{"id":2052,"date":"2020-09-22T00:36:31","date_gmt":"2020-09-22T00:36:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/?p=2052"},"modified":"2020-10-20T23:18:31","modified_gmt":"2020-10-20T23:18:31","slug":"el-dia-despues-la-agenda-de-calidad-universitaria-en-el-peru","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\/index.php\/2020\/09\/22\/el-dia-despues-la-agenda-de-calidad-universitaria-en-el-peru\/","title":{"rendered":"El d\u00eda despu\u00e9s. La agenda de calidad universitaria en el Per\u00fa"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n<div class=\"breadcrumbs align  wp-block-bcn-breadcrumb-trail has-text-color has-background\" vocab=\"https:\/\/schema.org\/\" typeof=\"BreadcrumbList\">\n\t<span><\/span>\n\t<span property=\"itemListElement\" typeof=\"ListItem\"><a property=\"item\" typeof=\"WebPage\" title=\"Go to Pensamiento Universitario.\" href=\"http:\/\/www.pensamientouniversitario.com.ar\" class=\"home\" aria-current=\"page\"><span property=\"name\">Pensamiento Universitario<\/span><\/a><meta property=\"position\" content=\"1\"><\/span><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">El d\u00eda despu\u00e9s. La agenda de calidad universitaria en el Per\u00fa<\/h1>\n\n\n\n  \n    <style>\n        #encabezado-imagen-aleatoria {\n            width: 100%;\n            height: 150px;\n            background-size: cover;\n\n        }\n        #encabezado-imagen-aleatoria img {\n            height: 150px;\n            width: auto;\n            max-width: 100%;\n\n        }\n    <\/style>\n    <div id=\"encabezado-imagen-aleatoria\"><img decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/animaciones\/ImagenesEstaticas\/19\/Cuadro3Recorte-web.jpg\" \/><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ricardo Cuenca<\/p><cite>Universidad Peruana Cayetano Heredia<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>En el 2014, en el marco de una nueva ley universitaria, un incipiente sistema de aseguramiento de la calidad empez\u00f3 a mostrar que el sistema universitario peruano era la expresi\u00f3n de una situaci\u00f3n precaria provocada por el descuido del Estado, tanto en su responsabilidad con la universidad p\u00fablica como en su desentendimiento de la oferta privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Este breve ensayo propone que debe construirse una agenda universitaria peruana de cara a lo develado en los \u00faltimos seis a\u00f1os, pero tambi\u00e9n frente a aquello que se confirm\u00f3 en el contexto de la emergencia sanitaria por el COVID-19. El punto central del argumento es que la agenda debe considerar la atenci\u00f3n a las necesidades de las instituciones, pero tambi\u00e9n debe hacerse desde y para el plano pol\u00edtico. Consolidar el sistema, en el primer caso, y protegerse de la debilidad pol\u00edtica, en el segundo, son asuntos de la mayor importancia en cualquier agenda universitaria que pretenda construirse en nombre de la calidad educativa y la democratizaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender mejor el argumento, propongo detenernos brevemente en algunos antecedentes y elementos de contexto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El d\u00eda antes. La necesidad de una reforma<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dos elementos complementarios definieron, de alguna manera, a la universidad peruana en los \u00faltimos 40 a\u00f1os: la crisis de la universidad p\u00fablica y la expansi\u00f3n de la oferta privada. En ambos casos, la decisi\u00f3n pol\u00edtica de la ley de 1983, que cuestion\u00f3 la antigua institucionalidad del Estado docente (Garfias, 2020), sirvi\u00f3 para que el papel del Estado pierda protagonismo. Particularmente, para el caso de la expansi\u00f3n privada, la aparici\u00f3n de las normas de promoci\u00f3n de la inversi\u00f3n en el mercado educativo, en 1996, contribuyeron a\u00fan m\u00e1s a esta situaci\u00f3n y marcaron el inicio de una \u201creforma silenciosa\u201d, que consisti\u00f3 en que, en nombre de la modernizaci\u00f3n el Estado, se estimulase a que las universidades funcionen como entes recaudadores de sus propios fondos para poder subsistir (Burga, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta fueron tiempos duros para la universidad p\u00fablica que qued\u00f3 atrapada entre la violencia pol\u00edtica, que se col\u00f3 en la vida institucional, y el progresivo abandono, presencial y financiero, del Estado (Sandoval, 2002). Esta situaci\u00f3n tuvo su origen en una mayor demanda de educaci\u00f3n de los sectores populares que al no sentirse atendidos radicalizaron sus posiciones (Lynch, 1990). De esta manera, se crea un espacio para el ingreso de Sendero Luminoso y, en consecuencia, el endurecimiento de la intervenci\u00f3n del gobierno en las universidades (Vargas, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de los noventa, la educaci\u00f3n universitaria da un giro sustantivo al liberalizarse el mercado educativo. Tres supuestos estuvieron asociados a esta decisi\u00f3n. El primero consisti\u00f3 en que con la participaci\u00f3n privada se conseguir\u00eda ampliar la oferta y, por lo tanto, la cobertura universitaria. Como consecuencia del primer supuesto, el acceso a los estudios superiores se democratizar\u00eda en tanto m\u00e1s j\u00f3venes tendr\u00edan m\u00e1s posibilidades de estudiar (recordemos que la mayor\u00eda de universidades privadas creadas fueron de \u201cbajo costo\u201d) y, finalmente, se supuso que el mercado ser\u00eda un buen agente regulador de la calidad universitaria. El resultado fue que, aun cuando el primer supuesto se cumpli\u00f3, los dos siguientes no sucedieron; al contrario, ocurri\u00f3 que la matr\u00edcula universitaria fue desigual y la calidad universitaria entr\u00f3 en un franco deterioro (Cuenca y Re\u00e1tegui, 2016; Yamada et al. 2013).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El sistema de aseguramiento de calidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el 2014, la aprobaci\u00f3n de una nueva ley universitaria marc\u00f3 el inicio de un proceso de reforma, cuya expresi\u00f3n puede identificarse en tres grandes enfoques: la universidad como materia de pol\u00edtica p\u00fablica, la recuperaci\u00f3n de lo acad\u00e9mico como fin universitario y el traslado de la regulaci\u00f3n de la calidad del mercado hacia el Estado (Cuenca, 2015).<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, con este nuevo marco normativo, el Estado recobr\u00f3 el liderazgo en el tema universitario asumiendo la rector\u00eda y el dise\u00f1o y conducci\u00f3n de las pol\u00edticas universitarias que hasta antes de la nueva ley eran pr\u00e1cticamente inexistentes, y la universidad se reafirm\u00f3 como un espacio de construcci\u00f3n de conocimiento basado en la investigaci\u00f3n, modificando de esta manera la organizaci\u00f3n institucional, las formas de graduaci\u00f3n, las&nbsp;caracter\u00edsticas&nbsp;del&nbsp;cuerpo docente, entre otros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero detenerme en el tercer enfoque. En la ley se instala un mecanismo de regulaci\u00f3n de la calidad que debiera ofrecer a las familias y estudiantes la garant\u00eda p\u00fablica de que el servicio que se ofrece, sin importar sus caracter\u00edsticas particulares, tiene un m\u00ednimo com\u00fan de calidad. Este mecanismo se organiz\u00f3 alrededor de un sistema de aseguramiento de la calidad (SAC) que se asienta organizacionalmente en dos instancias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una de estas instancias es la Superintendencia Nacional de Educaci\u00f3n Universitaria (SUNEDU). Esta es una instancia aut\u00f3noma, responsable del primer escal\u00f3n de un sistema de aseguramiento de la calidad; es decir, de autorizar el funcionamiento de programas e instituciones basado en est\u00e1ndares de calidad y no, como lo fue desde 1995, basado en la presentaci\u00f3n de documentaci\u00f3n; es decir, bajo un enfoque credencialista. La segunda instancia es la responsable de los procesos de acreditaci\u00f3n. Para este caso, la ley dict\u00f3 la reorganizaci\u00f3n del Sistema Nacional de Evaluaci\u00f3n, Acreditaci\u00f3n y Certificaci\u00f3n de la Calidad Educativa (SINEACE), hasta ese momento responsable de la acreditaci\u00f3n, con la finalidad de alinear el modelo de acreditaci\u00f3n a este nuevo SAC (Cuenca, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos cambios fueron el n\u00facleo de las tensiones pol\u00edticas alrededor de la ley universitaria, debido a que se enfrentaban a intereses particulares que durante a\u00f1os no hab\u00edan sido tocados (Mora, 2015). Seg\u00fan Benavides, Ch\u00e1vez y Arellano (2016), en el Per\u00fa se dise\u00f1\u00f3 una regulaci\u00f3n de corte tecnocr\u00e1tico debido a que en el contexto no existir\u00edan desbalances mayores entre el Estado, mercado y academia. Espec\u00edficamente, el Ejecutivo, parte del sector privado y algunos actores relevantes de las propias universidades se unieron en un acuerdo para impulsar una reforma que no buscaba alterar la autonom\u00eda universitaria ni cuestionar radicalmente la intervenci\u00f3n del sector privado en la educaci\u00f3n superior, sino que se basaba en la exigencia de aspectos b\u00e1sicos en la previsi\u00f3n del servicio educativo.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, este proceso, como veremos m\u00e1s adelante, no estuvo exento de dificultades. Intereses afectados como consecuencia de los procesos de licenciamiento; es decir, de comprobaci\u00f3n de condiciones b\u00e1sicas y suspensi\u00f3n de actividades en el caso de varias universidades, especialmente las privadas de bajo costo y fines de lucro, reaccionaron desde el momento mismo de la aprobaci\u00f3n de la ley universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entre avances y asedios: los resultados<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aun cuando el proceso avanza firme y algunos resultados empiezan a mostrarse, el asedio a la reforma y a la regulaci\u00f3n de la calidad es constante. De alguna manera, estos vienen coexistiendo durante estos primeros seis a\u00f1os de reforma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los avances en relaci\u00f3n a la implementaci\u00f3n de la ley universitaria y del SAC pueden agruparse en dos grandes temas. Est\u00e1n aquellos relacionados con las mejoras en calidad de las universidades. Destacan entre ellas, que el n\u00famero de docentes a tiempo completo de las universidades p\u00fablicas pas\u00f3 de 20% a 70%, que, aun cuando la producci\u00f3n acad\u00e9mica mostraba una tendencia positiva, luego de la ley el incremento es de m\u00e1s de 170% y que 65% m\u00e1s de docentes han ascendido en grados acad\u00e9micos.<sup>1<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>El otro tema corresponde a la regulaci\u00f3n propiamente dicha. A julio de 2020, 47 universidades no recibieron la licencia de funcionamiento, 13 universidades que se encontraban en situaci\u00f3n ilegal fueron cerradas, y 73 programas y 52 establecimientos no fueron autorizados luego de las respectivas evaluaciones. Visto de manera positiva, 92 de 142 universidades han recibido la autorizaci\u00f3n para continuar ofreciendo servicios educativos. Mientras tanto, SUNEDU ha iniciado la etapa de supervisi\u00f3n del cese progresivo de las universidades para garantizar las acciones de firma de convenios de traslado, facilidades de tr\u00e1mites administrativos y la no suspensi\u00f3n intempestiva del servicio, entre otros aspectos. De esta manera, al cierre del proceso de licenciamiento el total de la oferta habr\u00e1 sido verificada y estar\u00edan en capacidad de iniciar procesos de mejora.<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, la ley universitaria naci\u00f3 con una clara debilidad pol\u00edtica, a pesar del respaldo del poder ejecutivo y una ligera mayor\u00eda en el Congreso (Benavides, Ch\u00e1vez y Arellano, 2016; Cuenca, 2015; Mora, 2015). Esta situaci\u00f3n ha posibilitado que la reforma est\u00e9 bajo asedio permanentemente. Esto se expresa en un conjunto de acciones legales que han buscado el fin de uno de los emblemas de la ley universitaria, la SUNEDU. Este asedio se inici\u00f3 a pocos meses de aprobada la ley cuando un grupo de congresistas opositores al gobierno y contrarios a la regulaci\u00f3n estatal de la calidad interpusieron una demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, que no prosper\u00f3 debido a que el tribunal fall\u00f3 a favor de la ley desestimando de este modo la demanda presentada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el 2014 y hasta el 2020, al menos seis, han sido los intentos por cambiar las reglas del juego e, incluso, desactivar a la SUNEDU. Todos estos intentos no solo han provenido de congresistas opositores al gobierno y a la reforma, sino que las acciones han sido lideradas por bancadas congresales o congresistas vinculados directamente con universidades afectadas por la regulaci\u00f3n de la calidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece un a\u00f1adido, pero no lo es tanto. La emergencia sanitaria provocada por la epidemia del COVID-19 ha sometido a duro examen al sistema universitario, a la vez que ha mostrado sin tapujos esa situaci\u00f3n que la reforma universitaria busca atender, pero que a pesar de esfuerzos notables no logra del todo solucionar.<\/p>\n\n\n\n<p>En el contexto de emergencia sanitaria, el Estado peruano actu\u00f3 r\u00e1pido frente a la emergencia. De forma inmediata, se suspendieron las clases presenciales, se habilit\u00f3 m\u00e1s presupuesto para mejoras en la conectividad digital y para la adquisici\u00f3n de kits de limpieza, se ofrecieron orientaciones pedag\u00f3gicas para la continuidad del servicio educativo no presencial. En esa misma l\u00ednea, se hicieron modificaciones a la Ley Universitaria para mejorar la regulaci\u00f3n de la educaci\u00f3n a distancia y se ofrecieron 22 200 becas y 3000 cr\u00e9ditos educativos para la continuidad de estudio y la ampliaci\u00f3n de la oferta p\u00fablica; es decir, como transferencia de recursos para la ampliaci\u00f3n de aumento de vacantes en las universidades p\u00fablicas. Finalmente, se desarrollaron herramientas espec\u00edficas como el Portal web CONECTADOS para ofrecer recursos educativos virtuales para estudiantes y docentes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el reto mayor que deber\u00e1 enfrentar el Estado peruano es el de hacer los ajustes a la reforma que atiendan las debilidades del sistema universitario, particularmente reflejados durante la emergencia sanitaria. Pasada la emergencia, se tiene que trabajar en los ajustes de la reforma, en la protecci\u00f3n de los asedios, que no terminar\u00e1n, y continuar con un conjunto de acciones pendientes para asegurar que al menos las condiciones para el \u00e9xito de los cambios est\u00e9n dadas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El d\u00eda despu\u00e9s. La agenda inevitable<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La agenda universitaria es ambiciosa, pero necesaria. Incluye la atenci\u00f3n a los efectos inmediatos de la emergencia sanitaria, a la vez que debe considerar los cambios que se requieren para el fortalecimiento t\u00e9cnico de la reforma, develados por el contexto actual, pero que son de larga data, y una estrategia clara para afrontar los pr\u00f3ximos asedios. En tal sentido, es una agenda t\u00e9cnica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los asuntos t\u00e9cnicos, por llamarlos de alguna forma, que requieren atenci\u00f3n inmediata pueden organizarse en tres categor\u00edas. La primera, de asuntos meramente t\u00e9cnicos, implica los ajustes en los contenidos de las normas como la educaci\u00f3n virtual o el incremento presupuestal para el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. Junto con ello, parece necesario fortalecer la carrera del docente universitario e iniciar el camino hacia niveles de mayor calidad. Una segunda categor\u00eda tiene que ver con los componentes de la reforma. Por un lado, urge contar con una pol\u00edtica nacional de aseguramiento de calidad para todo el sistema de educaci\u00f3n superior y, sobre todo, no es posible seguir sosteniendo una reforma de calidad sin terminar de realizar los cambios planificados en relaci\u00f3n al sistema de aseguramiento de calidad; es decir, los ajustes al sistema de acreditaci\u00f3n, que en muchos casos incluyen en su modelo indicadores de condiciones b\u00e1sicas que ya son atendidas por el licenciamiento. Finalmente, ajustes en la arquitectura institucional con la creaci\u00f3n del Viceministerio de Educaci\u00f3n Superior que permita poner en pr\u00e1ctica la idea de la universidad como materia de pol\u00edtica p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro plano, en el pol\u00edtico, supone un reto a\u00fan mayor que el anterior en un contexto de precariedad de la pol\u00edtica nacional y, tambi\u00e9n, de pr\u00f3ximas elecciones generales. Y es que, en el Per\u00fa, la reforma universitaria fue desde sus inicios un asunto del Estado y, aun cuando hubo espacios de participaci\u00f3n de otras instancias, la reforma vino \u201cde arriba a abajo\u201d marcando de esa forma un sello caracter\u00edstico. Por eso, es fundamental construir alianzas y fortalecer las asociaciones de universidades p\u00fablicas, las federaciones de estudiantes y los v\u00ednculos con las sociedades regionales; esto \u00faltimo con miras a construir universidades que atiendan las necesidades de dichos niveles subnacionales. Complementariamente, es de vital importancia mantener la agenda p\u00fablica de discusi\u00f3n y generar una corriente de opini\u00f3n que reconozca en la reforma un aspecto central para el desarrollo del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><sup>1<\/sup> Todos datos obtenidos de la Direcci\u00f3n General de Educaci\u00f3n Superior del Ministerio de Educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benavides, M. Ch\u00e1vez, C. y Arellano, A. (2016). La construcci\u00f3n pol\u00edtica e institucional de la reforma universitaria: Los casos del Per\u00fa y Ecuador. En, S. Cueto (Ed.). <em>Innovaci\u00f3n y calidad en educaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina<\/em> (p\u00e1gs. 155-194). Iniciativa Latinoamericana de Investigaci\u00f3n para las Pol\u00edticas P\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Burga, M. (2008). <em>La reforma silenciosa. Descentralizaci\u00f3n, desarrollo y Universidad regiona<\/em>l. Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenca, R. (2016). Expansi\u00f3n, calidad y reforma universitaria: Per\u00fa 2000-2015. En, A. Didriksson (Coord.), <em>Innovando y construyendo el futuro La Universidad de Am\u00e9rica Latina y el Caribe: estudios de caso <\/em>(p\u00e1gs. 210-236). Universidad de Guadalajara.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenca, R. (2015). Democratizaci\u00f3n del acceso y la precarizaci\u00f3n del servicio. La masificaci\u00f3n universitaria en el Per\u00fa, una introducci\u00f3n. En. R. Cuenca, (Ed.), <em>La educaci\u00f3n universitaria en el Per\u00fa: democracia, expansi\u00f3n y desigualdades <\/em>(p\u00e1gs. 9-17). Instituto de Estudios Peruanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuenca, R. y Re\u00e1tegui, L. (2016). <em>La (incumplida) promesa universitaria en el Per\u00fa<\/em>. (Documento de Trabajo, 230. Serie Educaci\u00f3n, 11). Instituto de Estudios Peruanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Garfias, M. (2020). Tradiciones en conflicto: el Parlamento peruano y la construcci\u00f3n de la Ley Universitaria de 1983. <em>Argumentos. Revista de Ciencias Sociales, <\/em>1(1), 81-101.<\/p>\n\n\n\n<p>Lynch, N. (1990). <em>Los j\u00f3venes rojos de San Marcos. El radicalismo universitario de los a\u00f1os setenta.<\/em> El zorro de abajo ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Mora, D. (2015). <em>Los desaf\u00edos de la universidad peruana<\/em>. Fondo Editorial del Congreso del Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandoval, P. (2002). <em>Modernizaci\u00f3n, democracia y violencia pol\u00edtica en las universidades peruanas (1950-1995).<\/em> Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Vargas, J. (2015). Navegando en aguas procelosas. Una mirada al sistema universitario peruano. En, R. Cuenca, (Ed.), <em>La educaci\u00f3n universitaria en el Per\u00fa: democracia, expansi\u00f3n y desigualdades <\/em>(p\u00e1gs. 19-58). Instituto de Estudios Peruanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Yamada, G., Castro, J. F., Bacigalupo, J. L., y Velarde, L. (2013). Mayor acceso con menor calidad en la educaci\u00f3n superior: Algunas evidencias desde las habilidades de los estudiantes. <em>Apuntes, <\/em>40(72), 7\u201332.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda despu\u00e9s. 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