{"id":2743,"date":"2021-11-05T20:49:50","date_gmt":"2021-11-05T20:49:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=2743"},"modified":"2021-11-25T16:47:37","modified_gmt":"2021-11-25T16:47:37","slug":"masculinidad-y-universidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/11\/05\/masculinidad-y-universidad\/","title":{"rendered":"<strong>Masculinidad y universidad<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Escenas en ba\u00f1os, afectos intensos, desaf\u00edos pol\u00edticos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<script>animacionTop=0;animacionH=772;animacionW=1280;<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/animaciones\/LeoSolaas-20\/4717909939_3f6126b760_o.jpeg\" style=\"width:100vw; margin-top: 0vh; position: relative;\"><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\" style=\"margin-bottom:20px\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong><em>Rafael Blanco<\/em><\/strong><\/p><cite><meta charset=\"utf-8\">Instituto de Investigaciones Gino Germani (UBA), CONICET. <\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para pensar las relaciones entre universidad y masculinidad parto de una escena cotidiana.<sup>1<\/sup> Es junio de 2019, la pandemia del Covid19 a\u00fan no asomaba y nada anticipaba el largo receso posterior sobre las posibilidades de presencialidad. Las rutinas acad\u00e9micas, activistas, la sociabilidad en los pasillos, las aulas y los bares, los debates pol\u00edticos en \u00e9pocas de campa\u00f1a electoral en Argentina, toda esa textura, se expresaba con pulso propio en la intensidad diaria de las universidades p\u00fablicas. Luego de una clase en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires en el turno noche, me dirijo a un ba\u00f1o de la planta baja y, al ingresar, me topo con una leyenda en letras negras imprentas en aerosol sobre la pared del fondo. La frase es lo primero que se ve\u00eda en el ingreso, por su ubicaci\u00f3n espacial y por la espectacularidad del tama\u00f1o de las letras: \u201cDeconstruite MACHO!\u201d, con la palabra macho escrita en may\u00fasculas. A la derecha, sobre los mingitorios, se pod\u00eda leer tambi\u00e9n \u201cOrganizate\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-1400x788.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2862\" width=\"763\" height=\"429\" srcset=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-1400x788.jpg 1400w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-24x14.jpg 24w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-36x20.jpg 36w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho-48x27.jpg 48w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/macho.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 763px) 100vw, 763px\" \/><figcaption><em>Macho<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Lejos del susurro de algunas escrituras tenues que copan las puertas de los cub\u00edculos en los ba\u00f1os, puertas que son un umbral que da paso a la privacidad y en las que predominan las preguntas, los consejos, incluso el humor, el flirteo, los chismes y rumores, en cambio, en este graffiti aparec\u00eda la arrogancia del discurso imperativo, la urgencia de la exclamaci\u00f3n, la centralidad del primer plano: era imposible acceder a ese espacio e ignorar la inscripci\u00f3n. Esta escritura, en su enunciaci\u00f3n, retiene dos rasgos que me interesa retomar para pensar las relaciones entre universidad y masculinidades: la ubicaci\u00f3n en una especialidad particular de la territorialidad universitaria y el destinatario que privilegian, los ba\u00f1os de varones<sup>2<\/sup> y la inscripci\u00f3n de ese discurso en el marco m\u00e1s amplio de ese \u201cestado deliberativo\u201d sobre g\u00e9neros y sexualidades -al decir de Pablo Sem\u00e1n- que viene conmoviendo \u201clo que conocimos en otra \u00e9poca como las entidades inmutables del sexo y el g\u00e9nero\u201d (2015: 1). Este estado deliberativo ha adquirido en las universidades p\u00fablicas contornos espec\u00edficos, principalmente, a partir de la visibilizaci\u00f3n y b\u00fasqueda de erradicaci\u00f3n de las violencias sexistas. Tambi\u00e9n, como retomar\u00e9 m\u00e1s adelante, es a partir de este avance del debate universitario que han comenzado a proliferar las expresiones de resistencia a estas transformaciones, cuando no abiertamente su impugnaci\u00f3n, un intenso odio y nuevas formas de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si las escrituras en las paredes son una pr\u00e1ctica recurrente en la discursividad pol\u00edtica, en cambio la \u201cagenda de <em>g\u00e9neros<\/em>\u201d -por nombrar un heterog\u00e9neo espectro tem\u00e1tico, de la adhesi\u00f3n y productividad te\u00f3rica y pol\u00edtica a la denuncia de la \u201cideolog\u00eda\u201d que corrompe la neutralidad y universalidad- constituye un rasgo del presente y de relativa novedad en la vida universitaria. La de masculinidades, dentro de esta, conforma un desarrollo a\u00fan m\u00e1s reciente que atraviesa los espacios de activismo, la producci\u00f3n acad\u00e9mica y de manera incipiente las apuestas institucionales. Como propone Luciano Fabbri, la conceptualizaci\u00f3n cr\u00edtica sobre las masculinidades tiene por objetivo desmontar el \u201cdispositivo de poder orientado a la producci\u00f3n social de varones cis hetero, en tanto sujetos dominantes en la trama de relaciones de poder generizadas\u201d (2021: 27). Es en esta clave que puede pensarse el \u201cDeconstruite macho\u201d referido que tomo como puntapi\u00e9 en este art\u00edculo para, en primer lugar, caracterizar en qu\u00e9 ha cristalizado el debate actual sobre las masculinidades en las universidades. Y desde la caracterizaci\u00f3n de <em>dispositivo de la masculinidad<\/em> referido quisiera proponer algunas zonas menos exploradas para pensar otras derivas hacia las cuales conducir la atenci\u00f3n anal\u00edtica y, por qu\u00e9 no, las energ\u00edas pol\u00edticas (y afectivas).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del silencio al hartazgo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde surge \u201cDeconstruite macho\u201d? \u00bfCu\u00e1les son las condiciones de emergencia de esta consigna? El foco principal tanto de los activismos como tambi\u00e9n de las estrategias institucionales en torno a la agenda de las masculinidades se orienta a contrarrestar las violencias sexistas en los espacios universitarios, usualmente denominadas \u201cviolencias de g\u00e9nero\u201d y que, meton\u00edmicamente, se expresan como \u201ccontra las mujeres\u201d. Esta atenci\u00f3n ata\u00f1e al desarrollo y perfeccionamiento de instrumentos (centralmente, los protocolos o procedimientos para regular el tratamiento de las denuncias, y generar acciones de prevenci\u00f3n y sensibilizaci\u00f3n), como as\u00ed tambi\u00e9n a una diversidad de dispositivos, formales e informales, que se inscriben en lo que de un modo general podemos llamar las \u201cret\u00f3ricas de la deconstrucci\u00f3n\u201d en el que los talleres de reflexi\u00f3n <em>con<\/em> o <em>entre<\/em> varones se destacan como la forma m\u00e1s recurrente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las violencias sexistas en el \u00e1mbito de las universidades han estado mayormente invisibilizadas y tramadas por el silencio y las complicidades. Hace menos de una d\u00e9cada que existen en nuestras universidades p\u00fablicas mecanismos para atender a estas situaciones y el derrotero de estos instrumentos es vertiginoso. En 2014 se establece el primer procedimiento en la Universidad Nacional del Comahue, denominado \u201cProtocolo de intervenci\u00f3n institucional ante denuncias por situaciones de violencia sexista en la UNCo\u201d. Al a\u00f1o siguiente, en coincidencia con los acontecimientos del \u201cNi una menos\u201d, <sup>3<\/sup> son cuatro las instituciones que impulsan estos procedimientos, entre ellas las universidades m\u00e1s antiguas y populosas del pa\u00eds: C\u00f3rdoba, Buenos Aires y La Plata, adem\u00e1s de la Universidad Nacional de San Mart\u00edn.&nbsp; El crecimiento de estos instrumentos se acelera: en 2016 se impulsan otros seis, en 2017 son trece, en 2018 una decena y once en 2019, hasta llegar a los 50 actuales en 56 casas de estudio p\u00fablicas nacionales (Moltoni, Bagnato, Blanco, 2021). Es en 2015 tambi\u00e9n cuando se conforma laRed Interuniversitaria por la Igualdad de G\u00e9nero y contra las Violencias. Esta organizaci\u00f3n de car\u00e1cter nacional fue autoconvocada por representantes de distintas universidades nacionales con el objeto de desarrollar e impulsar herramientas para erradicar las violencias sexistas en las universidades (Moltoni, 2018). Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde la Red se institucionaliz\u00f3 en el marco del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), y es all\u00ed cuando toma su actual denominaci\u00f3n RUGE; actualmente est\u00e1 articulando, tambi\u00e9n, las capacitaciones en perspectiva de g\u00e9nero amparadas en la Ley Nacional N\u00ba 27.499 (2019) conocida como \u201cLey Micaela\u201d en las universidades nacionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este fuerte impulso de la agenda contra las violencias estuvo dado por el involucramiento de estudiantes, principalmente mujeres cis, lasbianas y varones gays, y grupos y organizaciones estudiantiles que desde mediados de los a\u00f1os 2000 tensionaron los repertorios y causas militantes tradicionales del activismo estudiantil en favor de una progresiva politizaci\u00f3n de la intimidad en el \u00e1mbito universitario y la transformaci\u00f3n del orden p\u00fablico (Blanco, 2014). Ese impulso fue dado en sinergia con acad\u00e9micas feministas, muchas que ven\u00edan desde hace m\u00e1s de tres d\u00e9cadas construyendo lo que hoy conforma el amplio espectro de las perspectivas generizadas del conocimiento (Barrancos, 2013): estudios de las mujeres, de g\u00e9nero o feministas, teor\u00edas <em>queer<\/em>, estudios sobre sexualidades, entre otros. Pero si interesa marcar el r\u00e1pido desarrollo institucional que la agenda de las violencias suscit\u00f3 y los sujetos y grupos que la impulsaron es porque da cuenta no s\u00f3lo de la urgencia de la demanda sino tambi\u00e9n del clima afectivo que la motoriz\u00f3: el hartazgo. Como se\u00f1alan Mariana Palumbo y Olivia L\u00f3pez (2021), este hartazgo no es s\u00f3lo individual, sino que es colectivo en la medida en que constituye un factor de cohesi\u00f3n de feministas y mujeres cis que no necesariamente se reconocen como tales, y que se configuraron como una comunidad emocional en pos de accionar pol\u00edticamente contra las violencias cotidianas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los alcances de este hartazgo no se han agotado en la sanci\u00f3n de protocolos contra las violencias, instrumentos que incluso se han revelado insatisfactorios para las demandas de atenci\u00f3n y reparaci\u00f3n, sino que han buscado conmover las desigualdades generizadas m\u00e1s estructurales de los espacios universitarios: las diferencias de acceso por g\u00e9neros a cargos docentes de jerarqu\u00eda, de gobierno y gesti\u00f3n; las asimetr\u00edas en el terreno del conocimiento, con la cr\u00edtica al car\u00e1cter generizado y por lo tanto no neutro; los abismos en la toma y la circulaci\u00f3n de la palabra en los paneles, asambleas o intervenciones p\u00fablicas.&nbsp; A manera ilustrativa y no exhaustiva que fue desarrollada de manera m\u00e1s detenida en otro texto (Blanco y Spataro, 2019), como signo de un proceso que se desarrolla en otras casas de estudio, el Consejo Directivo de la Facultad de Arquitectura y Dise\u00f1o de la UBA resolvi\u00f3 en el 2018 otorgar \u201cdeclaraciones de inter\u00e9s institucional\u201d exclusivamente a aquellas actividades o eventos acad\u00e9micos que incluyan al menos un 30% de participantes mujeres.<sup>4<\/sup> Por su parte, la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la misma universidad modific\u00f3 el Reglamento de Concursos de Auxiliares Docentes con el objeto de instruir al jurado para programar la fecha de prueba de oposici\u00f3n y vista de antecedentes, teniendo en cuenta los per\u00edodos de licencia de aquellas postulantes que se encuentren usufructuando una licencia por maternidad.<sup>5<\/sup> En 2021, la Facultad de Ciencias Sociales aprob\u00f3 una resoluci\u00f3n que estipula que en la conformaci\u00f3n de los jurados de tesis de posgrado, en ning\u00fan caso los jurados podr\u00e1n estar integrados exclusivamente por varones cisg\u00e9nero, pr\u00e1ctica harto habitual, y deber\u00e1n incluirse necesariamente en la designaci\u00f3n de titulares mujeres cis y\/o personas de identidad trans; en el mismo sentido se expresa para la conformaci\u00f3n de comisiones de posgrado, comit\u00e9s de eventos, equipos editoriales de revistas, comisiones de evaluaci\u00f3n de convocatorias y dem\u00e1s cuerpos colegiados evaluativos.<sup>6<\/sup> En el terreno de la vida estudiantil, la consigna de un agrupaci\u00f3n que impulsaba la \u201cPandilla Feminista\u201d para las elecciones de 2019 en la Facultad de Psicolog\u00eda de la UBA condensa algunos rasgos de este esp\u00edritu epocal: \u201cm\u00e1s autoras mujeres en nuestro plan de estudios. Perspectiva transversal [de g\u00e9nero] en la cursada. Protocolo [contra las violencias]: \u00a1implementaci\u00f3n ya!\u201d<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Las estrategias en torno a las violencias han movilizado tambi\u00e9n la pregunta no s\u00f3lo respecto a <em>c\u00f3mo proceder<\/em> ante un hecho en las casas de estudio sino tambi\u00e9n <em>qu\u00e9 hacer<\/em> con quienes perpetran una situaci\u00f3n de violencia, lo que se ha traducido en el habla coloquial en \u201cqu\u00e9 hacer con los varones violentos\u201d. Inicialmente las propias agrupaciones estudiantiles organizaron estos espacios, en el que \u201ccompa\u00f1eros denunciados\u201d las m\u00e1s de las veces mediante mecanismos informales como el denominado <em>escrache<\/em>, son invitados a participar en&nbsp; \u201cc\u00edrculos\u201d o espacios de reflexi\u00f3n de participaci\u00f3n voluntaria. No obstante, en el \u00faltimo tiempo las propias instituciones han encarado estrategias en este mismo sentido: formativas, de sensibilizaci\u00f3n, de intercambio o de \u201creeducaci\u00f3n\u201d, tales como el \u201cTrayecto curricular de posgrado de abordaje y tratamiento de varones que ejercen violencia\u201d en la Universidad Nacional de Tucum\u00e1n; \u201cMasculinidades y abordajes de las violencias machistas con varones universitarios\u201d en la Universidad Nacional de Rosario o \u201cMasculinidades sin Violencia\u201d; en proceso de organizaci\u00f3n en la Universidad Nacional de Quilmes, entre otros, seg\u00fan un relevamiento en curso que est\u00e1 realizado el Instituto de Masculinidades y Cambio Social (2021). M\u00e1s all\u00e1 de la asociaci\u00f3n con la violencia, estas experiencias buscan desmontar tambi\u00e9n los \u201cmicromachismos\u201d, aunque en un sentido m\u00e1s general todo ello se propone apuntalar como horizonte de intervenci\u00f3n la construcci\u00f3n de \u201cun nuevo universo de inteligibilidad y de posicionamiento de los g\u00e9neros respecto a modos de seducci\u00f3n, acercamiento y trato cotidiano\u201d (Palumbo y L\u00f3pez, 2021: 157).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la leyenda \u201cDeconstruite macho! Organizate\u201d parece ser un emergente del modo en que parte de la reflexi\u00f3n sobre los g\u00e9neros est\u00e1 cristalizando en las universidades. Es en el marco de la atenci\u00f3n a las violencias sexistas en estos espacios que se canalizan las capacidades institucionales con los procedimientos de actuaci\u00f3n, y los esfuerzos de los activismos con las ret\u00f3ricas de la deconstrucci\u00f3n. Ello, en un escenario m\u00e1s general -es decir, no privativo de las casas de estudio- que involucra la compleja relaci\u00f3n de incertidumbre, incomodidad, miedo y cinismo entre varones y feminismos (S\u00e1nchez y Vialey, 2020). Pero, \u00bfhay un \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d de la captura varones\/ violencias que pueda orientar nuevos visos para pensar las masculinidades en las universidades? \u00bfEste sesgo no ha llevado tambi\u00e9n a invisibilizar otras experiencias y expresiones de la masculinidad?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Subvertir la verg\u00fcenza, revertir el odio<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las preguntas anteriores se encaminan a marcar dos preocupaciones que abren a desaf\u00edos para la reflexi\u00f3n sobre las masculinidades en el espacio universitario: la totalizaci\u00f3n de las violencias hacia las mujeres perpetradas por varones como horizonte pol\u00edtico y pedag\u00f3gico, y la negaci\u00f3n o renovada invisibilizaci\u00f3n de otras existencias de la masculinidad que no se reducen a los varones cis heterosexuales. Todo ello en el contexto de creciente odio, incluso en las universidades, hacia las transformaciones en curso respecto del orden sexo gen\u00e9rico. Semanas antes de encontrar la inscripci\u00f3n \u201cDeconstruite macho!\u201d hab\u00eda registrado otro graffiti en unos ba\u00f1os de varones de la misma facultad m\u00e1s peque\u00f1os y ubicados en un sector de aulas lateral que dec\u00eda&nbsp; \u201cFuera feminazis!\u201d, dos veces escrito en las paredes con letras rojas. Nuevamente, una conversaci\u00f3n entre varones delimitada por la espacialidad de la inscripci\u00f3n pero esta vez interpelando desde el odio, ese afecto que busca sobre todo reorganizar lo p\u00fablico (Giorgi, 2020). Expresi\u00f3n odiante no s\u00f3lo en el uso del despectivo \u201cfeminazis\u201d sino tambi\u00e9n en el \u201cfuera\u201d que se\u00f1ala inexorablemente la voluntad de expulsi\u00f3n. Es probable que esta expresi\u00f3n, tan cara al avance del <em>backlash <\/em>y las reacciones furibundas a las pol\u00edticas de g\u00e9nero, los activismos feministas y algunas expresiones de g\u00e9nero, est\u00e9 protagonizada por varones que se sienten atacados o perjudicados por los feminismos (Jones y Blanco, 2021). La historia de las pol\u00edticas de g\u00e9nero en las universidades es corta, entre las que ubicamos de manera incipiente aquellas en torno a las masculinidades. Las crecientes resistencias pueden estar marcando un momento de retroceso, un rasgo restaurador.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-1400x788.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2864\" width=\"693\" height=\"390\" srcset=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-1400x788.jpg 1400w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-24x14.jpg 24w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-36x20.jpg 36w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis-48x27.jpg 48w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/feminazis.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><figcaption><em>Feminazis<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Si bien, como se\u00f1al\u00e9 anteriormente, el hartazgo ante las violencias sexistas ha tenido productividad para instalar una agenda m\u00e1s amplia, la primac\u00eda de la atenci\u00f3n a las violencias y el alcance de estas viene siendo motivo de preocupaci\u00f3n mismo entre quienes impulsaron los instrumentos para contrarrestarlas. Se advierte sobre el escenario, a m\u00e1s de un lustro de las primeras experiencias, una excesiva protocolizaci\u00f3n de la sociabilidad y en particular de las relaciones er\u00f3ticas y afectivas, una \u201ctentaci\u00f3n punitivista\u201d que persigue s\u00f3lo el castigo, o el riesgo de la expansi\u00f3n del \u201cp\u00e1nico sexual\u201d. Como advierte Marta Lamas desde el convulsionado escenario de las universidades mexicanas, la expansi\u00f3n de la ret\u00f3rica del concepto de <em>acoso<\/em> tuvo su explosi\u00f3n en las universidades estadounidenses en los a\u00f1os ochenta y llev\u00f3 a incluir cualquier gesto o requerimiento de tono sexual, hasta convertirse en t\u00e9rmino \u201ccasi un sin\u00f3nimo de \u2018violaci\u00f3n\u2019\u201d (2018: 33). Ello gener\u00f3 el inicio de un cambio cultural regresivo en el ambiente universitario de la mano de la diseminaci\u00f3n del p\u00e1nico sexual, que es posible leer como advertencia para los procesos actuales. Se abre entonces el interrogante de c\u00f3mo se conjugan y diferencian las dimensiones de \u201clo er\u00f3tico, lo social y la violencia de g\u00e9nero\u201d, como aspectos que deben considerarse \u201cde manera interrelacionada, ya que no hay forma de dar cuenta de las situaciones de acoso sexual, hostigamiento o violencia simb\u00f3lica sin conocer las relaciones sociales previas e<em> in situ<\/em> de las personas involucradas\u201d (V\u00e1zquez Laba y Palumbo, 2021: 10). En la medida en que la vida universitaria no se reduce s\u00f3lo a asimetr\u00edas y violencias, sino que es tambi\u00e9n un escenario complejo que involucra lazos de afecto, amor y deseo,&nbsp; tal vez esto sea tambi\u00e9n una oportunidad para expandir los alcances del debate actual al terreno del consentimiento y el erotismo en el espacio universitario, lo que implica desde ya una conversaci\u00f3n colectiva e <em>inc\u00f3moda<\/em> -como plantean Losiggio y P\u00e9rez (2021)- y no s\u00f3lo un acto de revisi\u00f3n o deconstrucci\u00f3n de las propias pr\u00e1cticas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-1400x789.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2868\" width=\"695\" height=\"392\" srcset=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-1400x789.jpg 1400w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-768x433.jpg 768w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-1536x865.jpg 1536w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-2048x1154.jpg 2048w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-24x14.jpg 24w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-36x20.jpg 36w, https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/lesbianas-48x27.jpg 48w\" sizes=\"auto, (max-width: 695px) 100vw, 695px\" \/><figcaption><em>Lesbianas<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Finalmente, el segundo desaf\u00edo refiere a las formas de habitar las universidades. Si el debate sobre masculinidades ha redundado en \u201clos varones violentos\u201d me pregunto si no ser\u00eda importante redireccionar las energ\u00edas pol\u00edticas en volver nuestras casas de estudio espacios que alojen la pluralidad de cuerpos, expresiones e identidades sexo gen\u00e9ricas, entre ellas las m\u00faltiples existencias de la masculinidad. Me resuena a\u00fan un graffiti relevado, una vez m\u00e1s, en un ba\u00f1o pero esta vez de mujeres en la Facultad de Psicolog\u00eda (UBA) en el a\u00f1o 2008 que se preguntaba, \u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1n las lesbianas en esta facultad?\u201d. Resulta sintom\u00e1tico la persistencia de la invisibilidad l\u00e9sbica, y m\u00e1s a\u00fan, la posibilidad de que la masculinidad encarnada en un cuerpo l\u00e9sbico \u201csea bien vista\u201d y no resulte una amenaza, amenaza incluso al propio orden de la invisibilidad (Flores, 2021). Cuando se modific\u00f3 el ba\u00f1o en FADU, y se cre\u00f3 el primer ba\u00f1o sin distinci\u00f3n de g\u00e9neros en la UBA, identifiqu\u00e9 all\u00ed en 2018 un graffiti que dec\u00eda: \u201ceste es el \u00fanico ba\u00f1o que uso. Soy trans. Estoy descubriendo si no binarie o FTM [<em>Female-To-Male<\/em>, en ingl\u00e9s] y \u00e9ste es el \u00fanico ba\u00f1o con el que estoy <em>c\u00f3mode<\/em>, grax[gracias] FADU\u201d. El desaf\u00edo m\u00e1s amplio, y que incluye la agenda de las masculinidades, tal vez sea el de desmontar el cis-sexismo, la heteronormatividad, incluso formas de homonormatividad, tan moduladas en el espacio universitario por el dispositivo de la verg\u00fcenza, la pr\u00e1ctica del silencio, la experiencia de la discreci\u00f3n. Las escrituras en los ba\u00f1os, voces an\u00f3nimas de actores presentes en la cotidianidad universitaria, se\u00f1alan la necesidad de imaginar estrategias, lenguajes y repertorios de intervenci\u00f3n que permitan reinventar los modos de estar juntos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Agradezco a Luciano Fabbri del Instituto de Masculinidades y Cambio Social que me haya facilitado la informaci\u00f3n del relevamiento en curso sobre Pol\u00edticas sobre Masculinidades en el Sistema Universitario. Tambi\u00e9n a Carolina Spataro y Daniel Jones por sus comentarios y sugerencias.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> A diferencia de otras facultades de la UBA, como la de Arquitectura Dise\u00f1o y Urbanismo (FADU), y de experiencias en otras universidades como las nacionales de Rosario, C\u00f3rdoba o La Plata que han implementado \u201cba\u00f1os sin distinci\u00f3n de g\u00e9nero\u201d, los ba\u00f1os aqu\u00ed son binarios, separados en la tradicional distinci\u00f3n entre varones y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> &nbsp;\u201cNi una menos\u201d (NUM), consigna que dio origen a un movimiento feminista y de mujeres que comenz\u00f3 el 3 de junio del 2015 para protestar contra la violencia machista y su consecuencia m\u00e1s grave, el femicidio.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> Res. CD 829\/18<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Res. CD 481\/19<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Res. CD 2574\/21<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Registro de trabajo de campo en la Facultad de Psicolog\u00eda (UBA), sede Independencia en 2018.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Barrancos, D. (2013). Estudios de g\u00e9nero y renovaci\u00f3n de las ciencias sociales en Argentina. <em>Revista Horizontes Sociol\u00f3gicos<\/em>,<em> 1<\/em>(6), 224-237. Asociaci\u00f3n Argentina de Sociolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Blanco, R. y Spataro, C. (2019). Con\/contra las estrategias institucionales: percepciones de estudiantes universitarios ante iniciativas contra violencias sexistas. <em>Revista N\u00f3madas, 51<\/em>, 173-189. Bogot\u00e1: IESCO-Universidad Central..<\/p>\n\n\n\n<p>Blanco, R. (2014). <em>Universidades \u00edntimas y sexualidades p\u00fablicas: la gesti\u00f3n de la identidad en la experiencia estudiantil<\/em>. Buenos Aires: Mi\u00f1o y D\u00e1vila.<\/p>\n\n\n\n<p>Fabbri, L. (2021). La masculinidad como proyecto pol\u00edtico extractivista. Una propuesta de re-conceptualizaci\u00f3n. En L. Fabbri (comp.), <em>La masculinidad incomodada<\/em>. Rosario: Homo Sapiens- Editorial UNR.<\/p>\n\n\n\n<p>Giorgi, G. (2020). \u201cArqueolog\u00eda del odio. Escrituras p\u00fablicas y guerras de subjetividad\u201d. En G. Georgi y A. Kiffer, <em>Las vueltas del odio. Gestos, escrituras, pol\u00edticas. <\/em>Buenos Aires: Eterna Cadencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>INSTITUTO DE MASCULINIDADES Y CAMBIO SOCIAL. Relevamiento de Pol\u00edticas sobre Masculinidades en el Sistema Universitario. <em>In\u00e9dito<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Jones, D. y Blanco, R. (2021). Varones atravesados por los feminismos. Deconstrucci\u00f3n, distancia y reforzamiento del g\u00e9nero. En L. Fabbri (comp.), <em>La masculinidad incomodada<\/em>. Rosario: Homo Sapiens- Editorial UNR.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lamas, M. (2018).<em> Acoso \u00bfDenuncia leg\u00edtima o victimizaci\u00f3n?<\/em> Ciudad de M\u00e9xico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Losiggio, D. y P\u00e9rez, L. (2021). Consentimiento, deseo y poder. Problemas del contrato sexual y elogio de la incomodidad. En D. Losiggio y&nbsp; M. Solana (comps.), <em>Acciones y debates feministas en las universidades<\/em>. Florencio Varela: UNAJ&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Moltoni, R. (2018). <em>Lo personal es pol\u00edtica universitaria: un an\u00e1lisis de las tramas feministas que originan y componen la Red Interuniversitaria por la Igualdad de G\u00e9nero y contra las Violencias <\/em>(Tesis de Licenciatura en Ciencia Pol\u00edtica). Facultad de Ciencia Pol\u00edtica y RR.II., Universidad Nacional de Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p>Moltoni, R.; Bagnato, M. L. y Blanco, R. (2021). Instrumentos contra las violencias sexistas en universidades nacionales. Periodizaci\u00f3n, caracter\u00edsticas institucionales y lenguajes de intervenci\u00f3n (2014-2021). <em>Papeles de Trabajo [En Prensa<\/em>].<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1nchez, A. y Vialey, L. (2021). Varones y feminismos. Entre la incomodidad, el miedo y el cinismo. En L. Fabbri (comp.), <em>La masculinidad incomodada<\/em>. Rosario: Homo Sapiens- Editorial UNR.<\/p>\n\n\n\n<p>Sem\u00e1n, P. (2015). El posporno no es para que te excites. <em>Revista Anfibia<\/em>, UNSAM.&nbsp; <a href=\"http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/el-posporno-no-es-para-que-te-excites\/\">http:\/\/www.revistaanfibia.com\/ensayo\/el-posporno-no-es-para-que-te-excites\/<\/a>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>val flores (2021). Con luz propia. Una posible figuraci\u00f3n para las masculinidades l\u00e9sbicas. En L. Fabbri (comp.), <em>La masculinidad incomodada<\/em>. Rosario: Homo Sapiens- Editorial UNR.<\/p>\n\n\n\n<p>V\u00e1zquez Laba, V. y Palumbo, M. (2021). Introducci\u00f3n: la construcci\u00f3n de las <em>emodities<\/em> feministas en el espacio universitario. En <em>Sociabilidad, violencias y erotismos en el \u00e1mbito universitario. <\/em>Buenos Aires: Ediciones UNSAM.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><br><br><br><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escenas en ba\u00f1os, afectos intensos, desaf\u00edos pol\u00edticos (haz click aqui para desplegar la imagen) Rafael Blanco Instituto de Investigaciones Gino Germani (UBA), CONICET. Para pensar las relaciones entre universidad y masculinidad parto de una escena cotidiana.1 Es junio de 2019, la pandemia del Covid19 a\u00fan no asomaba y nada anticipaba el largo receso posterior sobre &#8230; <a title=\"Masculinidad y universidad\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/11\/05\/masculinidad-y-universidad\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Masculinidad y universidad\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[253,254],"tags":[307,306,66],"class_list":["post-2743","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-253","category-articulos-pensamiento-universitario-revista-numero-20","tag-nuevas-masculinidades","tag-rafael-blanco","tag-universidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2743","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2743"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2743\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3099,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2743\/revisions\/3099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2743"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2743"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2743"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}