{"id":4775,"date":"2026-04-16T19:32:42","date_gmt":"2026-04-16T19:32:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=4775"},"modified":"2026-08-07T15:45:27","modified_gmt":"2026-08-07T15:45:27","slug":"a-tres-decadas-de-la-evaluacion-universitaria-en-argentina-y-america-latina-balance-tensiones-y-nuevos-horizontes","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2026\/04\/16\/a-tres-decadas-de-la-evaluacion-universitaria-en-argentina-y-america-latina-balance-tensiones-y-nuevos-horizontes\/","title":{"rendered":"A tres d\u00e9cadas de la evaluaci\u00f3n universitaria en Argentina y Am\u00e9rica Latina: balance, tensiones y nuevos horizontes"},"content":{"rendered":"\n<script>topInitView = 500;\nbottomInitView = 700;<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><img decoding=\"async\" src=\"\/animaciones\/PerezEsquivel\/3.jpg\" style=\"width:100vw; margin-top: 0vh; position: relative;\"><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\" style=\"margin-bottom:20px\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>M\u00f3nica Marquina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">CONICET\/<em>Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTreF)<\/em>, <em>Argentina<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aseguramiento de la calidad (AC) en la educaci\u00f3n superior latinoamericana cumple ya casi tres d\u00e9cadas de desarrollo sostenido. En los a\u00f1os noventa, el AC surgi\u00f3 como una pol\u00edtica novedosa, a veces resistida y en tensi\u00f3n con la autonom\u00eda universitaria. Hoy constituye un campo consolidado y un pilar de la gobernanza acad\u00e9mica. Sin embargo, la regi\u00f3n no puede describirse a partir de un \u00fanico modelo. Mientras algunos pa\u00edses acreditan programas, otros lo hacen a nivel institucional; algunos sistemas ligan la evaluaci\u00f3n al financiamiento, mientras que en otros este v\u00ednculo es m\u00e1s laxo o inexistente. Esta diversidad refleja la riqueza de trayectorias de los sistemas de educaci\u00f3n superior y, al mismo tiempo, los desaf\u00edos para avanzar hacia consensos comunes en un sector cada vez m\u00e1s integrado y articulado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El recorrido regional ha dejado un lenguaje compartido, procedimientos estandarizados y agencias que profesionalizaron la gesti\u00f3n universitaria y abrieron espacios para avanzar hacia nuevas direcciones. Tambi\u00e9n en esta experiencia es f\u00e1cil reconocer la rutinizaci\u00f3n de los procesos, la burocratizaci\u00f3n y una tendencia a la homogeneizaci\u00f3n que desaf\u00eda la diversidad institucional. La tensi\u00f3n entre control y mejora, entre autoevaluaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n externa, ha sido el n\u00facleo sobre el que se sostuvo la pol\u00edtica de calidad; el desaf\u00edo de su legitimidad recae, precisamente, en mantener ese delicado equilibrio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 ha pasado en este tiempo y c\u00f3mo debe avanzar la regi\u00f3n teniendo en cuenta esa experiencia? A partir de este interrogante, este art\u00edculo se propone examinar tal recorrido y sus implicancias actuales en tres niveles. Primero, se realizar\u00e1 un balance regional, que dar\u00e1 cuenta de la heterogeneidad de modelos en Am\u00e9rica Latina, los logros alcanzados y las tensiones persistentes. Segundo, se analizar\u00e1 el caso argentino, pionero en la regi\u00f3n y particularmente relevante por la estabilidad de su pol\u00edtica de calidad. Tercero, se reflexionar\u00e1 sobre los nuevos horizontes del AC, que se\u00f1alan la necesidad de un salto cualitativo hacia los Sistemas Institucionales de Aseguramiento de la Calidad (SIAC). Estos se perfilan como la bisagra entre lo construido hasta ahora y la necesidad de transitar hacia mecanismos capaces de integrar planificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n, informaci\u00f3n y presupuesto, orientados a consolidar una cultura de mejora continua en las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, el art\u00edculo plantea que la madurez de los sistemas de calidad es hoy condici\u00f3n indispensable para el futuro de la educaci\u00f3n superior en la regi\u00f3n. En un escenario de movilidad creciente, marcos de cualificaciones compartidos y debates sobre reconocimiento de estudios y t\u00edtulos, el AC se convierte en la base de confianza para la integraci\u00f3n regional. Am\u00e9rica Latina enfrenta as\u00ed el desaf\u00edo de fortalecer sus sistemas internos y externos de AC no solo para mejorar la gesti\u00f3n y la rendici\u00f3n de cuentas, sino tambi\u00e9n para proyectar su idiosincrasia y dialogar de manera horizontal con otros espacios globales de educaci\u00f3n superior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El delicado equilibrio del aseguramiento de la calidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica de AC en la educaci\u00f3n superior, tanto en Europa como en Am\u00e9rica Latina, se ha configurado desde los a\u00f1os ochenta y noventa sobre un delicado equilibrio entre autonom\u00eda universitaria y regulaci\u00f3n estatal. Esta tensi\u00f3n se expresa en dos pares conceptuales centrales: la relaci\u00f3n entre autoevaluaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n externa, y la dial\u00e9ctica entre control y mejora (Marquina, 2017).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autoevaluaci\u00f3n, concebida como un ejercicio reflexivo y cr\u00edtico al interior de las instituciones, promueve la apropiaci\u00f3n de la cultura de calidad y la generaci\u00f3n de procesos end\u00f3genos de aprendizaje organizacional. Sin embargo, si no cuenta con instancias de contraste o validaci\u00f3n externas, corre el riesgo de transformarse en un ejercicio autorreferencial y autocomplaciente, en el que las universidades se miran en su propio espejo y se convencen de que todo funciona bien (Lemaitre y Zenteno, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evaluaci\u00f3n externa, por su parte, aporta legitimidad social, transparencia y la posibilidad de contrastar la mirada institucional con criterios compartidos. Pero cuando se concibe como un mecanismo de fiscalizaci\u00f3n aislado, puede devenir en una \u201ccultura de la obediencia\u201d, donde las instituciones simulan calidad a trav\u00e9s de informes formales y puestas en escena frente a los pares evaluadores, en lugar de impulsar transformaciones reales (Lemaitre y Zenteno, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equilibrio entre control y mejora constituye, por lo tanto, la clave de un sistema de calidad duradero y con legitimidad. El control establece condiciones m\u00ednimas y asegura la confianza p\u00fablica en el sistema, mientras que la orientaci\u00f3n a la mejora abre la posibilidad de que las instituciones aprendan, innoven y se adapten a los cambios del entorno. Lejos de ser opuestos, control y mejora son dimensiones complementarias cuya articulaci\u00f3n virtuosa podr\u00eda explicar tanto la persistencia de la pol\u00edtica de calidad como su aceptaci\u00f3n en la comunidad acad\u00e9mica. Por el contrario, cuando estos pares se desequilibran, entra en tensi\u00f3n el sistema, una imagen que es posible reconocer muchas veces en las realidades de nuestra regi\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, el AC se sostiene sobre un delicado pero necesario equilibrio: sin control, pierde credibilidad; sin orientaci\u00f3n a la mejora, pierde sentido. El desaf\u00edo es mantener esa tensi\u00f3n creativa, evitando tanto la autocomplacencia como el ritualismo, y consolidar el AC como una herramienta estrat\u00e9gica para la autonom\u00eda responsable de las universidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina, este delicado equilibrio ha adquirido matices propios. Los sistemas de AC nacieron en gran medida como mecanismos de regulaci\u00f3n estatal, en contextos de expansi\u00f3n de la matr\u00edcula y de diversificaci\u00f3n institucional. Esa impronta reforz\u00f3 el papel del control, al tiempo que dej\u00f3 en segundo plano los procesos internos de mejora, que todav\u00eda son incipientes en muchas universidades. Hoy, la regi\u00f3n enfrenta el desaf\u00edo de avanzar hacia modelos que reconozcan la diversidad de trayectorias y, al mismo tiempo, fortalezcan la articulaci\u00f3n entre evaluaci\u00f3n externa y sistemas internos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El aseguramiento de la calidad en Am\u00e9rica Latina: balance de tres d\u00e9cadas y desaf\u00edos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El AC en la educaci\u00f3n superior latinoamericana surgi\u00f3 en los a\u00f1os noventa, en un contexto de expansi\u00f3n acelerada de la matr\u00edcula, diversificaci\u00f3n institucional y fuerte irrupci\u00f3n de proveedores privados. Desde entonces, se desarroll\u00f3 una trama de agencias, procedimientos y normativas que le otorgaron un lugar central en la vida universitaria. No obstante, este desarrollo del AC en la regi\u00f3n no fue uniforme y hoy es posible advertir una rica diversidad de modelos que responden a distintas tradiciones, regulaciones y prop\u00f3sitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En algunos pa\u00edses, los sistemas de AC est\u00e1n fuertemente ligados al Estado, con agencias&nbsp; centralizadas que regulan programas y carreras. En otros, las agencias operan de modo descentralizado o con cierta autonom\u00eda y, en algunos casos, incluso como entes privados reconocidos por el gobierno (Lemaitre y Zenteno, 2012; Lemaitre et al., 2018). Esta diversidad tambi\u00e9n se expresa en los fines del aseguramiento: controlar condiciones m\u00ednimas para autorizar la apertura de instituciones o carreras, garantizar p\u00fablicamente est\u00e1ndares de calidad que informen a la sociedad, o impulsar la mejora continua de las instituciones a trav\u00e9s de procesos de autorregulaci\u00f3n. En general, la garant\u00eda p\u00fablica de la calidad \u2013usualmente llamada \u201cacreditaci\u00f3n\u201d\u2013 ha predominado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El foco de la evaluaci\u00f3n tampoco es homog\u00e9neo: mientras algunos pa\u00edses se centran en la acreditaci\u00f3n de programas de grado y posgrado, otros privilegian la evaluaci\u00f3n institucional (CONEAU, 2020). Por ejemplo, la Comisi\u00f3n Nacional de Evaluaci\u00f3n y Acreditaci\u00f3n Universitaria&nbsp;(CONEAU)&nbsp;en Argentina, combina acreditaci\u00f3n de carreras reguladas por el Estado y de posgrado, junto con evaluaci\u00f3n institucional; el Sistema Nacional de Avalia\u00e7\u00e3o da Educa\u00e7\u00e3o Superior&nbsp;(SINAES)en Brasil, articula evaluaci\u00f3n externa de instituciones y programas con mecanismos de seguimiento; o la Comisi\u00f3n Nacional de Acreditaci\u00f3n (CNA) en Chile, sostiene procesos voluntarios junto con la acreditaci\u00f3n obligatoria en \u00e1reas de inter\u00e9s p\u00fablico, cuyo resultados est\u00e1n ligados al financiamiento estatal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo de estos treinta a\u00f1os, los sistemas de AC en la regi\u00f3n se han legitimado y podr\u00eda decirse que hoy son aceptados por instituciones y actores diversos; han funcionado como mecanismos eficaces para asegurar pisos de calidad; y han impulsado transformaciones internas en las instituciones, desde la profesionalizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n hasta el desarrollo de sistemas de informaci\u00f3n (Lemaitre et al., 2018). En paralelo, se abrieron instancias de integraci\u00f3n regional, como el Sistema de Acreditaci\u00f3n Regional de Carreras Universitarias ARCU-SUR, que estableci\u00f3 criterios comunes de acreditaci\u00f3n en carreras de inter\u00e9s p\u00fablico y facilit\u00f3 el reconocimiento de trayectorias y t\u00edtulos entre los pa\u00edses del MERCOSUR, contribuyendo a instalar una cultura de la evaluaci\u00f3n compartida y a articular criterios de calidad entre pa\u00edses; aunque con&nbsp; alcance limitado, al circunscribirse a un conjunto acotado de titulaciones, sin lograr escalar como un verdadero mecanismo regional de movilidad acad\u00e9mica y profesional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 de estos avances, los logros conviven con tensiones y l\u00edmites suficientemente analizados (Lemaitre, 2017; Lemaitre y Zenteno, 2012; Lemaitre et al., 2018). La cultura de la evaluaci\u00f3n hoy se ve amenazada por la burocratizaci\u00f3n y el formalismo. Cuando la acreditaci\u00f3n se convierte en un fin en s\u00ed mismo, las instituciones pueden caer en la \u201cfatiga de la evaluaci\u00f3n\u201d o en conductas adaptativas, centradas m\u00e1s en cumplir con el llenado de formularios que en impulsar mejoras genuinas (Marquina, 2017; Lemaitre et al., 2018). La vinculaci\u00f3n creciente entre financiamiento y acreditaci\u00f3n, aunque otorga eficacia regulatoria, puede reforzar esta tendencia, al convertir procesos nominalmente voluntarios en obligatorios de facto. El riesgo es que las universidades vean a la evaluaci\u00f3n m\u00e1s como una exigencia externa que como un proceso que fortalece su misi\u00f3n y autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El balance muestra, as\u00ed, una doble cara: por un lado, el AC consolid\u00f3 un lenguaje com\u00fan y garantiz\u00f3 est\u00e1ndares b\u00e1sicos en un sistema en expansi\u00f3n; por otro, enfrenta el desaf\u00edo de no quedar atrapado en la l\u00f3gica del control y de la rendici\u00f3n de cuentas, perdiendo su potencial de ser herramienta de gesti\u00f3n y mejora continua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tres d\u00e9cadas de evaluaci\u00f3n en Argentina: logros y aprendizajes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El proceso de AC universitaria en Argentina se remonta a la sanci\u00f3n de la Ley de Educaci\u00f3n Superior (LES) N.\u00ba 24.521 (1995), que institucionaliz\u00f3 la evaluaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n como herramientas de pol\u00edtica p\u00fablica y dio origen a la CONEAU. En un trabajo reciente hemos caracterizado este recorrido en tres etapas diferenciadas de desarrollo dentro de las pol\u00edticas gubernamentales (Denes y Marquina, 2024b). La primera etapa de institucionalizaci\u00f3n se caracteriz\u00f3 por la creaci\u00f3n de un marco regulatorio y la definici\u00f3n de est\u00e1ndares iniciales, incluyendo los primeros criterios para carreras de inter\u00e9s p\u00fablico, como Medicina. Al mismo tiempo, se implementaron programas de financiamiento como el Fondo para el Mejoramiento de la Calidad Universitaria (FOMEC), destinados a incentivar mejoras institucionales en docencia y gesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda etapa (2000-2009) focaliz\u00f3 en la aplicaci\u00f3n de la pol\u00edtica. La acreditaci\u00f3n se consolid\u00f3 como obligatoria para las carreras de posgrado y para aquellas de grado vinculadas a profesiones reguladas por el Estado (art. 43 de la LES), lo que llev\u00f3 a la incorporaci\u00f3n progresiva de otros campos de formaci\u00f3n regulados como ingenier\u00eda, bioqu\u00edmica, farmacia, veterinaria, arquitectura y psicolog\u00eda. Paralelamente, el Estado impuls\u00f3 nuevos programas de mejora (PROMEI, PROMAGRO<sup>1<\/sup> entre otros) que canalizaron recursos hacia \u00e1reas estrat\u00e9gicas y fortalecieron la articulaci\u00f3n entre evaluaci\u00f3n y financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la tercera etapa, que podemos identificar como de profundizaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n (2010-2019), se ampliaron los campos de formaci\u00f3n alcanzados por la acreditaci\u00f3n obligatoria (biolog\u00eda, enfermer\u00eda, biotecnolog\u00eda, abogac\u00eda, entre otros) y se actualizaron los est\u00e1ndares para grado y posgrado, incluyendo la diferenciaci\u00f3n entre maestr\u00edas acad\u00e9micas y profesionales. Se consolid\u00f3 tambi\u00e9n la regulaci\u00f3n de la educaci\u00f3n a distancia, mediante la exigencia de Sistemas Institucionales de Educaci\u00f3n a Distancia (SIED) en todas las universidades que ofrecieran formaci\u00f3n en esta modalidad. La pol\u00edtica de financiamiento a partir de programas de mejora continu\u00f3 expandi\u00e9ndose, aunque en menor medida, con segundas ediciones y nuevas \u00e1reas de apoyo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En balance, las tres d\u00e9cadas de experiencia muestran un proceso m\u00e1s marcado por continuidades que por rupturas, algo que no fue com\u00fan en el resto de las acciones gubernamentales destinadas al sector universitario. Es posible afirmar que la pol\u00edtica de AC se mantuvo estable y legitimada, a\u00fan con cambios de gobierno, gracias a la combinaci\u00f3n de regulaci\u00f3n estatal, financiamiento para la mejora y consolidaci\u00f3n institucional de la CONEAU. Este caso resulta ilustrativo en el marco latinoamericano, ya que en Argentina el AC se ha utilizado tanto para garantizar m\u00ednimos comunes como para impulsar cambios internos en las universidades, mostrando la tensi\u00f3n permanente entre control, financiamiento y mejora. A diferencia de otros casos nacionales, el v\u00ednculo de financiamiento no estuvo asociado a penalizaciones o l\u00f3gicas de competencia entre instituciones, sino a reforzar los aspectos a mejorar surgidos de la acreditaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El principal legado de este recorrido de AC es haber instalado un lenguaje com\u00fan. La jerga de la acreditaci\u00f3n (Marquina, 2017), la figura de los pares evaluadores y el uso de est\u00e1ndares compartidos ordenaron discusiones que antes eran fragmentarias o inexistentes. La disputa desarrollada en la d\u00e9cada de 1990 en torno a la separaci\u00f3n entre el t\u00edtulo acad\u00e9mico y el t\u00edtulo habilitante \u2013debate que no logr\u00f3 resolverse a favor de su escisi\u00f3n, dado que su conjunci\u00f3n&nbsp; forma parte de la esencia de la formaci\u00f3n universitaria argentina\u2013, condujo a un modelo de evaluaci\u00f3n de procesos y no de resultados finales, lo que dio origen al r\u00e9gimen de acreditaci\u00f3n de carreras reguladas por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos de gesti\u00f3n, la idea de que \u201clo pide la CONEAU\u201d funcion\u00f3 muchas veces como herramienta para impulsar cambios internos, ya sean curriculares, de profesionalizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas, o para colocar en agenda dimensiones largamente relegadas \u2013por ejemplo, las funciones de extensi\u00f3n y vinculaci\u00f3n en carreras en las que no exist\u00edan de manera sistem\u00e1tica\u2013. Tambi\u00e9n se abrieron algunas ventanas a indicadores de resultados (graduaci\u00f3n, egreso, abandono), todav\u00eda incipientes pero cada vez m\u00e1s necesarios para guiar decisiones con evidencia. En este sentido, es posible afirmar que la pol\u00edtica de evaluaci\u00f3n tambi\u00e9n contribuy\u00f3 a ordenar el sistema universitario, estableciendo par\u00e1metros m\u00ednimos de calidad que funcionaron como \u201cpisos comunes\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, la madurez trajo tambi\u00e9n cierta rutinizaci\u00f3n, tal como se ha venido sosteniendo para estos procesos en diferentes contextos (Lemaitre et al., 2018). Carreras de posgrado acreditadas repiten el llenado de formularios y liturgias que poco agregan a la mejora. Y la apuesta por umbrales comunes empuj\u00f3 a cierta homogeneidad, en un sistema enorme y diverso; si a una carrera \u201cle va bien\u201d bajo el r\u00e9gimen vigente, tiene pocos incentivos para arriesgar innovaciones que podr\u00edan complejizar la pr\u00f3xima visita externa. En este sentido, la experiencia argentina ha intentado superar estas limitaciones con nuevas figuras, como la acreditaci\u00f3n de posgrado focalizada, para las carreras con m\u00e1s de dos acreditaciones, y recientemente, con la evaluaci\u00f3n institucional focalizada, para las instituciones con m\u00e1s de dos evaluaciones externas. La pregunta, entonces, deja de ser si la evaluaci\u00f3n \u201csirvi\u00f3\u201d \u2013porque sin dudas orden\u00f3 y gener\u00f3 capacidades\u2013 para pasar a ser \u201cqu\u00e9 hacer ahora\u201d, una vez que las carreras e instituciones se estabilizan en los umbrales. Esto lleva a pensar la necesidad de reorientar los esfuerzos hacia el aprendizaje institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El salto cualitativo: de la evaluaci\u00f3n por procesos a los sistemas internos de calidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para avanzar en la superaci\u00f3n de estas limitaciones, que no son espec\u00edficas ni de Argentina ni de la regi\u00f3n, sino que forman parte de una realidad global, gana fuerza en el mundo la idea de un salto cualitativo hacia la metaevaluaci\u00f3n, que mantiene las funciones externas all\u00ed donde agregan valor \u2013por ejemplo, para autorizar el funcionamiento de carreras e instituciones nuevas, o para dar garant\u00eda p\u00fablica de la formaci\u00f3n hacia la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal salto implica que la intervenci\u00f3n externa tiende a focalizarse en evaluar la capacidad de la propia instituci\u00f3n para asegurar la calidad de sus funciones sustantivas demanera continua, integrando planificaci\u00f3n, informaci\u00f3n y gesti\u00f3n. Esta perspectiva diferente del AC no es nueva. Las pol\u00edticas de calidad de los pa\u00edses escandinavos fueron desarrolladas originariamente desde este enfoque y, m\u00e1s recientemente, el espacio europeo de la educaci\u00f3n superior avanz\u00f3 en lineamientos para est\u00e1ndares tendientes a que las agencias eval\u00faen desde este nivel (ENQA, 2015). En pocas palabras, la idea de la metaevaluaci\u00f3n remite a la evaluaci\u00f3n externa que da cuenta, en base a ciertos est\u00e1ndares generales, de c\u00f3mo cada instituci\u00f3n asegura de manera continua la calidad de lo que hace. De acuerdo con la UNESCO (2018), el aseguramiento interno de la calidad se define como: \u201cel proceso, respaldado por pol\u00edticas y sistemas, utilizado por una instituci\u00f3n para mantener y mejorar la calidad de la educaci\u00f3n experimentada por sus estudiantes y de las investigaciones realizadas por su personal\u201d (p. 26).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cambio representa una evoluci\u00f3n l\u00f3gica de los modelos de calidad, en la que las universidades, despu\u00e9s de d\u00e9cadas de evaluaci\u00f3n externa, deben empezar a desarrollar mecanismos propios para monitorear su desempe\u00f1o, aprender de sus resultados, identificar \u00e1reas de mejora y redefinir sus estrategias. De esta forma aparecen las propuestas de constituir sistemas internos o institucionales de aseguramiento de la calidad (SIAC).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esencia, un SIAC no es una oficina o \u00e1rea en el organigrama institucional, sino un marco institucional que articula planificaci\u00f3n, gesti\u00f3n y evaluaci\u00f3n, con sistemas de informaci\u00f3n robustos, participaci\u00f3n de los diversos actores, reglas claras para recoger, analizar y usar datos en tiempo oportuno, y una cultura que reconoce la calidad como tarea compartida y cotidiana (UNESCO, 2018; ENQA, 2015). Teniendo en cuenta esto, un SIAC s\u00f3lido es se\u00f1al de madurez institucional, en tanto permite desplazar la l\u00f3gica desde el \u201ccumplir con\u201d hacia el \u201caprender de\u201d y \u201cmejorar con\u201d. Ya no se trata solo de responder a demandas externas, sino de desarrollar capacidades end\u00f3genas de autorregulaci\u00f3n y aprendizaje institucional. La evaluaci\u00f3n deja as\u00ed de vivirse como un evento extraordinario para pasar a formar parte de la vida institucional cotidiana.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, los lineamientos internacionales m\u00e1s recientes convergen en la necesidad de alinear el aseguramiento interno de la calidad con la planificaci\u00f3n, los sistemas de informaci\u00f3n y la toma de decisiones. De este modo, se busca que la rendici\u00f3n de cuentas externa se parezca m\u00e1s a \u201capretar un bot\u00f3n\u201d dentro de un tablero de seguimiento continuo interno que a una carrera contrarreloj para ensamblar datos dispersos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Panorama regional y la especificidad argentina de los SIAC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestra regi\u00f3n, se observa una incipiente tendencia hacia la consolidaci\u00f3n de los sistemas internos (Pacheco, 2023). En Chile, la Ley 21.091 (2018) define un Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad e incorpora expl\u00edcitamente el aseguramiento interno en la acreditaci\u00f3n institucional. En M\u00e9xico, la Ley General de Educaci\u00f3n Superior (2021) obliga a las universidades a desarrollar procesos sistem\u00e1ticos de planeaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n internos y externos para funciones sustantivas y de gesti\u00f3n (art.\u202f60). En Colombia, el Acuerdo CESU 02\/2022 promueve la consolidaci\u00f3n de los sistemas internos como soporte de la calidad y de los procesos de alta calidad. En estos casos se observa la consolidaci\u00f3n de un patr\u00f3n de complementariedad entre lo interno y lo externo y la invitaci\u00f3n a reconocer trayectorias institucionales diversas (Chile: Ley\u202f21.091; M\u00e9xico: LGES 2021; Colombia: Acuerdo\u202f02\/2022).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Argentina, por su parte, el tema aparece con la CONEAU (2023), subrayando la importancia de consolidar sistemas internos como un paso necesario para reforzar la cultura de la calidad en las universidades argentinas. En su <em>Gu\u00eda para la implementaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de SIAC<\/em>, la agencia destac\u00f3 que la calidad se ha convertido en una herramienta de gesti\u00f3n integrada en la vida universitaria y que la diversidad de trayectorias institucionales exige revisar pr\u00e1cticas y superar la dependencia exclusiva de la evaluaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n externas. El desarrollo de los SIAC permitir\u00eda articular procesos fragmentados, fortalecer los planes de mejora y dotar a las instituciones de herramientas de seguimiento m\u00e1s eficaces. El documento ofrece seis dimensiones orientadoras para el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n con \u00e9nfasis en integraci\u00f3n de procesos, informaci\u00f3n y planificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de un proceso de discusi\u00f3n en el Consejo de Universidades, la Resoluci\u00f3n Ministerial 2597\/2023 cre\u00f3 formalmente los SIAC en todas las universidades argentinas, estableciendo como objetivos centrales la consolidaci\u00f3n de dispositivos estables y org\u00e1nicos de evaluaci\u00f3n, planeamiento y mejora, articulados con la docencia, la investigaci\u00f3n, la extensi\u00f3n y la vinculaci\u00f3n. La norma asign\u00f3 a cada instituci\u00f3n la responsabilidad de garantizar el funcionamiento de un SIAC que promueva la cultura de la calidad y el desarrollo de planes de mejora en el marco de su propio plan institucional. Estos sistemas, evaluados por la CONEAU y validados por la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n, deber\u00e1n adem\u00e1s articular los procesos de autoevaluaci\u00f3n con instancias de pares externos, orientados a fortalecer la calidad formativa de las carreras universitarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novedad de este nuevo marco normativo fue que su principal objetivo consisti\u00f3 en responder a un reclamo de inclusi\u00f3n en alg\u00fan proceso de validaci\u00f3n de calidad por parte de algunas carreras que no est\u00e1n incluidas en el r\u00e9gimen del art\u00edculo 43 de la LES. De esta forma, la norma dispuso la obligatoriedad de implementar un programa de certificaci\u00f3n de car\u00e1cter voluntario para estas carreras. Se trata de un aspecto que no constituye, en la experiencia comparada de los SIAC, un elemento central, y que todav\u00eda es objeto de debate. Aun as\u00ed, estos avances sobre los SIAC ya marcan un cambio de paradigma tendiente a fortalecer la funci\u00f3n interna del aseguramiento de la calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los SIAC frente a trayectorias institucionales diversas en Argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La creaci\u00f3n de los SIAC establecida por la Resoluci\u00f3n Ministerial 2597\/2023 encuentra a las universidades nacionales en situaciones muy heterog\u00e9neas respecto de sus procesos internos de calidad. Una investigaci\u00f3n realizada recientemente<sup>2<\/sup> parti\u00f3 de la hip\u00f3tesis de que no todas las instituciones est\u00e1n en las mismas condiciones para avanzar en la direcci\u00f3n que marca este nuevo modelo, que, como se ha mencionado anteriormente, requiere un alto grado de madurez institucional en materia de AC. Con el fin de examinar estas diferencias, se analizaron, sobre una muestra de 57 universidades nacionales, variables como la cantidad de evaluaciones externas atravesadas, los planes estrat\u00e9gicos elaborados, los procesos de acreditaci\u00f3n, el grado de institucionalizaci\u00f3n de las \u00e1reas de calidad y su vinculaci\u00f3n con la planificaci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados muestran que las universidades m\u00e1s antiguas y de mayor tama\u00f1o son las que acumulan m\u00e1s rondas de evaluaci\u00f3n, m\u00e1s procesos de acreditaci\u00f3n y m\u00e1s planes estrat\u00e9gicos, lo que indica una trayectoria m\u00e1s consolidada en AC. En estas instituciones, las unidades de calidad tienden a ser permanentes, dependen en mayor medida de la m\u00e1xima autoridad y articulan la funci\u00f3n de evaluaci\u00f3n con la planificaci\u00f3n. Por su parte, las universidades m\u00e1s j\u00f3venes y peque\u00f1as suelen mostrar estructuras a\u00fan en proceso de consolidaci\u00f3n, con mayor variaci\u00f3n en la ubicaci\u00f3n de las \u00e1reas de calidad en la estructura organizacional, menor integraci\u00f3n entre funciones y una dependencia m\u00e1s difusa dentro del organigrama institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n revela que, en general, menos de la mitad de las universidades han logrado integrar de manera conjunta la evaluaci\u00f3n institucional, la acreditaci\u00f3n de carreras y la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica \u2013aspecto crucial para la validaci\u00f3n de carreras que no est\u00e1n incluidas en el art. 43 de la LES\u2013, lo que refleja una maduraci\u00f3n desigual de los procesos de calidad. Solo en los casos de instituciones con larga trayectoria y mayor tama\u00f1o se observa una articulaci\u00f3n m\u00e1s robusta entre estas funciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este diagn\u00f3stico evidencia que la implementaci\u00f3n de los SIAC no parte de un terreno homog\u00e9neo. Mientras algunas universidades cuentan con bases s\u00f3lidas para incorporar la nueva normativa como una oportunidad de fortalecer la mejora interna, otras pueden asumir su ejecuci\u00f3n m\u00e1s como una carga obligatoria que como una herramienta de gesti\u00f3n. El riesgo, entonces, es que los SIAC sean vividos en ciertos casos como un nuevo ciclo de cumplimiento formal, en lugar de convertirse en motores de aprendizaje institucional y de articulaci\u00f3n virtuosa entre evaluaci\u00f3n, planificaci\u00f3n y mejora continua (Denes y Marquina, 2024a).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Riesgos y condiciones para una implementaci\u00f3n virtuosa de los SIAC<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El despliegue de los SIAC constituye un punto de inflexi\u00f3n en la pol\u00edtica universitaria de la regi\u00f3n. A diferencia de las evaluaciones externas peri\u00f3dicas, que han marcado las tres d\u00e9cadas previas, los SIAC suponen la incorporaci\u00f3n en las instituciones de pr\u00e1cticas de seguimiento y mejora de car\u00e1cter permanente. En su concepci\u00f3n m\u00e1s prometedora, ofrecen la posibilidad de fortalecer la capacidad de las universidades para aprender de s\u00ed mismas, tomar decisiones sustentadas en evidencia y sostener una cultura de mejora continua. Diversos organismos internacionales han se\u00f1alado que, cuando logran consolidarse, los sistemas internos facilitan tambi\u00e9n los procesos externos, al contar con informaci\u00f3n validada y disponible, y contribuyen a la gobernanza institucional mediante la integraci\u00f3n de planificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n y presupuesto (UNESCO, 2018; ENQA, 2015; INQAAHE, 2018 y 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, la experiencia acumulada en Am\u00e9rica Latina muestra que no todo avance en materia de calidad resulta autom\u00e1ticamente virtuoso. La implementaci\u00f3n de los SIAC en contextos donde prima la presi\u00f3n normativa sobre la convicci\u00f3n institucional puede generar din\u00e1micas poco productivas. En esos escenarios, la formalizaci\u00f3n reemplaza a la mejora genuina y las instituciones corren el riesgo de reproducir internamente la l\u00f3gica de control externo que dicen querer superar. La literatura especializada advierte que este fen\u00f3meno suele expresarse en la proliferaci\u00f3n de oficinas que duplican funciones, la elaboraci\u00f3n de informes destinados \u00fanicamente a satisfacer auditor\u00edas y la instalaci\u00f3n de una cultura de simulaci\u00f3n que busca \u201cmostrar\u201d m\u00e1s que \u201ctransformar\u201d (INQAAHE, 2018 y 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El peligro de burocratizaci\u00f3n no es un dato menor, ya que puede vaciar de contenido un instrumento que fue concebido para dinamizar la innovaci\u00f3n y fortalecer la autonom\u00eda responsable de las universidades. Si el esfuerzo institucional se concentra en cumplir con requerimientos repetidos de manera autom\u00e1tica, los SIAC pueden terminar reproduciendo la misma \u201ccultura del cumplimiento\u201d que en otros momentos caracteriz\u00f3 a la acreditaci\u00f3n obligatoria. De all\u00ed la importancia de pensar su desarrollo como un proceso gradual, respetuoso de las trayectorias diversas de cada instituci\u00f3n y sensible a sus capacidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La clave radicar\u00eda no tanto en crear nuevas estructuras, sino en articular y dar coherencia a lo que ya existe para potenciarlo. Unidades de evaluaci\u00f3n, oficinas de acreditaci\u00f3n, \u00e1reas de planificaci\u00f3n, sistemas de informaci\u00f3n y equipos t\u00e9cnicos han venido produciendo datos, informes y diagn\u00f3sticos durante a\u00f1os. El desaf\u00edo consiste, entonces, en vincular esas instancias en torno a objetivos estrat\u00e9gicos e indicadores o descriptores comprensibles, evitando la fragmentaci\u00f3n y logrando que la informaci\u00f3n se traduzca efectivamente en decisiones de gesti\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro aspecto cr\u00edtico es la relaci\u00f3n entre la gobernanza central y las din\u00e1micas de las unidades acad\u00e9micas. La experiencia demuestra que los SIAC funcionan de manera m\u00e1s eficaz cuando combinan lineamientos comunes desde el nivel central con la capacidad de las facultades y carreras de adaptarlos a sus propios objetivos. Una gobernanza equilibrada, que distribuye responsabilidades y reconoce la diversidad interna, evita tanto la rigidez burocr\u00e1tica como la dispersi\u00f3n descoordinada. A su vez, los SIAC requieren de capacidades t\u00e9cnicas s\u00f3lidas y de un liderazgo acad\u00e9mico que legitime sus prioridades (CONEAU, 2023). Sin equipos especializados en planificaci\u00f3n, evaluaci\u00f3n y gesti\u00f3n de datos, y sin rectorados y consejos superiores que los respalden pol\u00edticamente, corren el riesgo de perder sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la relaci\u00f3n entre lo interno y lo externo necesita ser cuidadosamente recalibrada. Un SIAC robusto no elimina la evaluaci\u00f3n externa, pero la transforma en un ejercicio menos intrusivo y m\u00e1s significativo. Tanto los est\u00e1ndares europeos (Standards and Guidelines for Quality Assurance in the European Higher Education Area, o ESG) como las gu\u00edas de la International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education&nbsp; (INQAAHE) subrayan que la diversidad de modelos institucionales debe ser acompa\u00f1ada y reconocida, y no uniformada bajo un patr\u00f3n \u00fanico (ENQA, 2015; INQAAHE, 2022).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis, el potencial de los SIAC depende de la forma en que sean implementados. All\u00ed donde predomine la obligaci\u00f3n normativa y el enfoque homog\u00e9neo, se corre el riesgo de construir una burocracia que repita viejos vicios que esta nueva etapa intenta superar. En cambio, cuando se desarrollan de manera progresiva, voluntaria y apoyada en trayectorias previas, podr\u00edan convertirse en verdaderos motores de aprendizaje institucional.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La madurez de los sistemas de calidad y el desaf\u00edo de la integraci\u00f3n regional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aseguramiento de la calidad hoy ya no es solo un tema institucional, as\u00ed como tampoco cumple un papel dentro de cada sistema nacional de educaci\u00f3n superior, sino que se convierte en una condici\u00f3n indispensable para avanzar en procesos de integraci\u00f3n regional. La posibilidad de articular acuerdos de reconocimiento mutuo, facilitar la movilidad acad\u00e9mica y profesional, o implementar instrumentos compartidos como sistemas de cr\u00e9ditos y marcos de cualificaciones comunes, depende en gran medida de la confianza entre pa\u00edses. Esa confianza, a su vez, descansa sobre la madurez y la solidez de los sistemas de calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia europea, con la construcci\u00f3n del Espacio Europeo de Educaci\u00f3n Superior, muestra que los mecanismos comunes \u2014European Credit Transfer and Accumulation System (ECTS), marcos de cualificaciones y registros internacionales de agencias de calidad\u2014 no habr\u00edan sido posibles sin un piso de legitimidad compartida en torno a los sistemas internos y externos de aseguramiento de la calidad. Aunque el contexto latinoamericano es muy distinto y marcado por la diversidad, la existencia de procesos de calidad robustos y reconocidos seguramente tambi\u00e9n ser\u00e1n condici\u00f3n necesaria para que los acuerdos no queden s\u00f3lo en el plano normativo, y puedan traducirse en movilidad efectiva e integraci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Am\u00e9rica Latina, experiencias como el ARCU-SUR han mostrado que es posible construir marcos comunes para ciertas titulaciones de inter\u00e9s p\u00fablico, y las discusiones sobre marcos de cualificaciones y sistemas de cr\u00e9ditos regionales apuntan actualmente en la misma l\u00ednea. Sin embargo, el alcance de todas estas iniciativas y experiencias depender\u00e1 de la consolidaci\u00f3n de los sistemas nacionales de aseguramiento de la calidad, que en algunos pa\u00edses a\u00fan est\u00e1 pendiente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sistemas de AC internos robustos, en di\u00e1logo con agencias externas leg\u00edtimas, pueden aportar transparencia y credibilidad, aspectos necesarios para avanzar hacia esquemas de reconocimiento m\u00e1s amplios y sostenibles, que combinen movilidad, cooperaci\u00f3n y respeto por la diversidad institucional y nacional. De esta manera, el AC se convierte en la puerta de entrada para un di\u00e1logo verdaderamente horizontal con otros espacios regionales, donde Am\u00e9rica Latina no adapte autom\u00e1ticamente est\u00e1ndares ajenos, sino que aporte su propia experiencia y visi\u00f3n en un di\u00e1logo regional. Avanzar hacia esta articulaci\u00f3n puede marcar el inicio de una segunda generaci\u00f3n de pol\u00edticas de calidad en la regi\u00f3n, orientadas no solo a la regulaci\u00f3n y a la mejora interna, sino tambi\u00e9n a proyectar a Am\u00e9rica Latina como un actor con voz propia en la conversaci\u00f3n global sobre educaci\u00f3n superior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones: De la cultura del cumplimiento a la cultura de la mejora en un mundo cada vez m\u00e1s integrado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Treinta a\u00f1os despu\u00e9s, el AC en Argentina y en Am\u00e9rica Latina logr\u00f3 ordenar sistemas en expansi\u00f3n, construir un lenguaje com\u00fan, profesionalizar pr\u00e1cticas y abrir espacios para incorporar dimensiones antes relegadas, como la extensi\u00f3n, la internacionalizaci\u00f3n o el seguimiento de resultados. No hay dudas de que en este lapso el AC dej\u00f3 una huella profunda en la vida universitaria y en la relaci\u00f3n entre Estado y sistema de educaci\u00f3n superior. Asimismo, mostr\u00f3 sus l\u00edmites, entre ellos la rutinizaci\u00f3n de pr\u00e1cticas, que inmoviliza, y la homogeneizaci\u00f3n de procesos, que aplana la diversidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia recorrida habilita a dar nuevos saltos cualitativos, que no implican renunciar al control externo \u2014todav\u00eda necesario para licenciar, autorizar y otorgar garant\u00edas p\u00fablicas\u2014, sino reorientar el esfuerzo principal hacia el aprendizaje institucional. En este sentido se orienta la incorporaci\u00f3n de los SIAC por convicci\u00f3n institucional y con dise\u00f1os situados, y no como una exigencia normativa m\u00e1s. Para lograrlo, se necesitan sistemas de segunda generaci\u00f3n, con est\u00e1ndares m\u00e1s sensibles a la diversidad institucional y a los contextos nacionales, que eviten la homogeneizaci\u00f3n y permitan capturar evidencias m\u00e1s ricas y relevantes sobre la calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En paralelo, en un escenario de creciente movilidad acad\u00e9mica y profesional, y en un mundo en el que los rankings internacionales imponen criterios muchas veces ajenos a la realidad regional, Am\u00e9rica Latina necesita consolidar redes y mecanismos de reconocimiento mutuo que faciliten la movilidad y los reconocimientos. Solo de este modo podr\u00e1 presentarse al mundo con voz propia, poner en valor su idiosincrasia y contribuir a un di\u00e1logo horizontal en el plano global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desaf\u00edo de esta nueva etapa es el de siempre, pero a otra escala: seguir consolidando el tr\u00e1nsito desde una cultura del cumplimiento hacia una cultura de mejora continua. En el nuevo contexto, no solo se discute la vigencia de la evaluaci\u00f3n como pol\u00edtica p\u00fablica, sino la capacidad de la universidad latinoamericana como instituci\u00f3n capaz de aprender, innovar y reinventarse, sosteniendo su misi\u00f3n en un contexto global cada vez m\u00e1s exigente e interdependiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sup>1<\/sup> PROMEI: Proyecto de Mejoramiento de la Ense\u00f1anza en Ingenier\u00eda. PROMAGRO: Programa Mejoramiento Ense\u00f1anza Agronom\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2 PICT 2021-1209: \u201cGobierno y gesti\u00f3n institucional de las funciones sustantivas de las universidades: entre el gerencialismo y el aseguramiento de la calidad\u201d. Sus resultados pueden verse en Denes y Marquina, 2024a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consejo Nacional de Educaci\u00f3n Superior de Colombia (CESU) (2022). Acuerdo 02 de 2022 \u201cPor el cual se expide el C\u00f3digo de Buen Gobierno para el Consejo Nacional de Acreditaci\u00f3n \u2013 CNA\u201d. 1\u00b0 de julio. https:\/\/snies.mineducacion.gov.co\/1778\/w3-article-411194.html?_noredirect=1&amp;utm_source=chatgpt.com<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comisi\u00f3n Nacional de Evaluaci\u00f3n y Acreditaci\u00f3n Universitaria (CONEAU). (2020). <em>Los sistemas nacionales de aseguramiento de la calidad de la educaci\u00f3n superior en Iberoam\u00e9rica<\/em>. CONEAU; OEI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comisi\u00f3n Nacional de Evaluaci\u00f3n y Acreditaci\u00f3n Universitaria (CONEAU). (2023). <em>Gu\u00eda para la implementaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de sistemas internos de aseguramiento de la calidad universitaria<\/em>. CONEAU.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Denes, C. y Marquina, M. (2024a). Avances en la investigaci\u00f3n sobre pol\u00edticas p\u00fablicas de aseguramiento de la calidad y configuraci\u00f3n universitaria: los SIAC [Ponencia]. <em>IX Encuentro Nacional y VI Latinoamericano: La universidad como objeto de investigaci\u00f3n<\/em>, 4-6 de septiembre, La Plata, Argentina. <a href=\"https:\/\/congresos.fahce.unlp.edu.ar\/la-universidad-como-objeto-de-investigacion\">https:\/\/congresos.fahce.unlp.edu.ar\/la-universidad-como-objeto-de-investigacion<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Denes, C. y Marquina, M. (2024b). Evoluci\u00f3n de las pol\u00edticas de aseguramiento de la calidad del nivel universitario argentino [Ponencia]. <em>III Encuentro Internacional de Educaci\u00f3n.<\/em> Eje 2: La educaci\u00f3n superior argentina en el contexto latinoamericano a 40 a\u00f1os de la recuperaci\u00f3n democr\u00e1tica: tensiones en torno a lo p\u00fablico. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), Tandil, Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA). (2015). <em>Standards and guidelines for quality assurance in the European Higher Education Area (ESG)<\/em>. ENQA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education (INQAAHE). (2018). <em>Guidelines of good practice<\/em>. INQAAHE.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education (INQAAHE). (2022). <em>International standards and guidelines for quality assurance in tertiary education<\/em>. INQAAHE.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lemaitre, M. J. (2017). Quality assurance in Latin America: Current situation and future challenges. <em>Tuning Journal for Higher Education, 5<\/em>(1), 21\u201340. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.18543\/tjhe-5(1)-2017pp21-40\">https:\/\/doi.org\/10.18543\/tjhe-5(1)-2017pp21-40<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lemaitre, M. J. (Coord.), Aguilera, R., Dibbern, A., Hayte, C., Muga, A. y T\u00e9llez, J. (2018). <em>La educaci\u00f3n superior como parte del sistema educativo de Am\u00e9rica Latina y el Caribe: Calidad y aseguramiento de la calidad<\/em>. UNESCO-IESALC; Universidad Nacional de C\u00f3rdoba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lemaitre, M. J. y Zenteno, M. E. (2012). <em>Aseguramiento de la calidad en Iberoam\u00e9rica. Educaci\u00f3n superior. Informe 2012<\/em>. Universia; CINDA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ministerio de Educaci\u00f3n de Chile (2018). Ley N.\u00ba\u202f21.091 sobre Educaci\u00f3n Superior (publicada en el Diario Oficial el 29 de mayo). Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. https:\/\/bcn.cl\/36lyk<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">C\u00e1mara de Diputados del H. Congreso de la Uni\u00f3n de M\u00e9xico (2021). <em>Ley General de Educaci\u00f3n Superior<\/em> (publicada en el <em>Diario Oficial de la Federaci\u00f3n<\/em> el 20 de abril).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marquina, M. (2017). <em>Yo te eval\u00fao, t\u00fa me eval\u00faas: Pol\u00edticas de evaluaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n universitaria en Argentina<\/em>. Eudeba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ministerio de Educaci\u00f3n de la Naci\u00f3n. (2023, 15 de noviembre). Resoluci\u00f3n 2597\/2023. Sistemas Institucionales de Aseguramiento de la Calidad (SIAC). <em>Bolet\u00edn Oficial de la Rep\u00fablica Argentina<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pacheco, I. (2023). Sistemas internos de aseguramiento de la calidad: \u00bfcarga u oportunidad? <em>Revista de Educaci\u00f3n Superior en Am\u00e9rica Latina (ESAL)<\/em>, (13), 47\u201351.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">UNESCO &#8211; International Institute for Educational Planning. (2018). <em>Internal quality assurance: Enhancing higher education quality and graduate employability<\/em>. UNESCO.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(haz click aqui para desplegar la imagen) M\u00f3nica Marquina CONICET\/Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTreF), Argentina Introducci\u00f3n El aseguramiento de la calidad (AC) en la educaci\u00f3n superior latinoamericana cumple ya casi tres d\u00e9cadas de desarrollo sostenido. En los a\u00f1os noventa, el AC surgi\u00f3 como una pol\u00edtica novedosa, a veces resistida y en tensi\u00f3n con &#8230; <a title=\"A tres d\u00e9cadas de la evaluaci\u00f3n universitaria en Argentina y Am\u00e9rica Latina: balance, tensiones y nuevos horizontes\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2026\/04\/16\/a-tres-decadas-de-la-evaluacion-universitaria-en-argentina-y-america-latina-balance-tensiones-y-nuevos-horizontes\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre A tres d\u00e9cadas de la evaluaci\u00f3n universitaria en Argentina y Am\u00e9rica Latina: balance, tensiones y nuevos horizontes\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[437,522],"tags":[152,108],"class_list":["post-4775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-437","category-dossier","tag-evaluacion","tag-monica-marquina"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4775"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5017,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4775\/revisions\/5017"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}