la co-escribimos junto con Becher. Su objetivo era abordar los importantes cambios contextuales y epistemol\u00f3gicos que se produjeron durante las d\u00e9cadas de los ochenta y noventa en la educaci\u00f3n superior. El libro abord\u00f3 el impacto del Modo 2 de producci\u00f3n de conocimiento (aplicado, transdisciplinar, orientado a resolver problemas), y los v\u00ednculos de la \u201ctriple h\u00e9lice\u201d (Etzkowitz &amp; Leydesdorff, 1995), universidades, estado y empresas, con las tribus y territorios acad\u00e9micos. Tambi\u00e9n centr\u00f3 su atenci\u00f3n en cuestiones tales c\u00f3mo las disciplinas interpretaban la relaci\u00f3n entre investigaci\u00f3n y docencia, y a su vez, recab\u00f3 informaci\u00f3n sobre las pr\u00e1cticas en instituciones de menor prestigio a aquellas universidades de \u00e9lite que fueron objeto del primer trabajo. Sin embargo, no se realiz\u00f3 estudio de campo espec\u00edfico para el libro, la nueva informaci\u00f3n se tom\u00f3 de estudios de otros autores. La \u00fanica excepci\u00f3n fue el uso de nuevo material producido para mi estudio sobre <em>Academics Responding to Change<\/em> (Trowler, 1998), que originalmente se hab\u00eda producido para otros fines.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda edici\u00f3n mantuvo el marco conceptual del libro original de 1989 pero pretendi\u00f3 abordar algunas de sus debilidades. Rechaz\u00f3 la teor\u00eda del goteo o del derrame de las universidades y acad\u00e9micos de \u00e9lite, en favor de un mayor \u00e9nfasis de los aspectos contextuales. El libro aborda cuestiones de g\u00e9nero no tratadas, por ejemplo, el lenguaje masculino usado de forma natural, como presta atenci\u00f3n a las diferentes experiencias entre hombres y mujeres en el mundo acad\u00e9mico. El libro de 2001 tambi\u00e9n intent\u00f3 ampliar su enfoque anal\u00edtico al incluir entre las cuestiones a tratar las pr\u00e1cticas de ense\u00f1anza dentro de las disciplinas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la segunda edici\u00f3n del libro no super\u00f3 ciertas deficiencias al mantener muchos de los problemas fundamentales de la primera edici\u00f3n, principalmente el hecho que conservaba una perspectiva limitada al seguir utilizando el cerrado marco conceptual \u201cterritorio-condicionamiento-tribus\u201d. No se aprovech\u00f3 la oportunidad para revisar toda la tesis propuesta y el modelo b\u00e1sico segu\u00eda vigente. La segunda edici\u00f3n segu\u00eda siendo un relato esencialista, aunque un poco menos determinista, sosteniendo una relaci\u00f3n un poco m\u00e1s d\u00e9bil entre las caracter\u00edsticas epistemol\u00f3gicas y los rasgos culturales. Los problemas con la met\u00e1fora de las tribus \u201cmonoculturales\u201d subsistieron porque esa met\u00e1fora se segu\u00eda utilizando. En 2008 hab\u00eda rechazado la simple visi\u00f3n epistemol\u00f3gica esencialista (Trowler, 2008a y b) y desarroll\u00e9 un enfoque alternativo que se articul\u00f3 m\u00e1s plenamente en el tercer libro de la serie (Trowler, Saunders &amp; Bamber, 2013).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fase 3<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer libro sobre la cuesti\u00f3n fue publicado por otra editorial que recientemente hab\u00eda adquirido los derechos de publicaci\u00f3n de la <em>Society for Research into Higher Education<\/em> del Reino Unido. Se public\u00f3 como una edici\u00f3n que involucr\u00f3 a tres coordinadores: los profesores Murray Saunders, Veronica Bamber y yo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En esta ocasi\u00f3n se aprovech\u00f3 la oportunidad para realizar una revisi\u00f3n fundamental de la tesis de las tribus y los territorios, y para elaborar un nuevo enfoque a partir de una serie de casos aportados por investigadores de todo el mundo. Esto ampli\u00f3 la perspectiva de los dos primeros libros que estaba centrada mayoritariamente en el \u201cAtl\u00e1ntico Norte\u201d. Por estas razones, y por el hecho de que lamentablemente el profesor Becher hab\u00eda fallecido, considero que este es un libro diferente m\u00e1s que una tercera edici\u00f3n del original.&nbsp; En este tercer libro se adopt\u00f3 un enfoque de las disciplinas basado en la pr\u00e1ctica social, desde una nueva perspectiva. En el texto se defin\u00edan a las disciplinas de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Repositorios de recursos de conocimiento que dan forma a conductas regularizadas, conjuntos de discursos, formas de pensar, procedimientos, respuestas emocionales y motivaciones. Estos proporcionan disposiciones estructuradas para los profesionales universitarios que las remodelan en diferentes grupos de pr\u00e1ctica en repertorios localizados. Si bien dentro de una disciplina pueden existir pr\u00e1cticas recurrentes alternativas en competencia, existe un conocimiento previo com\u00fan sobre las figuras clave, los conflictos y los logros. Las disciplinas asumen una forma organizativa, jerarqu\u00edas internas, y otorgan poder de manera diferencial, confiriendo ventajas y desventajas. (Trowler, Saunders &amp; Bamber, 2012, p. 9)<sup>1<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La idea de \u201cdisposiciones estructuradas\u201d pero con la capacidad de \u201cagencia\u201d para reconfigurar las pr\u00e1cticas en contextos particulares se alej\u00f3 del esencialismo epistemol\u00f3gico. Esto sin embargo remarca el hecho de que las pr\u00e1cticas sociales se consideran muy diversas, din\u00e1micas y dif\u00edciles de precisar, tanto anal\u00edtica como descriptivamente. El libro lleva como subt\u00edtulo \u201cRepensando la importancia de las disciplinas en la Educaci\u00f3n Superior\u201d<sup>2<\/sup>, que se\u00f1ala la nueva perspectiva que da menos poder a las disciplinas en el condicionamiento de las pr\u00e1cticas. Se reconocen otras estructuras condicionantes como las tecnolog\u00edas, la ideolog\u00eda y las pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n, as\u00ed como la capacidad de agencia social en la articulaci\u00f3n disciplinaria. Las identidades acad\u00e9micas individuales y las relaciones de poder son fundamentales en estructurar la interacci\u00f3n de las pr\u00e1cticas disciplinares en espacios espec\u00edficos. Cuando se lo compara con los dos primeros libros, este componente es ontol\u00f3gico, epistemol\u00f3gico y te\u00f3ricamente nuevo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Como obra editada, no estoy seguro de que el tercer volumen funcione del todo. Muchos de los casos est\u00e1n s\u00f3lo tangencialmente relacionados con la teor\u00eda expuesta en los cap\u00edtulos anteriores, y se deja mucho trabajo al lector para establecer las conexiones entre esa teor\u00eda y los detalles de cada caso, aunque las introducciones de las secciones de los editores tratan de ayudar al lector en esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente (Trowler, 2013) se describe a las disciplinas articuladas de diferentes formas seg\u00fan los contextos. De esta manera tambi\u00e9n se aleja del modelo conceptual fuertemente esencialista de las dos primeras fases que no dejaba lugar a la agencia social. Pero al mismo tiempo hay cierta vuelta atr\u00e1s hacia el esencialismo, aunque desde una postura m\u00e1s moderada. Es una perspectiva que busca dar m\u00e1s poder anal\u00edtico al investigador, dotando a la teor\u00eda de una mayor capacidad de aplicaci\u00f3n que en la fase 3. Tambi\u00e9n intenta dar espacio a las diferencias intra-disciplinarias.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El trabajo se basa en la noci\u00f3n de \u201cparecidos de familia\u201d<sup>3<\/sup> de Wittgenstein (1953) como dispositivo organizador. Desde este punto de vista, una misma disciplina puede tener caracter\u00edsticas distintas en diferentes lugares y, sin embargo seguir, siendo reconocida como disciplina. Como se\u00f1alaba Wittgenstein: conocemos un juego cuando lo vemos y un deporte cuando lo vemos, pero es dif\u00edcil enumerar las caracter\u00edsticas esenciales que distinguen a uno de otro. Por lo tanto, podemos reconocer inmediatamente la diferencia entre una disciplina y un pasatiempo, entre la Astronom\u00eda y la Astrolog\u00eda. La Sociolog\u00eda, tal como se desarrolla en la Universit\u00e0 Cattolica del Sacro Cuore de Italia es diferente a la de la University of Lancaster en el Reino Unido, y ambas diferentes a c\u00f3mo se expresa en la Rhodes University in Grahamstown de Sud\u00e1frica; sin embargo, reconocemos a cada una de ellas como \u201cSociolog\u00eda\u201d.&nbsp; De la misma forma, los Estudios Cl\u00e1sicos de Literatura son muy diferentes de los de Literatura Cr\u00edtica, pero siguen siendo reconocidos como estudios acad\u00e9micos de Literatura. El mismo territorio acad\u00e9mico toma diferentes formas, y un fuerte enfoque esencialista (como el de la Fase 1) perjudica la percepci\u00f3n de la realidad en el propio campo. Del mismo modo, seg\u00fan el contexto, \u201clas culturas tribales\u201d son muy diferentes incluso en la misma tribu acad\u00e9mica. Desde este punto de vista, las disciplinas no pueden caracterizarse por un listado de rasgos esenciales. M\u00e1s a\u00fan:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Las disciplinas son repositorios de conocimiento que, en combinaci\u00f3n din\u00e1mica con otros elementos estructurales, pueden condicionar pr\u00e1cticas,&nbsp; tipos de discursos,&nbsp; formas de pensar, procedimientos, respuestas emocionales y motivaciones. En conjunto, esta constelaci\u00f3n de factores da como resultado disposiciones estructuradas para los profesionales disciplinarios, que las remodelan en diferentes grupos de pr\u00e1ctica en repertorios localizados. Si bien dentro de una misma disciplina pueden estar en competencia pr\u00e1cticas recurrentes alternativas, existe conocimiento previo com\u00fan sobre los conocimientos previos, las figuras y los logros. Las disciplinas asumen una forma organizativa, jerarqu\u00edas internas, y otorgan poder de manera diferencial, confiriendo ventajas y desventajas. (Trowler, 2013, p. 1728)<sup>4<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez sea un mero juego de palabras, pero el uso del t\u00e9rmino \u201cconocimiento\u201d (que implica un t\u00e9rmino concreto) me parece ahora err\u00f3neo. En esta definici\u00f3n revisada se resta importancia al poder de las disciplinas, expresado en las frases \u201ccombinaci\u00f3n din\u00e1mica con otros elementos estructurales\u201d y \u201cconstelaci\u00f3n de factores\u201d. En mi opini\u00f3n, aunque ese fue mi propio inter\u00e9s al definir lo que son, el poder de las disciplinas sobre las pr\u00e1cticas de los acad\u00e9micos se enfatiza demasiado en esta definici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, en el trabajo de 2013 se cuestiona el esencialismo, el reduccionismo y el determinismo de las fases 1 y 2. Tambi\u00e9n se modera el giro de otorgar capacidad en las contingencias contextuales que se plantean en la fase 3. Las disciplinas pueden tener poder generativo y condicionar pr\u00e1cticas, pero esto aumenta o disminuye seg\u00fan el lugar y el tiempo. Adem\u00e1s, ese poder difiere seg\u00fan se analice las pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n, de docencia u otras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n del 2013 se distancia cr\u00edticamente de la posici\u00f3n relativista de la fase 3. Como se se\u00f1ala en el documento, este relativismo socava toda capacidad anal\u00edtica o cr\u00edtica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Para Sayer, el desarrollo de un esencialismo moderado es un prerrequisito para una ciencia social cr\u00edtica, porque las explicaciones que carecen de un intento de identificar regularidades estructuradas y v\u00ednculos entre las propiedades de los fen\u00f3menos y los resultados emergentes, simplemente no tienen un encuadre conceptual de las desigualdades estructuradas. (Trowler, 2013, p. 1726)<sup>5<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En resumen, el argumento del trabajo del 2013 es que la categor\u00eda \u201cdisciplina\u201d no tiene un conjunto de caracter\u00edsticas esenciales que sean necesarias en todos los casos. Del mismo modo, cada disciplina individual tampoco presenta caracter\u00edsticas centrales esenciales, en el sentido de que todas deben estar presentes e identificables en cualquier momento. Para ambos casos hay un conjunto de criterios de reconocimiento, pero sin tener estos las mismas caracter\u00edsticas. Para ofrecer otro ejemplo, el derecho acad\u00e9mico puede implicar un estudio intensivo de la legislaci\u00f3n y la jurisprudencia (<em>black letter law<\/em>), o puede parecerse m\u00e1s a estudios cr\u00edticos o de g\u00e9nero. Pero sigue siendo identificado como \u201cderecho acad\u00e9mico\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la naturaleza de la influencia de las disciplinas, el trabajo sostiene que la capacidad de afectar a otros fen\u00f3menos (como las caracter\u00edsticas culturales) var\u00eda, y es contextualmente contingente. Como analog\u00eda se parece m\u00e1s a una turbina e\u00f3lica que a una central el\u00e9ctrica: tiene m\u00e1s potencia seg\u00fan las especificaciones contextuales. La capacidad de influencia no se mantiene constante a lo largo del tiempo o en diferentes lugares y contextos. Esto explica la vaguedad de muchos estudios que quieren vincular las pr\u00e1cticas acad\u00e9micas con las disciplinas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, los \u201cparecidos de familia\u201d son din\u00e1micos: cambian con el tiempo pero conservan su reconocimiento. El cambio tecnol\u00f3gico, por ejemplo, puede remodelar r\u00e1pidamente las caracter\u00edsticas y pr\u00e1cticas disciplinares, sin embargo, el \u201cparecido de familia\u201d permanece. Esto se debe a que las personas, para reconocer reglas, desarrollan una \u201cequivalencia funcional\u201d; no tienen una lista de caracter\u00edsticas que chequean inconscientemente para reconocer algo. M\u00e1s bien est\u00e1n en sinton\u00eda con los parecidos de familia en un proceso prolongado de exposici\u00f3n y retroalimentaci\u00f3n con los fen\u00f3menos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sin los modelos simplistas de las versiones anteriores de las tribus y territorios, los investigadores y acad\u00e9micos deben asumir el desaf\u00edo de superar las matrices simples. La naturaleza contextualmente condicionada de las disciplinas y sus pr\u00e1cticas cambian el tipo de preguntas \u00fatiles que se pueden plantear y las afirmaciones v\u00e1lidas que se pueden hacer y fundamentar. A su vez en parte debilita la capacidad de avanzar hacia una comprensi\u00f3n acumulativa de los logros alcanzados en el campo de la educaci\u00f3n superior a partir de la investigaci\u00f3n. Sin embargo, como indica Sayer (1997), una moderada posici\u00f3n te\u00f3rica esencialista puede conducir a una mejor y m\u00e1s realista comprensi\u00f3n de c\u00f3mo operan las distintas fuerzas, y puede ayudar a desafiar al status quo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: hacia un enfoque revisado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es gratificante leer que\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>La tesis de las tribus y territorios ha hecho una contribuci\u00f3n significante al campo de los estudios de educaci\u00f3n a partir de un mapeo de los cambios ontol\u00f3gicos, epistemol\u00f3gicos y metodol\u00f3gicos dentro del campo durante 23 a\u00f1os.(Hughes, 2013, p. 261)<sup>6<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es grato se\u00f1alar que esta teor\u00eda no s\u00f3lo fue aplicada por investigadores, sino tambi\u00e9n por educadores, responsables universitarios, interesados en las identidades acad\u00e9micas, gestores educativos y otros (Trowler, 2014), con el objetivo de ayudarles en la conceptualizaci\u00f3n de las situaciones a las que se enfrentan, la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas y la toma de decisiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los anteriores cambios descriptos entre el esencialismo epistemol\u00f3gico y el relativismo contextualmente contingente manifiestan una incertidumbre sobre lo que est\u00e1 haciendo la teor\u00eda, y para qui\u00e9n lo est\u00e1 haciendo. Tambi\u00e9n evidencian posiciones cambiantes sobre la medida en relaci\u00f3n a la complejidad necesaria para que puede ser captada la bruta realidad o simplificada en un \u201ctipo ideal\u201d weberiano que enfatice algunos aspectos de la realidad, oculte otros y exagere la caracter\u00edsticas de otros para simplificar la tarea anal\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como los tiempos han cambiado entre 1989 y 2023, hoy sostengo que cada uno de estos modelos, las fases aqu\u00ed descritas, son inadecuadas para el siglo XXI y ha llegado el momento que los investigadores vuelvan a abordar estas cuestiones en una siguiente fase. En los cuatro enfoques descritos anteriormente, las influencias externas no han sido suficientemente desarrolladas. En los d\u00edas del dominio de la oligarqu\u00eda acad\u00e9mica (<em>donnish dominion<\/em>) (Halsey, 1995) era razonablemente aceptable centrarse estrictamente en los mecanismos internos dentro de las disciplinas, sus similitudes, pr\u00e1cticas y la relaci\u00f3n entre las estructuras epistemol\u00f3gicas y las culturas. Sin embargo, las disciplinas, los acad\u00e9micos y sus comportamientos, est\u00e1n hoy en d\u00eda moldeados por el Estado, por las demandas de la industria y las profesiones, por la b\u00fasqueda de financiamiento y el cambio tecnol\u00f3gico, entre otros condicionamientos. En muchos pa\u00edses existe un impulso constante para pasar de un enfoque disciplinario centrado en el Modo 1 (Nowotny et al., 2001) a otros interdisciplinarios, multidisciplinarios o transdisciplinarios (Modo 2), con el objetivo de resolver \u201cproblemas reales\u201d planteados por los gobiernos. Percibir las disciplinas desde una burbuja, con un \u00fanico poder condicionante en t\u00e9rminos de pr\u00e1cticas acad\u00e9micas, est\u00e1 lejos de acercarse a la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un enfoque basado en el reduccionismo esencialista es inaceptable. Los territorios disciplinarios han sido invadidos por fuerzas externas, no del todo amistosas, y las culturas tribales han cambiado para siempre. La invasi\u00f3n y la colonizaci\u00f3n tambi\u00e9n se han producido en las universidades. Incluso el esencialismo moderado de la fase 4, descrito anteriormente, no logra captar adecuadamente esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los modelos y las teor\u00edas pueden llegar a ser demasiado complejos para ser aplicados en la pr\u00e1ctica. Los investigadores de la educaci\u00f3n superior necesitan la comprensi\u00f3n anal\u00edtica y cr\u00edtica de la que habla Sayer. Esto se debe precisamente a los cambios en la educaci\u00f3n superior mencionados en el p\u00e1rrafo anterior, y el papel de las disciplinas dentro de ellas. El mundo acad\u00e9mico debe observar de cerca y con cuidado los cambios que ocurren dentro de \u00e9l. Preguntas sobre \u201c\u00bfqui\u00e9n se beneficia?\u201d, \u201c\u00bfqu\u00e9 ideolog\u00edas est\u00e1n operando?\u201d, \u201c\u00bfcu\u00e1les son las consecuencias de estos cambios para los estudiantes y la sociedad?\u201d, deben ser respondidas. Para ello, el enfoque debe ser amplio, m\u00e1s que uno estrecho basado en la naturaleza interna de las disciplinas. Por el contrario, para ser valioso, el abordaje debe incluir el compromiso de las disciplinas con la sociedad, y las interacciones que tienen lugar entre ellas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1 En el original en ingl\u00e9s: \u201cReservoirs of knowledge resources shaping regularized behavioral practices, sets of discourses, ways of thinking, procedures, emotional responses and motivations. These provide structured dispositions for disciplinary practitioners who reshape them in different practice clusters into localized repertoires. While alternative recurrent practices may be in competition within a single discipline, there is common background knowledge about key figures, conflicts and achievements. Disciplines take organizational form, have internal hierarchies and bestow power differentially, conferring advantage and disadvantage\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>2 En el original: \u201cRethinking the significance of disciplines in higher education\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>3 En el original <em>family resemblances<\/em>, o como se\u00f1ala en alem\u00e1n el propio Wittgenstein <em>Familien\u00e4hnlichkeiten.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>4 En el original: \u201cDisciplines are reservoirs of knowledge resources which, in dynamic combination with other structural phenomena, can condition behavioural practices, sets of discourses, ways of thinking, procedures, emotional responses and motivations. Together this constellation of factors results in structured dispositions for disciplinary practitioners who reshape them in different practice clusters into localised repertoires. While alternative recurrent practices may be in competition within a single discipline, there is common background knowledge about key figures, conflicts and achievements. Disciplines take organisational form, have internal hierarchies and bestow power differentially, conferring advantage and disadvantage.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>5 En el original: \u201cFor Sayer, the development of a moderate essentialism is a pre-requisite for a critical social science, because accounts that lack an attempt to identify structured regularities and links between the properties of phenomena and emergent outcomes simply have no conceptual purchase on structured inequalities.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>6 En el original: \u201cThe tribes and territories thesis (\u2026) has made a significant contribution to education studies in mapping ontological, epistemological and methodological shifts within education studies over 23 years.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Referencias Bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Baume, D. (2019). <em>Academic tribes and territories: The implications for educational developers. International Journal for Academic Development, 24<\/em>(2), 97-108.<\/p>\n\n\n\n<p>Becher, T. (1989). <em>Academic Tribes and Territories<\/em>. Buckingham: The Society for Research into Higher Education and Open University Press.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Becher, T. (1993) Las disciplinas y la identidad de los acad\u00e9micos. <em>Pensamiento Universitario, 5<\/em>(5), 56-77.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Becher, T. &amp; Trowler, P. (2001). <em>Academic Tribes and Territories: Intellectual enquiry and the culture of disciplines<\/em> (2nd edn.). Buckingham: Open University Press\/SRHE.<\/p>\n\n\n\n<p>Box, G. E. P. (1976). Science and Statistics. <em>Journal of the American Statistical Association, 71<\/em>( 356), 791\u2013799.<\/p>\n\n\n\n<p>Etzkowitz, H. &amp; Leydesdorff. L. (1995). The Triple Helix &#8212; University-Industry-Government Relations: A Laboratory for Knowledge Based Economic Development. <em>EASST Review<\/em> 14(1), 14-19.<\/p>\n\n\n\n<p>Halsey, A. H. (1995). <em>The Decline of Donnish Dominion: The British Academic Professions in the Twentieth Century<\/em>. Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Hughes, M. (2013). Book review essay: the territorial nature of organization studies. <em>Culture and Organization, 19<\/em>(3), 261-274.<\/p>\n\n\n\n<p>Nowotny, H., Scott, P. &amp; Gibbons, M. (2001). <em>Re-thinking Science: Knowledge and the public in an age of uncertainty<\/em>. Cambridge: Polity Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Sayer, A. (1997). Essentialism, Social Constructionism, and Beyond. <em>The Sociological Review 45<\/em>(3), 453-487.<\/p>\n\n\n\n<p>Trowler, P. (2013). Depicting and Researching Disciplines: Strong and moderate essentialist approaches. <em>Studies in Higher Education, 39<\/em>(10), 1720-1732.<\/p>\n\n\n\n<p>Trowler, P. (2014). Academic tribes and territories: the theoretical trajectory. <em>Oesterreichische Zeitschrift fur Geschichtswissenschaften, 25<\/em>(3), 17-26.<\/p>\n\n\n\n<p>Trowler, P., Saunders, M. &amp; Bamber, R. (Eds.) (2012). <em>Tribes and territories in the 21st-century: Rethinking the significance of disciplines in higher education<\/em>. London: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>Wittgenstein, L. (1953). <em>Philosophical Investigations<\/em>. London: Blackwell Publishing.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tribus y territorios acad\u00e9micos:&nbsp; teor\u00edas, prop\u00f3sitos y poder anal\u00edtico Paul Trowler Lancaster University No confundir el modelo de la realidad con la realidad del modelo (atribuido a Albert Einstein) Dado que todos los modelos son err\u00f3neos, los cient\u00edficos deben ser conscientes de que parte de esta equivocaci\u00f3n importa realmente Introducci\u00f3n Los conceptos de tribus y &#8230; <a title=\"Tribus y territorios acad\u00e9micos:  teor\u00edas, prop\u00f3sitos y poder anal\u00edtico\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2024\/06\/29\/tribus-y-territorios-academicos-teorias-propositos-y-poder-analitico\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Tribus y territorios acad\u00e9micos:  teor\u00edas, prop\u00f3sitos y poder anal\u00edtico\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[386,121,186],"tags":[387,35],"class_list":["post-3805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-386","category-revista","category-traducciones","tag-paul-trowler","tag-pensamiento-universitario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3805"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4224,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3805\/revisions\/4224"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}