{"id":2532,"date":"2021-10-17T15:39:20","date_gmt":"2021-10-17T15:39:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=2532"},"modified":"2021-11-25T13:44:57","modified_gmt":"2021-11-25T13:44:57","slug":"acreditacion-de-carreras-y-evaluacion-curricular-dos-ambitos-en-tension","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/10\/17\/acreditacion-de-carreras-y-evaluacion-curricular-dos-ambitos-en-tension\/","title":{"rendered":"Acreditaci\u00f3n de carreras y evaluaci\u00f3n curricular: dos \u00e1mbitos en tensi\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<script>animacionTop=0;animacionH=772;animacionW=1280;<\/script><figure class=\"ilustracion-header\"><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/animaciones\/LeoSolaas-20\/a-sense-of-attraction-08_32204814352_o.jpg\" style=\"width:100vw; margin-top: 0vh; position: relative;\"><\/figure><div class=\"ilustracion-header-footer-text\" style=\"margin-bottom:20px\"><a href=\"#\" id=\"botDespliegue\">(haz click aqui para desplegar la imagen)<\/a><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><strong><em>Sonia Araujo<\/em><\/strong><\/p><cite>Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En la Argentina la Ley de Educaci\u00f3n Superior n\u00b0 24.521 de 1995 (LES) introduce una clara distinci\u00f3n entre la evaluaci\u00f3n para el caso de las instituciones universitarias y la acreditaci\u00f3n referida a las carreras de grado y posgrado. Como se ha se\u00f1alado, este marco legal y las normativas derivadas para el desarrollo de estos procesos dan cuenta de dos enfoques evaluativos que, a su vez, generan dos din\u00e1micas en el conjunto de las instituciones universitarias (Araujo, 2014; 2015). Por un lado, la evaluaci\u00f3n institucional que desde una perspectiva cualitativa y comprensiva de los proyectos universitarios respeta la diversidad y deriva hacia una mayor diferenciaci\u00f3n del sistema. Por otro lado, la acreditaci\u00f3n basada en criterios y est\u00e1ndares predeterminados que, aunque son definidos a partir de diferentes estrategias para las carreras de grado de inter\u00e9s p\u00fablico y para las carreras de posgrado, resulta en una mayor homogeneizaci\u00f3n en el desarrollo de las propuestas formativas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Esta diferenciaci\u00f3n fragmenta las pr\u00e1cticas evaluadoras y limita las posibilidades de di\u00e1logo, articulaci\u00f3n y aportes mutuos. Asimismo, dificulta la elaboraci\u00f3n de un marco referencial te\u00f3rico, metodol\u00f3gico y axiol\u00f3gico articulador de la pol\u00edtica p\u00fablica en torno a los procesos de aseguramiento de la calidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La acreditaci\u00f3n establecida en los art\u00edculos 39 y 43 de la LES se fortalecer\u00eda con la recuperaci\u00f3n de al menos dos conceptos, <em>evaluaci\u00f3n<\/em> y <em>curriculum. <\/em>Ambos<em> <\/em>remiten a disciplinas con tradiciones de pensamiento que permitir\u00edan anclar la discusi\u00f3n sobre la formaci\u00f3n universitaria atendiendo problem\u00e1ticas actuales y relevantes desde una perspectiva pedag\u00f3gica e institucional; aportar a la significaci\u00f3n que adquiere la comprensi\u00f3n del objeto evaluado en cuanto la acreditaci\u00f3n abarca la formaci\u00f3n de grado o de posgrado a trav\u00e9s de la selecci\u00f3n de contenidos considerados valiosos; y contribuir a la reflexi\u00f3n sobre la disputa en el campo de la evaluaci\u00f3n educativa sobre enfoques y abordajes metodol\u00f3gicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En los art\u00edculos de la LES mencionados en el p\u00e1rrafo anterior la acreditaci\u00f3n se propone sobre la base de est\u00e1ndares establecidos por el Ministerio de Educaci\u00f3n en acuerdo con el Consejo de Universidades: el primero lo hace para referirse a las carreras de posgrado (Especializaci\u00f3n, Maestr\u00eda y Doctorado); el segundo indica que las titulaciones reguladas por el Estado, cuyo ejercicio pudiera comprometer el inter\u00e9s p\u00fablico poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formaci\u00f3n de los habitantes, requieren el respeto de la carga horaria m\u00ednima y considerar en los planes de estudio los contenidos curriculares b\u00e1sicos y los criterios sobre intensidad de la formaci\u00f3n pr\u00e1ctica que establezca el Ministerio de Educaci\u00f3n en acuerdo con el Consejo de Universidades, y deben ser acreditadas peri\u00f3dicamente por la CONEAU o por entidades privadas constituidas con ese fin, debidamente reconocidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La acreditaci\u00f3n de especialidades y profesionales, con amplia y larga tradici\u00f3n en el sistema norteamericano desde fines del siglo XIX, se sostiene en la noci\u00f3n de programa. Si bien dicho concepto no forma parte del vocabulario introducido por la pol\u00edtica de aseguramiento de la calidad en la Argentina, en la acreditaci\u00f3n de carreras subyace la misma l\u00f3gica. En este sentido, como sostiene D\u00edaz Barriga (2015), la implantaci\u00f3n de la evaluaci\u00f3n con fines de acreditaci\u00f3n en la d\u00e9cada de 1990 cancela el debate en torno a la evaluaci\u00f3n curricular. En el caso de nuestro pa\u00eds la acreditaci\u00f3n se instala en un contexto donde era incipiente el debate acad\u00e9mico en torno al curriculum en tanto se hab\u00eda iniciado durante los a\u00f1os ochenta del siglo pasado, con el regreso a la democracia, que habilit\u00f3 la introducci\u00f3n de corrientes cr\u00edticas a la racionalidad tecnol\u00f3gica dominante (Feeney, 2014).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En coincidencia con D\u00edaz Barriga (2015), en el contexto de implantaci\u00f3n de la evaluaci\u00f3n de la calidad, el concepto de programa ya no remite a un instrumento para guiar la ense\u00f1anza en un espacio curricular (asignatura, seminario, taller o m\u00f3dulo) sino que abarca todo lo que acontece con relaci\u00f3n a una formaci\u00f3n profesional: planes de estudio y planificaciones de la ense\u00f1anza, programas y proyectos de investigaci\u00f3n de la instituci\u00f3n, normativas institucionales, cuerpo acad\u00e9mico, \u00f3rganos de gesti\u00f3n, actividades de extensi\u00f3n, mecanismos de seguimiento de los estudiantes, matr\u00edcula, n\u00famero de egresados, por citar los m\u00e1s significativos. La evaluaci\u00f3n con fines de acreditaci\u00f3n es realizada por agencias a partir de est\u00e1ndares m\u00ednimos de calidad exigibles y en un lapso temporal determinado.<\/p>\n\n\n\n<p>La evaluaci\u00f3n del curriculum cobra protagonismo a partir de Ralph Tyler quien, a mediados del siglo XX, propone un m\u00e9todo racional para su elaboraci\u00f3n partiendo de cuatro preguntas b\u00e1sicas y en el que la evaluaci\u00f3n es el momento en el que se comparan los objetivos propuestos y los resultados alcanzados, expresados en las conductas de los estudiantes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, la acreditaci\u00f3n consiste en una comparaci\u00f3n entre el objeto evaluado -carreras o titulaciones seg\u00fan la LES- con determinados par\u00e1metros que abarcan una determinada formaci\u00f3n o actualizaci\u00f3n en una disciplina (o \u00e1rea disciplinar) y campo profesional; la evaluaci\u00f3n curricular, en cambio, implica una discusi\u00f3n conceptual derivada de la polisemia asociada a las disputas en torno a qu\u00e9 se entiende por curriculum y a las perspectivas para su evaluaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El curriculum como \u00e1mbito de estudio se caracteriza por una prol\u00edfica producci\u00f3n con m\u00faltiples abordajes, muchos de ellos en tensi\u00f3n, cuyo an\u00e1lisis resulta primordial para la adopci\u00f3n de una mirada que alcance la comprensi\u00f3n de la complejidad de las pr\u00e1cticas curriculares. Para los procesos de evaluaci\u00f3n, el reconocimiento de conceptos como curriculum oficial -generalmente denominado plan de estudios en la educaci\u00f3n universitaria-, real y oculto, son esenciales cuando se pretende evaluar un proceso formativo, del mismo modo que la distinci\u00f3n entre dise\u00f1o y desarrollo curricular. Asimismo, las teor\u00edas -o discursos (Da Silva, 1999)- del campo curricular conforman una plataforma conceptual ineludible en los procesos de dise\u00f1o, desarrollo y evaluaci\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el curriculum constituye una hip\u00f3tesis que ha de ponerse a prueba en las instituciones educativas. No se trata, como a\u00fan suele pensarse, de un documento que luego se aplica a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza en las aulas; por el contrario, para Stenhouse (1987) \u201cconstituye una especificaci\u00f3n que resulta hipot\u00e9tica, abierta a interrogantes y a comprobaci\u00f3n y dentro de la cual se construye y gestiona el conocimiento\u201d (p. 93). De manera que el problema del curriculum, para este autor, es el de relacionar ideas con realidades, el de ligar el curriculum concebido, o en el papel, con el curriculum en clase. En segundo t\u00e9rmino, se configura como una propuesta pol\u00edtico-educativa que, en las instituciones de educaci\u00f3n superior, selecciona, organiza y estratifica contenidos -conocimientos, habilidades, pr\u00e1cticas, actitudes, valores y normas- para la ense\u00f1anza y el aprendizaje de una pr\u00e1ctica (o conjunto de pr\u00e1cticas) en un campo disciplinar y profesional espec\u00edfico. En este sentido, est\u00e1 sujeto a procesos de negociaci\u00f3n entre grupos con diferente poder tanto en la estructuraci\u00f3n formal como en su desarrollo (De Alba, 1991).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El reconocimiento de la distancia entre la intencionalidad expresada en un documento curricular y lo que efectivamente sucede cuando se traduce en la pr\u00e1ctica, as\u00ed como de las relaciones de poder que atraviesan los procesos curriculares, no est\u00e1 presente en la evaluaci\u00f3n con fines de acreditaci\u00f3n. En efecto, la acreditaci\u00f3n asentada en la noci\u00f3n de programa adolece de dos limitaciones: una, se trata de la constataci\u00f3n de la presencia o ausencia de determinados criterios y est\u00e1ndares, y la otra, no alcanza a las aulas para caracterizar, comprender y juzgar los procesos que ah\u00ed se llevan a cabo ni a conocer la voz de los actores involucrados en los procesos formativos. En este sentido, se pierde la dimensi\u00f3n de la pr\u00e1ctica educativa relacionada con lo que efectivamente sucede en cuanto el aula es el espacio donde se produce el vaciado del curr\u00edculum a trav\u00e9s de las tareas o actividades de ense\u00f1anza y de aprendizaje (Gimeno Sacrist\u00e1n, 1988).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La evaluaci\u00f3n del curr\u00edculum requiere superar las limitaciones de modelos asentados en enfoques que, en t\u00e9rminos de House (1994), se articulan en torno a&nbsp; un conjunto de cuestiones t\u00edpicas tales como el control del logro de los efectos previstos, el modo de lograr los mismos efectos de la manera m\u00e1s econ\u00f3mica, el an\u00e1lisis de la productividad o eficacia de un programa o alguna de sus partes. Este punto de vista acerca la evaluaci\u00f3n a la tarea de investigaci\u00f3n, integrando algunas de sus particularidades, aun cuando se reconocen sus diferencias. Como en la investigaci\u00f3n, la evaluaci\u00f3n se piensa desde principios organizadores anclados en un enfoque cualitativo que, expresados de un modo sint\u00e9tico, pueden ser resumidos del siguiente modo: car\u00e1cter hol\u00edstico, global o integrador; \u00e9nfasis en la descripci\u00f3n e interpretaci\u00f3n antes que en la predicci\u00f3n; consideraci\u00f3n del proceso adem\u00e1s del resultado del curr\u00edculum; car\u00e1cter democr\u00e1tico de la evaluaci\u00f3n; diferenciaci\u00f3n y articulaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n; pluralidad metodol\u00f3gica; apertura hacia el aprendizaje individual, colectivo e institucional; validez y confiabilidad de las t\u00e9cnicas e instrumentos; intersubjetividad y triangulaci\u00f3n; potenciaci\u00f3n de la multidisciplinariedad; y cualidades \u00e9ticas de las pr\u00e1cticas de evaluaci\u00f3n (Fern\u00e1ndez Sierra, 1994).<\/p>\n\n\n\n<p>Una perspectiva asentada en los principios anteriores supone procesos de autoevaluaci\u00f3n participativos, situados y colaborativos que integran diferentes actores con distintos grados de responsabilidad. Cobra valor la autoevaluaci\u00f3n como una actividad sistem\u00e1tica cuyo registro posibilita la confrontaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica con las hip\u00f3tesis que sustentan una propuesta formativa. De acuerdo con Simons (1995) en este encuadre las teor\u00edas inspiran la acci\u00f3n y la evaluaci\u00f3n y, a su vez, de la acci\u00f3n reflexiva y de la evaluaci\u00f3n surgen nuevas reformulaciones te\u00f3ricas sobre la realidad educativa. La autoevaluaci\u00f3n ha de abarcar los dise\u00f1os y desarrollos curriculares as\u00ed como las reglamentaciones, los aspectos administrativos y la infraestructura que regulan y condicionan los procesos formativos, con la participaci\u00f3n e integraci\u00f3n de las voces de docentes, estudiantes, graduados y agentes administrativos. En este caso recuperar las problem\u00e1ticas particulares de la formaci\u00f3n contextualizadas en campos disciplinares y profesionales en instituciones con tradiciones y culturas espec\u00edficas.<\/p>\n\n\n\n<p>La valoraci\u00f3n de la autoevaluaci\u00f3n no est\u00e1 re\u00f1ida con la evaluaci\u00f3n externa. Por el contrario, si se comparten similares marcos referenciales y criterios puede ser una instancia de apoyo y colaboraci\u00f3n que supera las pr\u00e1cticas asociadas al control.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta entonces es si es viable el di\u00e1logo entre evaluaci\u00f3n curricular y acreditaci\u00f3n de carreras, la primera como una acci\u00f3n imprescindible desde el punto de vista pedag\u00f3gico para mejorar los procesos de ense\u00f1anza y aprendizaje que conducen a una formaci\u00f3n espec\u00edfica; la segunda como un requerimiento externo y pautado cuyo resultado tiene consecuencias directas en las instituciones, las carreras y los actores. La experiencia y la investigaci\u00f3n muestran la persistencia de conductas adaptativas o de simulaci\u00f3n en las que los procesos de autoevaluaci\u00f3n no son tales por cuanto prima el completamiento de formularios estandarizados de forma adecuada para ser presentados a la agencia evaluadora.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En un trabajo reciente se recuperan estudios en los que se manifiestan percepciones acerca de los procesos de aseguramiento de la calidad entre los que se mencionan la escasa y poco significativa participaci\u00f3n de los distintos estamentos y actores en la planificaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n, la elevada carga de trabajo y lo engorroso de la evaluaci\u00f3n con fines de acreditaci\u00f3n, la homogeneidad de los criterios de calidad aplicados en los procesos de acreditaci\u00f3n, los conflictos de inter\u00e9s, las dificultades con los evaluadores externos, entre los m\u00e1s se\u00f1alados (Lemaitre, 2018).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde los conceptos y argumentos expresados quedan planteados algunos interrogantes: \u00bfel debate en torno a la evaluaci\u00f3n curricular qu\u00e9 puede aportar a la evaluaci\u00f3n con fines de acreditaci\u00f3n y al mejoramiento de los procesos formativos? \u00bfLa evaluaci\u00f3n curricular podr\u00eda reemplazar la noci\u00f3n de acreditaci\u00f3n en l\u00ednea con la evaluaci\u00f3n de las instituciones universitarias tal como se propone y desarrolla en el marco de la LES?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Araujo, S. (2014). La evaluaci\u00f3n y la Universidad en la Argentina: pol\u00edticas, enfoques y pr\u00e1cticas. <em>Revista de la Educaci\u00f3n Superior<\/em>, 172, p. 57-77.<\/p>\n\n\n\n<p>Araujo, S. (2015). Evaluaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n: dos enfoques, dos din\u00e1micas. <em>Pol\u00edtica universitaria<\/em>, 2, p. 26-31. IEC-CONADU.<\/p>\n\n\n\n<p>Da Silva, T. (1999). <em>Documentos de identidad. Una introducci\u00f3n a las teor\u00edas del curr\u00edculo<\/em>. Belo Horizonte: Aut\u00e9ntica Editorial.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>De Alba, A. (1991). <em>Evaluaci\u00f3n curricular: conformaci\u00f3n conceptual del campo. <\/em>M\u00e9xico, CESU\/UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz Barriga, A. (2015). <em>Curr\u00edculum: entre utop\u00eda y realidad<\/em>. Buenos Aires: Amorrortu.<\/p>\n\n\n\n<p>Feeney, S. (2014). Los estudios del curriculum en Argentina: particularidades de una disputa. En A. D\u00edaz Barriga. y J. M. Garc\u00eda Gardu\u00f1o (coord.). <em>Desarrollo del curriculum en Am\u00e9rica Latina. Experiencia de diez pa\u00edses.<\/em> Buenos Aires: Mi\u00f1o y D\u00e1vila.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fern\u00e1ndez Sierra, J. (1994). Evaluaci\u00f3n del curr\u00edculum: perspectivas curriculares y enfoques en su evaluaci\u00f3n. En F. Angulo Rasco y N. Blanco(coord.), <em>Teor\u00eda y desarrollo del curr\u00edculum. M\u00e1laga: <\/em>Ediciones Aljibe.<\/p>\n\n\n\n<p>Gimeno Sacrist\u00e1n, J. (1988). <em>El curriculum: una reflexi\u00f3n sobre la pr\u00e1ctica<\/em>. Madrid: Morata.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>House, E. (1994). <em>Evaluaci\u00f3n, \u00e9tica y poder<\/em>. Madrid: Morata.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lemaitre, M. J. (2018). El aseguramiento de la calidad en Am\u00e9rica Latina y El Caribe. Un enfoque descriptivo. En M. J. Lemaitre (coord.), <em>La educaci\u00f3n superior como parte del sistema educativo en Am\u00e9rica Latina y el Caribe<\/em>.&nbsp; UNESCO-IESALC y UNC.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Simons, H. (1995). La autoevaluaci\u00f3n escolar como proceso de desarrollo del profesorado: en apoyo a las escuelas democr\u00e1ticas. En AA.VV. <em>Volver a pensar la educaci\u00f3n (Congreso Internacional de Did\u00e1ctica)<\/em> (pp. 220-242). Madrid: Morata. Vol. II (Pr\u00e1cticas y discursos educativos).<\/p>\n\n\n\n<p>Stenhouse, L. (1987). <em>La investigaci\u00f3n como base de la ense\u00f1anza<\/em>. Madrid: Madrid.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(haz click aqui para desplegar la imagen) Sonia Araujo Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN) En la Argentina la Ley de Educaci\u00f3n Superior n\u00b0 24.521 de 1995 (LES) introduce una clara distinci\u00f3n entre la evaluaci\u00f3n para el caso de las instituciones universitarias y la acreditaci\u00f3n referida a las carreras de &#8230; <a title=\"Acreditaci\u00f3n de carreras y evaluaci\u00f3n curricular: dos \u00e1mbitos en tensi\u00f3n\" class=\"read-more\" href=\"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2021\/10\/17\/acreditacion-de-carreras-y-evaluacion-curricular-dos-ambitos-en-tension\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Acreditaci\u00f3n de carreras y evaluaci\u00f3n curricular: dos \u00e1mbitos en tensi\u00f3n\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[253,256],"tags":[285,286,287,305],"class_list":["post-2532","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-253","category-dossier-pensamiento-universitario-revista-numero-20","tag-acreditacion","tag-evaluacion-curricular","tag-reforma-les","tag-sonia-araujo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2532","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2532"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2979,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2532\/revisions\/2979"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}