{"id":2512,"date":"2021-10-16T23:44:01","date_gmt":"2021-10-16T23:44:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=2512"},"modified":"2021-11-25T14:24:09","modified_gmt":"2021-11-25T14:24:09","slug":"extension-universitaria-y-vinculacion-tecnologica-en-la-argentina-revisando-una-relacion-compleja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/10\/16\/extension-universitaria-y-vinculacion-tecnologica-en-la-argentina-revisando-una-relacion-compleja\/","title":{"rendered":"Extensi\u00f3n universitaria y vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la Argentina. Revisando una relaci\u00f3n compleja."},"content":{"rendered":"\n<script>animacionTop=0;animacionH=772;animacionW=1280;<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/animaciones\/LeoSolaas-20\/a-sense-of-attraction-01_32354933205_o.jpg\" style=\"width:100vw; margin-top: 0vh; position: relative;\"><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\" style=\"margin-bottom:20px\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong>Fabio Erreguerena<\/strong><\/p><cite>Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo)<br><br><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La discusi\u00f3n acerca del v\u00ednculo entre la universidad y su contexto social es un asunto de larga data que form\u00f3 parte de la agenda universitaria durante el siglo XX y contin\u00faa presente en lo que va del siglo XXI. Las implicancias y significados de dicho v\u00ednculo, los dispositivos y metodolog\u00edas para viabilizar la utilidad social del conocimiento all\u00ed producido, sus finalidades, han sido objeto de reflexiones, impugnaciones y debates, tanto dentro de las universidades, como as\u00ed tambi\u00e9n por parte de los Estados que rigen las pol\u00edticas para el sector, los actores y movimientos sociales que con ella interact\u00faan. Las respuestas, en distintos momentos hist\u00f3ricos y contextos, han sido diversas, incluyendo numerosas y no siempre compatibles pol\u00edticas y definiciones institucionales para instrumentarlo. En el caso argentino y latinoamericano, a lo largo de la historia de la universidad existieron variadas estrategias para cristalizar el gen\u00e9ricamente denominado <em>compromiso social universitario<\/em>, pero ha sido principalmente la <em>extensi\u00f3n universitaria<\/em> la funci\u00f3n que lo ha materializado y tiene a dicho compromiso social como el eje estructurante de su actividad. Por otra parte, a la inversa de lo que sucedi\u00f3 en sus contextos originarios (Europa y Am\u00e9rica del Norte), en Am\u00e9rica Latina y el Caribe la extensi\u00f3n universitaria no dej\u00f3 de crecer y desarrollarse a trav\u00e9s del siglo XX y XXI, no existiendo en la actualidad, a lo largo y ancho del planeta, un nivel de arraigo y desarrollo equivalente al que presenta esta funci\u00f3n sustantiva en la regi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en los \u00faltimos treinta a\u00f1os, apareci\u00f3 un nuevo formato de vinculaci\u00f3n con el medio que tuvo un sostenido crecimiento en las Universidades Nacionales de gesti\u00f3n estatal, que vino a poner en discusi\u00f3n el enfoque y la gesti\u00f3n misma de la relaci\u00f3n de la universidad con su entorno. Nos referimos a lo que en la d\u00e9cada de 1990 se denominaba <em>transferencia <\/em>y m\u00e1s recientemente se extiende conceptualmente como <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica<\/em>. En el presente art\u00edculo nos proponemos analizar si esto represent\u00f3 la emergencia de una nueva funci\u00f3n sustantiva de la universidad argentina, sum\u00e1ndose a las cl\u00e1sicas de docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n, o signific\u00f3 una reformulaci\u00f3n, solapamiento y\/o una hibridaci\u00f3n de la extensi\u00f3n universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La extensi\u00f3n universitaria: genealog\u00eda de su devenir en Am\u00e9rica latina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi dos siglos despu\u00e9s de su surgimiento, y a pesar de su polisemia, escaso reconocimiento institucional y debilidad presupuestaria, la extensi\u00f3n universitaria contin\u00faa desarroll\u00e1ndose. Colectivos de distintos claustros, con diversos formatos, cristalizan el ambiguo ideal del compromiso social universitario y al mismo tiempo vienen problematizando el concepto mismo de \u201cextensi\u00f3n universitaria\u201d.&nbsp; Un momento relevante de este debate lo constituy\u00f3 la publicaci\u00f3n, en 1971, del texto de Paulo Freire: <em>\u201c\u00bfExtensi\u00f3n o comunicaci\u00f3n? La concientizaci\u00f3n en el medio rural\u201d.<\/em> En dicho texto, el educador brasile\u00f1o discuti\u00f3 el modelo extensionista de transferencia tecnol\u00f3gica a las comunidades rurales y, junto con ello, desarroll\u00f3 una profunda cr\u00edtica al tipo de v\u00ednculo propuesto entre universidad y comunidad, as\u00ed como sus implicancias pedag\u00f3gicas. Es que, como sostiene Vaccarezza (2015), desde sus or\u00edgenes, sea como actividad espont\u00e1nea de la comunidad de profesores o una actividad institucionalizada por la universidad, se concibi\u00f3 a la extensi\u00f3n universitaria \u201ccl\u00e1sica\u201d como una daci\u00f3n de conocimientos concentrados en el medio acad\u00e9mico a sectores sociales ajenos a \u00e9ste y como un medio de elevar, por medio del conocimiento cient\u00edfico, las condiciones culturales y materiales de los trabajadores.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su itinerario europeo, la extensi\u00f3n universitaria surge de la confluencia de dos procesos en marcha en el siglo XIX<sup>1<\/sup>. Por un lado, una reformulaci\u00f3n de los fines generales de la universidad, que ya a principios de siglo hab\u00eda&nbsp; incluido dentro de estos a la creaci\u00f3n de conocimientos (investigaci\u00f3n) y su vinculaci\u00f3n con su reproducci\u00f3n (docencia). Y, por otra, la emergencia de la clase obrera y su amplio abanico de reivindicaciones en el marco de una intensa y sostenida lucha de clases, incluyendo los esfuerzos de las distintas \u00e1reas del Estado para instruir a una extensa poblaci\u00f3n que exced\u00eda por dem\u00e1s las capacidades, y objetivos, de una educaci\u00f3n socialmente segmentada. En este sentido, conflu\u00edan en la extensi\u00f3n universitaria dos elementos fundantes: una herramienta educativa para instruir, sin la rigidez y exclusividad social de la universidad, los nuevos contingentes proletarios que exig\u00eda la creciente industrializaci\u00f3n, mientras que para otros el peso central estaba en principios de solidaridad y valores \u00e9tico-morales que, rest\u00e1ndole agencia pol\u00edtica a la clase trabajadora,&nbsp; promov\u00edan el acceso a la educaci\u00f3n a las numerosas masas (incluyendo a las mujeres, excluidas del sistema educativo) que comenzaban a engrosar los centros urbanos.La tradici\u00f3n estadounidense de extensi\u00f3n universitaria, por su parte,<em> <\/em>naci\u00f3 a mediados del siglo XIX y se organiz\u00f3 fundamentalmente como dispositivo de contribuci\u00f3n a la modernizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, en especial a la mejora de los procesos productivos agr\u00edcolas. Abeledo y L\u00f3pez D\u00e1valos (2009) explican que, en 1862, el Gobierno Federal de los Estados Unidos aprob\u00f3 la Ley de Concesi\u00f3n de tierras (Land Grandt Act) para promover la ense\u00f1anza de la ingenier\u00eda y las tecnolog\u00edas agropecuarias. Mediante esta ley el gobierno federal donaba tierras a las universidades, con la condici\u00f3n que los recursos de su venta fueran destinados a financiar programas de educaci\u00f3n, en especial referidos a promover la ense\u00f1anza de agronom\u00eda e ingenier\u00eda en instituciones estaduales y privadas. Esta corriente se arraigar\u00e1 en Norteam\u00e9rica hacia principios del siglo XX y ser\u00e1 retomada e impulsada en los a\u00f1os sesenta a partir de las teor\u00edas del soci\u00f3logo norteamericano Everett Rogers, ampliamente difundidas en la regi\u00f3n a partir de las agencias estatales de extensi\u00f3n rural. Estas concepciones orientaron la labor extensionista en la regi\u00f3n e inspiraron otros formatos, en especial, las <em>Universidades Populares<\/em>, de gran difusi\u00f3n en Europa hacia fines del Siglo XIX y primeras d\u00e9cadas del XX. El modelo de las Universidades Populares ser\u00e1 retomado en nuestra geograf\u00eda, influenciado por los intercambios acad\u00e9micos, la inmigraci\u00f3n y las corrientes pol\u00edticas que con ella arribaban, en especial el socialismo y anarquismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de la extensi\u00f3n universitaria en Am\u00e9rica Latina, constante a lo largo del siglo XX, a diferencia del proceso en sus contextos originarios, ir\u00e1 consolidando a la funci\u00f3n social de la universidad como un rasgo espec\u00edficamente latinoamericano y caribe\u00f1o de las universidades de la regi\u00f3n. En esta consolidaci\u00f3n de la extensi\u00f3n universitaria como un rasgo identitario, un hecho hist\u00f3rico tendr\u00e1 una importancia relevante a nivel regional: la rebeli\u00f3n estudiantil de 1918 que tuvo como epicentro la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. Ello en el sentido que amplific\u00f3 a nivel continental un conjunto de demandas democratizantes que involucraban cambios a nivel universitario pero que implicaban, tambi\u00e9n, cambios a nivel social. Estas demandas se enmarcaban en el juvenilismo, un movimiento que tuvo alcances continentales desde la publicaci\u00f3n en 1900 de <em>Ariel<\/em>, del uruguayo Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3. El arielismo fue una vertiente literaria de mucha influencia en la juventud e importante presencia en la prensa de la \u00e9poca, que nutri\u00f3 el modernismo hispanoamericano, un movimiento est\u00e9tico-pol\u00edtico de fundamental importancia para comprender el puente de modernizaci\u00f3n que atraves\u00f3 el campo cultural en Am\u00e9rica Latina entre 1870 y 1920. El impulso de mayores alcances del arielismo fue el juvenilismo, una concepci\u00f3n y un proyecto que se extendi\u00f3 en las filas estudiantiles en los comienzos del siglo XX, corriente que se rebelaba contra el agotamiento de las clases dirigentes aristocr\u00e1ticas a trav\u00e9s de una polarizaci\u00f3n simple: los j\u00f3venes contra las viejas generaciones. Un movimiento cuyas bases ideol\u00f3gicas contradictorias se nutr\u00edan de las nuevas corrientes socialistas y anarquistas, entronc\u00e1ndose en un naciente proyecto antinorteamericano y anticapitalista, pero con influencias hispanistas.&nbsp; Por eso la Universidad Latinoamericana cont\u00f3 tempranamente con un movimiento estudiantil politizado que, varios a\u00f1os previos a la Reforma, fue dando muestras de que sus preocupaciones no se agotaban en el per\u00edmetro de la universidad. Como afirma Natalia Bustelo, en los hechos de C\u00f3rdoba:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c\u2026comenz\u00f3 a construirse al estudiante como un nuevo sujeto de las sociedades latinoamericanas, un sujeto que retomaba las preocupaciones de otros j\u00f3venes latinoamericanos por una mejor calidad educativa y una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica pero que introduc\u00eda como novedad la defensa tanto de rep\u00fablicas m\u00e1s igualitarias como de una identidad estudiantil que, desde distintas vertientes, simpatizaba con los procesos emancipatorios<\/em>\u201d (2018, p. 14).<\/p>\n\n\n\n<p>La revuelta estudiantil de 1918 constituye un hito fundamental en la institucionalizaci\u00f3n de la extensi\u00f3n universitaria como funci\u00f3n sustantiva de la universidad, resignificando, reformulando y politizando, las experiencias de extensi\u00f3n previas existentes a nivel latinoamericano, como as\u00ed tambi\u00e9n la genealog\u00eda europea de la extensi\u00f3n universitaria. Las diversas tradiciones pol\u00edticas, institucionales y disciplinares, en el marco de cambiantes contextos hist\u00f3ricos, producir\u00e1n m\u00faltiples pr\u00e1cticas extensionistas que, a la inversa del proceso europeo y norteamericano, fueron creciendo a medida que el siglo XX avanzaba, al punto de constituir hoy, como afirm\u00e1ramos anteriormente, un rasgo identitario de la universidad latinoamericana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El surgimiento de un nuevo paradigma de interacci\u00f3n entre la Universidad y la Sociedad en los noventa: la transferencia como venta de servicios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda de involucrar al sistema cient\u00edfico estatal en el desarrollo nacional y la resoluci\u00f3n de problemas sociales relevantes, en el marco de econom\u00edas y procesos sociales cada vez m\u00e1s dependientes de conocimiento intensivo, devino en contundentes propuestas y reflexiones te\u00f3ricas desde la d\u00e9cada de 1970 hasta hoy. En el caso latinoamericano, est\u00e1 anclada en la <em>Tradici\u00f3n latinoamericana de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Desarrollo (PLACTED),<\/em> tradici\u00f3n que, problematizando las relaciones entre investigaci\u00f3n cient\u00edfica y sociedad, promovi\u00f3 modelos de pol\u00edticas cient\u00edficas vinculadas a la resoluci\u00f3n de problemas sociales relevantes. Desde una perspectiva nacional y latinoamericana, Jorge S\u00e1bato, Am\u00edlcar Herrera, Oscar Varsavsky y Natalio Botana en Argentina,&nbsp; M\u00e1ximo Halty-Carriere (Uruguay), Helio Jaguaribe (Brasil), Miguel Wionczek (M\u00e9xico), Osvaldo Sunkel (Chile), Marcel Roche (Venezuela), entre otros\/as, impulsaron nuevos paradigmas te\u00f3ricos, acompa\u00f1ados de propuestas de pol\u00edtica p\u00fablica, orientadas a contribuir al desarrollo industrial, desarrollar nuevas tecnolog\u00edas, promoviendo un nuevo tipo de v\u00ednculo entre universidad y sectores productivos. Hurtado y Zubeld\u00eda (2018) sostienen que esta corriente de pensamiento, a pesar de su heterogeneidad, logr\u00f3 construir y consensuar una agenda com\u00fan y dise\u00f1ar diagn\u00f3sticos para la concepci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas de ciencia, tecnolog\u00eda y desarrollo espec\u00edficas para los pa\u00edses de la regi\u00f3n. En este sentido, analizando el desarrollo de las pol\u00edticas cient\u00edficas en Latinoam\u00e9rica desde mediados de siglo XX hasta entrados los a\u00f1os setenta, Vaccarezza (1998) y Albornoz (2011) coinciden en afirmar que hubo una potente promoci\u00f3n de la investigaci\u00f3n vinculada al desarrollo, incluyendo la creaci\u00f3n de organismos cient\u00edficos y sanci\u00f3n de legislaci\u00f3n pertinente, todo ello enmarcado en una planificaci\u00f3n del desarrollo cient\u00edfico que no ten\u00eda registro previo y que llev\u00f3 a un fuerte proceso de institucionalizaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, sistemas de promoci\u00f3n del I+D, legislaci\u00f3n en transferencia de tecnolog\u00eda, planificaci\u00f3n de la ciencia, m\u00e9todos de diagn\u00f3stico de recursos, sistemas de fijaci\u00f3n de prioridades tecnol\u00f3gicas, entre otras pol\u00edticas hacia el sector.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Son claras las intersecciones entre la agenda de la Tradici\u00f3n latinoamericana de Ciencia, Tecnolog\u00eda y Desarrollo (PLACTED) y las corrientes extensionistas de matriz reformista, en el sentido que ambas propugnan el involucramiento de la universidad en los problemas relevantes para el desarrollo nacional. En este sentido, los participantes de la segunda Conferencia Latinoamericana de Difusi\u00f3n Cultural y Extensi\u00f3n Universitaria (M\u00e9xico, 1972), defin\u00edan como uno de los objetivos fundamentales de la extensi\u00f3n universitaria el de <em>&nbsp;\u201c\u2026contribuir a la difusi\u00f3n y creaci\u00f3n de los modernos conceptos cient\u00edficos y t\u00e9cnicos que son imprescindibles para lograr una efectiva transformaci\u00f3n social, creando la vez la conciencia de los peligros de la transferencia cient\u00edfica, cultural y tecnol\u00f3gica cuando es contraria a los intereses nacionales y a los valores humanos<\/em>\u201d (UDUAL, 1972). En la misma l\u00ednea, Darcy Ribeiro postulaba la necesidad de \u201c\u2026<em>volcar la Universidad hacia el pa\u00eds real, hacia la comprensi\u00f3n de sus problemas concretos, merced a programas de investigaci\u00f3n aplicables a la realidad nacional, a debates amplios que movilicen a todos sus \u00f3rganos y servicios\u2026<\/em>&#8221; (1971, p. 289). Como vemos, ambas tradiciones reivindican valores fundacionales convergentes: solidaridad social, ansias de democratizaci\u00f3n del conocimiento y la cultura, desarrollo cient\u00edfico orientado a la soluci\u00f3n de problem\u00e1ticas sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Hacia fines de los a\u00f1os ochenta, ya pasado el clima optimista de la universidad y su papel en la transici\u00f3n democr\u00e1tica, las universidades argentinas estuvieron marcadas por un nuevo signo de \u00e9poca, caracterizado por la apuesta a los efectos reguladores del mercado y el convencimiento que, al igual que otras instituciones estatales, exig\u00eda una profunda transformaci\u00f3n. Legitimado por los discursos y valores hegem\u00f3nicos del contexto, un nuevo formato de interacci\u00f3n Universidad\/Sociedad ir\u00e1 creciendo: el <em>modelo de transferencia tecnol\u00f3gica y<\/em>, dentro de este una de sus variantes: la <em>venta de servicios<\/em> a empresas del sector productivo.<em> <\/em>Esto fue favorecido, entre otros factores, por el impulso estatal que, a diferencia de la docencia y extensi\u00f3n, tuvo a inicios de los noventa la funci\u00f3n de investigaci\u00f3n. Entre otras acciones en este rumbo, cabe mencionar la creaci\u00f3n en 1993 del <em>Programa de Incentivos a los docentes investigadores de las Universidades Nacionales (PROINCE)<\/em>, el cual constituir\u00e1 una de las primeras acciones impulsadas por la naciente Secretar\u00eda de Pol\u00edticas Universitarias (SPU). Como afirm\u00e1ramos en otro trabajo (Erreguerena, 2019), el nuevo contexto cristalizar\u00e1 al PROINCE como uno de los principales dispositivos que promovieron culturas y pr\u00e1cticas evaluativas que vinculaban el financiamiento con la producci\u00f3n acad\u00e9mica y la evaluaci\u00f3n de pares. Como otros programas desplegados en la d\u00e9cada, persegu\u00eda cambios culturales y organizacionales que permitieran abordar, entre otros problemas del diagn\u00f3stico gubernamental de la universidad, la falta de calidad de la ense\u00f1anza, la escasez de grupos consolidados de investigaci\u00f3n, la dedicaci\u00f3n parcial a la docencia, la desarticulaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n con los problemas del pa\u00eds. De esta forma, se iba consolidando un perfil de docente-investigador capaz de producir conocimientos y ser categorizado seg\u00fan sus capacidades y resultados obtenidos. Tuvo desde sus comienzos y a\u00fan mantiene entre sus criterios de evaluaci\u00f3n la llamada \u201ctransferencia\u201d, orientada a estimular las actividades de vinculaci\u00f3n y transferencia tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, junto con el diagn\u00f3stico sobre la desarticulaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n con los problemas del pa\u00eds, en especial de los sectores productivos, exist\u00eda consenso a nivel gubernamental, y en varios sectores del campo universitario, acerca de que la baja rentabilidad social de la educaci\u00f3n terciaria y universitaria exig\u00eda una reformulaci\u00f3n de las formas cl\u00e1sicas del financiamiento hacia el sector. Era necesario promover una mayor diferenciaci\u00f3n institucional a trav\u00e9s del desarrollo de instituciones universitarias privadas y terciarias no universitarias, como as\u00ed tambi\u00e9n la b\u00fasqueda de fuentes de financiamiento alternativas al Estado. En este contexto, junto al arancelamiento de los estudios universitarios que gener\u00f3 una fuerte oposici\u00f3n del movimiento estudiantil, recibieron cada vez m\u00e1s atenci\u00f3n todas aquellas actividades, proyectos y programas de interacci\u00f3n con el medio que posibilitaran ingresos adicionales. Bloqueado pol\u00edticamente el arancelamiento universitario, la venta de servicios a sectores con capacidad retributiva ser\u00e1 una de las pocas alternativas disponibles para la generaci\u00f3n de recursos adicionales. En este sentido, Juan Carlos del Bello, en ese momento Secretario de Pol\u00edticas Universitarias y en el marco de las \u201cPrimeras Jornadas Nacionales de Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en las Universidades\u201d, expresaba:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026<em>a escala mundial los estados nacionales est\u00e1n generando lo que podr\u00edamos llamar un techo del financiamiento p\u00fablico al sistema universitario. Este techo, entonces, va ligado a una creciente autonom\u00eda de las universidades y a una necesidad de generaci\u00f3n de recursos complementarios; y la vinculaci\u00f3n con el medio es un m\u00e9todo de generaci\u00f3n de recursos complementarios\u201d. <\/em>(Del bello, 1994).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, la extensi\u00f3n universitaria, inspirada y sostenida mayormente por valores de solidaridad social y principalmente dirigida a sectores que no cuentan con capacidad de retribuci\u00f3n, convivi\u00f3 con la transferencia tecnol\u00f3gica a empresas, \u00e1reas del Estado y sectores del mundo productivo que se orientaba y materializaba, principalmente, en la <em>venta de servicios <\/em>a la demanda solvente, actividades que generaban recursos adicionales al presupuesto ordinario. La promoci\u00f3n de la transferencia tecnol\u00f3gica\/venta de servicios como prioritaria en la interacci\u00f3n Universidad\/Sociedad no solo estuvo sostenida en una pragm\u00e1tica b\u00fasqueda de recursos adicionales en un contexto de ajuste presupuestario, sino que implic\u00f3, por una parte y en su costado izquierdo, la b\u00fasqueda de involucrar al sistema cient\u00edfico estatal en el desarrollo productivo y la resoluci\u00f3n de problemas sociales relevantes, en el marco de econom\u00edas cada vez m\u00e1s dependientes del conocimiento intensivo, como as\u00ed tambi\u00e9n, en su costado derecho y como lo desarrollan Slaugther y Leslie (1997) y&nbsp; Rikap y Naidorf (2020), un cambio en la concepci\u00f3n del conocimiento, incluyendo el producido en las universidades, que, de bien p\u00fablico se transforma en objeto de apropiaci\u00f3n privada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La <\/strong><strong><em>Transferencia Tecnol\u00f3gica<\/em><\/strong><strong> en las \u00faltimas d\u00e9cadas y su devenir como <\/strong><strong><em>Vinculaci\u00f3n&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El explosivo cierre de la d\u00e9cada, expresado en los acontecimientos de diciembre de 2001, producir\u00e1n, entre otros m\u00faltiples efectos, una vigorizaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de los distintos formatos del compromiso social universitario. Se trat\u00f3 de una profunda implosi\u00f3n social que tambi\u00e9n impact\u00f3 en el campo universitario, un espacio que, al igual que gran parte de las instituciones p\u00fablicas, emprendi\u00f3 r\u00e1pidamente procesos de relegitimaci\u00f3n de su papel en la sociedad. En un contexto social y pol\u00edtico donde conviv\u00eda, por un lado, un ambiente instituyente en el cual eran recreadas nuevas pr\u00e1cticas pol\u00edticas y mecanismos de participaci\u00f3n, y, por otro, un mandato destituyente al son del \u201cque se vayan todos\u201d, la universidad reforz\u00f3 y ampli\u00f3 las pr\u00e1cticas de compromiso social. En este sentido, Tama\u00f1o y Eciolaza (2009), analizando el comportamiento de las universidades en la crisis de 2001, dir\u00e1n que las universidades exploraron canales para repensar su rol, confirmando o replanteando sus misiones fundantes, creando y recreando espacios para ocupar un rol protag\u00f3nico en la reconstrucci\u00f3n del tejido social, la continuidad democr\u00e1tica y la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica que le sucedi\u00f3 al estallido. El impulso al compromiso social de la universidad detonado por la emergencia social y econ\u00f3mica de fines del 2001, repercuti\u00f3 en su principal \u00e1mbito de coordinaci\u00f3n universitaria: el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). Instando al conjunto universitario a involucrarse con la compleja situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica, este \u00f3rgano emiti\u00f3 la denominada \u201cDeclaraci\u00f3n de Tucum\u00e1n\u201d:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cNuestra sociedad atraviesa una crisis in\u00e9dita por su extensi\u00f3n, su duraci\u00f3n y la gravedad de sus efectos\u2026 El sistema p\u00fablico educativo est\u00e1 presente en todo el territorio nacional, y en este momento de incertidumbre generalizada debe constituirse en una base firme para sostener o reconstituir los lazos sociales y las voluntades, integrando a ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos en la b\u00fasqueda de un nuevo rumbo para su realizaci\u00f3n personal y la de sus comunidades, como protagonistas del desarrollo&#8230;\u201d<\/em><sup>2<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>En la misma l\u00ednea, cabe mencionar la creaci\u00f3n de la Red de Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica de las Universidades Nacionales Argentinas (Acuerdo Plenario 497\/2003) y la Red Nacional de Extensi\u00f3n Universitaria (Acuerdo Plenario 681\/2008). Desde el sector gubernamental hubo se\u00f1ales claras tendientes a fortalecer esa relaci\u00f3n, pudiendo se\u00f1alar, entre otras, la puesta en funcionamiento, en 2002 y 2003, del \u00e1rea de Extensi\u00f3n Universitaria y el Programa para el Apoyo y Fortalecimiento de la Vinculaci\u00f3n de la Universidad con el Medio Socio Productivo, ambos en la \u00f3rbita de la Secretar\u00eda de Pol\u00edticas Universitarias. Resulta clave mencionar tambi\u00e9n la creaci\u00f3n, en 2008, del Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n Productiva y junto con ello nuevos y variados instrumentos de pol\u00edticas para proyectos de extensi\u00f3n y cooperaci\u00f3n con el entorno social y productivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Di Bello y Romero (2020, 2018) argumentan que esta coyuntura pol\u00edtica constituy\u00f3 un marco de sentidos e ideolog\u00edas bajo el cual florecieron una serie de pr\u00e1cticas de vinculaci\u00f3n con el medio social en las universidades p\u00fablicas que rebasaron ampliamente los conceptos previos delineados por la literatura de los a\u00f1os 1980 y 1990. Estas modificaciones en las universidades se vinculan a cambios de pol\u00edticas universitarias y de ciencia y tecnolog\u00eda orientadas a fortalecer los v\u00ednculos de las universidades con el entorno. Por otra parte, las autoras se\u00f1alan reformulaciones en los marcos te\u00f3ricos cl\u00e1sicos referidos a las relaciones que las universidades entablan con sus contextos, incluyendo ahora no solo actores de los \u00e1mbitos productivos sino sociales, pol\u00edticos y culturales. En este sentido, las nuevas miradas reconocer\u00e1n el sesgo economicista de los primeros enfoques, proponiendo evitar una lectura reduccionista del rol de las universidades en sus ambientes, no acotando el an\u00e1lisis a los procesos de vinculaci\u00f3n asociados a innovaciones cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicas o a la valorizaci\u00f3n del conocimiento en el mercado, proponiendo incluir el variado rango de actividades donde la universidad se ve involucrada aportando conocimientos, recursos o capacidades, especialmente con sectores vulnerables de la sociedad y de la trama productiva de la regi\u00f3n donde se asientan las universidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El contexto global y regional, como as\u00ed tambi\u00e9n los cambios operados en los formatos de interacci\u00f3n Universidad\/Sociedad descriptos en el per\u00edodo 1989-2001, impactar\u00e1n en la organizaci\u00f3n del gobierno universitario, provocando diferentes cambios y redefiniciones. La Ley 23877 (1990) de Promoci\u00f3n y Fomento a la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica y la Ley de Educaci\u00f3n Superior (1995), promover\u00e1n importantes incentivos a las instituciones de investigaci\u00f3n, entre ellas las universidades, que les permitiera <em>\u201c\u2026mejorar la actividad productiva y comercial, a trav\u00e9s de la promoci\u00f3n y fomento de la investigaci\u00f3n y desarrollo, la transmisi\u00f3n de tecnolog\u00eda, la asistencia t\u00e9cnica y todos aquellos hechos innovadores que redunden en lograr un mayor bienestar del pueblo y la grandeza de la Naci\u00f3n, jerarquizando socialmente la tarea del cient\u00edfico, del tecn\u00f3logo y del empresario innovador<\/em>\u201d (Ley 23877, art. 1).&nbsp;&nbsp;Este marco normativo, como as\u00ed tambi\u00e9n las pol\u00edticas universitarias y cient\u00edficas, impulsar\u00e1n la constituci\u00f3n, en cada universidad, de <em>Unidades de Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (UVT)<\/em>, antecesoras de las Secretar\u00edas y \u00e1reas espec\u00edficas que comenzar\u00e1n a crearse en todo el conjunto universitario. Versino, Guido y Di Bello (2012), refiri\u00e9ndose al crecimiento de las actividades de vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en las universidades, sostienen que durante los a\u00f1os ochenta hubo una disputa ideol\u00f3gica legitimadora del discurso que favorec\u00eda las actividades de transferencia tecnol\u00f3gica -a\u00fan no aceptadas por el conjunto de los actores universitarios-, pero en los a\u00f1os noventa hay un claro proceso de institucionalizaci\u00f3n de la funci\u00f3n en espacios organizacionales creados expl\u00edcitamente para tal fin y el inicio de programas estatales que apoyan su difusi\u00f3n. A similares conclusiones arriban Arrillaga y Marioni (2015), quienes sostienen que a lo largo de los a\u00f1os noventa, tanto por el contexto como por el propio sistema universitario, se fueron incorporando cambios significativos en las estructuras organizativas de la universidad, sobre todo en las unidades encargadas del dise\u00f1o y aplicaci\u00f3n de las pol\u00edticas institucionales de relacionamiento con los sectores productivos. Para los autores este readecuamiento obedeci\u00f3 a diversas causas: adhesi\u00f3n te\u00f3rica a los principios subyacentes, necesidad de adecuarse al nuevo contexto, demanda de alternativas de mejoras de los ingresos de los docentes-investigadores y\/o a la mejora de los recursos institucionales. M\u00e1s all\u00e1 de las razones, en todas hubo una suerte de profesionalizaci\u00f3n y especializaci\u00f3n de las estructuras de gesti\u00f3n institucional de los procesos de relacionamiento de la universidad con su entorno socio-productivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien con relevantes antecedentes desde mediados de los a\u00f1os ochenta<sup>3<\/sup>, ser\u00e1 a partir de la d\u00e9cada del 2000 cuando es posible advertir cambios entre distintos enfoques y dispositivos en la interacci\u00f3n Universidad\/Sociedad en general y Universidad\/Sectores Productivos en particular. En este sentido, consideramos que el impulso del compromiso social de la universidad fomentado por la explosi\u00f3n social del 2001; el impacto de pol\u00edticas gubernamentales promoviendo diversas herramientas de interacci\u00f3n entre la universidad y sus entornos, especialmente en los gobiernos del periodo 2003-2015; los cambios en el campo y gobierno universitario, delinearon un proceso, actualmente abierto, de ampliaci\u00f3n de los formatos y dispositivos para cristalizar la polis\u00e9mica funci\u00f3n social de la universidad. Dicha funci\u00f3n social no estar\u00e1 ya canalizada solamente por la hist\u00f3rica extensi\u00f3n universitaria, sino que ser\u00e1 ampliada hacia otras \u00e1reas, actores e instituciones, precipitando una transici\u00f3n desde la <em>Transferencia Tecnol\u00f3gica<\/em>, v\u00ednculo unilateral que fuera predominante en el periodo 1989-2001, a un concepto m\u00e1s abarcativo, bilateral, de mayor alcance y complejidad: la <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica. <\/em>Actividad que, como intentaremos fundamentar m\u00e1s adelante, muestra se\u00f1ales objetivas de consolidarse como interfaz entre la Universidad y los sectores productivos y haber iniciado el proceso de constituirse como una <em>nueva funci\u00f3n sustantiva<\/em> de la universidad p\u00fablica de gesti\u00f3n estatal argentina, junto con las cl\u00e1sicas de docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Extensi\u00f3n Universitaria y Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica: definiciones y jerarqu\u00edas en los Estatutos y en el gobierno universitario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todas las universidades poseen, indefectiblemente, un texto fundamental que establece principios, normas y reglas que determinan los contornos de su funcionamiento. Enmarcados en las Leyes Nacionales para el sector, formulados por los \u00e1mbitos de mayor representatividad y prerrogativas (las Asambleas Universitarias) y aprobados finalmente por el Ministerio de Educaci\u00f3n, los <em>Estatutos Universitarios<\/em> constituyen la norma fundamental que ordena la vida universitaria. Mayormente estos estatutos se renuevan peri\u00f3dicamente, aunque hay algunos casos excepcionales, como la UBA que, por falta de consenso entre sus m\u00faltiples actores, mantiene en vigencia el estatuto aprobado en 1958 y cuya legalidad fuera repuesta en el proceso de normalizaci\u00f3n a comienzos de los ochenta. Los Estatutos contienen, entre otro amplio espectro de regulaciones, la definici\u00f3n de cada comunidad universitaria respecto a los objetivos estrat\u00e9gicos de la instituci\u00f3n. Estos objetivos pol\u00edtico-institucionales usualmente son nominados como las <em>Funciones Sustantivas<\/em> de la universidad, entendiendo que ellas deber\u00edan orientar estrat\u00e9gica, medular y transversalmente, la din\u00e1mica institucional. Tradicionalmente las funciones sustantivas de las universidades argentinas han sido contenidas en la tr\u00edada <em>docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n<\/em>. Sin embargo, el itinerario de la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica arriba descripto tuvo repercusiones en las normativas y estructuras funcionales de las universidades en estas \u00faltimas tres d\u00e9cadas. Por eso, nos pareci\u00f3 fruct\u00edfero verificar, mediante un relevamiento emp\u00edrico, cu\u00e1les eran, efectivamente, las funciones sustantivas expuestas en los estatutos universitarios vigentes de las universidades nacionales y provinciales y as\u00ed poder tipificar universidades con la tr\u00edada tradicional e instituciones que hubieran incorporado a la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica como una cuarta funci\u00f3n. En el marco del mismo relevamiento, nos propusimos identificar la <em>jerarqu\u00eda pol\u00edtico-administrativa<\/em> otorgada a los \u00e1mbitos espec\u00edficos de gesti\u00f3n de la <em>Extensi\u00f3n Universitaria y la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica<\/em> en las estructuras funcionales para analizar la prioridad y relevancia de dicha \u00e1rea en la agenda de gobierno y en la din\u00e1mica del poder universitario.&nbsp;Respecto a la definici\u00f3n formal sobre&nbsp; cu\u00e1les son las <em>funciones sustantivas <\/em>de cada universidad, del total de cincuenta y ocho (58) universidades nacionales y provinciales relevadas para este trabajo, m\u00e1s de la mitad (34) establecen en sus estatutos universitarios s\u00f3lo las tres funciones tradicionales: <em>docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n,<\/em> mientras veinticuatro (24) de ellas agregan a las funciones mencionadas una cuarta funci\u00f3n sustantiva de equivalente nivel a las anteriores y mayormente denominada como <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Gr\u00e1fico 1:<\/strong> Funciones sustantivas seg\u00fan Estatutos Universitarios<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh3.googleusercontent.com\/yZEHd9dd4Le9bYUrOLJvmFMWaH3Z0Zjv0sy0n_siHv5OTS3HphNeMT7lIjo20Rgv9FtkDqvIHdsih4sIod2_8NdqH8FWEzwj0vUFKDNbh-OXJNbRYpNdORLiMZDVAo4qfdpCwxs=s0\" width=\"480\" height=\"288\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: datos propios de relevamiento<\/p>\n\n\n\n<p>Si relacionamos la definici\u00f3n de las funciones sustantivas con la edad de las universidades, veremos que de las nueve (9) universidades que podemos denominar <em>antiguas<\/em> (creadas entre 1613 y 1956) seis (6) mantienen la tr\u00edada cl\u00e1sica y s\u00f3lo tres (3) agregan a la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica. De las diecisiete (17) de <em>mediana edad<\/em> (fundadas entre 1957 y 1980), diecis\u00e9is (16) consagran la estructura tripartita y una (1) agrega a la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica. De las treinta y dos (32) <em>nuevas<\/em> (entre 1981 y 2015) doce (12) mantienen la tr\u00edada y veinte (20) agregan a la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Gr\u00e1fico 2:<\/strong> Funciones sustantivas seg\u00fan antig\u00fcedad de las Universidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/GgdsP4YzIyO5e__QXANKr6R1Xed-bhjQJiNEGEGmBhQo-aykmEgKsvdNRzLaoAYAP_xdl17AHShnaknY0yXw12e_84qUrqziBtOg6ObxqjWsxs0tx3sQaJoWuHxb2uPz5wCkQBU=s0\" width=\"554\" height=\"284\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: datos propios y Anuarios estad\u00edsticas Universitarias (SPU)<\/p>\n\n\n\n<p>Si relacionamos las funciones sustantivas presentes en los estatutos con el tama\u00f1o de las universidades relevadas<sup>4<\/sup>, veremos que de las siete (7) universidades de tama\u00f1o <em>grande <\/em>(m\u00e1s de 50.000 estudiantes), cinco (5) de ellas definen a la tr\u00edada cl\u00e1sica de funciones sustantivas y dos (2) agregan a la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. De las treinta y tres (33) universidades <em>medianas<\/em> (entre 10.000 y 50.000 estudiantes), veintid\u00f3s (22) establecen a la docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n como sus funciones sustantivas y once (11) agregan a la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. De las dieciocho (18) de tama\u00f1o <em>chico <\/em>(menos de 10.000 estudiantes), nueve (9) asumen a la docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n y nueve (9) agregan la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Gr\u00e1fico 3:<\/strong> Funciones sustantivas seg\u00fan tama\u00f1o de las Universidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh4.googleusercontent.com\/_1_qgCFB7IiiLPnToHZx36dF-Ni-h54-8x0ealxbd_vTM7tE1A857ZDqPYPN_5eKArP9tkt2Ctn_TYd8hAIN9V1b_ScsZ1iObGVBKoP7asDjhLuQj5HXccRmiqxzd4wvx_wvq6c=s0\" width=\"480\" height=\"288\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Fuente: datos propios y Anuarios estad\u00edsticas Universitarias (SPU)<\/p>\n\n\n\n<p>En referencia a la jerarqu\u00eda pol\u00edtico-administrativa de las \u00e1reas de gesti\u00f3n comenzamos por la cl\u00e1sica <em>Extensi\u00f3n Universitaria<\/em>, que aparece como espacio propio y espec\u00edfico de gesti\u00f3n en las cincuenta y ocho (58) universidades relevadas. En cincuenta y seis (56) se trata de espacios de gesti\u00f3n de la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda administrativa, es decir secretar\u00edas, subsecretar\u00edas o institutos dependientes directamente del Rector\/a. A su vez, cincuenta (50) de los cincuenta y ocho espacios de gesti\u00f3n incluyen la palabra \u201cExtensi\u00f3n\u201d o \u201cExtensi\u00f3n Universitaria\u201d en su denominaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a la gesti\u00f3n de la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, en veintid\u00f3s (22) de las cincuenta y ocho universidades, la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica es tramitada por espacios de la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda pol\u00edtica-administrativa (Secretar\u00edas y \u00e1reas dependientes directamente del Rector\/a). Esos veintid\u00f3s espacios corresponden a ocho (8) universidades que consagran en sus estatutos a la tr\u00edada cl\u00e1sica de funciones sustantivas y catorce (14) universidades que suman a la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica. No obstante que en las treinta y seis (36) universidades restantes la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica es tramitada por \u00e1reas que no dependen directamente del Rector\/a, los espacios de gesti\u00f3n (unidades de vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, coordinaciones, oficinas y direcciones) son de jerarqu\u00eda pol\u00edtico-administrativa relevante, dependientes mayoritariamente de la Secretar\u00edas de investigaci\u00f3n de las universidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n realizada muestra que las universidades cuyos estatutos universitarios definen como funciones sustantivas a la tr\u00edada cl\u00e1sica de docencia, investigaci\u00f3n y extensi\u00f3n corresponden, en l\u00edneas generales, a universidades de mayor antig\u00fcedad y de tama\u00f1o grande y medio, mientras que las universidades que suman a la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica son predominantemente universidades de creaci\u00f3n m\u00e1s reciente y de tama\u00f1o chico. Mientras en las universidades creadas hasta los a\u00f1os ochenta predomina todav\u00eda la estructura tripartita, en las universidades m\u00e1s recientes la tendencia dominante es al reconocimiento de una cuarta funci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante el peso significativo de la cl\u00e1sica tr\u00edada de funciones sustantivas de la universidad, es observable, transversalmente a todo el conglomerado universitario, el sostenido avance en las \u00faltimas d\u00e9cadas, a nivel estatutario y a nivel de espacios especializados y jerarquizados de gesti\u00f3n en el gobierno universitario, de la denominada gen\u00e9ricamente como <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reflexiones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ana Garc\u00eda de Fanelli (1996), evaluando el desarrollo de las nuevas actividades de transferencia tecnol\u00f3gica y venta de servicios a mediados de los noventa, sostendr\u00e1 que ello era producto de una \u201credefinici\u00f3n\u201d de la funci\u00f3n extensi\u00f3n provocada, entre otros motivos, por la disminuci\u00f3n del financiamiento p\u00fablico, el aumento de la competencia basado en la adquisici\u00f3n e implementaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas y los cambios en la percepci\u00f3n de la responsabilidad social de las universidades. Leonardo Vaccarezza (2015) sostendr\u00e1 que en los a\u00f1os noventa, en algunos \u00e1mbitos, la extensi\u00f3n universitaria fue resignificada como vinculaci\u00f3n con las empresas y con ello el accionar externo deriv\u00f3 en una instancia del mercado de conocimientos tecno cient\u00edficos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por nuestra parte, consideramos que, marcadamente en el per\u00edodo 1989-2001, la transferencia tecnol\u00f3gica, sobre todo su variante de venta de servicios, <em>hegemoniz\u00f3<\/em> la interacci\u00f3n de la universidad con el medio e inici\u00f3 un proceso de autonomizaci\u00f3n, especializaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n que la escindi\u00f3 de la investigaci\u00f3n y la extensi\u00f3n universitaria. La escisi\u00f3n respecto de la extensi\u00f3n universitaria no signific\u00f3 que la Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica se articulase con la funci\u00f3n de investigaci\u00f3n. M\u00e1s bien lo que ocurri\u00f3 con la investigaci\u00f3n en el periodo fue el predominio de una evaluaci\u00f3n internacionalizada y academicista que, estimulada por la globalizaci\u00f3n de la ciencia y los rankings universitarios, ralentiz\u00f3 el avance de la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica como perfil en los investigadores y como acciones concretas en las universidades. Algunas universidades avanzaron en esa direcci\u00f3n tomando el modelo emprendedorista, otras encontraron l\u00edmites en las estructuras r\u00edgidas de instituciones antiguas y burocr\u00e1ticas.&nbsp;Consideramos que hay indicios suficientes para verificar que, empoderada por el clima de \u00e9poca y la din\u00e1mica global del Estado Evaluador, la denominada \u201c<em>transferencia\u201d <\/em>inici\u00f3 un proceso de autonomizaci\u00f3n y especializaci\u00f3n que le posibilit\u00f3 un clivaje en una actividad m\u00e1s compleja, profunda y ambiciosa: la <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica<\/em>. Esta especializaci\u00f3n incluy\u00f3 una t\u00e1cita divisi\u00f3n de tareas, temas y actores priorizados en la interacci\u00f3n, donde la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica est\u00e1 orientada, principalmente, a la demanda solvente (b\u00e1sicamente empresas y Estado), mientras que la extensi\u00f3n estar\u00e1 dirigida, prioritariamente, al \u00e1mbito cultural y la interacci\u00f3n con actores, organizaciones y movimientos sociales sin capacidad de retribuci\u00f3n. Por otra parte, consideramos que el crecimiento y desarrollo de la vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica no fue a expensas de la extensi\u00f3n universitaria. A pesar de cierto amesetamiento en los a\u00f1os noventa, la extensi\u00f3n universitaria tuvo un crecimiento sostenido y tiene una clara consolidaci\u00f3n institucional y legitimaci\u00f3n pol\u00edtica como se observa en la contundente presencia como funci\u00f3n sustantiva en los Estatutos Universitarios y en la jerarqu\u00eda de sus espacios de gesti\u00f3n. La consolidaci\u00f3n y legitimaci\u00f3n de la Extensi\u00f3n Universitaria en el conglomerado universitario argentino convivi\u00f3, y convive, como muestra la jerarquizada presencia en el gobierno universitario y la creciente inclusi\u00f3n en los estatutos universitarios, con la emergencia de una nueva funci\u00f3n sustantiva de la universidad argentina: la <em>Vinculaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Diversos trabajos sit\u00faan en 1872 el a\u00f1o del surgimiento de la extensi\u00f3n universitaria en la Universidad de Cambridge, Inglaterra. No obstante, otras investigaciones plantean como primeros antecedentes a la <em>Sociedad para la Difusi\u00f3n del Conocimiento \u00datil<\/em> creada en 1826. Cfr. De Michele, D. y Giacomino, M. (2019).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> Declaraci\u00f3n de Tucum\u00e1n. Resoluci\u00f3n del 47\u00ba Plenario de Rectores, S M de Tucum\u00e1n, 25 de abril de 2002.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> Al respecto cabe mencionar la Oficina de Transferencia de Tecnolog\u00eda (OTT) que funcion\u00f3 desde mediados de los a\u00f1os ochenta en el Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (CONICET); como as\u00ed tambi\u00e9n la empresa UBATEC S.A, creada en 1991 y cuyos socios fundadores, con diversa participaci\u00f3n accionaria, ser\u00e1nlaUniversidad de Buenos Aires; el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; la Uni\u00f3n Industrial Argentina y la Confederaci\u00f3n General de la Industria.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> Para clasificar a las universidades seg\u00fan tama\u00f1o nos hemos basado en el criterio del Departamento de Informaci\u00f3n Universitaria de la Secretar\u00eda de Pol\u00edticas Universitarias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abeledo, C. y L\u00f3pez D\u00e1valos, A. (2009). La investigaci\u00f3n en la Universidad: \u00bfpor qu\u00e9 y para qu\u00e9?&nbsp; en Abeledo, C. et al. (Edit.). <em>Extensi\u00f3n universitaria y vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en las universidades p\u00fablicas<\/em>. EDUNT, Tucum\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"http:\/\/www.centroredes.org.ar\/index.php\/mario-albornoz\/\">Albornoz, M.<\/a>&nbsp;y Sebasti\u00e1n, J. (2011). <em>La ciencia ante el p\u00fablico. Trayectorias de las pol\u00edticas cient\u00edficas y universitarias en Argentina y Espa\u00f1a<\/em>. Madrid, CSIC.<\/p>\n\n\n\n<p>Arrillaga, H. et. al (2015). <em>Monitoreo de las pr\u00e1cticas de vinculaci\u00f3n y transferencia tecnol\u00f3gica del sistema universitario: incentivos e impactos en la Argentina<\/em>. Santa Fe: Universidad Nacional del Litoral; Viedma: Universidad Nacional de Rio Negro.<\/p>\n\n\n\n<p>Bustelo, N. (2018). <em>T<\/em><em>odo lo que necesit\u00e1s saber sobre la<\/em><em><br><\/em><em>Reforma Universitaria. <\/em>Buenos Aires<em>, <\/em>Paid\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Del Bello, J.C. (1994). Discurso de apertura de las Primeras jornadas nacionales de vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en las universidades. Buenos aires, Ministerio de Cultura y Educaci\u00f3n, Secretar\u00eda de Pol\u00edticas Universitarias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De Michele, D. y Giacomino, M. (2019). Antecedentes ancestrales de la extensi\u00f3n universitaria. La Sociedad para la Difusi\u00f3n del Conocimiento \u00datil en <em>Revista Masqued\u00f3s<\/em>, 4, A\u00f1o 4, pp. 07-14.<\/p>\n\n\n\n<p>Di Bello, M. E., Romero, L. A., Soca, F. A., &amp; S\u00e1nchez Macchioli, P. G. (2020). Gesti\u00f3n y conceptualizaci\u00f3n de las interacciones con el entorno en universidades argentinas en <em>Ciencia y Educaci\u00f3n<\/em>, 4(3), 7-25. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.22206\/cyed.2020.v4i3.pp7-25\">https:\/\/doi.org\/10.22206\/cyed.2020.v4i3.pp7-25<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Di Bello, M. y Romero, L. (2018). Concepciones y orientaciones de acci\u00f3n de grupos de investigaci\u00f3n acad\u00e9micos sobre sus entornos. Elementos motivacionales, pol\u00edticos, disciplinares e institucionales en <em>Revista de la Educaci\u00f3n Superior<\/em>, 47, 137-162.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Erreguerena, F. (2019). El rol de los rectores y el Consejo Interuniversitario Nacional en la implementaci\u00f3n del PROINCE: \u00bfun traje hecho a medida? en Beigel, F.y Bekerman, F. (Coord.). <em>Culturas evaluativas: Impactos y dilemas del Programa de Incentivos a Docentes-Investigadores en Argentina (1993-2018), <\/em>pp. 43-60, CLACSO; IEC-CONADU, Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Erreguerena, F. (2017). <em>El poder de los rectores en la Argentina (1985-2015)<\/em>. Editorial Prometeo, Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda de Fanelli, A. (1996). <em>La articulaci\u00f3n de la Universidad de Buenos Aires con el sector productivo: la experiencia reciente<\/em>. Documentos Cedes, Serie Educaci\u00f3n Superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Hurtado, D. y Zubeld\u00eda, L. (2018). Pol\u00edticas de ciencia, tecnolog\u00eda y desarrollo, ciclos neoliberales y procesos de des-aprendizaje en Am\u00e9rica Latina en <em>Universidades<\/em> (75),7-18.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ribeiro, D. (1971). <em>La Universidad Latinoamericana<\/em>. Santiago de Chile, Editorial Universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Rikap, C. y Naidorf, J. (2020). Ciencia privatizada en Am\u00e9rica Latina en <em>Con-Ciencia Social<\/em> (segunda \u00e9poca), 3, 57-76. DOI:10.7203\/con-cienciasocial.3.16790<\/p>\n\n\n\n<p>Slaughter, S. y Larry, L. (1997): <em>Academic Capitalism: Politics, Policies, and the Entrepreneurial University<\/em>, J. Hopkins University, Baltimore.<\/p>\n\n\n\n<p>Tama\u00f1o. G. y Eciolaza, G. (2009). La Extensi\u00f3n Universitaria. A 90 a\u00f1os de la Reforma universitaria en Abeledo, C.; et. Al (Edit.). <em>Extensi\u00f3n universitaria y vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en las universidades p\u00fablicas<\/em>. EDUNT, Tucum\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Vaccarezza, L. (1998). Ciencia, Tecnolog\u00eda y Sociedad: el estado de la cuesti\u00f3n en Am\u00e9rica Latina en <em>Revista Iberoamericana de Educaci\u00f3n<\/em>,&nbsp;18, 13-40. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.35362\/rie1801090\">https:\/\/doi.org\/10.35362\/rie1801090<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Vaccarezza, L. (2015). Apropiaci\u00f3n social e hibridaci\u00f3n de conocimientos en los<br>procesos de extensi\u00f3n universitaria en <em>Cuestiones de Sociolog\u00eda<\/em> (12).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Versino, M., Guido, L., Di Bello, M. (2012). <em>Universidades y sociedades: Aproximaciones al an\u00e1lisis de la vinculaci\u00f3n de la universidad argentina con los sectores productivos<\/em>. IEC\/Universidad Nacional de General Sarmiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Documentos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anuarios de Estad\u00edsticas Universitarias. Departamento de informaci\u00f3n universitaria, Secretar\u00eda de pol\u00edticas universitarias, Ministerio de Educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Acuerdo Plenario 497\/2003. Consejo Interuniversitario Nacional, Buenos Aires, 18 de noviembre de 2003.<\/p>\n\n\n\n<p>Acuerdo Plenario 681\/2008. Consejo Interuniversitario Nacional, Lomas de Zamora, 16 de septiembre de 2008.<\/p>\n\n\n\n<p>Declaraci\u00f3n de Tucum\u00e1n. Resoluci\u00f3n del 47\u00ba Plenario de Rectores, S M de Tucum\u00e1n, 25 de abril de 2002.<\/p>\n\n\n\n<p>Estatutos Universitarios de las Universidades relevadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ley 23.877 (1990). Ley de promoci\u00f3n y fomento de la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ley 24.521 (1995). Ley de Educaci\u00f3n Superior.<\/p>\n\n\n\n<p>Uni\u00f3n de Universidades de Am\u00e9rica Latina (1972). La difusi\u00f3n cultural y la extensi\u00f3n universitaria en el cambio social en Am\u00e9rica Latina. Memorias de la II Conferencia Latinoamericana de Difusi\u00f3n Cultural y Extensi\u00f3n de Universitaria de la UDUAL. M\u00e9xico, UNAM.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(haz click aqui para desplegar la imagen) Fabio Erreguerena Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) Introducci\u00f3n La discusi\u00f3n acerca del v\u00ednculo entre la universidad y su contexto social es un asunto de larga data que form\u00f3 parte de la agenda universitaria durante el siglo XX y contin\u00faa presente en lo que va del siglo XXI. Las &#8230; <a title=\"Extensi\u00f3n universitaria y vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la Argentina. Revisando una relaci\u00f3n compleja.\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/10\/16\/extension-universitaria-y-vinculacion-tecnologica-en-la-argentina-revisando-una-relacion-compleja\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Extensi\u00f3n universitaria y vinculaci\u00f3n tecnol\u00f3gica en la Argentina. 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