{"id":1940,"date":"2020-08-21T15:20:14","date_gmt":"2020-08-21T15:20:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=1940"},"modified":"2020-10-20T23:21:32","modified_gmt":"2020-10-20T23:21:32","slug":"ramon-enrique-gaviola-1900-1989-concepciones-y-debates-acerca-de-la-formacion-de-fisicos-en-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2020\/08\/21\/ramon-enrique-gaviola-1900-1989-concepciones-y-debates-acerca-de-la-formacion-de-fisicos-en-argentina\/","title":{"rendered":"Ram\u00f3n Enrique Gaviola (1900-1989): Concepciones y debates acerca de la formaci\u00f3n de f\u00edsicos en Argentina"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n<div class=\"breadcrumbs align  wp-block-bcn-breadcrumb-trail has-text-color has-background\" vocab=\"https:\/\/schema.org\/\" typeof=\"BreadcrumbList\">\n\t<span><\/span>\n\t<span property=\"itemListElement\" typeof=\"ListItem\"><a property=\"item\" typeof=\"WebPage\" title=\"Go to Pensamiento Universitario.\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\" class=\"home\" aria-current=\"page\"><span property=\"name\">Pensamiento Universitario<\/span><\/a><meta property=\"position\" content=\"1\"><\/span><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Ram\u00f3n Enrique Gaviola (1900-1989): Concepciones y debates acerca de la formaci\u00f3n de f\u00edsicos en Argentina<\/h1>\n\n\n\n  \n    <style>\n        #encabezado-imagen-aleatoria {\n            width: 100%;\n            height: 150px;\n            background-size: cover;\n\n        }\n        #encabezado-imagen-aleatoria img {\n            height: 150px;\n            width: auto;\n            max-width: 100%;\n\n        }\n    <\/style>\n    <div id=\"encabezado-imagen-aleatoria\"><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/animaciones\/ImagenesEstaticas\/19\/Cuadro7Recorte-web.jpg\" \/><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Marcela Sosa<\/p><cite>Dra en Ciencias Sociales. Actualmente Directora del Doctorado en Educaci\u00f3n&nbsp; de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades, Universidad Nacional de C\u00f3rdoba.&nbsp;<br><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>La reconstrucci\u00f3n de la trayectoria cient\u00edfica de Gaviola&nbsp; -destacado f\u00edsico mendocino creador del Instituto de Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda y F\u00edsica (IMAF) de C\u00f3rdoba en 1956-<strong>&nbsp; <\/strong>permite comprender las ideas concernidas en torno al proyecto de establecer una escuela de cient\u00edficos, as\u00ed como las caracter\u00edsticas del campo cient\u00edfico y universitario de la \u00e9poca: la constelaci\u00f3n de posiciones y discusiones acerca de condiciones institucionales, acad\u00e9micas y curriculares para la formaci\u00f3n de cient\u00edficos, la inserci\u00f3n de la ciencia en el escenario universitario y social, y definiciones y representaciones de la ciencia y de la figura del cient\u00edfico.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Consideramos que Gaviola se anticip\u00f3 a la \u00e9poca elaborando propuestas de lo que en un tiempo ser\u00edan las principales creaciones institucionales para la f\u00edsica en particular, y para la ciencia en Argentina, constituy\u00e9ndose as\u00ed en un protagonista activo de las pol\u00e9micas en torno a las pol\u00edticas para la ciencia. Sostenemos que sus proyectos plasmaron esas ideas sobre la base de una experiencia acad\u00e9mica e institucional que es representativa de un <em>estilo de formaci\u00f3n<\/em> en el que se reconocen marcas de <em>tradiciones<\/em> consolidadas y emergentes para la \u00e9poca, por lo que sin diluir su figura, indagamos la <em>institucionalizaci\u00f3n<\/em> de la f\u00edsica en la configuraci\u00f3n incipiente de los campos universitario y cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos plantear que Gaviola ir\u00eda gestando un modelo institucional para la ciencia, a contrapelo de las tendencias universitarias en Argentina. Su concepci\u00f3n de ciencia y de cient\u00edfico, basadas en un orden jer\u00e1rquico \u201cnatural\u201d sostenido en el m\u00e9rito individual, se deline\u00f3 en el marco de una tradici\u00f3n que se ir\u00eda contraponiendo a las l\u00f3gicas del campo universitario organizadas por principios democratizantes desde la Reforma de 1918, y que contaba con una base social que pugnaba por la formaci\u00f3n profesional. Las tensiones entre el campo universitario y las formas incipientes de la actividad cient\u00edfica mostrar\u00edan las diferencias expresadas en los modos de organizaci\u00f3n y de concepciones respecto de sus funciones sociales. Las iniciativas de Gaviola (1931) respecto de la universidad argentina se plasmaron en escritos diversos y en diferentes \u00e9pocas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Es pues imprescindible que todo profesor de matem\u00e1ticas y de f\u00edsica sea un estudioso y un investigador (\u2026) Es sabido, que la necesidad de dictar numerosos cursos hace que el profesor sea un obrero que trabaja a destajo, como los obreros de los frigor\u00edficos. (p.131)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esto, \u201cjunto con la rigidez de los planes de estudio eran responsables de la \u2018fosilizaci\u00f3n\u2019 del profesor y, por lo tanto, de la ausencia de investigaci\u00f3n en la universidad\u201d (Gaviola, 1931 p.133). Argumentaba que las carreras de doctorado eran desconocidas para los egresados del bachillerato a pesar de ser de \u201curgente necesidad en el pa\u00eds y su porvenir econ\u00f3mico y social\u201d (Gaviola, 1931, p.148).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gaviola, en su libro <em>Reforma de la Universidad Argentina y Breviario del Reformista<\/em>, de 1931, justificaba la necesidad de incrementar considerablemente el presupuesto para el desarrollo cient\u00edfico en la universidad:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Para hacer una universidad se requieren tres ingredientes principales: profesores, estudiantes y dinero. El \u00faltimo es el m\u00e1s importante. Los profesores son a menudo superfluos cuando existen buenos libros de texto. Los estudiantes son innecesarios para la misi\u00f3n puramente cient\u00edfica de la universidad. El dinero es siempre imprescindible. Y es tres veces imprescindible; es imprescindible para que el estudiante pueda ser estudiante, para que el profesor pueda ser profesor, y para que la universidad pueda ser un centro de ciencia y cultura. El vicio m\u00e1ximo de la universidad argentina es la absurda organizaci\u00f3n econ\u00f3mica. (p. 9)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Buchbinder (2010) considera que esos juicios acerca del funcionamiento de la universidad reformista revelaban los l\u00edmites para instituir un sistema de dedicaci\u00f3n exclusiva a la docencia y&nbsp; para definir un perfil cient\u00edfico sobre uno profesional para decidir el acceso a los cargos. Es desde ese marco interpretativo como pueden comprenderse los cuestionamientos que Gaviola formul\u00f3: el pluriempleo de los profesores, la construcci\u00f3n de la carrera acad\u00e9mica basada m\u00e1s en la permanencia que en los m\u00e9ritos cient\u00edficos; y, se\u00f1alando la corrupci\u00f3n y las pr\u00e1cticas clientelares imperantes: \u201cel profesor con voto comprometido deja de ser una persona de alto criterio acad\u00e9mico y pasa a la categor\u00eda de afiliado y servidor de una camarilla electoralista\u201d (1931, pp. 142-143).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los proyectos pioneros en C\u00f3rdoba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n de Gaviola con el Observatorio Astron\u00f3mico de C\u00f3rdoba (OAC) se inicia con la supervisi\u00f3n de los trabajos finales sobre el <em>gran espejo <\/em>y su transporte desde Estados Unidos, como astrof\u00edsico y vicedirector, entre 1937 y 1940, bajo la gesti\u00f3n de su colega Juan Jos\u00e9 Nissen&nbsp; -primer astrof\u00edsico argentino en dirigir el observatorio cordob\u00e9s- y, finalmente, como director del Observatorio entre los a\u00f1os 1940 y 1947 (Hurtado, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>En julio de 1942, se inaugur\u00f3 finalmente la Estaci\u00f3n Astrof\u00edsica, lo que constituy\u00f3 un evento relevante al que asistieron las m\u00e1s altas autoridades nacionales y provinciales, representantes de diversos pa\u00edses y el conjunto de cient\u00edficos que Gaviola reuni\u00f3 para la realizaci\u00f3n de lo que denomin\u00f3 <em>Peque\u00f1o Congreso de Astronom\u00eda y F\u00edsica<\/em> (PCAF). De esta manera, hab\u00eda avanzado en la instalaci\u00f3n de un centro en el que propon\u00eda la realizaci\u00f3n de investigaci\u00f3n y preparaci\u00f3n de personal en los a\u00f1os venideros. El peque\u00f1o congreso logr\u00f3 reunir en el Observatorio a un grupo de f\u00edsicos y matem\u00e1ticos interesados en el desarrollo de la disciplina y en la apertura a l\u00edneas y problemas. Esta iniciativa fue fuertemente potenciada con la incorporaci\u00f3n de Guido Beck al OAC, en el a\u00f1o 1943, que fue la culminaci\u00f3n de intensas tratativas en un escenario pol\u00edtico internacional conflictivo. Beck, quien contaba con una experiencia internacional destacada y que estaba sufriendo los efectos de la Guerra y la discriminaci\u00f3n nazi por su condici\u00f3n de jud\u00edo, hasta su detenci\u00f3n en Francia y luego en Portugal, fue rescatado por Gaviola, logrando que fuera designado para el dictado del curso de F\u00edsica te\u00f3rica en el Observatorio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El ingreso de Beck inici\u00f3 la formaci\u00f3n en Mec\u00e1nica Cu\u00e1ntica de los f\u00edsicos argentinos, tanto en el Observatorio, como en <em>escuelas de verano<\/em> realizadas en Pampa de Achala (C\u00f3rdoba), que nuclearon a j\u00f3venes cient\u00edficos argentinos como Jos\u00e9 Balseiro, Jorge Agud\u00edn, Ernesto S\u00e1bato, Mario Bunge y Alberto Maiztegui, entre otros. El Observatorio pas\u00f3, as\u00ed, a convertirse en el centro de investigaci\u00f3n y formaci\u00f3n superior en f\u00edsica m\u00e1s influyente del pa\u00eds, <strong>y <\/strong>tambi\u00e9n como un intento instituyente &nbsp;al margen de los avatares de la pol\u00edtica nacional y los conflictos propios de la universidad. En este rol de formador de nuevas generaciones de f\u00edsicos argentinos, el director del Observatorio pronto se convirti\u00f3 en una figura capaz de liderar el proceso de institucionalizaci\u00f3n de una disciplina, cuya renovaci\u00f3n y crecimiento acelerado eran advertidos por los pa\u00edses centrales.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese proceso, la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n F\u00edsica Argentina (AFA) se inscribe en una serie de encuentros organizados por Gaviola y Beck en los que lograron reunir a estudiantes y f\u00edsicos de Tucum\u00e1n, La Plata y Buenos Aires. Ese peque\u00f1o grupo -no m\u00e1s de 26- conform\u00f3 la asociaci\u00f3n en agosto de 1944, con Gaviola como presidente y tres secretarios locales: Beck, en C\u00f3rdoba, Galloni, en Buenos Aires y Loedel Palumbo, en La Plata. Definieron como \u00f3rgano de difusi\u00f3n la <em>Revista de la Uni\u00f3n Matem\u00e1tica Argentina<\/em> <em>y de la AFA<\/em>. La nueva asociaci\u00f3n significaba avanzar en la campa\u00f1a por institucionalizar y profesionalizar la investigaci\u00f3n en las universidades, y la consolidaci\u00f3n de la extensa red acad\u00e9mica que Gaviola&nbsp; logr\u00f3 tejer en el exterior, y respecto de la cual, se hab\u00eda convertido en un intermediario obligado. Sin embargo, los sucesos pol\u00edticos y sociales, internacionales y nacionales, interrumpieron esos procesos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El frustrado proyecto de una Escuela de Astronom\u00eda, Meteorolog\u00eda y F\u00edsica en el Observatorio de C\u00f3rdoba<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Cuando el ministro de Marina, Tessaire, formul\u00f3 una cr\u00edtica al funcionamiento del Observatorio, Gaviola respondi\u00f3 con el denominado <em>Memor\u00e1ndum<\/em> de 1944, en el que expon\u00eda la trayectoria del Observatorio Nacional y, en defensa de lo realizado, destacaba la importancia otorgada por los m\u00e1s importantes observatorios estadounidenses a los trabajos emprendidos, expresada \u00e9sta en la difusi\u00f3n internacional de sus publicaciones y memorias.<sup>2<\/sup> En esa oportunidad tambi\u00e9n propuso la creaci\u00f3n de una Escuela de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos \u201cpara convertir al ONA en una Escuela Superior de Astronom\u00eda, Meteorolog\u00eda y F\u00edsica (\u2026) si contara con el apoyo decidido del Ministerio y la colaboraci\u00f3n de la UNC\u201d (Gaviola 1944b, en Bernaola, 2001, p.329)<\/p>\n\n\n\n<p>El argumento que sostuvo Gaviola para&nbsp; fundamentar la necesidad de la creaci\u00f3n de la escuela refer\u00eda a la escasez de f\u00edsicos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La carencia de f\u00edsicos es un mal cr\u00f3nico de Am\u00e9rica latina, es cierto que unos pocos grupos de f\u00edsicos latinoamericanos han hecho aportes en la franja del m\u00e1s alto nivel internacional. Sin embargo, la f\u00edsica latinoamericana \u2013y la Argentina no es una excepci\u00f3n\u2013 no ha tenido mayor impacto sobre el desarrollo tecnol\u00f3gico y econ\u00f3mico de la regi\u00f3n (Gaviola 1944b, en Bernaola, 2001, p.329)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En efecto, planteaba que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>el n\u00famero de f\u00edsicos y qu\u00edmicos capaces de investigar con provecho es actualmente en el pa\u00eds seguramente inferior a veinte (\u2026) Si tuvi\u00e9ramos mil \u2013y entre ellos tres o cuatro de primera l\u00ednea\u2013 la industria podr\u00eda abrir laboratorios industriales, las universidades podr\u00edan tener profesores que supiesen ense\u00f1ar a investigar investigando (&#8230;) y podr\u00edamos construir institutos tecnol\u00f3gicos. Pero tenemos veinte. (Gaviola, 1945, en Hurtado, 2010, p.63)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Escasez tambi\u00e9n advertida por las autoridades ministeriales, por lo que Gaviola bas\u00f3 la fundamentaci\u00f3n del proyecto&nbsp; prioritariamente en las necesidades que, a su criterio, presentaba la Marina, la Aeron\u00e1utica y la Escuela de Aviaci\u00f3n Militar.<sup>3<\/sup> Al mismo tiempo, en consonancia con preocupaciones gubernamentales de la \u00e9poca, su argumentaci\u00f3n gir\u00f3 en torno al problema de la guerra:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Se ha dicho que la presente guerra mundial es una guerra de f\u00edsicos. El f\u00edsico se ha convertido en la figura central del progreso de la industria. De la industria b\u00e9lica y de la industria de la paz. La f\u00edsica es adem\u00e1s materia b\u00e1sica para casi todos los otros estudios cient\u00edficos (\u2026) Hacen falta f\u00edsicos como profesores de su especialidad en las escuelas militares y navales, en las universidades, en escuelas especiales y en las escuelas secundarias. (Gaviola 1944, en Bernaola, 2001, p.33)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y agreg\u00f3 que \u201cel lugar indicado ser\u00eda C\u00f3rdoba, centro de la Aviaci\u00f3n en Argentina, como centro cultural y econ\u00f3mico para el noroeste del pa\u00eds, y porque en C\u00f3rdoba el observatorio, es la \u00fanica instituci\u00f3n cient\u00edfica en el que su personal presta dedicaci\u00f3n exclusiva\u201d (Gaviola, 1941, en Bernaola, 2001, p. 265).<\/p>\n\n\n\n<p>El proyecto no recibi\u00f3 ninguna respuesta de las autoridades, cuesti\u00f3n que, sumada a las dificultades presupuestarias del Observatorio, condujo a la renuncia de Gaviola en 1947. Las diferencias centrales entre proyectos se comprenden si tenemos en cuenta que, para el gobierno peronista, las \u00e1reas consideradas prioritarias fueron las relacionadas con la defensa y el desarrollo industrial, y sus primeras medidas se enfocaron en el problema de la productividad y no- como deseaba Gaviola- en la formaci\u00f3n de investigadores, ni en el financiamiento de la <em>ciencia pura<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esto explica las diferencias que manifestaron gran parte de los acad\u00e9micos y cient\u00edficos con las pol\u00edticas cient\u00edficas y universitarias del peronismo, la importancia que adquirieron en las pol\u00edticas estatales los efectos de la Segunda Guerra Mundial, su repercusi\u00f3n en el pa\u00eds, y el lugar particular que ocuparon los f\u00edsicos a partir de entonces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los sectores involucrados en los diferentes espacios de la denominada \u00e9lite cient\u00edfica \u2013fundamentalmente nucleados en la Asociaci\u00f3n Argentina para el Progreso de las Ciencias (AAPC) y la AFA\u2013 planteaban el problema de la escasez de recursos humanos, y diversos analistas coinciden en se\u00f1alar la inexistencia de recursos institucionales, estatales o privados, que permitieran una \u201creproducci\u00f3n ampliada de la investigaci\u00f3n: becas, subsidios o cargos de dedicaci\u00f3n exclusiva eran instrumentos inestables, carentes de estandarizaci\u00f3n, dependientes de din\u00e1micas institucionales o disciplinares, de las cuotas de poder y de la capacidad de negociaci\u00f3n\u201d (Feld, 2015, p.57).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 1950, el gobierno peronista inici\u00f3 una serie de acciones tendientes al desarrollo, coordinaci\u00f3n y planificaci\u00f3n de actividades cient\u00edficas y t\u00e9cnicas, compatibles con planificaciones socioecon\u00f3micas de mayor alcance, cuestiones que fueron plasmadas en el denominado Segundo Plan Quinquenal. Comenz\u00f3, de este modo, una serie de creaciones que tuvieron importancia sustantiva en el desarrollo cient\u00edfico y t\u00e9cnico en el pa\u00eds y, en particular, en el \u00e1rea de la energ\u00eda at\u00f3mica, con efectos directos en la comunidad de f\u00edsicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gaviola, en ese marco, impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de un instituto de f\u00edsica y de la Comisi\u00f3n Nacional de Investigaciones, entablando una interesante pol\u00e9mica con el general Manuel Savio en torno a la dependencia del probable instituto de investigaciones relacionado con la energ\u00eda at\u00f3mica. Mientras que Savio planteaba la dependencia institucional del Ministerio de Guerra, Gaviola propuso la creaci\u00f3n de una Secretar\u00eda de Investigaciones Cient\u00edficas dependiente de la Presidencia de la Naci\u00f3n, para impulsar las investigaciones cient\u00edficas con las universidades y escuelas superiores, estudiar los recursos naturales del pa\u00eds, promover la formaci\u00f3n de personal t\u00e9cnico y cient\u00edfico y facilitar la venida al pa\u00eds de hombres de ciencia y t\u00e9cnicos extranjeros (Comunicaci\u00f3n de Gaviola a Isnardi y Savio, 1946,&nbsp; Feld, 2015).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n se fundaba en componentes claves de su ideario cient\u00edfico basado en la rebeld\u00eda, e insatisfacci\u00f3n con teor\u00edas y m\u00e9todos existentes y al rechazo a la autoridad jer\u00e1rquica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, en 1949 se organiz\u00f3 la Planta de Altas Temperaturas en Bariloche \u2013Isla Huemul\u2013 bajo la direcci\u00f3n del f\u00edsico alem\u00e1n Ronald Richter.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El <em>Affaire Richter<\/em> al que varios analistas aluden, consisti\u00f3 en la contrataci\u00f3n del f\u00edsico austr\u00edaco Richter, que lleg\u00f3 a la Argentina y convenci\u00f3 a Per\u00f3n del desarrollo de un proyecto experimental para lograr la fusi\u00f3n nuclear controlada y obtener energ\u00eda ilimitada a muy bajo costo. El gobierno accedi\u00f3 y dot\u00f3 de grandes partidas presupuestarias para instalar los laboratorios en la Isla Huemul en Bariloche, pero&nbsp; Savio, quien fue el primero en impulsar un proyecto orientado al desarrollo de la energ\u00eda nuclear y que hab\u00eda establecido un di\u00e1logo con varios referentes de la comunidad local de f\u00edsicos, hab\u00eda fallecido, por lo que Richter estaba aislado de una comunidad con capacidades cognitivas para fiscalizarlo, seg\u00fan afirma Comastri (2014).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En editoriales de <em>Mundo At\u00f3mico<\/em>, entre 1950 y 1951, se informaba con optimismo sobre las actividades. Sin embargo, el proyecto comenz\u00f3 a ser sometido a comisiones investigadoras que llegaron a la conclusi\u00f3n de que se trataba de un fraude, por lo que se cancel\u00f3 en 1952<strong> <\/strong>(Feld, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con el proyecto de Richter en Bariloche, Gaviola expresaba: \u201cLa organizaci\u00f3n militar acostumbra a rodear de secreto sus actividades, para un desarrollo sano en la ciencia y en la t\u00e9cnica, es indispensable la libre discusi\u00f3n y la libre publicaci\u00f3n de los resultados\u201d<em> <\/em>(Feld, 2015, p. 61).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, en 1950, el gobierno decret\u00f3 la creaci\u00f3n del Centro Nacional de Radiaci\u00f3n At\u00f3mica como dependencia militar, aunque les concedi\u00f3 a la Planta un amplio grado de autonom\u00eda y afianz\u00f3 la pol\u00edtica de creaci\u00f3n y orientaci\u00f3n de los organismos estatales de acuerdo con los lineamientos de los planes quinquenales. Al a\u00f1o siguiente, esa direcci\u00f3n se transform\u00f3 en Direcci\u00f3n Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (DNICyT) y, en 1951, se cre\u00f3 el Consejo Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (CNICyT), a fin de orientar, coordinar y promover las investigaciones cient\u00edficas y t\u00e9cnicas en el pa\u00eds.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El CNICyT<sup>5<\/sup> estuvo integrado por representantes de las universidades nacionales, el presidente de la Junta de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y Experimentaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas, el director general de Cultura de la Naci\u00f3n, el de Servicios T\u00e9cnicos del Estado y el secretario general de la Comisi\u00f3n Nacional de Energ\u00eda At\u00f3mica (CNEA). En la pr\u00e1ctica, su actividad fue irrelevante, la DNICYT actu\u00f3 como organismo ejecutivo (Hurtado, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Las actividades espec\u00edficas de la nueva Direcci\u00f3n Nacional, as\u00ed como los problemas pol\u00edticos que obstaculizaron la inserci\u00f3n de cient\u00edficos en las universidades, produjeron un efecto parad\u00f3jico, en particular para los f\u00edsicos: en la DNEA, se incorpor\u00f3 a numerosos qu\u00edmicos, f\u00edsicos y estudiantes avanzados que hab\u00edan quedado fuera de las universidades, a la vez que los analistas consultados coinciden en se\u00f1alar que el fracaso del proyecto Huemul contribuy\u00f3 a que, en un marco de tensiones y disputas con el mundo acad\u00e9mico, la DNEA se constituy\u00f3 en lugar de \u201crefugio de cient\u00edficos opositores a Per\u00f3n, donde fue posible trabajar libre de presiones, con buenos salarios y en condiciones favorables para la investigaci\u00f3n\u201d<sup>6<\/sup> (Hurtado, 2010 , p. 52).<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con Ortiz y Rubinstein (2009), el proceso abierto tuvo singulares consecuencias para la investigaci\u00f3n en f\u00edsica, ya que desde 1949 se debilit\u00f3 el \u00e1mbito universitario para su desarrollo, y las organizaciones estatales espec\u00edficas pasaron a ocupar un lugar central. Se establecen, as\u00ed, tensiones dif\u00edciles para los f\u00edsicos argentinos, que ver\u00edan condicionados sus programas de investigaci\u00f3n:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La situaci\u00f3n de la disciplina de ah\u00ed en m\u00e1s hab\u00eda de ser ambigua, ya que en&nbsp; un medio donde los recursos para la actividad intelectual no son abundantes, la investigaci\u00f3n en f\u00edsica tendr\u00eda acceso a una mejor infraestructura y a mayores fondos que cualquier otra disciplina cient\u00edfica del pa\u00eds, por problem\u00e1ticas exteriores al campo, y el problema \u00e9tico de conciliar las necesidades de un quehacer por esencia creativo, con directivas emanadas de un \u00e1mbito cuya l\u00f3gica es la raz\u00f3n de Estado, se ver\u00eda planteado de un modo dif\u00edcil de resolver. (Ortiz y Rubinstein, 2009, p. 71)&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>El instituto de Bariloche<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1953, Gaviola volvi\u00f3 a insistir en la creaci\u00f3n de una instituci\u00f3n de formaci\u00f3n y, en consecuencia, plane\u00f3 el Instituto de Ciencias Nucleares en Bariloche, destinado a formar profesionales en f\u00edsica, que pensaba extender luego a matem\u00e1tica, qu\u00edmica, fisicoqu\u00edmica, biolog\u00eda y geolog\u00eda. Es en este proyecto donde se plasma su propuesta formativa, incluyendo tanto dimensiones organizacionales, institucionales, como de selecci\u00f3n de estudiantes y profesores, aspectos que incidir\u00e1n en el modelo establecido en el Instituto Balseiro, en 1955, y en la creaci\u00f3n de IMAF, en 1956.<\/p>\n\n\n\n<p>Gaviola, aprovechando las instalaciones e instrumental que hab\u00edan quedado sin uso, ide\u00f3 un instituto, dada lo que consideraba una confluencia de<em> <\/em>oportunidades que abr\u00eda la bomba at\u00f3mica, la promesa de energ\u00eda nuclear y el desarrollo industrial, que hab\u00edan puesto en evidencia la necesidad de contar con m\u00e1s f\u00edsicos<\/p>\n\n\n\n<p>Se trataba de un <em>proyecto de instituto<\/em><strong> <\/strong>bajo la forma novedosa de <em>internado<\/em>,<strong> <\/strong>alejado de la Capital y cercano a una ciudad peque\u00f1a. Los profesores y asistentes deb\u00edan ser investigadores \u2013no m\u00e1s de 5 profesores y 5 asistentes\u2013 que no tendr\u00edan a cargo m\u00e1s de 6 horas semanales de clase para poder dedicar el resto del tiempo al laboratorio, seminarios e investigaci\u00f3n. Sin dudas se trataba de una matriz institucional similar a la del instituto de&nbsp; Gottingen, se formara recordado por Gaviola como \u201cuno de los cuatro mejores centros cient\u00edficos del mundo en 1922&#8243; donde &#8220;hab\u00eda solamente tres profesores de f\u00edsica: Max Born, Richard Pohl y James Frank\u201d. Y planteaba que \u201cun f\u00edsico aceptable debe reunir dos condiciones: haber nacido con aptitudes naturales especiales y poco comunes y terminar su entrenamiento y comenzar a investigar antes de los 25 a\u00f1os\u201d. Y agregaba al respecto que el \u201cnoventa por ciento de los grandes trabajos cient\u00edficos fue hecho por hombres de 24 y 25 a\u00f1os, a los 25 a\u00f1os un f\u00edsico comienza a envejecer como investigador original, lentamente pero irremediablemente. En esto se parecen a los boxeadores\u201d.<strong> <\/strong>(Gaviola 1953 b, en Bernaola, 2001, p.427):<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con estas concepciones, era importante la selecci\u00f3n de aspirantes, para lo que se\u00f1alaba que se contaba con el importante desarrollo alcanzado por la psicotecnia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Aunque no existiera a\u00fan una definici\u00f3n satisfactoria de la inteligencia o del talento cient\u00edfico exist\u00edan m\u00e9todos que permiten determinar la aptitud cient\u00edfica de un joven al finalizar sus estudios secundarios. Permiten no solo medir el talento cient\u00edfico sino discriminar entre el talento matem\u00e1tico y el talento f\u00edsico y m\u00e1s a\u00fan, entre el talento para f\u00edsica experimental y la capacidad para la f\u00edsica te\u00f3rica. (Gaviola 1954 a,&nbsp; en Bernaola, 2001, p. 431)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Con una fe inusitada hacia la psicotecnia, Gaviola consideraba que permitir\u00eda&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>limitar la entrada a una escuela especializada, a aquellos que no perder\u00e1n el tiempo all\u00ed (&#8230;) Un instituto como el propuesto tendr\u00eda sobre las universidades argentinas la misma influencia que John Hopkins tuvo sobre las universidades de los EUA: las ayudar\u00eda a levantar el nivel cient\u00edfico. (Gaviola 1954 a, en Bernaola, 2001, p.430)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estableci\u00f3, de este modo, un criterio que, fue considerado al momento de la creaci\u00f3n del Instituto de Bariloche y del IMAF en C\u00f3rdoba. En esa oportunidad, nuevamente insisti\u00f3 respecto de la falta de f\u00edsicos, estableciendo que el pa\u00eds requer\u00eda, al menos, 500 f\u00edsicos. \u201cSer\u00eda err\u00f3neo creer que ese d\u00e9ficit puede enjugarse tomando quinientos bachilleres y d\u00e1ndoles el t\u00edtulo de doctor en f\u00edsica despu\u00e9s de someterlos a un ritual m\u00e1s o menos complicado y extenso. Tendr\u00edamos quinientos charlatanes\u201d (Gaviola 1953b, en Bernaola, 2001, p.427). Los estudiantes deb\u00edan incorporarse previamente a una escuela de ingreso preparatoria para el examen de admisi\u00f3n y, una vez ingresados, se les otorgar\u00edan becas. La expectativa consist\u00eda en formar no m\u00e1s de 15 estudiantes por a\u00f1o, para alcanzar los 75 alumnos en 5 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>En el plan, Gaviola expuso lo que consideraba como <em>Deberes y Derechos del Profesor<\/em>,que aqu\u00ed transcribimos, en tanto plasman una idea de profesional afincado en un instituto, separado de las din\u00e1micas universitarias y exhibiendo una actuaci\u00f3n neutral respecto de la vida pol\u00edtica y social, una especie de consagraci\u00f3n a la ciencia en la que no deben considerarse otros interlocutores que no sean los propios cient\u00edficos:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>1) Dedicar todo su tiempo y todas sus energ\u00edas a la investigaci\u00f3n, la ense\u00f1anza y el estudio dentro del Instituto.<\/p><p>2) Formar disc\u00edpulos de calidad igual a la propia o superior a la misma, si fuera posible, ense\u00f1\u00e1ndoles a investigar investigando. El n\u00famero de disc\u00edpulos ser\u00e1 el mayor posible sin desmedro de su calidad. <\/p><p>3) Publicar el resultado de sus investigaciones en revistas cient\u00edficas de prestigio y circulaci\u00f3n internacionales. <\/p><p>4) Elegir semestralmente el curso a dictar, dentro de su campo de investigaci\u00f3n, teniendo en cuenta las necesidades de la ense\u00f1anza. <\/p><p>5) Percibir una remuneraci\u00f3n que le permita vivir sin preocupaciones econ\u00f3micas, formar una familia, educar a sus hijos y efectuar viajes de estudio dentro y fuera del pa\u00eds. <\/p><p>6) Tener asegurada la estabilidad en el empleo. <\/p><p>7) Concurrir a reuniones cient\u00edficas nacionales e internacionales y comunicar a las mismas los resultados de sus investigaciones. <\/p><p>8) No ser distra\u00eddo de sus actividades espec\u00edficas por designaciones de miembro de comisiones oficiales y privadas, salvo las de su propio Instituto y las de su propio gremio. <\/p><p>9) No ser presionado u obligado a dictar conferencias o cursos de divulgaci\u00f3n ni de \u201cextensi\u00f3n universitaria\u201d, ni de cualquier otro que lo aparte de sus cursos regulares. <\/p><p>10) No efectuar propaganda o proselitismo pol\u00edtico o religioso dentro del Instituto F\u00edsico. (Gaviola 1953b en Bernaola, 2001, p. 428)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para tratar la viabilidad de la idea mantuvo distintas reuniones entre personal militar y cient\u00edfico por varios meses, hasta que Balseiro le transmiti\u00f3 un informe del secretario cient\u00edfico de la CNEA,&nbsp; desfavorable a su propuesta. Gaviola respondi\u00f3 abandonando el \u201cproyecto Bariloche\u201d, porque consideraba que \u201cun informe de un militar de bajo rango era un insulto y que el informe deb\u00eda ser informado por una comisi\u00f3n conformada por los m\u00e1s altos cient\u00edficos argentinos y extranjeros\u201d (Gaviola, s\/.f, en Bernaola, 2001, p. 426). Dej\u00f3 planteadas as\u00ed, tanto cuestiones de jerarqu\u00eda con respecto a qui\u00e9nes ten\u00edan autoridad cient\u00edfica para valorar estos proyectos, como diferencias pol\u00edticas respecto del gobierno peronista.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno decidi\u00f3 reorientar su pol\u00edtica nuclear con la incorporaci\u00f3n de la comunidad cient\u00edfica local en el marco de la CNEA. El anteproyecto del Plan de Investigaciones T\u00e9cnicas y Cient\u00edficas estipulaba el desarrollo especial del campo f\u00edsico-matem\u00e1tico mediante una intensa campa\u00f1a de formaci\u00f3n de personal que apuntaba a la formaci\u00f3n de doscientos f\u00edsicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1955, un convenio entre la UNCUYO y la CNEA permiti\u00f3, finalmente, la creaci\u00f3n del Instituto de F\u00edsica de Bariloche. &nbsp;La revista <em>Mundo At\u00f3mico<\/em> en su editorial se\u00f1alaba que \u201cfue fundado en la necesidad de contar con f\u00edsicos aptos y experimentados en todas las ramas y especialidades de la investigaci\u00f3n pura y tecnol\u00f3gica\u201d (Feld, 2015, p. 97).<\/p>\n\n\n\n<p>El nuevo instituto debe entenderse, seg\u00fan Ortiz y Rubinstein (2009), como parte de un programa mayor, tambi\u00e9n impulsado por Estados Unidos, cuando en julio de 1955, se concret\u00f3 un acuerdo de cooperaci\u00f3n bilateral por el que Argentina se incorporaba al programa \u201c\u00c1tomos para la Paz\u201d, durante la administraci\u00f3n del presidente Eisenhower. Por medio de ese programa, Estados Unidos se compromet\u00eda a suministrar uranio enriquecido para los futuros reactores de investigaci\u00f3n argentinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La creaci\u00f3n de la CNEA con la responsabilidad directiva de las Fuerzas Armadas tuvo consecuencias favorables al desarrollo de la f\u00edsica. Recompuso las relaciones del sector cient\u00edfico con el Estado y sostuvo una pol\u00edtica de apertura en el reclutamiento del personal. En este sentido, Ortiz y Rubinstein mencionan que varios f\u00edsicos j\u00f3venes destacados \u201cmovieron el centro de gravedad de sus actividades desde la universidad hacia la CNEA; con ellos tambi\u00e9n movieron el centro de gravedad de la investigaci\u00f3n moderna en f\u00edsica\u201d (2009, p.40). Este desplazamiento fue favorecido, adem\u00e1s, por las dificultades que atravesaba la vida universitaria en ese per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Gaviola concreta la creaci\u00f3n del IMAF en la UNC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 1956 Gaviola volvi\u00f3 a asumir la direcci\u00f3n del Observatorio de C\u00f3rdoba, que hab\u00eda sido transferido, en 1954, a la universidad y, despu\u00e9s de la destituci\u00f3n de Per\u00f3n, la UNC comunic\u00f3 su reincorporaci\u00f3n por medio de la Res. 202, 20\/4\/1956. Se trata del per\u00edodo denominado <em>a\u00f1os dorados<\/em>, en el que se produjeron procesos de desperonizaci\u00f3n universitaria, refundaciones y creaciones del reformismo.<sup>7<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Los cambios sociales y econ\u00f3micos producidos en C\u00f3rdoba en los a\u00f1os 50, fueron efecto de procesos de industrializaci\u00f3n \u2013petroqu\u00edmica, metalmec\u00e1nica y automotriz\u2013 que se habr\u00edan iniciado antes a partir del establecimiento en el pa\u00eds de un r\u00e9gimen de sustituci\u00f3n de importaciones que condujo a la instalaci\u00f3n de industrias de bienes de consumo, empresas estatales y plantas militares, procesos que como plantea Coria (2013),&nbsp; beneficiaron y complejizaron a la sociedad cordobesa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En 1952, el gobierno peronista radic\u00f3 en C\u00f3rdoba Industrias Aeron\u00e1uticas y Mec\u00e1nicas del Estado (IAME), por lo que crecieron las capacidades tecnol\u00f3gicas, se multiplicaron los establecimientos industriales y se eligi\u00f3 a la ciudad para el asentamiento de dos plantas automotrices de envergadura. Esto provoc\u00f3 el crecimiento de la poblaci\u00f3n industrial residente en la ciudad, entre 1946 y 1960. A partir de estos aspectos, Tagashira (2012) caracteriza la pujante situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica de la provincia, al momento de creaci\u00f3n del IMAF.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En el discurso de asunci\u00f3n como director del Observatorio,&nbsp; Gaviola present\u00f3 un programa de trabajo, en el que plasmaba su intenci\u00f3n de fortalecimiento y reconstrucci\u00f3n del observatorio. En este clima de refundaci\u00f3n, insisti\u00f3 en su anhelo de crear una Escuela de Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda y F\u00edsica y reiter\u00f3 su inter\u00e9s ante el decano de la Facultad de Ciencias Exactas, F\u00edsicas y Naturales (FCEFyN), Carlos Revol y al rector interventor de la UNC, Jorge N\u00fa\u00f1ez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Zabala y De Carli (2013)<strong> <\/strong>se\u00f1alan<strong> <\/strong>que la iniciativa estuvo apoyada por cartas dirigidas al decano de estudiantes de los colegios Monserrat y Manuel Belgrano, UNC y del Liceo Militar General Paz. Si bien los estudiantes solicitaban la creaci\u00f3n de las carreras en el seno de la FCEFYN, Gaviola consideraba que deb\u00edan desarrollarse en el Observatorio Astron\u00f3mico. Finalmente, se cre\u00f3 un instituto con dependencia directa del Rectorado, con presupuesto propio y que compart\u00eda edificio, equipamiento y biblioteca con el Observatorio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El plan Gaviola<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El flamante director de IMAF dise\u00f1\u00f3 el primer plan de estudios cuya impronta se destac\u00f3 para el estudio particular de la carrera de F\u00edsica. Al respecto, sostenemos que el conjunto de consideraciones que all\u00ed propone para el desarrollo e institucionalizaci\u00f3n de las disciplinas habr\u00eda moldeado un ideario perdurable en torno a la formaci\u00f3n. En la Ordenanza 6\/56 UNC, y su articulado, se sientan las bases institucionales y organizativas y se perfilan los estudios ofrecidos por la nueva creaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El Instituto depend\u00eda directamente del Rectorado, era gestionado por un director y una comisi\u00f3n asesora conformada por ocho profesores, designados entre aquellos de mayor jerarqu\u00eda. La sede se fij\u00f3 en el Observatorio Astron\u00f3mico de la Universidad \u201cpor su valiosa biblioteca, por su instrumental, por la tradicional dedicaci\u00f3n exclusiva de su personal y por sus talleres especializados\u201d (Art. 3\u00b0). Asimismo, se determin\u00f3 que el director y los astr\u00f3nomos que all\u00ed se desempe\u00f1aban, tuvieran a cargo cursos de ense\u00f1anza, como parte de sus obligaciones (Art. 12).<\/p>\n\n\n\n<p>De estos rasgos espec\u00edficos y singulares de la nueva instituci\u00f3n se destacan, por una parte, el Art 4\u00b0, que ordenaba que \u201ctodo el personal sin excepci\u00f3n debe satisfacer la condici\u00f3n de dedicaci\u00f3n exclusiva\u201d \u2013cuesti\u00f3n largamente reclamada por Gaviola, y que resultaba de dif\u00edcil cumplimiento\u2013. La dedicaci\u00f3n plena se intent\u00f3 garantizar para los estudiantes, por lo que, en el Art 6, se estableci\u00f3 la creaci\u00f3n \u201cde 10 becas, a raz\u00f3n de quinientos pesos cada una, por el t\u00e9rmino de diez meses en el a\u00f1o\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, se estableci\u00f3 tambi\u00e9n \u201cuna carrera docente en orden de jerarqu\u00eda: Director del Instituto, Profesor Titular, Profesor Extraordinario, Profesor Asistente, Asistente, Ayudante y Ayudante estudiante\u201d (Art. 14).<\/p>\n\n\n\n<p>Se establecieron los t\u00edtulos de doctor en Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda o F\u00edsica (Art 9), como oferta principal del nuevo instituto, para lo cual era requisito la aprobaci\u00f3n de un trabajo original de investigaci\u00f3n. Y para \u201clos egresados que hayan satisfecho la suma de puntos requeridos, pero que no hubieren presentado el trabajo de investigaci\u00f3n respectivo, podr\u00e1n optar<em> <\/em>por el t\u00edtulo de licenciado\u201d (Art 11).<\/p>\n\n\n\n<p>La ense\u00f1anza se impartir\u00eda en dos semestres anuales, incluyendo \u201ccursos obligatorios y optativos para facilitar la especializaci\u00f3n de los estudiantes\u201d (Art. 10) y el ingreso al IMAF, se efectuaba \u201cprevio examen de selecci\u00f3n entre los aspirantes\u201d (Art. 5), examen posterior al cursillo de ingreso en el mes de febrero de cada a\u00f1o (Art. 16).<\/p>\n\n\n\n<p>En el Art. 15 se establec\u00eda que \u201clos cursos de f\u00edsica Experimental y de an\u00e1lisis matem\u00e1tico ser\u00edan comunes a los de la Facultad de Ciencias Exactas, F\u00edsicas y Naturales y los de idiomas, Biolog\u00eda general y Filosof\u00eda que se incluyan en los planes de estudios del Instituto, ser\u00e1n cumplidos en la Escuela Superior de Lenguas Cl\u00e1sicas y modernas, y en la Facultad respectiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan de estudios incorporaba pautas inusuales en la universidad argentina: cr\u00e9ditos acad\u00e9micos por asignatura aprobada y ense\u00f1anza tutorial de un mismo docente hacia un grupo c\u00edclico de alumnos,&nbsp; en asignaturas sucesivas, lo que demandaba un plantel reducido de docentes. Con los programas de estudios para el primer semestre y el curso de ingreso previstos, en febrero de 1957, se aprob\u00f3 el plan de estudios completo. Al respecto Gaviola dice:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hemos adoptado la ense\u00f1anza por semestres, marzo a junio, y agosto a noviembre, deseamos darnos vuelta con 6 profesores titulares, cada uno de los cuales dictar\u00e1 un ciclo de cursos de hasta 6 semestres. El problema que tengo entre manos, es conseguir que vengan matem\u00e1ticos y f\u00edsicos de nivel internacional a C\u00f3rdoba. (Gaviola 1957c, en Bernaola, 2001, p.451)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>El examen de ingreso gener\u00f3 pol\u00e9micas por su selectividad y exigencia. El grupo de aspirantes era heterog\u00e9neo, distribuidos entre egresados recientes de la escuela secundaria junto a otros que cursaban carreras de grado o profesorados de C\u00f3rdoba y de otras provincias. Como vimos en el proyecto del Instituto de Bariloche, intentaba conocer la capacidad y vocaci\u00f3n por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de los ingresantes. A los fines de la selecci\u00f3n, implement\u00f3 un curso de casi veinte d\u00edas, ma\u00f1ana y tarde, con clases seguidas de evaluaci\u00f3n. As\u00ed lo relataba a Jos\u00e9 Babini, decano interventor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales&nbsp; de la UBA en 1956:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>El cursillo de ingreso est\u00e1 siendo un \u00e9xito, de 72 que se inscribieron inicialmente sobreviven, despu\u00e9s de una semana de 6 d\u00edas de 7 horas diarias de cursos pr\u00e1cticos de laboratorios y \u201ctests\u201d muy completos, 42 aspirantes. El grupo es bueno, mejor de lo que pod\u00eda preverse. Creo que despu\u00e9s de la segunda semana de selecci\u00f3n y de los ex\u00e1menes que seguir\u00e1n, quedar\u00e1n entre 20 o 30 para ingresar al primer a\u00f1o del instituto. Para apreciar debidamente lo que significa hay que tener en cuenta que a los alumnos se les exige dedicaci\u00f3n exclusiva con clases, taller, laboratorio e idiomas, ma\u00f1ana, tarde y noche. A los alumnos necesitados se les dar\u00e1 un subsidio de unos 500 pesos mensuales. (Gaviola 1957 a, en Bernaola, 2001, p.450)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para la evaluaci\u00f3n vocacional, psicol\u00f3gica y psiqui\u00e1trica de los candidatos, cont\u00f3 con el apoyo de los especialistas Giovannna Spinetto y Carlos Laguinge, de la UNC. Para muchas familias esta evaluaci\u00f3n result\u00f3 irritante y lo expresaron p\u00fablicamente. Finalmente, de los 45 aspirantes que realizaron el examen s\u00f3lo&nbsp; 26 lo aprobaron. En comunicaci\u00f3n con Mario Bunge, Gaviola expres\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Estoy muy contento con el IMAF, el grupo de alumnos es excelente. El profesor de Psicot\u00e9cnica de la Facultad de Filosof\u00eda, que me ayuda en las pruebas de ingreso, est\u00e1 asombrado de que haya un grupo que se salga de todas las normas que \u00e9l ten\u00eda para alumnos aventajados. La gran mayor\u00eda quiere estudiar f\u00edsica, pero hay algunos cuantos que aspiran a matem\u00e1ticos y a astr\u00f3nomos. (Gaviola, 1957 c,&nbsp; en Bernaola, 2001, p.450)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Una vez lograda la creaci\u00f3n formal del IMAF, Gaviola se dedic\u00f3 a ponerlo en funcionamiento, para lo cual deb\u00eda reunir especialistas como cuerpo de consulta, fijar los objetivos y dictar cursos.<sup>8<\/sup> Es interesante destacar los atributos mencionados por quien proporciona y selecciona la n\u00f3mina: <em>Matem\u00e1tico de gran calibre, Ge\u00f3metra de gran prestigio internacional, Apasionado algebrista, Hombre apost\u00f3lico, Habil\u00edsimo para fomentar vocaciones y formar disc\u00edpulos, Gran cabeza matem\u00e1tica, Talento brillante y vers\u00e1til, ha sufrido influencias de\u2026, Becado en\u2026 Hombre de talentos m\u00faltiples, Cabeza fina, Entusiasta, organizador, muy buen profesor, Hombre s\u00f3lido y minucioso, Buen profesor, etc.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Manifiesta as\u00ed las caracter\u00edsticas otorgadas al cient\u00edfico, la importancia de los lugares y formas de reconocimiento, del establecimiento y de la especialidad, as\u00ed como capacidades para el discipulazgo. Y tambi\u00e9n se hacen evidentes las relaciones acad\u00e9micas entre las instituciones, necesarias para la puesta en marcha del proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Alejamiento de Gaviola de la UNC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las dificultades para el inicio de las actividades no tardaron en presentarse, evidenci\u00e1ndose los problemas que deben atravesarse ante el intento de implantaci\u00f3n veloz de un instituto de las caracter\u00edsticas se\u00f1aladas y con las condiciones exigidas por su director.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La demora en el pago de los sueldos y becas, al inicio del a\u00f1o, llev\u00f3 a que Gaviola propusiera la dependencia del Instituto al Ministerio de Educaci\u00f3n, a la vez que decidi\u00f3 suspender el inicio de clases por la falta de fondos solicitados. Los planteos provocaron la ruptura de relaciones con el Rectorado. El IMAF fue inaugurado oficialmente el 15 de abril y el 30 de abril el Consejo Superior rescindi\u00f3 el contrato con Gaviola, con lo cual termin\u00f3 abruptamente su vinculaci\u00f3n acad\u00e9mica en C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p>Alberto Maiztegui, quien condujo el IMAF en los a\u00f1os posteriores, luego de un per\u00edodo de inestabilidad e incertidumbre institucional, recordaba&nbsp; a Gaviola:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Su car\u00e1cter era fuera de lo com\u00fan, era todo un se\u00f1or, con un concepto de la \u00e9tica donde no cab\u00eda concesi\u00f3n alguna. Esa rigidez la extend\u00eda a todo su proceder en el campo de la pol\u00edtica cient\u00edfica donde, sin ceder en la \u00e9tica, yo hubiese deseado de \u00e9l una mayor \u201ccintura pol\u00edtica\u201d, en el sentido exigente de la palabra \u201cpol\u00edtica\u201d. Su renuncia al Observatorio Astron\u00f3mico en 1947 nos priv\u00f3 de una continuidad en la marcha de una instituci\u00f3n madre de instituciones; su renuncia en 1953 a organizar el instituto de f\u00edsica de Bariloche demor\u00f3 la creaci\u00f3n de esa instituci\u00f3n; su renuncia en 1957 a la direcci\u00f3n del IMAF que \u00e9l hab\u00eda creado, fue un duro golpe. Todas ellas fueron p\u00e9rdidas reales para todos. (Maiztegui, p., XXIII en Bernaola, 2001)<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Pero si consideramos el conjunto de dimensiones que confluyeron, m\u00e1s all\u00e1 de los rasgos de car\u00e1cter, podemos explicar que, siendo Gaviola uno de los f\u00edsicos argentinos con mejor formaci\u00f3n y reconocimiento en el exterior por sus trabajos y contribuciones, y l\u00edder dentro de la peque\u00f1a comunidad de f\u00edsicos que en 1944 hab\u00eda logrado agrupar en torno a la AFA, desde 1955 se produce un debilitamiento de su autoridad acad\u00e9mica y social, una fragmentaci\u00f3n en esa asociaci\u00f3n, as\u00ed como su renuncia al IMAF, instituci\u00f3n por la que breg\u00f3 tantos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Las discrepancias en torno al car\u00e1cter de las instituciones de investigaci\u00f3n heredadas del peronismo, la CNEA y el Instituto de F\u00edsica de Bariloche, la impronta del emergente movimiento reformista en algunas facultades y en especial en la FCEN-UBA, en suma, los diferentes posicionamientos pol\u00edticos y la cuesti\u00f3n de los nuevos recursos para la investigaci\u00f3n generaron tensiones, y fue Gaviola un cr\u00edtico que manifest\u00f3 p\u00fablicamente sus diferencias tanto con el movimiento reformista, como con CNEA y la AAPC.<sup>9<\/sup> Esto permite explicar con mayor raz\u00f3n el debilitamiento de su figura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Finalmente, a mediados de la d\u00e9cada de 1960 Gaviola se incorpor\u00f3 al Instituto de F\u00edsica de Bariloche, en el que fue profesor del Laboratorio de F\u00edsica Experimental hasta el momento de su jubilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consideraciones finales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anticipamos al inicio de este escrito que en la recuperaci\u00f3n de la trayectoria singular de Gaviola y sus proyectos,\u00a0 nos guiaba la posibilidad de observar las l\u00f3gicas inherentes a los campos cient\u00edfico y estatal en el per\u00edodo y las concepciones en juego. Marchas y contramarchas en el despliegue de l\u00f3gicas acad\u00e9micas y pol\u00edticas\u00a0 que problematizan la cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda\u00a0 y la dependencia acad\u00e9mica\u00a0 (Beigel 2010), as\u00ed como las tensiones y presiones que se ejercen internamente y externamente sobre los campos universitario y cient\u00edfico, y que inciden en la configuraci\u00f3n de estos en general y, en particular, en los diferentes espacios geogr\u00e1ficos e institucionales en el pa\u00eds. Si se tienen en cuenta las creaciones institucionales en la \u00e9poca, podemos afirmar que se configur\u00f3 en el pa\u00eds un conglomerado cient\u00edfico y acad\u00e9mico desigual, en t\u00e9rminos de los recursos disponibles, sus productividades espec\u00edficas y las jerarqu\u00edas alcanzadas, que nos lleva a considerar, en ese marco, la fr\u00e1gil situaci\u00f3n del IMAF en los momentos iniciales de su institucionalizaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n permite identificar concepciones\u00a0 arraigadas y tensiones acerca de\u00a0 las tendencias en la formaci\u00f3n de cient\u00edficos discutidas en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Estos aspectos han sido desarrollados en Sosa, M. (2019). \u201cEstilos Acad\u00e9micos y Experiencia Formativa en la universidad. La formaci\u00f3n de f\u00edsicos en la UNC. Tesis doctoral, dirigida por Sandra Carli, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>2<\/sup> Ortiz y Rubinstein (2009) se\u00f1alan que entre 1940 y 1947, en las investigaciones realizadas en Alemania y en los Estados Unidos, una de sus caracter\u00edsticas era la confluencia intensa de la astronom\u00eda con la f\u00edsica, rasgos que comenzaron a transmitirse hacia la astronom\u00eda argentina a trav\u00e9s de la influencia de Gaviola. En una direcci\u00f3n diferente, ligada con f\u00edsica te\u00f3rica, Guido Beck, en el Observatorio de C\u00f3rdoba, contribuy\u00f3 a establecer un puente entre resultados de la f\u00edsica contempor\u00e1nea y problemas de la astronom\u00eda f\u00edsica.<\/p>\n\n\n\n<p><sup>3<\/sup> Dec\u00eda que \u201clos problemas de la meteorolog\u00eda, son de f\u00edsica de la atm\u00f3sfera y para comprender los problemas de la meteorolog\u00eda es necesaria la f\u00edsica entera, la aviaci\u00f3n necesita meteor\u00f3logos con dominio de la f\u00edsica te\u00f3rica (\u2026) el eje de esa escuela debe ser una escuela de f\u00edsica\u201d (Gaviola&nbsp; 1944, en&nbsp; Bernaola, 2001, p. 330)<\/p>\n\n\n\n<p><sup>4<\/sup> El hecho de que Ronald Richter, a cargo del Programa de Fusi\u00f3n Nuclear, no mostrara inter\u00e9s en incorporar cient\u00edficos locales a su programa empuj\u00f3 a Per\u00f3n a crear la Direcci\u00f3n Nacional de Energ\u00eda At\u00f3mica (DNEA). En mayo de 1951, el complejo decreto N.\u00b0 9.697 establec\u00eda tres nuevas entidades: la Planta Nacional de Energ\u00eda At\u00f3mica, el Laboratorio Nacional de Energ\u00eda At\u00f3mica y la DNEA. Esta \u00faltima, que iba a tener un papel primario en el posterior desarrollo del \u00e1rea nuclear, naci\u00f3 como un organismo dependiente del Ministerio de Asuntos T\u00e9cnicos y apunt\u00f3 al entrenamiento de cient\u00edficos, estudiantes y t\u00e9cnicos locales. Luego de la ca\u00edda de Richter el \u00e1rea nuclear pasar\u00eda del Ej\u00e9rcito a manos de la Marina (Hurtado, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>5<\/sup> Las metas que el CNICyT recomienda para el a\u00f1o 1952 son claras en cuanto a su v\u00ednculo inmediato con la planificaci\u00f3n de la producci\u00f3n y el desarrollo econ\u00f3mico: \u201cAumento y aceleraci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en el campo agropecuario\u201d, \u201cIncremento de los estudios referidos a la organizaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n industriales\u201d, \u201cInvestigaci\u00f3n para la obtenci\u00f3n de m\u00e1s y mejores materias primas nacionales\u201d, \u201cAumento de los estudios integrales sobre recursos nacionales\u201d y \u201cEstudios sobre m\u00e9todos y posibilidades econ\u00f3micas y financieras para obtener una mayor capitalizaci\u00f3n del pa\u00eds\u201d (Hurtado y Busala, 2006, p.25).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>6<\/sup> Durante este mismo per\u00edodo, se crearon el Departamento de Investigaciones Cient\u00edficas \u2013en donde funcionaron los Institutos de F\u00edsica Nuclear y Aerof\u00edsica\u2013 y la Estaci\u00f3n de Altura \u201cPresidente Per\u00f3n\u201d, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo \u2013a cargo del din\u00e1mico rector Ireneo Fernando Cruz\u2013, de la cual Per\u00f3n sostuvo que fue \u201cla primera del pa\u00eds (&#8230;) que ha tomado un ritmo verdaderamente justicialista\u201d (Hurtado y Busala, 2006, p. 24).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>7<\/sup> Procesos y creaciones,&nbsp; que para el caso de UBA Carli (2014) denomina <em>Programa institucional, <\/em>en el que una de sus dimensiones remite a una idea de universidad como centro de investigaci\u00f3n cient\u00edfica para la formaci\u00f3n de investigadores, establece bases para la carrera acad\u00e9mica en tanto capacidad para la formaci\u00f3n de disc\u00edpulos, y conjuga ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p><sup>8 <\/sup>Para organizar los cursos de Matem\u00e1tica obtuvo, a trav\u00e9s de la informaci\u00f3n que le brindara el matem\u00e1tico Alberto Gonz\u00e1lez Dom\u00ednguez, una lista de 18 candidatos matem\u00e1ticos de Argentina: 4 de La Plata, 8 de Buenos Aires, 4 de Cuyo, 1 del Instituto Bariloche, 1 de Tucum\u00e1n. No incluy\u00f3 a Rey Pastor y Beppo Levi por ser figuras consulares, ni a Alberto Calder\u00f3n por ser profesor del MIT, \u201caunque de incluirlo lo har\u00eda en el primer lugar\u201d. (Gonz\u00e1lez Dom\u00ednguez s\/f en Bernaola, 2001, p.449).<\/p>\n\n\n\n<p><sup>9<\/sup> En 1955, Gaviola expresa su aversi\u00f3n a la CNEA, al movimiento reformista y sus diferencias con la AAPC. Desde la revista <em>Mundo Argentino<\/em>, atac\u00f3 \u201cla casta de par\u00e1sitos at\u00f3micos\u201d, \u201clos pocos investigadores, laboratorios y fondos que tenemos deb\u00edan estar incorporados a la ense\u00f1anza, es decir, a las universidades\u201d. Sin embargo, consideraba \u201cla reforma del 18 un movimiento m\u00edstico sin contenido acad\u00e9mico\u201d. (En Feld, 2015, p. 175)<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Beigel, F. (2010). <em>Autonom\u00eda y dependencia acad\u00e9mica. Universidad e investigaci\u00f3n cient\u00edfica en un circuito perif\u00e9rico: Chile y Argentina (1950-1980)<\/em>. Buenos Aires: Biblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernaola, O. (2001). <em>Enrique Gaviola y el Observatorio Astron\u00f3mico de C\u00f3rdoba<\/em>. <em>Su impacto en el desarrollo de la ciencia argentina<\/em>. Buenos Aires: Saber y Tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Buchbinder, P. (2010). <em>Historia de las Universidades Argentinas<\/em>. Buenos Aires: Sudamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Carli, S. (2014). <em>Universidad p\u00fablica y experiencia estudiantil. Historia, pol\u00edtica y vida cotidiana.<\/em> Buenos Aires: Mi\u00f1o y D\u00e1vila.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comastri, H. (2014). Redes acad\u00e9micas transnacionales y la f\u00edsica argentina en las d\u00e9cadas de 1940 y 1950. Si Somos Americanos<em>.<\/em> <em>Revista de Estudios Transfronterizos, <\/em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;XIV(1), pp. 75-100.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3rdoba. Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. Honorable Consejo Directivo. (s.f.). <em>Ordenanza N\u00b0 6\/56.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Coria, A. (2013). Entre golpes (1955-1976). Imaginario reformista, aperturas y clausuras pol\u00edticas en Gordillo, M. y Valdemarca, L. <em>Facultades de la UNC, 1854-2011: Saberes, procesos pol\u00edticos e institucionales.<\/em> Colecci\u00f3n 400 a\u00f1os. Los libros, 6. C\u00f3rdoba: UNC.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Feld, A. (2015). <em>Ciencia y pol\u00edtica(s) en la Argentina (1943-1983).<\/em> Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes.<\/p>\n\n\n\n<p>Gaviola, E. (1931). <em>Reforma de la universidad Argentina y Breviario del Reformista. <\/em>Buenos Aires: L. J. Rosso.<\/p>\n\n\n\n<p>Gaviola, E. (1946). Memorando: La Argentina y la era at\u00f3mica, empleo de la energ\u00eda at\u00f3mica (nuclear) para fines industriales y militares. <em>Revista de la<\/em> <em>Uni\u00f3n Matem\u00e1tica Argentina<\/em>, p. 271.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Hurtado, D. (2010). <em>La ciencia argentina. Un proyecto inconcluso (1930-2000).<\/em> Buenos Aires: Edhasa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hurtado, D. (Ed.). (2012). <em>La f\u00edsica y los f\u00edsicos argentinos. Historias para el presente. <\/em>C\u00f3rdoba: Universidad Nacional de C\u00f3rdoba\/Asociaci\u00f3n F\u00edsica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Hurtado, D. y Busala, A. (2006). \u201cDe la \u201cmovilizaci\u00f3n industrial\u201d a la \u201cArgentina cient\u00edfica\u201d: la organizaci\u00f3n de la ciencia durante el peronismo (1946-1955)\u201d. <em>Revista da SBCH<\/em>,&nbsp; <em>4<\/em>( &nbsp; &nbsp; 1), pp. 17-33. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Maiztegui, A. (2001).<em> Presentaci\u00f3n en <\/em>Bernaola, O. (2001). <em>Enrique Gaviola y el Observatorio Astron\u00f3mico de C\u00f3rdoba<\/em>. <em>Su impacto en el desarrollo de la ciencia argentina<\/em>. Buenos Aires: Saber y Tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortiz, E. y Rubinstein, H. (2009). La F\u00edsica en la Argentina en los dos primeros tercios del siglo veinte: algunos condicionantes exteriores a su desarrollo, en <em>Revista Brasileira de Hist\u00f3ria da Ci\u00eancia<\/em>. <em>2<\/em>(1), pp. 40-81.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sosa, Marcela (2019) \u201cEstilos Acad\u00e9micos y Experiencia Formativa en la universidad. La&nbsp; &nbsp; &nbsp; formaci\u00f3n de f\u00edsicos en la UNC\u201d, tesis doctoral, dirigida por Sandra Carli, FCSOC-UBA<\/p>\n\n\n\n<p>Tagashira, R. (2012). El instituto de Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda y F\u00edsica de la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba, desde su creaci\u00f3n hasta la transformaci\u00f3n en facultad (1956-1983) en Hurtado, D. (Ed.). <em>La f\u00edsica y los f\u00edsicos argentinos. Historias para el presente. <\/em>C\u00f3rdoba: Universidad Nacional de C\u00f3rdoba\/Asociaci\u00f3n F\u00edsica Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Zabala, M. y de Carli, M. (2013). Facultad de Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda y F\u00edsica. Sus comienzos como disciplinas universitarias y su proceso de facultarizaci\u00f3n en Gordillo, M. y Valdemarca, L. (2013). <em>Facultades de la UNC, 1854-2011: Saberes, procesos pol\u00edticos e institucionales<\/em>. Colecci\u00f3n 400 a\u00f1os. Los libros, 6. C\u00f3rdoba: UNC.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n Enrique Gaviola (1900-1989): Concepciones y debates acerca de la formaci\u00f3n de f\u00edsicos en Argentina Marcela Sosa Dra en Ciencias Sociales. Actualmente Directora del Doctorado en Educaci\u00f3n&nbsp; de la Facultad de Filosof\u00eda y Humanidades, Universidad Nacional de C\u00f3rdoba.&nbsp; La reconstrucci\u00f3n de la trayectoria cient\u00edfica de Gaviola&nbsp; -destacado f\u00edsico mendocino creador del Instituto de Matem\u00e1tica, Astronom\u00eda &#8230; <a title=\"Ram\u00f3n Enrique Gaviola (1900-1989): Concepciones y debates acerca de la formaci\u00f3n de f\u00edsicos en Argentina\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2020\/08\/21\/ramon-enrique-gaviola-1900-1989-concepciones-y-debates-acerca-de-la-formacion-de-fisicos-en-argentina\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Ram\u00f3n Enrique Gaviola (1900-1989): Concepciones y debates acerca de la formaci\u00f3n de f\u00edsicos en Argentina\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[30,234,121],"tags":[165,80],"class_list":["post-1940","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-pensamiento-universitario-revista-numero-19","category-historia","category-revista","tag-argentina","tag-marcela-sosa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1940","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1940"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1940\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2410,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1940\/revisions\/2410"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1940"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1940"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1940"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}